ALOCUCIÓN DEL PRESIDENTE PASTRANA, SOBRE EL CUMPLIMIENTO DE SU PROPUESTA AL CAMPO COLOMBIANO2017-12-18T11:45:55+00:00

Project Description

Alocución del Presidente Pastrana, sobre el cumplimiento de su propuesta al campo colombiano.

Colombianas y colombianos:

Esta noche sigo rindiéndoles cuentas y entregando mi balance a ustedes, socios de nuestra querida Empresa Colombia, sobre mis 10 propuestas para el cambio y cómo sí las he cumplido al país.

Mi tercera propuesta fue: “Vamos a dar apoyo y un soporte real a la agricultura”. Hoy puedo decirles que logramos la meta en gran parte, y que lo hicimos gracias a una política activa y al desarrollo de instrumentos de promoción como los incentivos a la inversión rural, los subsidios, las cadenas productivas, la promoción de la investigación y transferencia de tecnología, la redistribución de la tierra y la facilitación del crédito.

Lo primero que hicimos fue devolverle a los campesinos colombianos la capacidad de competir con los productos del exterior. Para conseguirlo, fueron fundamentales, entre otras cosas, las cadenas productivas que promovimos a través del programa PROAGRO, gracias a las cuales hoy los productores de materias primas, los procesadores y los distribuidores se ponen de acuerdo sobre los precios y condiciones que los favorecen.

Así mismo, todas las veces que fue necesario subsidiamos los precios de varios productos, como el algodón, el arroz y el maíz, garantizando a los productores el pago de un precio mínimo que les dejara ganancias sobre sus cosechas y los incentivara a sembrar.

En mi propuesta para el campo ofrecí crear un centro de tecnología e información para el sector agropecuario. Hoy tenemos ya en funcionamiento un Observatorio de Competitividad para este sector denominado “Agrocadenas Colombia”, donde se encuentra información estratégica para todos los participantes en las diferentes cadenas productivas. Adicionalmente, creamos Centros regionales de Servicios para el agro con el apoyo de la Corporación Colombia Internacional.

Ofrecí también estimular la creación de empleo rural, y lo hemos cumplido, entre otros con los programas sociales del Plan Colombia como “Campo en Acción”, “Empleo en Acción”, “Vías para la Paz” y “Obras para la Paz-Gestión Comunitaria”, que están diseñados para generar empleo en las zonas rurales y que han conseguido esa meta, como lo podemos ver en el siguiente cuadro:

(GRÁFICA 1: INCREMENTO EMPLEO AGRÍCOLA)

En efecto, mientras entre 1995 y 1998 el empleo agrícola disminuyó, durante mi Gobierno hemos creado más de 240 mil nuevos empleos en el campo colombiano. De esta forma, pasamos de menos de 2 millones de empleos en 1998 a más de 2 millones 230 mil empleos en el 2001.

También la reactivación del campo pasa por una adecuada distribución de la tierra. Con orgullo hoy puedo decirle al país que hemos adjudicado, a través del Incora, más de 6.4 millones de hectáreas a más de 100 mil familias de campesinos, de colonos, de indígenas y de comunidades afrocolombianas por toda Colombia.

¡Son más de 100 mil familias que antes trabajaban la tierra de otros, y que hoy son dueñas de su propia tierra! ¡Ésta sí es la verdadera revolución de la tierra y parte del cambio para construir la paz! La tierra cumple así su función social.

En vivienda rural también puedo destacar que hemos entregado subsidios para construcción o mejoramiento de viviendas a cerca de 35 mil familias campesinas por un valor de 134 mil 400 millones de pesos, entregados a través del Banco Agrario. ¡Son 35 mil familias campesinas que hoy cuentan, gracias a este logro, con una vivienda digna y propia!

Los campesinos también necesitaban dinero y tener acceso a crédito barato y fácil. Por eso, liquidamos la Caja Agraria que no estaba cumpliendo su papel y creamos el Banco Agrario, más eficiente. Además, a través de Finagro, diseñamos una política de crédito que ha permitido que más de 125 mil beneficiarios hayan tenido acceso a préstamos por un valor total de 4.6 billones de pesos durante mi gestión.

(GRÁFICA 2: INCREMENTO CRÉDITO AGROPECUARIO)

Si observamos el crédito agropecuario durante los últimos 7 años vemos que entre 1995 y 1997 tuvo un comportamiento decreciente, en tanto entre 1998 y el año 2001 ha venido creciendo en forma consistente, en buena parte gracias a las bajas tasas de interés que logramos consolidar.

