CENTRAL HIDROELÉCTRICA DE URRÁ, MOTOR DE PROGRESO DE CÓRDOBA Y LA COSTA ATLÁNTICA2017-12-18T11:47:26+00:00

Project Description

Palabras del presidente de la República, Andrés Pastrana Arango, con ocasión de la inauguración de la Central Hidroeléctrica de Urrá

Hoy, en la tierra orgullosa del sombrero «vueltiao», se hace realidad un anhelo del pueblo costeño que pone fin a largos años de dependencia en la generación térmica y alivia las tarifas de los usuarios de energía. Hoy inauguramos la Central Hidroeléctrica de Urrá, motor del progreso de Córdoba y de los departamentos de nuestra Costa Atlántica.

Urrá es mucho más que una simple central hidroeléctrica: como dice el eslogan iUrrá es mucho más que energía! Es una empresa que ha dejado grandes beneficios sociales y económicos a la región durante su etapa de construcción y que traerá aún muchos más en el futuro.

La entrada en operación de esta central divide en dos la historia de la generación eléctrica en la Costa: Hasta hace mucho tiempo en esta región del país, las únicas fuentes de abastecimiento de energía eléctrica eran las plantas térmicas operadas con gas natural y carbón, que son las más costosas y traen como consecuencia tarifas más elevadas con respecto al promedio nacional.

Con la puesta en funcionamiento de Urrá, la Costa Atlántica, además de ganar en competitividad entre las plantas generadoras, alcanza su autosuficiencia energética. Esto significa que a partir de este momento la región caribe dejará de depender del suministro de electricidad proveniente del interior del país y, eventualmente, de la interconexión con Venezuela, pues cuenta con una capacidad insta- lada de 340 megavatios, suficiente para suplir su propia demanda y brindar una mayor eficiencia al Sistema Interconectado de la Costa Atlántica.

Urrá le aportará al sistema de generación. eléctrica nacional una energía estimada en 1.421 gigavatios hora/año, con la cual se podrá atender aproximadamente el 4 por ciento de la demanda nacional, contribuyendo así a moderar las tarifas de los usuarios en todo el país y, en especial, en la Costa Atlántica.

Aquí en Urrá se genera la energía que pone en marcha la empresa por la que trabajamos todos: ila Empresa Colombia!

A través de las redes de distribución de esta Central vamos a llegar a más colombianos en las ciudades y en el campo. Los monterianos serán grandes beneficiarios de este megaproyecto, pues la Hidroeléctrica despachará energía a la capital del departamento directamente a través de la línea Montería-Tierralta-Urrá a 110 kilovoltios.

Adicionalmente, con esta nueva fuente de energía se podrá extender el servicio público domiciliario de electricidad hacia los nuevos asentamiento s construidos por la Empresa Urrá en su zona de in- fluencia.

En Urrá lo estamos demostrando: ila Empresa Colombia es más energía para más colombianos, a menor costo!

Yo estoy convencido de que así como abunda en Córdoba, una gran variedad de abejas nativas llamadas «urrá» por los Embera en su lengua materna, de esa misma forma se propagarán y multiplicarán, como miel en un panal, los beneficios de Urrá para los colombianos de la Costa Atlántica.

Y es que en la Empresa Colombia nuestra prioridad es la gente: De ahí que este proyecto haya tenido en cuenta la diversidad étnica y cultural de Córdoba y de la región del Paramillo, pues en la parte alta del río Sinú habitan la comunidad indígena Embera-Katío y algunas poblaciones campesinas, mientras que en la parte baja viven los pescadores tradicionales y la comunidad indígena del pueblo Zenú.

Después de un largo proceso de concertación entre estas comunidades y la Empresa se lograron acuerdos que hoy se traducen en grandes proyectos culturales, productivos y medioambientales. Este ejercicio de discusión y entendimiento es el mejor ejemplo que podemos dar a las comunidades de todo el país que dialogan y hallan consensos para sacar adelante grandes obras de progreso. Éste es un nuevo ejemplo de la Empresa Colombia, donde, unido, el país sale adelante.

La Empresa Urrá compensará al pueblo Embera-Katío con más de 12.800 hectáreas, por concepto de la inundación de 417 hectáreas. Los nuevos terrenos otorgados fueron propuestos por la misma comunidad con la que se acordaron programas y proyectos encaminados al fortalecimiento y recuperación cultural, así como a la supervivencia económica del pueblo Embera.

En la Empresa Colombia los dividendos se traducen en justicia social: en la construcción de Urrá se generaron más de 3 mil empleos directos y 10 mil indirectos, siendo los habitantes de este departamento los principales beneficiarios. Para la salud y la educación de más de 3.500 niños en edad escolar de esta zona, se ha invertido una suma superior a 1.600 millones de pesos.

Asimismo, se construyeron más de 600 viviendas para las comunidades afectadas por el proyecto, por un costo aproximado de 16.000 millones de pesos y se invirtieron otros 7 mil millones en la infraestructura vial de la región.

Como parte de los acuerdos logrados para el «Programa de Reasentamiento Embera», ya se ha reubicado la mayoría de las familias que estaban bajo la cota de inundación, lo que garantizará que, cuando el embalse llegue a su máxima altura, no se vean afec- tados sus cultivos y viviendas.

