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  • APUNTES PARA LA CEREMONIA DE INSTALACIÓN DE LA COMISIÓN INTERSECTORIAL PERMANENTE

    Apuntes para la ceremonia de instalación de la comisión intersectorial permanente para coordinación y seguimiento de la política nacional en materia de derechos humanos y derecho humanitario.

     La Comisión que hoy se crea e instala significa la materialización de un dispositivo novedoso e inédito cuya necesidad el Gobierno había identificado dentro de sus esfuerzos en la búsqueda por lograr condiciones institucionales y materiales que permitan avanzar hacia la plena vigencia de los Derechos Humanos.
     En la medida misma en que la dimensión de los Derechos Humanos como compromiso estatal y horizonte vinculante para el conjunto de sus instituciones y la totalidad de sus servidores públicos, atraviesa el conjunto de sus actividades y tareas, ya sea en la esfera de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales, culturales, ambientales, y de manera especial, en su dimensión más contemporánea de derecho a la paz y derecho al desarrollo, la necesidad de instituir una unidad instersectorial del más alto nivel gubernamental para la coordinación de tan múltiples esfuerzos y acciones, era un imperativo inaplazable.
     La tarea por la vigencia plena de los derechos humanos para todos nuestros compatriotas es un compromiso en cuyo avance se encuentra comprometido históricamente el Estado colombiano. La institucionalidad democrática que hemos construido así como el régimen jurídico propio de un estado social de derecho, son más allá del progreso político que entrañan, una respuesta pretérita, actual y con decidida vocación de futuro al gran desafío por edificar sobre fundamentos sólidos de legitimidad y aceptación todo el gran proyecto republicano que anima nuestra historia desde la gesta libertadora e independientista.
     En las particulares condiciones por las que hoy atravesamos, el Gobierno no ha cejado en sus esfuerzos, por otorgar al tema de los derechos humanos la mayor relevancia, la más alta de las prioridades y el compromiso más inequívoco por la profundización y el fortalecimiento de las condiciones que contribuyan a su efectivo disfrute. Prueba incontestable de ello fue la decisión inaugural de conferir su coordinación al Vicepresidente de la República.
     El paso trascendental de superar su tradicional adscripción a una Consejería, que había caracterizado su manejo en las pasadas administraciones, para radicarlo en la más elevada instancia de la institucionalidad de la rama Ejecutiva del Poder Público, tuvo uno de sus primeros efectos en la promulgación de la “Política de Promoción, Respeto y Garantía de los Derechos Humanos y de Aplicación del Derecho Internacional Humanitario 1998 – 2002”. Por vez primera se cuenta con una política de origen gubernamental con proyección estatal y cuya aspiración es también, vincular el conjunto de las organizaciones de la sociedad civil, que adelantan valerosas e invaluables tareas de promoción y defensa de los derechos humanos. Pero lo más importante, el contar con una política fruto de un intenso y extenso proceso de consulta, concertación y compromiso con los Ministerios y Oficinas más concernidas con el tema, las cuales integran la Comisión que hoy ve la luz, ha permitido trascender la inveterada condición de unos lineamientos aislados para convertirse en derroteros coherentes, compartidos y consensuados por los funcionarios y cabezas de las entidades de gobierno directamente involucradas.
     Nada más fundamental entonces, no sólo para el buen éxito de una política en un tema tan delicado sino para las posibilidades mismas de su adelantamiento, que contar con las voluntades reales e institucionales de las dependencias llamadas a su diseño, implementación y desarrollo. La actual política de Derechos Humanos no es entonces una mera política ministerial o de consejería. Es una política que compromete, y en cuya gestación participaron con la mayor seriedad y empeño, las instancias de Gobierno que hoy asisten a la instalación del dispositivo institucional que habrá de garantizar la continuidad y fortalecimiento de las tareas señaladas para buscar la efectiva vigencia de los Derechos Humanos en el país. La Comisión Intersectorial y su Secretaría Técnica son el motor para echarla andar con todo el vigor necesario. Es una política también, que en el proceso de su gestación y definición contó para la crucial definición de sus tareas prioritarias, de acuerdo con la gravedad de las problemáticas que hoy el país enfrenta, con el criterio ilustrado de todas las dependencias de gobierno.
     Ciertamente, también, la Política de Derechos Humanos cuenta con el concurso de los organismos y control y el Ministerio Público como uno de sus pilares fundamentales para poder ser llevada a cabo. La sumatoria coherente de esfuerzos respecto de las labores, que muchas veces de manera callada, adelantan entidades como la Fiscalía General de la Nación, la Procuraduría General de la República y la Defensoría del Pueblo, resulta ser absolutamente indispensable. De allí que su presencia suya sea clave para los derroteros señalados de lucha contra la impunidad y de actualización de los instrumentos legales para combatir a los perpetradores de violaciones contra los Derechos Humanos.
     En un contexto complejo de violencia y conflicto armado, las tendencias a la dispersión y el ocasionalismo en la acción de gobierno son , naturalmente, más fuertes que en tiempos de relativa normalidad institucional. Al respecto no debe quedar la menor duda, la Política de Derechos Humanos es también y de manera esencial una política de Estado, que continuará contando como uno de sus aliados, la presencia y los esfuerzos de la comunidad internacional materializados en Oficinas como la de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos y la Oficina para los Refugiados.
     Por último, la Política constituye un conjunto de derroteros precisos, dotada de autonomía y énfasis propios, con su dinámica específica y sus énfasis particulares, respondiendo con ello a la convicción del Gobierno, que los caminos de la negociación política para buscar la solución negociada del conflicto armado interno, iniciados y proseguidos con generosidad y denuedo, habrá de contribuir a la plena vigencia de los Derechos Humanos, al igual que la incansable lucha por buscar su realización, habrán de allanar los caminos de la Paz. En ese sentido, la inclusión del Derecho Internacional Humanitario como referente normativo aplicable y la consecuente tarea por buscar la aplicación de sus prescripciones protectoras de la población civil mediante acuerdos y compromisos humanitarios por parte de los grupos armados irregulares al margen de la ley, hacen parte integral suya.
     Así mismo, una política que no defina parámetros de evaluación para su ejecución, indicadores de gestión para su refinamiento y eventuales correcciones, en un horizonte claro de resultados y avances, carecería de la seriedad suficiente para responder a su nombre de tal. El Grupo Técnico de la Comisión Intersectorial habrá de responder a estos desafíos y contará para ello con la cooperación de la Oficina de la Alta Comisionada de Derechos Humanos. La puesta en marcha del Plan Nacional de Acción en Derechos Humanos a su cargo, dentro del espíritu y objetivos consignados en la Conferencia de Viena de 1993, son el marco conceptual y dispositivo interinstitucional, completamente novedosos para otorgar a la acción estatal y societaria la requerida coherencia e intergralidad.

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