Entrevista del Periódico El Nuevo Día al Expresidente Pastrana sobre el Proceso de Paz que se adelanta en la Habana

Sin Caguán no habría nada en La Habana: Andrés Pastrana

El expresidente dijo que los diálogos que lideró en el Caguán, no se comparan a los que actualmente se adelantan en La Habana, aduciendo que las condiciones no favorecieron esa iniciativa, además se mostró escéptico frente al acuerdo de justicia transicional entre el Gobierno y las Farc.

EL NUEVO DÍA: ¿Cuál fue la sensación que experimentó al ver que en La Habana no había una silla vacía como le ocurrió a usted hace más de una década en el Caguán?

ANDRÉS PASTRANA: Me alegra que las Farc hayan entendido 13 años después, lo que tenían que hacer, pero es distinto sentarse en La Habana con guayabera, mojito y bajo aire acondicionado, a tener que ir a hablar con el jefe guerrillero en las selvas de Colombia, como lo hice yo con Marulanda en tres oportunidades. Yo lo que digo es que sin Caguán no habría La Habana. Lo dice Santos, lo dice Clinton y los Estados Unidos. Ese fue el primer paso para deslegitimar a la guerrilla, eso el mundo lo ha reconocido, pues creíamos que la guerrilla había que derrotarla militarmente, pero también políticamente.

E.N.D.: Para muchos la zona de despeje fue un fracaso, sin embargo usted asegura que el Caguán permitió lo que hoy sucede en La Habana. ¿De qué forma contribuyó su mandato para que se haya pactado ese acuerdo en La Habana?

A.P.: Creo que no nos favorecieron las condiciones: más de mil soldados y policías secuestrados entre enero y junio de 1998, no teníamos Fuerzas Militares, por lo que creamos el Plan Colombia y fortalecimos como nunca nuestras fuerzas armadas y debilitamos a las Farc internacionalmente. Eso permitió a Uribe diseñar la política de seguridad, que posteriormente permitió a Juan Manuel Santos este proceso. Con lo que se firmó en La Habana, el Plan Colombia se acabó, sin embargo, hasta ese momento había una política de Estado combatiendo un enemigo común que era el narcoterrorismo y eso permitió que hoy se hubiera llegado a La Habana.

E.N.D: Sobre el acuerdo de Justicia Transicional, muchos analistas aseguran que es mejor que el que se acordó con los grupos paramilitares ¿cuál es su opinión?

A.P.: Lo primero que debo decir es que no conocemos ese acuerdo. Por eso es importante que el presidente Santos le muestre al país el acuerdo, porque tengo entendido que todavía el grupo negociador del Gobierno está negociando en La Habana. Me parece preocupante lo que dijo el doctor Juan Carlos Henao, que es uno de los redactores de este proyecto, pues hay unos temas que llaman la atención. Yo le dije al presidente Santos en la última Comisión Asesora, que nosotros íbamos a respaldar la paz, soy un hombre de paz, pues si hay alguien que se la ha jugado por la paz soy yo. Inclusive sacrifiqué todo mi prestigio político por la paz, pero todo en el marco de la constitucionalidad y la ley. Por fuera de la constitucionalidad no podemos trabajar los colombianos. Lo importante es que las Farc se sometan a las instituciones en Colombia, pero si ustedes ven las declaraciones de Henao, son las instituciones las que se sometieron.

E.N.D.: ¿Qué es lo que le preocupa del modelo de Justicia Transicional diseñado por el exmagistrado Juan Carlos Henao y el expresidente de la Corte Constitucional Manuel José Cepeda?

A.P.: Aquí vamos a estar juzgados todos nosotros, pues hablan de los actores del conflicto. Ustedes como diario y periodistas pueden ser actores del conflicto porque patrocinaron a X o Y. Yo como expresidente puedo ser acusado. Hay varios interrogantes, las personas con fuero constitucional, por ejemplo, ¿quedan en su órbita? Realmente el fuero no se estableció en ninguna parte del sistema, no hay fuero para nadie. Ese tema no se expresó y no quedó concreto en el documento y ese es un problema de interpretación, pero en principio traduce que no hay personas que estén por fuera del sistema, es decir, un cambio total en el sistema jurídico colombiano. Segundo, dice que el Tribunal podrá conocer de hechos cometidos, cuando se supone que cosa juzgada es cosa juzgada, pero para este tribunal no. Su competencia es sobre todo el conflicto armado y también abarca casos ya fallados, que podrían ser revisados por el tribunal. Esa revisión podría ser por iniciativa de cualquier persona condenada, porque un punto clave es que este sistema no es solo para la guerrilla, sino para todos los actores del conflicto, algo que querían las Farc, lograron su objetivo.