Con respecto a las comunidades indígenas del pueblo Zenú, asentado en el Resguardo de San Andrés de Sotavento, se acordó, gracias a un aporte de la Empresa Urrá de 1.750 millones de pesos, la ejecución de proyectos que buscan su seguridad alimentaria a través de programas para el fomento a la ganadería mayor y menor, a la actividad artesanal, a la piscicultura y la horticultura, y de planes de reforestación de las microcuencas.

De otra parte, con todas las comunidades de pescadores se firmó un acuerdo en torno al Plan de Ordenamiento Pesquero, que contempla medidas para el manejo y conservación del recurso pesquero en la cuenca con reforestación, fomento piscícola y reglamentación pesquera.

Las comunidades campesinas que no fueron reubicadas, y que están dispersas en zonas aledañas al proyecto, actualmente se benefician con programas de infraestructura, fortalecimiento en organización y participación comunitaria y apoyo a la producción agropecuaria. Es el caso del municipio de Tierralta, que recibió una compensación de más de 1.100 millones de pesos por concepto de regalías y com- pra de tierras y que actualmente adelanta obras de infraestructura vial.

Precisamente, para la culminación de las obras de mejoramiento de un tramo de 16 kilómetros en la vía Montería-Valencia-Tierralta, hoy les traigo la buena noticia de que hemos gestionado recursos por valor de 5.200 millones de pesos, a través de la Corporación Andina de Fomento, CAF,que financia el Programa Vías para la Paz. Adicionalmente, se incluyó en este Programa la financiación de la construcción del puente sobre el río Sinú entre Valencia y Tierralta por valor de 9.900 millones de pesos. Estas obras se iniciarán antes de finalizar el presente año.

De otra parte, Tierralta, al igual que los municipios de Ituango, Valencia y demás corporaciones autónomas, continuarán recibiendo transferencias por venta de energía por 1.200 millones de pesos anuales.

Como pueden ver, queridos amigos de Córdoba, comunidades indígenas, campesinos y pescadores ltambién son socios de la Empresa Colombia!

Es importante señalar, además, que para el conjunto de comunidades y poblaciones que habitan en el área de influencia del proyecto en la Cuenca del río Sinú, se diseñó un Plan de Educación Ambiental por un lapso de 10 años.

Quiero resaltar que, si bien el proceso de concertación con las comunidades indígenas Embera-Katío fue dispendioso, se pudo demostrar que era viable la realización del proyecto en un escenario de participación comunitaria, mecanismo esencial en la elaboración de cualquier obra de esta envergadura.
i.Aquí en Urrá, corazón de progreso de Córdoba y de Colombia, cul- tura, medio ambiente y desarrollo van de la mano!

Es importante señalar que la Empresa Urrá pagará al departamento el 6 por ciento de las ventas de energía que realice. Esto significa, por ejemplo, que si la hidroeléctrica vende anualmente 44 millones de dólares, como está proyectado, le deberá pagar el departamento de Córdoba la suma de dos millones seiscientos mil dólares al año, equivalentes, hoy en día, a más de 5 mil millones de pesos.

Hay que tener en cuenta, también, que con la ejecución de este megaproyecto se disminuye el riesgo de que se presenten inundaciones que afecten gravemente las actividades productivas en el Valle del río Sinú, como las ocurridas en 1988, que dejaron pérdidas en la región por un valor superior a 60 mil millones de pesos. Cabe anotar que las reglas de operación diseñadas por Urrá han mostrado gran capacidad para controlar adecuadamente dicha eventualidad sin producir un detrimento importante en la generación eléctrica.

Igualmente, con esta Central se podrán controlar los caudales, lo que permitirá hacer uso permanente de los terrenos que en época de invierno se inundan, recuperando tierras de alta fertilidad y beneficiando directamente a los sectores agrícola y ganadero.

Queridos amigos cordobeses:

Cincuenta años después de haberse concebido esta gran obra, los colombianos vemos con orgullo que Urrá se ha convertido en un símbolo de progreso para la región. El esfuerzo y la constancia de la gente de esta tierra han demostrado una vez más que la Empresa Colombia arroja los mejores resultados cuando trabajamos unidos.

Hoy, al ver a Urrá convertida en una realidad, reafirmamos el porvenir de oportunidades que cada día forjan los mejores colombianos, los que construyen y hacen patria con las herramientas de la paz.

Vito Apushana, un indígena colombiano de este inmenso territorio caribe, fue galardonado hace poco con el premio internacional de poesía «Casa de las Américas», uno de los más importantes de nuestro continente, para orgullo de todos nuestros indígenas y de todos los colombianos.

Por eso, para terminar estas palabras, yo quiero acudir a su verso iluminado y recordar, en esta tierra de ancestros y tradiciones, la palabra de aquellos que nos precedieron y que tanto tienen para enseñarnos en este nuevo escenario de progreso, un lugar donde el agua ceremonial se convertirá, como una leyenda, en luz que guía y calor que reconfortará:

«si llegas a nuestra tierra con tu vida desnuda, seremos un poco más felices… y buscaremos agua para esta sed de vida, interminable».

Lugar y Fecha

Córdoba, Colombia
10 de julio del 2000