”EL PAÍS” SÍMBOLO DEL ESPÍRITU DE PROGRESO DEL VALLE DEL CAUCA2017-12-18T11:47:35+00:00

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Palabras del presidente de la República, Andrés Pastrana Arango, con ocasión del quincuagésimo aniversario del diario “El País”.

Cierto es que el comienzo es la parte más importante de cualquier obra. Por esto hoy, al celebrar los 50 años del diario El País, quiero recordar los primeros pasos que dieron sus fundadores hace más de cinco décadas para cimentar las bases de la que vemos erigida como una gran empresa.

En una época de indiscutible agitación partidista, tras concluir su gestión en la alcaldía y dolido por la actitud de sus copartidarios que lo acusaban de parcialidad política, Don Alvaro Lloreda Caicedo decide fundar un periódico para abrir una tribuna de opinión: fue así como buscó el apoyo de sus hermanos para poner en marcha un diario con criterio conservador en el que la concepción de patria estuviera por encima de los partidos.

Dos años más tarde, ese sueño se materializó. Aunque la fecha prevista para la impresión del primer ejemplar era el miércoles 19 de abril de 1950, la prensa Duplex, que se parecía mucho a un inmenso y destartalado ferrocarril, imprimió ejemplares ilegibles con una mancha negra en cada una de sus dieciséis páginas.

Cuenta Don Luis Arturo Sanclemente que de nada sirvieron los ajustes hechos por los prensistas, pues la máquina producía un ruido infernal y las manchas seguían apareciendo. Cuatro días después de lo previsto, el domingo 23 de abril, sale a circular la edición número uno del diario El País dando inicio a una saga de buen periodismo y servicio a la región.

Al cabo de medio siglo, Colombia y el Valle del Cauca rinden un especial tributo a esta empresa símbolo del espíritu de progreso vallecaucano, sello y garantía del tesón de los caleños, de la que todos nos sentimos orgullosos.

Es por esto que hoy recordamos y exaltamos la patriótica misión que han cumplido los cinco directores de El País escribiendo a diario la historia reciente de nuestra Nación y del mundo, al tiempo que recordamos el aporte que hiciera cada uno de estos dignos hijos de Cali: desde el momento mismo que asumió Don Silvio Villegas hasta la fecha, cuando a la cabeza se encuentra mi buen amigo Kiko Lloreda. De especial recordación es el gran periodista y político vallecaucano Rodriga Lloreda, quien dedicó su vida a servir desde diferentes posiciones los más altos intereses de la Nación.

También recuerdo, Kiko, en la época de mi campaña a la Alcaldía de Bogotá, hace ya más de 12 años, cuando usted siendo un joven e inquieto estudiante de Derecho se vinculó espontáneamente a las bases de trabajo en Basa, una de las localidades más pobres de la capital, sin buscar una posición de mayor jerarquía ni hacer gala de la amistad que unía a nuestras familias.

De hecho, yo sólo vine a enterarme de que Kiko estaba en las juventudes andresistas después de un mes de su vinculación. Desde entonces, siempre me ha acompañado con lealtad y desinterés en todas mis luchas políticas en la Alcaldía y en las campañas para el Senado y para la Presidencia de la República. Actitudes como éstas son un fiel reflejo de la calidad de ser humano que es el actual director de El País.

Yo tengo muchos motivos de agradecimiento con este diario que acompaña con entusiasmo las realizaciones del gobierno y que hace también una sana crítica constructiva, como lo hacen los buenos amigos.

La nuestra es una amistad que surgió hace muchos años. Recuerdo bien que fue en 1973, durante mi primer viaje a Europa, por invitación de Palomo Linares, cuando conocí a Don Alvaro. Tuve en aquella oportunidad el placer de conversar largamente con él y conocer su pensamiento y sus posiciones acerca de diversos temas nacionales, con los que demostraba siempre su gran carácter, su liderazgo y su amor por Colombia.

Tampoco puedo dejar de recordar que El País fue el primer periódico que propuso la candidatura de mi padre, el presidente Misael Pastrana en el año 69. De ese episodio siempre guardaré en mi memoria que el mismo Don Alvaro hizo parte de la nutrida comisión de colombianos que fue hasta Panamá para recibir a mi padre, el recién nombrado candidato del partido conservador, cuando regresaba hacia Colombia tras ocupar la Embajada en Washington.