E.N.D.: Según su interpretación ¿Quiénes son los actores del conflicto?

A.P.: Eso hay que identificarlo. Políticos, empresarios, periodistas, campesinos, ¿quiénes son los actores del conflicto? No los conocemos y lo estamos viendo. Será un Tribunal de cierre, es decir: mañana lo pueden acusar a usted de violador de los Derechos Humanos, y si usted no acepta, lo condenan a 20 años. Este es un caso sin apelación, es una cosa juzgada absoluta, no hay nada que valga frente a sus decisiones. Lo más grave es que como cualquier persona puede denunciar y condenar, y lo advertimos nosotros: “ojo que este tribunal se va a meter con el tema de los falsos positivos, cuando están siendo juzgados por la justicia ordinaria”. A eso es a lo que posiblemente las Farc se están refiriendo, y como el presidente Santos, como Ministro de Defensa, fue acusado de promover los falsos positivos, lo van a llevar a ese tribunal.

E.N.D.: Según usted ¿Quiénes más podrían terminar siendo juzgados por este Tribunal?

A.P.: Dos personas que podrían terminar en este tribunal son Raúl y Fidel Castro, patrocinadores del ELN, como siempre los reconocieron ellos. Entonces, aquí puede caer desde el presidente Santos, hasta los hermanos Castro.

E.N.D.: Según lo ha interpretado usted ¿Es tan ingenuo el presidente Santos para ponerse la soga al cuello?

A.P.: No sé si él ha visto esto como yo, hay que conocer el fallo, pero eso es lo que está diciendo el que lo redactó. Yo estoy en contra de que el narcotráfico sea un delito conexo, para mí es el delito principal, ¿o quedan dudas de que las Farc es un grupo narcoguerrillero?. La negociación va a generar un cambio, el paso de un movimiento de armas a un movimiento electoral, el M-19 es un ejemplo de esto. Esto supone garantías de que quien lo haga, no va a ser extraditado.

E.N.D.: ¿La opción entonces es seguir en guerra?

A.P.: No, pero esta no es la paz que esperamos, y en esa medida, la opción es la constitución y la ley, nada contrario a ellas. Esto no es lo que queremos los colombianos, un cambio institucional porque no lo piden las Farc, es que son las Farc quienes están cambiando el sistema de justicia, no los que se están sometiendo a la justicia colombiana. Hay una cosa que se llama justicia transicional, que no es esto, esto es justicia restaurativa, que es una teoría que hay que empezar a aplicar y por eso hay que llegar a un cambio constitucional que tiene que pasar por el Congreso, ¿pero los colombianos estamos dispuestos a esto?.

E.N.D.: ¿No está negando usted con esa posición la responsabilidad de otros sectores responsables y achacándole todo a la guerrilla?

A.P.: Andrés Pastrana denunció la parapolítica y la compra de la presidencia por el narcotráfico y el proceso ocho mil, que infortunadamente no se investigó. Todos esos casos se pueden reabrir. Pero si aquí hay empresarios que patrocinaron paramilitares, deben pagar, porque los paramilitares igual o peor que lo que actúo la guerrilla, deben pagar.

Yo denuncié a Chiquita Brands porque nos metió 10 mil fusiles por el Urabá antioqueño, y el hoy procurador de los Estados Unidos, se declaró culpable, pues en ese entonces era el abogado de Chiquita y le pusieron una sanción de 17 millones de dólares, que no es nada por todo el daño que nos han hecho esas armas entregadas a los grupos paramilitares. Para eso tenemos la legislación colombiana, no tiene que venir un tribunal internacional; y, los falsos positivos son actos por fuera del servicio que también tienen que ser juzgados. Me preocupa que hoy lo que estamos haciendo es transformando nuestras instituciones para acoplarnos a las Farc.