Hemos dispuesto, por otro lado, a través de los Incentivos a la Capitalización Rural, de más de 120 mil millones de pesos para la modernización de maquinaria y equipo, para el mejoramiento de tecnología, adecuación de predios, compra de ganado puro que mejore el hato ganadero y otras inversiones que incrementan la competitividad.

Además, mediante el Fondo Agropecuario de Garantías, respaldamos las deudas de los empresarios del campo y los campesinos para que accedan a 9.400 créditos por un valor superior a los 120 mil millones de pesos.

Con el fortalecimiento de la Bolsa Nacional Agropecuario, por otro lado, hemos abierto nuevas opciones de financiación y de inversión en el sector agrario, que están teniendo los mejores resultados, tales como la titularización de activos.

Para ayudar a los deudores morosos, diseñamos el Programa de Reactivación Agropecuaria Nacional -PRAN-, con el fin de refinanciar las deudas de más de 35 mil productores. Quienes se han acogido a este programa han vuelto a acordar el pago de sus deudas, con plazos e intereses muy razonables, y han recuperado el acceso al crédito en el sector financiero.

Las mujeres campesinas, que juegan un papel vital en el campo, se vieron también beneficiadas con la Ley de Mujer Rural que firmé en enero de este año, la cual garantiza su participación en los procesos productivos y en la decisión de las políticas que las afectan, y facilita el crédito, permitiéndoles que con sólo su cédula y un proyecto productivo tengan acceso a préstamos.

Un sector que nos preocupó especialmente es el cafetero, símbolo del país y que actualmente atraviesa difíciles momentos debido, entre otras cosas, a los bajos precios internacionales del grano. Pero no lo hemos dejado solo e invertimos en su apoyo más de 390 mil millones de pesos, una cifra sin precedentes en el país, destinados a subsidiar el precio de la carga de café, es decir, a mejorar el ingreso de los productores; al programa de renovación de cafetales, y a la investigación científica para mejorar el producto y encontrar otros cultivos alternativos.

Además, con el llamado “PRAN Cafetero” vamos a refinanciar, en las mejores condiciones posibles, las deudas en mora de los cafeteros, para que puedan volver a ser sujetos de crédito. Para ello estamos destinando 60 mil millones de pesos adicionales.

No podemos dejar de mencionar, por último, la certificación internacional obtenida para la Costa Atlántica y Antioquia como zonas libres de aftosa, gracias a la cual este año se podrán exportar alrededor de 12 mil toneladas de carne y el año entrante unas 40 mil toneladas.

En síntesis -y para no alargarme mucho en la mención de los otros programas que hemos impulsado-, lo hemos apostado todo por el campo colombiano, tal como lo prometí. Y los resultados están hoy a la vista de ustedes:

(GRÁFICA 3: INCREMENTO HECTÁREAS CULTIVADAS)

Primero: Se incrementó el número de hectáreas cultivadas en nuestro país. Mientras en 1998 había 3.7 millones de hectáreas sembradas en Colombia, hoy tenemos más de 4.1 millones de hectáreas cultivadas, lo que significa un incremento de cerca de 400 mil hectáreas más que están produciendo alimentos para los colombianos, e ingresos y empleo para los campesinos.

(GRÁFICA 4: INCREMENTO PRODUCCIÓN ALIMENTOS)

Segundo: Se incrementó la producción de alimentos. Mientras en 1998 Colombia producía 20.1 millones de toneladas de alimentos, en el 2001 alcanzamos una producción de 22.9 millones, lo que implica un incremento del 13.7%, es decir, 2.8 millones de toneladas de alimentos más para los colombianos. Visto de otra manera: ¡Son 2.8 millones de toneladas más de alimentos que producimos en Colombia y que estamos dejando de importar del exterior!

(GRÁFICA 5: INCREMENTO PIB AGROPECUARIO)

Tercero: El sector agropecuario, que en 1996 tuvo un comportamiento negativo y que en 1998 prácticamente no creció, volvió a crecer significativamente en los dos últimos años de mi mandato. En el 2000 tuvimos un gran crecimiento del 5.2%, ¡muy superior al del resto de la economía!; en el 2001 tuvimos un crecimiento del 1.5%, y este año confiamos en que crezca alrededor del 2.7%.

Las cifras no mienten ni la realidad se puede ocultar. A pesar de la situación de violencia, hemos logrado, con una política seria y comprometida, que el campo vuelva a crecer y se proyecte al futuro en un ambiente positivo.

Así cumplimos con mi tercera propuesta de gobierno, dirigida al campo. Y son ustedes quienes juzgan.

Que Dios los bendiga. Y que Dios me bendiga.

Buenas noches

Lugar y Fecha

Bogotá, Colombia
30 de mayo de 2002