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  • ALGUNOS ELEMENTOS PARA APOYAR EL DISCURSO DEL Dr. ANDRÉS PASTRANA ARANGO, PRESIDENTE EN COLOMBIA, DURANTE SU VISITA A MALASIA

    Algunos elementos para apoyar el discurso del Dr. Andrés Pastrana Arango, Presidente en Colombia, durante su visita a Malasia.

    1. PROVISION DE SEMILLA COMERCIAL Y GERMOPLASMA

    Teniendo en cuenta que el Gobierno Colombiano está interesado en intensificar las siembras de palma de aceite en los próximos años, que para el desarrollo exitoso del cultivo se requiere disponer de semilla comercial de óptima calidad y que los proveedores locales de semilla tienen una capacidad bastante limitada, sería importante que el Gobierno Malasio contemplara la posibilidad de vender a Colombia semilla para sembrar alrededor de 184.000 hectáreas en los futuros 10 años, para lo cual se requeriría anualmente de Malasia la cantidad de 4,5 millones de semillas.

    El Gobierno de Colombia, con la participación de la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite FEDEPALMA, ha definido y organizado un Programa Nacional de Investigación para la Agroindustria del Aceite de Palma, en el que la producción de variedades adaptadas a las condiciones colombianas es la columna vertebral del mismo. Por lo tanto, sería de vital importancia que el Gobierno Malasio apoyara este programa con acciones concretas como: el suministro de germoplasma y progenies avanzadas, la transferencia de tecnologías que permitan agilizar el proceso de selección y multiplicación de materiales, la asesoría científica y la capacitación de los investigadores colombianos.

    2. COOPERACION TECNICA SOBRE USOS DEL ACEITE DE PALMA

    Es bien conocido que el principal uso actual del aceite de palma es el consumo humano. Sin embargo, dadas las características competitivas del cultivo de la palma de aceite en el trópico, es de esperar que en los próximos años haya un incremento importante de siembras, no sólo en Colombia, sino en otros países de América tropical, trayendo como consecuencia excedentes de producción que deben ser utilizados con otros propósitos diferentes a la alimentación humana.

    La literatura técnica reporta una gran cantidad de usos del aceite y de los subproductos del cultivo y del procesamiento. Por ende, sería importante que el Gobierno Malasio apoyara a Colombia no sólo en la transferencia práctica de esta información, sino también en el desarrollo de proyectos cooperativos, con sede en Colombia, para aprovechar industrialmente nuevos usos del aceite de palma y de los subproductos de la agroindustria que propicien la participación en mercados nacionales e internacionales.

    3. COOPERACION TÉCNICA PARA LA FORMACIÓN DE RECURSOS HUMANOS

    Considerando que el éxito de cualquier actividad depende de la calidad del recurso humano que la ejecuta y que aunque se tengan buenos recursos económicos, físicos, infraestructura, planes, etc., si no se dispone de gente capacitada para el desarrollo de la actividad, todos los planes pueden fracasar. Por lo tanto, se solicita al Gobierno Malasio que brinde apoyo para la formación de investigadores y técnicos en el manejo de todas las etapas de la agroindustria de la palma de aceite. Esto es en el cultivo de la palma de aceite y su beneficio y en los usos del aceite de palma.

    Si bien la historia de Colombia con la agroindustria de la palma de aceite no es tan amplia como la de Malasia, sí se ha tenido una experiencia positiva al ofrecer y compartir con Malasia los resultados de la investigación en enfermedades de la palma de aceite realizada en Colombia. Esto fue posible gracias a un Memorando de Entendimiento firmado en septiembre de 1996 entre el Palm Oil Research Institute of Malaysia (PORIM) y el Centro de Investigación en Palma de Aceite (CENIPALMA), a través del cual un investigador malasio permaneció en Colombia desde 1997 hasta finales del año 2000, participando en varios proyectos de investigación y conociendo los avances científicos de Cenipalma en el área de sanidad vegetal.

    4. INVERSIÓN EXTRANJERA

    La agroindustria del aceite de palma se desarrolla en Colombia desde hace cuatro décadas, y actualmente el país se ha posicionado como el primer productor Latinoamericano y cuarto en el ámbito mundial. Su desempeño y consolidación han hecho que muchas personas la señalen en estos momentos como una de las actividades más promisorias del agro colombiano. Este desarrollo le ha permitido al país asegurar un suministro estable de materias primas para las industrias de alimentos, jabones y otras importantes ramas productivas. La evolución del consumo de materias primas del sector palmicultor por parte de estas industrias ha sido muy satisfactoria en la última década. Mientras en 1990 los productos de la palma de aceite participaban con el 48,9% del consumo nacional de aceites y grasas para todos los usos, en 1999 pasaron a participar con cerca del 58%.

    La mayor dinámica de las siembras de palma de aceite en Colombia se logró en los años 80, período en el cual se alcanzaron tasas de crecimiento promedio anual de alrededor del 12%. Esta dinámica de siembras propició que en los años 90 la producción de aceite de palma mostrará un incrementó promedio del 9,2% anual, de tal manera que de 225.000 toneladas que se obtuvieron en 1990 se pasó a cerca de 525.000 toneladas en 2000.

    Como resultado de lo anterior, el sector ha venido incursionando de manera creciente en el mercado exportador. De 1.300 toneladas de aceite de palma con que se inició el reto de exportación del sector en 1990 se pasó a 140.000 toneladas en 2000. La magnitud de este esfuerzo exportador fue posible gracias a la gestión de Fedepalma, al esfuerzo y al compromiso exportador de los productores y al respaldo de éstos para la generación de instrumentos tales como la Comercializadora de Aceite de Palma S.A. y a los avances en la organización gremial de los palmicultores para las ventas internas y externas.

    El trabajo de prospectiva que elaboró el sector palmero colombiano para los próximos 20 años indica que el país presenta un gran potencial, aún no explotado, para convertirse en un importante productor de aceites y grasas en el año 2020, principalmente a partir del desarrollo del cultivo de la palma de aceite. Para ello, Colombia cuenta con amplias zonas aptas para este cultivo, las cuales se estiman en cerca de 3,5 millones de hectáreas con condiciones agronómicas adecuadas para la siembra de palma de aceite.

    La visión que se ha trazado el sector palmicultor para los próximos 20 años, está encaminada a multiplicar en cuatro veces el área sembrada en palma de aceite y en 7 veces la producción de aceite de palma. Se busca con esto convertir la palma de aceite en un propósito nacional.

    Para lograr este crecimiento en el país se ha contemplado la necesidad de promover en el país, el desarrollo de algunos macroproyectos de nuevas siembras de palma de aceite, en los cuales se pueda vincular inversionistas extranjeros para participar de su financiación y desarrollo. Los empresarios Malasios, quienes han mostrado algún interés a través de nuestro embajador en ese país, ofrecen todas las condiciones necesarias para que puedan vincularse como inversionistas en este tipo de proyectos. El desarrollo de estos proyectos se haría con núcleos de producción de no menos de 20.000 hectáreas, con sus respectivas plantas de beneficio, y tendrían una inversión cercana a los US$ 70 millones. Algunos proyectos de esta magnitud se tienen ya identificados en Colombia.

    Con el propósito anterior, el sector Palmero creó a finales del año 2000, la Promotora de Proyectos de Siembra de Palma de Aceite, Propalma, S.A, empresa con participación de 43 empresarios palmeros y dos entidades con vinculación de recursos públicos, Proexport y Coinvertir, quién será la encargada de gestar el desarrollo de estos proyectos en los próximos años.


    Lugar y fecha

    Bogotá, Colombia
    15 de febrero de 2001

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