CHILE, MODELO DE DESARROLLO ECONÓMICO EN LA REGIÓN2017-12-18T11:48:10+00:00

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Palabras del presidente de la República, Andrés Pastrana Arango, en el Foro de Empresarios colombo-chilenos, en el hotel Tequendama, con la participación del presidente de Chile, Eduardo Frei Ruiz- Tagle

Quiero, en primer lugar, agradecer al señor presidente Eduardo Frei y a la comitiva de empresarios chilenos que nos acompaña en el día de hoy por su presencia. Su interés en Colombia es para nosotros un voto de confianza en nuestro país y en nuestra economía.

Esta reunión con los empresarios de nuestro hermano país es una excelente oportunidad para reiterar el interés de Colombia por fortalecer nuestras relaciones políticas y comerciales con Chile, particularmente en esta coyuntura en que las economías regionales afrontan los rigores de la consolidación del nuevo escenario internacional y se hace necesario reafirmar nuestra voluntad de proseguir por los senderos que hemos trazado hacia la integración.

Chile es hoy un ejemplo de desarrollo económico en la región y por qué no decirlo en el mundo. Sus impresionantes resultados económicos le han permitido lograr una convergencia acelerada hacia los mercados desarrollados, constituyéndose en uno de los pocos países que están en camino de lograr un acceso privilegiado a los mercados de Estados Unidos y la Unión Europea. Asimismo, su activa participación en los tres organismos de cooperación del Pacifico (APEC, PBEC y PECC)han consolidado un acercamiento único con los países asiáticos y del Pacifico.

En los últimos diez años Chile ha logrado un crecimiento sostenido con una tasa media anual de cerca de seis por ciento, uno de los indicadores más altos de todos los países de América Latina. Asimismo, el notable desarrollo de los sectores de telecomunicaciones, servicios financieros, servicios de la seguridad social y servicios al comercio hace de su economía una de las más sólidas y estables de la región.

Por su parte, el sector financiero está sujeto a una supervisión moderna, estricta y ágil, al punto que el año anterior la agencia de clasificación internacional de riesgo Moody’s señalaba que: «el sistema bancario chileno es visto como él más fuerte de América Latina debido en gran parte a una regulación y supervisión prudencial que se compara a aquellas que se encuentra en economías industrializadas».

Merece un especial reconocimiento el desarrollo del sistema de previsión social chileno, a partir de 1980. Este proceso generó un gran interés en América Latina llevando a que diversos países del área, entre ellos Colombia, adoptaran modelos similares en sus economías.

En efecto, nuestra Ley 100 de 1993 que adoptó el nuevo régimen de previsión y seguridad social emuló el sistema chileno, logrando así efectos positivos tanto para los trabajadores como para la economía del país a través de un incremento del ahorro nacional, una mayor cobertura de la seguridad social dirigida especialmente a los sectores menos favorecidos, de eficiencia en el desarrollo del mercado de capitales, del mercado bursátil y el estímulo a la creación de nuevas empresas.

Sin duda alguna, todo este proceso se debe en gran parte al profundo convencimiento de Chile en los beneficios de la economía abierta, el libre comercio y los instrumentos que lo promueven entre las naciones, lo que se ha traducido en el desarrollo de una extraordinaria capacidad para conducirse en un mundo donde las grandes transformaciones han convertido a estas políticas en una practica corriente.

Tenemos mucho que aprender de Chile y de su acelerada transformación estructural, que le ha brindado a sus habitantes mayores niveles de bienestar, y que ha logrado que su plataforma productiva se encuentre perfectamente preparada para los retos que impone la globalización.

Colombia está convencida de que la única manera de acercar el futuro de la región a las exactas dimensiones de nuestros sueños y de las exigencias del nuevo ordenamiento mundial, es mediante el fortalecimiento de los lazos de integración entre las regiones, dándole una mayor dinámica a nuestros acuerdos de cooperación y de intercambio comercial.

La experiencia que ustedes pueden aportarnos es valiosa en este sentido, máxime si se consideran los logros en su integración política y económica en los últimos diez años.

Cabe destacar que Chile ha logrado un excelente nivel en el dialogo político con sus vecinos del Mercosur. Esta cercanía supera con creces a las negociaciones comerciales y se ha encaminado, en palabras de un ilustre chileno citado por el propio señor presidente Frei, a: «unificar el pensamiento, unificar el corazón y unificar la voluntad de la América».

Muestra fehaciente de este compromiso es la actual relación bilateral que mantiene el país con Argentina, con quien logró después de años de mantener una disputa fronteriza, zanjar diferencias en beneficio del fortalecimiento de sus lazos comerciales.

Al igual que Chile, Colombia esta interesado en que la integración alcance su real dimensión, aquella que obliga a fundar y descubrir una nueva política encaminada a construir un imaginario común regional, donde estén incluidas las relaciones interiores, las relaciones exteriores, la economía, la justicia social y todos aquellos temas vitales para los países de la zona.

