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  • ALOCUCIÓN A LOS COLOMBIANOS CON OCASIÓN DEL LANZAMIENTO NACIONAL DE EMPRESA COLOMBIA

    COLOMBIANOS:

    Desde hace algunas semanas les he venido hablando sobre lo que podemos hacer, si trabajamos juntos y de la mano, para que nuestro país se convierta en una empresa próspera y exitosa: ¡La Empresa Colombia!

    Ayer estuve en Puerto Inírida y en Puerto Carreño contando a la gente de estas regiones, tan bellas pero tan olvidadas del país, lo que significa la Empresa Colombia. Mañana estaré en San José del Guaviare y en Mitú. Y en los próximos dos meses visitaré a todos y cada uno de los departamentos del país, para contarles personalmente qué es, cómo funciona y qué beneficios podemos esperar de la Empresa Colombia.

    Hoy quiero invitar a todos los colombianos a formar parte de la empresa más importante que tiene nuestro país: una empresa que tiene 40 millones de dueños y que cuenta con un presupuesto más grande que el de cualquier otra. Una empresa que, si es bien manejada y bien dirigida, va a mejorar las condiciones de vida de todos sus dueños, es decir, de todos y cada uno de nosotros.

    No olviden jamás que esta empresa es nuestra, porque es nuestro país. Vamos a dedicarle todo nuestro esfuerzo, todo nuestro empeño y todo nuestro trabajo a esta nueva empresa que se llama Empresa Colombia. ¡EMPRESA COLOMBIA! Porque es la empresa de todos los colombianos.

    Pero ustedes se preguntarán: En concreto ¿qué es la Empresa Colombia? Déjenme contarles.

    Empresa Colombia es una estrategia para que los recursos que están destinados a aliviar las necesidades de la gente más necesitada del país sean usados con total eficiencia y también, por sobre todo, con total transparencia.

    O dicho de una manera más simple: es la herramienta que tenemos para que la plata del gobierno llegue a la gente que más la necesita ¡y para que no caiga nunca más en manos de los corruptos!

    Yo me puse a pensar: ¿Cómo podemos lograr que los recursos que tenemos en el país, que como ustedes saben no son muchos, lleguen efectivamente a las comunidades? ¿Cómo podemos lograr que los proyectos que se realicen sean los que la gente realmente necesita y que sí se terminen y se ejecuten con eficiencia? ¿Cómo podemos lograr que la plata llegue a la gente más necesitada y no se quede en manos de los corruptos o no resulte desviada por los intermediarios?

    Y entonces llegué a la conclusión de que necesitábamos convertir a Colombia en una verdadera empresa, pero una empresa eficiente y rentable, que nos dé utilidades a todos, sobre todo a los más pobres, y donde no tengan ninguna cabida los deshonestos.

    Por eso quiero explicarles qué es y cómo funcionará esta Empresa Colombia.

    Lo primero que tenemos que hacer  es lograr que sean las mismas  comunidades, la gente de cada zona, de cada municipio, de cada vereda, las que decidan las prioridades de inversión de los recursos que están destinados a su región. Es decir, que sean ustedes –que saben mejor que nadie qué es lo más importante para ustedes mismos– quienes nos ayuden, sin intermediarios, a decidir a dónde deben ir los recursos públicos. Ya hemos oído demasiado a los líderes: ¡oigamos ahora a las comunidades! Porque son ellas mejor que nadie las que saben qué es lo que quieren y dónde quieren que se invierta la plata del gobierno nacional.

    Les pongo un ejemplo: Hoy en Inírida le pregunté a la gente si querían destinar, como estaba previsto, 3.000 millones de pesos a la construcción de un coliseo de eventos, y todos al unísono respondieron que no. Y me dijeron que lo que querían era electricidad, acueducto y escuelas, entre otras prioridades. Pues bien: eso es lo que vamos a hacer en la Empresa Colombia. Vamos a decidir la inversión en las regiones contando con lo que quiere la gente y lo que necesita la gente de las mismas regiones.

    La plata que destina el Fondo Nacional de Regalías a apoyar proyectos comunitarios o sociales en todo el país es de ustedes, les corresponde por derecho, ¡y se las vamos a entregar a las mismas comunidades y no a los políticos!