Esa actitud visionaria del diario El País se ha mantenido permanentemente a lo largo de los últimos cincuenta años, porque si algo caracteriza su rumbo certero es la premisa de sus directores que al orientar cada edición ha entendido que lo más importante es saber hacia dónde quiere llevar su equipo periodístico.

Como dice el editorial del domingo pasado: Se trata del esfuerzo de varias generaciones y de cientos de personas, quienes con su trabajo y tesón hicieron posible y grande a El País (…) reporteros fotógrafos, editores, linotipistas, prensistas, fotocomponedores, armadores, correctores, aviseros, voceadores, vendedores, diseñadores, creativos, jefes de distrito, secretarias, gerentes, conductores, vigilantes y auxiliares, y por supuesto los lectores y anunciantes de El País.

Yo estoy de acuerdo con Kiko en que esta celebración, más que un motivo de alegría, es un gran reto para seguir adelante en la tarea de tomarle el pulso a la región, a la Nación y al mundo. Por eso a cada uno de los miembros de esa gran familia hoy los animo a trabajar por una nueva Colombia equitativa y con justicia social y un nuevo Valle próspero y optimista.

Esa es la forma con la que llevaremos al departamento hasta la orilla de la recuperación. Como lo señaló Rodriga Lloreda hace un par de años: ha llegado el momento de hablar menos de la crisis y concebir una estrategia para superarla. Eso es precisamente lo que mi gobierno hace por el Valle del Cauca.

El pasado mes de diciembre declaré a Buenaventura como una de las cuatro Zonas Económicas Especiales de Exportación con la certeza de que ese puerto en el Pacífico jalonará el progreso de toda la región y será eje de la reactivación del empleo en el sur-occidente colombiano. El éxito de esa herramienta depende de la iniciativa y de la creatividad de los vallecaucanos. A propósito del reto exportador, hay una caricatura de La Negra Nieves, hija de este diario, que me divierte mucho en la que le confiesa a su amado Hector que si ella fuera presidente, prohibiría las exportaciones para que todos empezaran a exportar como locos.

Obviamente con esto quiero hacer un llamado al pueblo vallecaucano para que le hagan caso a Nieves y se pongan a exportar ¡como locos! Sé que hay varios temas que inquietan de forma especial a los caleñas porque hacen parte del engranaje del progreso de la ciudad. y es por esto que hoy quiero contarles de forma clara la política que lleva a cabo el Gobierno Nacional consciente de su responsabilidad con el destino de la región.

En primer lugar me quiero referir a la actual situación que atraviesa la Universidad del Valle. Como parte del compromiso de mi Gobierno para este año, se apropió una suma que supera los 81.000 millones de pesos, pero a pesar de este esfuerzo se mantiene una agobiante carga pensional que supera los 24.000 millones. Este panorama nos demuestra que la actual estructura de costos de la Universidad debe revisarse a fondo, no para suprimir servicios sino para hacerla s más eficientes y mejorar su calidad y su cobertura.

En ese sentido y como una respuesta rápida a la actual situación, el Ministerio de Hacienda tendrá listo antes de un mes el Fondo Pensional de la Universidad a través del cual se normalizará el pago de pensiones que deberán asumir la Universidad, el Gobierno Nacional y la Gobernación del Valle. Antes de tres meses se completará el proceso de renegociación de la deuda bancaria basado en la dación en pago de los bienes dados en garantía.

Pero quiero señalar que es responsabilidad de la propia institución continuar trabajando en la reforma de la estructura académica y administrativa del principal patrimonio cultural de la región. Su normalidad académica durante los últimos tres semestres prueba que quiere salir adelante y corresponder a los grandes esfuerzos de la Nación y del Departamento.

Otra gran preocupación de los caleños es la realización del proyecto del Metro. Mi gobierno está convencido de que el Sistema Integrado de Transporte Masivo para esta ciudad es un proyecto crucial para el futuro de la ciudad y de la región. Es por esto, que con recursos de la Nación se ha iniciado la contratación del Consorcio integrado por Schroders Corfivalle-Brown & Root, por un valor cercano a los 2.500 millones de pesos para que desarrolle la estructuración técnica, legal y financiera del proyecto que garantice la eficiencia del sistema de transporte, la captación de la mayor cantidad de pasajeros y los menores costos de inversión y operación posibles.

Adicionalmente, mi gobierno está cumpliendo con los compromi- sos adquiridos en los convenios que soportan legalmente el apoyo de la Nación al Proyecto en lo que concierne a la construcción de la plataforma urbana. De ahí que durante los últimos dos años se desembolsaran recursos por un valor cercano a los 23.000 millones de pesos y para la vigencia de este año esté reservado un aporte equivalente a los 38.000 millones de pesos.