En materia económica, mi gobierno ha trazado un camino que conduce hacia el progreso social, hacia la mejor calidad de vida y hacia la generación de empleo. Nos hemos comprometido con un ambicioso plan económico que busca la estabilidad macroeconómica, la reducción del costo de vida, la recuperación del campo, la mayor industrialización y competitividad del país y la generación de nuevos puestos de trabajo.

Como es de todos conocido, no hemos estado exentos de la crisis generalizada de la economía internacional, la cual trajo como consecuencia un regular desempeño de los flujos comerciales entre las economías desarrolladas y las economías en vía de desarrollo, como la nuestra.

En Colombia, los últimos resultados en materia económica señalan que algunos problemas ya están cediendo, como fruto de las medidas que desde el Gobierno Nacional hemos tomado.

En efecto, la inflación ha bajado a un dígito, el optimismo aflora en los mercados de capitales internacionales, las tasas de interés internas han disminuido un 50 por ciento, el sistema financiero se ha fortalecido y la lucha contra el contrabando ha sido implacable.

Las perspectivas de recuperación son optimistas, por eso estoy convencido que los cambios logrados, junto con un mejor escenario internacional, permitirán que la economía colombiana mantenga los claros síntomas de reactivación que ya empezó a presentar en este segundo semestre.

Ahora bien, cabe destacar que el sector exportador debe ser el líder de la economía colombiana. Para lograr esto, tendremos que diversificar la oferta exportable, así como revisar la estrategia exportadora colombiana y, por supuesto, darle continuidad a los procesos de integración.

Señor Presidente y señores empresarios, mi gobierno tiene un serio compromiso con el mejoramiento del nivel y calidad de vida de los colombianos y en ese propósito estamos empeñados en aumentar nuestra competitividad, por medio del trabajo conjunto entre el gobierno, el sector privado y la invaluable ayuda de todos aquellos países que deseen emprender con nosotros esta travesía hacia la consolidación económica y la justicia social en nuestro país.

Estoy firmemente convencido que las oportunidades de negocios entre nuestros dos países son infinitas. Si bien los flujos de inversión han sido modestos, las perspectivas son alentadoras por los diversos espacios que se han abierto en sectores como el transporte, las tele- comunicaciones, la seguridad social y otros sectores estratégicos como el minero y el energético.

Asimismo, y mediante la suscripción de un programa de acciones en el marco del Convenio de Cooperación Turística esperamos realizar proyectos que promuevan internacionalmente el enorme potencial que en este sector pueden ofrecer los dos países.

Colombia, como lo ha demostrado hasta ahora, es un destino ideal para todos aquellos capitales que quieren invertirse en actividades lucrativas. Hay muchos campos que explorar y vale la pena arriesgarse. En este gobierno estamos implementado con éxito, un marco estable y adecuado para las inversiones de todo el mundo.

Por su lado, nuestras relaciones económicas bilaterales han experimentado un importante florecimiento en los últimos años. En efecto, el mercado chileno es el principal destino de las exportaciones colombianas en el contexto de los países integrantes de Aladi, no miembros de la comunidad andina. El 91.9 por ciento de las exportaciones colombianas a Chile corresponden a bienes industriales con alto contenido de valor agregado. Por su parte, los productos chile- nos han registrado una presencia permanente y progresiva en nuestro mercado, con un 180 por ciento de incremento entre 1993 y 1998.

En este sentido, y debido al avanzado estado en que se encuentra el proceso de desgravación comercial bilateral, suscribiremos un acta de entendimiento para profundizar los positivos resultados obtenidos mediante el Acuerdo de Complementación Económica y extenderlos hacia el acceso a mercados, procedimientos aduaneros, normas técnicas y servicios, entre otros.

La dinámica de las relaciones bilaterales nos lleva a mantener una agenda permanente que garantice el mayor fortalecimiento de los lazos de cooperación y amistad entre ambas naciones, donde el motor siga siendo la activa participación empresarial. De este modo, garantizaremos que mediante el aumento de los flujos comerciales gracias a un 95 por ciento de productos liberados y el incremento de las inversiones se fortalezcan las dos economías.

La misión inmediata de Chile y de Colombia, dentro de las nuevas realidades internacionales, consiste en establecer una estrategia de comercio e inversión, para promover los desarrollos bilaterales y la imagen de los países ante el mundo.

En este propósito, para mi país es vital el decidido apoyo del gobierno chileno en nuestras intenciones de ingresar como miembros plenos del APEC y la suspensión de la moratoria al ingreso de nuevos miembros.

Apreciados amigos, les reitero la total colaboración de mi país para todo aquello que contribuya al fortalecimiento de nuestras relaciones económicas y comerciales. Su adecuado desarrollo significará también nuevos logros en la posibilidad de consolidarnos a nivel latinoamericano en el marco cada vez más cercano de la integración hemisférica.

Señores empresarios:

Entre más inviertan en Colombia, entre más puestos de trabajo generen, entre más confianza creen, más temprano que tarde nos convertiremos en una sociedad más justa, que mejorará el nivel de vida del pueblo entero. Los invito a mirar a su alrededor hoy, y a imaginarse el futuro que juntos podemos construir.

Lugar y Fecha

Bogotá, Colombia
28 de agosto de 1999