    ¿Y cómo podrán las personas hacer llegar sus propuestas? Para eso, los alcaldes y los gobernadores, con el apoyo del Gobierno Nacional, instalarán y presidirán durante los meses de agosto y septiembre unas mesas que hemos llamado “Mesas de Propuestas”. Éstas serán el lugar para que cada uno de ustedes, las comunidades, las mujeres cabeza de familia, los comerciantes, los jóvenes, los indígenas, ¡todos!, puedan proponer soluciones a los problemas que más los afectan.

    Y con base en las iniciativas recibidas en las Mesas de Propuestas, vamos a armar los proyectos. Para ello, los alcaldes van a convocar en sus municipios a un Foro Ciudadano al que se van a llevar todas las propuestas que se hicieron en las Mesas. Y estos Foros contarán con el apoyo técnico del Gobierno Nacional para que las iniciativas de la gente se puedan volver proyectos concretos, bien planeados, que cumplan con todos los requisitos técnicos y tengan garantizados los recursos.

    Y ya con los proyectos armados, el siguiente paso es que la comunidad defina cuáles van a realizarse primero. Es decir, que ustedes ordenen los proyectos de acuerdo con el impacto que tengan sobre el desarrollo y la calidad de vida de sus comunidades. Serán ustedes quienes decidan cuáles son los proyectos que más necesitan, para que los recursos se inviertan primero en ellos.

    Pero algo muy importante es que la plata que se destine a esos proyectos sea bien utilizada y no se la roben ni la desvíen para otros fines.  Por eso, vamos a darle a la gente herramientas efectivas para que controlen que la plata que se les entrega se use bien. Esto quiere decir que ustedes –que son quienes más van a perjudicarse si las obras no se hacen– serán quienes verifiquen que no se pierda un solo peso y que las obras se hagan tal y como estaban previstas. Y, sobre todo, que no se pierda ni una moneda en los bolsillos de los corruptos. Hoy en Puerto Carreño resumí este propósito en una frase popular, pero muy diciente: ¡Con la Empresa Colombia se les acabó “la marrana” a los corruptos!

    Con este fin, en los mismos Foros Ciudadanos el equipo técnico de Empresa Colombia dará la asistencia necesaria para la formación de veedores en la misma comunidad. Y ellos serán los encargados de cuidar que no se pierda ni se malgaste un solo peso. Serán ustedes mismos, los verdaderamente interesados, quienes vigilen que el proyecto avance tal como lo necesitan.

    Finalmente, después de todos estos pasos,  es decir, después de que la comunidad haya presentado los proyectos, haya decidido cuáles son los más importantes y haya escogido y formado los mejores veedores, el Gobierno Nacional entregará los recursos, se iniciarán los procesos de contratación y se instalarán formalmente las veedurías. ¡Y así realizaremos obras importantes por todo el país! ¡Obras que generen empleo, que mejoren la calidad de vida y que cumplan con las expectativas concretas de cada comunidad!

    Como ven, la Empresa Colombia, como las buenas empresas, sigue un procedimiento simple pero efectivo. Pero la pregunta que en este momento todos ustedes deben estar haciéndose es: ¿tendrá éxito la Empresa Colombia?

    La respuesta a esa pregunta no la tengo yo. La tienen ustedes. Yo me comprometo a que los recursos del gobierno lleguen completos y a tiempo, pero de ustedes depende que las Mesas de Propuestas se llenen de ideas creativas, que se hagan los proyectos que sean más importantes para la comunidad, y que nadie, ¡pero nadie!, se robe ni un centavo.

    Ustedes son la columna vertebral de la Empresa Colombia. Participar con entusiasmo en estas tareas es la mejor contribución que pueden hacerle al país, es decir, a ustedes mismos. Si la Empresa Colombia da utilidades a todos nos va bien, ¡y será por el trabajo de todos nosotros y será para el bienestar de todos nosotros!

    No se les olvide que 40 millones de colombianos somos los dueños de Empresa Colombia; 40 millones de colombianos somos los empleados de Empresa Colombia, ¡y 40 millones de Colombianos somos los arquitectos y los obreros de la Colombia del mañana!

    ¡Vamos a hacer de Empresa Colombia una empresa rentable, eficiente y honesta! Y vamos a crear entre todos el futuro que queremos.

    Que Dios los bendiga. Y que Dios me bendiga.


    Lugar y fecha

    Bogotá, Colombia
    27 de julio del 2000

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