Pero en todo este proceso tenemos que ser muy serios. La consecuencia del más mínimo incumplimiento de pago de los aportes de la Nación y municipio al concesionario del Sistema Metro significaría la pérdida de la credibilidad del financiamiento público. El concesionario del Sistema, para garantizar la ejecución de las obras, deberá salir al mercado de capitales y financiero internacional a conseguir recursos con el soporte del compromiso de pago de los aportes del municipio y de la Nación. Si el panorama de mediano plazo de las finanzas públicas, tanto del municipio de Cali como de la Nación no está despejado, Colombia sería percibida de una manera menos positiva que si lo hace en un escenario de saneamiento fiscal.

Además un incumplimiento traería repercusiones graves en la consecución de nuevos recursos para financiar, no sólo el proyecto, sino también el crecimiento económico y la inversión social en nuestro país.

Por ello quiero resaltar la importancia del trabajo que adelantan en esta fase los equipos técnicos de la Nación, el municipio y la banca de inversión, lo que nos permitirá estructurar un proyecto técnicamente viable, que atienda adecuadamente las necesidades de transporte y maximice los beneficios económicos, sociales y ambientales para la ciudad de Cali y para los usuarios del sistema. Sólo así se podrá asegurar que el proyecto sea exitoso y se concluya en los tiempos previstos y dentro de los presupuestos disponibles. Pero tal vez lo más importante será garantizar, al igual que en el caso de Bogotá, que el proyecto sea realmente un pilar de desarrollo para Cali y el país, y no un descalabro financiero que afecte la inversión en proyectos de alto contenido social.

De ahí que nuestra meta a corto plazo sea el saneamiento financiero tanto del departamento como del municipio: Por un lado se viene realizando el Convenio de Saneamiento Fiscal del departamento que se propone la reestructuración administrativa; la disminución de los sobre costos en la nómina y; la conformación de una fiducia con ingresos propios con el fin de garantizar tanto los gastos de funcionamiento, como la creación de un fondo de reserva destinado a garantizar el servicio de la deuda del departamento.
Con estas medidas vamos a devolverle la viabilidad y la sostenibilidad financiera e institucional al Valle y al mismo tiempo garantizaremos que se genere el ahorro corriente y de capital que en el futuro le permita financiar el Plan de Desarrollo con sus propios recursos.

Por otro lado, en lo que concierne al compromiso que adquirió del municipio de Cali con la Nación en el Plan de Desempeño que se suscribió hace diez meses para refinanciar y prepagar su deuda financiera, infortunadamente el camino es aún largo. Esta ciudad debe todavía trabajar por una opción real que pueda cumplir las metas establecidas en el Acuerdo General de Acreedores y a la vez garantizar los recursos necesarios para su participación en la ejecución de megaproyectos de desarrollo como en el caso del Metro.

Hoy hago un especial llamado para reafirmar el compromiso del municipio, que no es otra cosa que un compromiso de Cali con los caleños y un compromiso de la ciudad con su futuro.
Mi gobierno cree y confía en la recuperación de Emcali. No en vano ha abierto el camino para encontrar alternativas que permitan su supervivencia. Sin embargo, es necesario estructurar fórmulas que nos permitan soluciones definitivas y de fondo. Nuestro propósito es curar el enfermo y no prolongar su agonía.

Con el fin de generar soluciones concretas a las irregularidades que dieron origen a la toma de posesión y a devolver la viabilidad a la empresa, se integró -por un plazo de tres meses-. una Junta Asesora en la que están ampliamente representados los intereses de la región y en la que participa el Gobierno Nacional a través de sus Ministros. Hoy este equipo completa varios días de trabajo. De otra parte, teniendo en cuenta la imposibilidad de Emcali para hacer los pagos de su deuda externa, la Nación suscribió recientemente un acuerdo de pago por la empresa por un valor cercano a los 3 millones de dólares, lo cual le permite continuar con los desembolsos del crédito y con la construcción del proyecto de la planta de tratamiento de aguas residuales de Cañaveralejo.

Todos y cada uno de estos compromisos hacen parte de la senda de recuperación que hemos trazado para elValle. Ya veo cercano el día en que logremos tener un departamento al día, que ve con optimismo un futuro cargado de oportunidades y podamos disfrutar de un Valle de porvenir.

