ALOCUCIÓN DEL PRESIDENTE PASTRANA, SOBRE LAS ELECCIONES AL CONGRESO DE LA REPÚBLICA2017-12-18T11:45:55+00:00

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Alocución del Presidente Pastrana, sobre las elecciones al Congreso de la República.

Colombianas y colombianos:

En tres días, el próximo domingo 10 de marzo, serán las elecciones parlamentarias, en las que todos los ciudadanos podremos elegir los senadores y representantes que conformarán por los próximos cuatro años el Congreso de la República.

Ésta es una fecha trascendental en la que todos los colombianos, masivamente, debemos acudir a las urnas y demostrar a los pocos violentos que el cambio se hace con votos y no con balas ni con bombas. ¡Vamos a demostrarles que nuestra elección, que la elección de Colombia, es la democracia y no el terrorismo!

Votemos con serenidad y con la alegría de contribuir a la democracia. Votemos libremente por los candidatos de nuestras preferencias, pero hagámoslo a conciencia, fijándonos especialmente en que tengan una propuesta clara y coherente en favor del país y que cuenten con una trayectoria transparente de trabajo y servicio que la haga creíble.

Tengan la seguridad de que, desde el Gobierno Nacional, y con el trabajo de las fuerzas del orden, hemos hecho todo lo que está a nuestro alcance para garantizar el libre desarrollo de los comicios en todo el territorio nacional, a pesar de la brutal y demencial ofensiva de las FARC contra las elecciones.

Nuestro compromiso ha sido el de brindar a los candidatos y ciudadanos todas las garantías electorales, en medio de las complejas circunstancias, y no hemos ahorrado ningún esfuerzo para ello, ni descansaremos hasta que demos el parte de misión cumplida a la nación.

Con nuestro voto, con el voto secreto y libre de millones de ciudadanos que creemos en la democracia, podemos hacer ya, sin más dilaciones, la revolución política que queremos.

Sólo si votamos podemos exigir a nuestros representantes. Sólo si votamos podemos lograr un cambio positivo en nuestras instituciones. ¡Depende de todos nosotros! Que sólo lleguen al Congreso los mejores depende de todos los colombianos, que tenemos en nuestras manos el poder del voto para elegirlos.

Como dije hace una semana, las FARC -ellas solas- se propinaron la más grande derrota de toda su historia: la derrota política, que los ha dejado sin el más mínimo respaldo popular y desenmascarados ante la opinión pública nacional e internacional.

Ahora nos toca ganar otras batallas: La batalla de la democracia, votando masivamente por los candidatos mejores, más capaces y más honestos, y la batalla contra el terrorismo, que la ganaremos todos si seguimos unidos, si seguimos rodeando a las autoridades, si colaboramos con ellas, si no dejamos que nos dividan con engaños, si estamos dispuestos a trabajar por Colombia y por su futuro.

¡La unión hace la fuerza! ¡Y la fuerza de los colombianos unidos, la fuerza de millones de colombianos votando a conciencia el próximo domingo, es invencible!

Desgraciadamente, el terrorismo por el que optaron las FARC no ha permitido que algunos candidatos al Congreso de la República estén de cuerpo presente en estas elecciones, por ser víctimas de la tragedia del secuestro. La sociedad colombiana y el mundo entero reclaman su inmediata libertad, así como la de todos los demás secuestrados. A todos ellos les envío mi voz de aliento y las oraciones de todos sus compatriotas.

Ahora bien: en medio de las dificultades, es bueno poder reafirmar esta noche que no estamos solos en nuestra lucha contra el terrorismo y por la democracia. A pesar del escepticismo de algunos frente al posible apoyo internacional, ayer se produjeron en los Estados Unidos dos hechos de excepcional importancia que demuestran cuánto hemos logrado en nuestro propósito de que el mundo entienda la verdadera situación de nuestro país y obre en consecuencia.

Por una parte, la Cámara de Representantes de los Estados Unidos expidió una resolución, por unanimidad, en la que manifiesta su total apoyo al Gobierno colombiano en su lucha para proteger nuestra democracia del terrorismo y el narcotráfico y pidió al Presidente Bush que presente un proyecto de ley destinado a ayudar a Colombia a combatir estos dos flagelos. No sólo el narcotráfico, como ha ocurrido en los últimos años, sino también el terrorismo, al cual nos ha abocado la conducta intolerante de las FARC.

Por otro lado, el Secretario de Estado, Colin Powell, también manifestó ayer que se está estudiando dar al Gobierno de Colombia un apoyo adicional, por fuera de la ayuda antinarcóticos, para ayudarnos a preservar nuestra democracia de los ataques del terrorismo.

Así pues, -y gracias a la diplomacia por la paz que hemos realizado desde el Gobierno-, hoy contamos con un apoyo efectivo tanto del Legislativo como del Ejecutivo de los Estados Unidos, el cual recibimos complacidos, así como todas las manifestaciones de solidaridad llegadas de muchas otras naciones y organismos internacionales.

Pero también tenemos buenas noticias en el frente económico, que muestran que vamos bien encaminados en el cumplimiento de las metas. En el pasado mes de febrero el índice de inflación fue el más bajo de los últimos 20 años, lo que significa que el costo de vida sigue bajando, en beneficio de los bolsillos de todos los colombianos.

Yo sé que vivimos tiempos difíciles. Pero no por eso debemos sucumbir a la intención de los terroristas de concentrarnos sólo en las malas noticias que ellos producen. También tenemos que hablar de los hechos positivos, porque los colombianos hemos demostrado, a través de la historia, que siempre somos más grandes que las dificultades que afrontamos.

Colombianas y colombianos:

Como nunca antes, estas elecciones son vitales para definir el futuro de nuestra Empresa Colombia. Con una votación masiva, demostraremos a todos los violentos de las FARC y de otros grupos al margen de la ley que una de sus grandes equivocaciones es la de haber optado por el camino de la confrontación armada y el terrorismo criminal en lugar de creer en la solución política y las conversaciones civilizadas que, con tanta generosidad y paciencia, les ofrecí en nombre de todo el pueblo colombiano.

Votar es la mejor arma para derrotar a los enemigos de las instituciones. Votar es una acción definitiva y un paso firme y seguro para fortalecer los pilares fundamentales del progreso y desarrollo de nuestra nación.

A mayor cantidad de votos, mayor será la fuerza de nuestras voces y del colectivo nacional que reiterará con ellos su apoyo incondicional al orden establecido y la democracia.

Me apropio esta noche de las palabras de Abraham Lincon para decirles que “un voto es más fuerte que una bala de fusil” y, sin lugar a dudas, es la mejor arma, individual y colectiva, para vencer a los que no creen en el camino de la paz.

Los invito a que salgamos todos a votar y a que hagamos de estas elecciones una fiesta de la democracia y de la paz, en la que derrotemos también en las urnas a aquellos que, pregonando defender y representar al pueblo colombiano, son los peores enemigos del progreso con justicia social que nuestro país tanto merece y necesita.

Que Dios los bendiga. Y que Dios me bendiga.

Buenas noches.

Lugar y Fecha

Bogotá, Colombia
7 de marzo de 2002