E.N.D.:  Entonces ¿Hacia dónde debe ir el proceso de paz?

A.P.: Nosotros invitamos a todos los colombianos a que le demos una oportunidad a la paz, porque si hay alguien que se la ha jugado por la paz es el partido Conservador. Guillermo León Valencia, Belisario Betancur y Andrés Pastrana, no la hemos jugado por la paz y aspiramos a consolidar un proceso. El presidente Santos me invitó a participar en la Comisión Asesora de Paz, y allá he sido crítico, pues me preocupa que las armas se queden en Venezuela.

E.N.D.: ¿Es decir que el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry y las Naciones Unidas se apresuraron en celebrar el anuncio?

A.P.: Hay contradicciones de los norteamericanos, pues tenemos informaciones que aseguran que los Estados Unidos presionaron la fecha de marzo como plazo para firmar la paz. Las Farc piden que se declare el narcotráfico como delito conexo, pero no creo que los Estados Unidos vayan a permitir eso. Nos han entregado 7.6 billones de dólares para la lucha contra el narcotráfico con el Plan Colombia, ahora resulta que no eran narcotraficantes sino políticos, y eso en el Congreso norteamericano trae dificultades. Creo que lo del delito conexo, si se aprueba, es el fin del Plan Colombia.
E.N.D.: ¿Este sería el primer traspié de esta nueva etapa del proceso de paz?

A.P.: Es que este es el corazón de la negociación, y si se revisa la carta que yo le envié al presidente Santos hace unos meses, yo le hacía propuestas sobre justicia transicional. Me gustaría un acuerdo de paz que aprobemos todos los colombianos, pues el 70 por ciento del país no cree en la paz y es muy triste. El problema no es firmar un acuerdo de paz, lo importante es firmar un acuerdo perdurable y duradero. El acuerdo que me gusta, y se lo dije al presidente Santos, es a través de un consenso. El presidente Uribe, sobre el tema de Justicia Transicional, dijo que no se trata de juzgar a los guerrilleros rasos, hay que juzgar a los líderes y hay mecanismos para hacerlo. En eso es donde tenemos que ser imaginativos, pero de esta forma va a ser muy difícil.

“Es curioso que a un mes de elecciones investiguen a Barreto”

E.N.D.: Cambiando de tema y a propósito de su visita a Ibagué ¿Por qué Barreto debe ser el Gobernador del Tolima? 

A.P.: Porqué conoce muy bien al Tolima, ha trabajado por el Departamento y fue un hombre que hizo una buena gobernación, quiere al Departamento y tiene un apoyo muy importante, por eso el partido Conservador lo respalda en pleno.

Barreto ha consolidado una alianza importante con sectores del partido Liberal, de La U, CD, entre otros. Hoy se están viendo mucho esas tendencias, algo que me criticaba a mí cuando hacía las coaliciones. Ojalá el Tolima vote por Barreto.

E.N.D.: Hay preocupación respecto a una serie de procesos que tiene Óscar Barreto por su anterior Gobernación. ¿Cómo analiza este tema?

A.P.: Eso es algo que ocurre en todo el país, y eso es algo preocupante pues la Fiscalía entra a jugar políticamente. Es muy curioso que cuando Barreto se lanza, y llevan cuatro años señalándolo y no pasa nada, pero un mes antes de las elecciones sí empiezan a investigar.

Las ‘ias’ están siendo utilizadas políticamente, están ahuyentando a una parte de colombianos que quieren servir a su país.

Otra cosa que me preocupa, volviendo al tema de la paz, es porqué un mes antes de las elecciones, se avanza en el tema de justicia, porque si uno revisa en tierras y lucha contra el narcotráfico, no se ha avanzado tanto.

E.N.D.: ¿A qué le apuesta el partido Conservador para las elecciones regionales?

A.P.: A ganar alcaldes, gobernadores y diputados.

Fuente: El Nuevo Día

Fecha

27 de septiembre de 2015
2018-01-15T14:59:17+00:00septiembre 28th, 2015|0 Comments

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