Quiero aprovechar esta visita a Cali para reiterar el propósito de mi gobierno de intensificar la lucha contra uno de los crímenes más atroces. Y es que el secuestro no tiene justificación alguna.

Los criminales que ayer se llevaron al pequeño Dagoberto del bus del colegio deben tener en claro que pagarán por ese acto demente! Aprovechando la experiencia y el profesionalismo, en materia de secuestro, del general Rafael Pardo, Comandante de la Policía Metropolitana de Cali, he ordenado la conformación y el envío inmediato al Valle del Cauca de un bloque de búsqueda encargado de dar con los responsables de este atroz delito y de fortalecer la lucha contra las bandas de criminales dedicadas al secuestro.

En los últimos meses el Gobierno Nacional a través del Ministerio de Justicia, viene desarrollando una estrategia destinada tanto a fortalecer la labor de los grupos Gaula, como a sensibilizar a la sociedad sobre la importancia que tiene denunciar este delito. En el último año los organismos de seguridad han rescatado 396 personas, el 15% sobre el total de secuestros. Esta cifra muestra un esfuerzo que no es satisfactorio pero que nos anima a seguir luchando contra el delito.

Asimismo, región por región hemos hecho una evaluación detallada con el fin de establecer las características del secuestro y la extorsión. De esta manera estamos revisando a fondo los instrumentos con los que cuenta el Estado para enfrentarlos. Vamos a dar un im- portante paso adelante porque no nos vamos a quedar cruzados de brazos esperando a que bajen más niños del bus escolar.

Hoy nuevamente quiero reiterar el profundo rechazo del pueblo de Colombia a las Farc-Ep por su decisión de intimidar con más amenazas de extorsión y secuestro. Nadie comprende que mientras el Gobierno Nacional muestra permanentemente su voluntad de paz, con hechos claros y concretos, esta organización insurgente se empecine tercamente en producir angustia y lágrimas a los colombianos. Óigase bien: las Farc-Ep deben demostrarle a Colombia y al mundo que no son incompatibles con el Derecho Internacional Humanitario.

Los colombianos no entendemos cómo pueden firmar un documento en el que se comprometen a buscar un cese al fuego y de hostilidades, pero a la vez deciden continuar con los secuestros. Los colombianos no entendemos cómo solicitan que el tema del empleo sea el primero a tratar en la Mesa de Negociación y, acto seguido, amenazan con más extorsión y más secuestro, y por ende más desempleo.

Los violentos deben apartarse de la senda que conduce hacia la nueva Colombia. En esa nación justa y próspera que estamos construyendo únicamente tienen cabida el diálogo y la reconciliación. Los corruptos también están obligados a hacerse a un lado de nuestro camino, pues un país transparente recobra la oportunidad de aumentar su inversión social.

Hoy en Cali he recibido el apoyo solidario de quienes participarán en el referendo. Cada vez que visito un barrio, un pueblo o una ciudad veo que son más y más los colombianos que se suman entusiastas a esta corriente de cambio. Yo sé que entre todos vamos a ganar el referendo para construir una nueva Colombia. Entre todos vamos a decir iSí al cambio, Sí a la lucha contra la corrupción, Sí al cambio de las costumbres políticas!

Pero éste es un proceso democrático. Y quien quiera hacer campaña a favor del No será bienvenido, porque para eso son las democracias pero estoy seguro, imuy seguro!, de que no nos van a derrotar, por que la inmensa mayoría está con el cambio iY los vallecaucanos lo van a demostrar!

Queridos amigos del Valle y del diario El País:

Hoy el reto es claro. Pronto recogeremos los frutos de todo cuanto hemos sembrado en este suelo fértil. La celebración de los 50 años de este periódico es la mejor muestra de la abundante cosecha que me- rece este pueblo incansable y trabajador. Esta tierra que hasta hace pocos años fue ejemplo para otras regiones de Colombia, pronto recuperará su liderazgo y comprobará que el Valle es Valle, y que es el dueño de este gran tesoro que es El País.

Estoy convencido de que cuando nos volvamos a reunir para celebrar un nuevo aniversario, recogeremos el legado de ese prohombre que hace 50 años pensó que este diario era la mejor herramienta para desarmar a los incrédulos. A quienes se atrevan a dudar del sueño de progreso del Valle, responderemos con las mismas palabras de Don Alvaro: El sueño se realizó y no costó mucho.

Lugar y Fecha

Cali, Valle
27 de abril del 2000