COLOMBIA ENTERA REPUDIA EL SECUESTRO Y EL TERRORISMO2017-12-18T11:48:23+00:00

Project Description

Alocución del presidente de la República, Andrés Pastrana Arango

El espectáculo que ha dado hoy el Eln, a través de los medios de comunicación, es repugnante.

Me dirijo al país con la indignación y la tristeza que causa la desconcertante posición asumida por el Ejército de Liberación Nacional con relación a la entrega de nuestros compatriotas secuestrados en el avión Fokker, en la iglesia de La María y en la ciudad de Barranquilla. Como Presidente de la República e interpretando el sentimiento de toda la nación rechazo de la manera más vehemente y categórica la actitud extorsiva y delirante asumida por este grupo armado.

Desde el día de mi posesión como Presidente di instrucciones precisas para buscar los acercamientos que nos permitieran iniciar los diálogos tendientes a buscar una solución política con todos los grupos guerrilleros.

Frente al Eln y por iniciativa de mi gobierno, por conducto del Comité Nacional de Paz reanudamos los diálogos que habían sido congelados por ese grupo a raíz del encuentro que representantes de la sociedad civil habían sostenido con las autodefensas. Para facilitar los avances reconocimos de acuerdo con la ley el carácter político de este grupo armado, después de haber sostenido un encuentro con un miembro del comando central. Tomamos la iniciativa de buscar los mecanismos que nos permitieran avanzar en la vía de una solución política negociada y para llevar a cabo la Convención Nacional solicitada por ese movimiento y convenida con la sociedad civil.

Para facilitar su organización se reconoció como voceros a Francisco Galán y a Felipe Torres, recluidos en la Cárcel de Itagüí. En un gesto de confianza y con el ánimo de facilitar los mecanismos para la organización de la mencionada convención, se otorgó permiso a estos voceros para salir de la cárcel y reunirse en las montañas con los miembros de la sociedad civil, del gobierno y con el comando central del Eln.

Siempre en mi gobierno hemos sostenido diálogos con los voceros del Eln y con ellos se convino la agenda de la Convención Nacional y el periodo de su realización, acuerdo que después fue desconocido.

Posteriormente, di instrucciones al Alto Comisionado para la Paz para promover una reunión con el señor Antonio García y otros miembros del Comando Central a fin de convenir los mecanismos que nos permitieran avanzar en los diálogos y en la realización de la convención.

Dichas reuniones se llevaron a cabo en Venezuela, cuyo gobierno facilitó los encuentros a iniciativa del Gobierno Nacional. Allí el Alto Comisionado para la Paz expuso cuatro alternativas para que la Convención Nacional pudiera efectuarse en condiciones de suficiente seguridad para todos los participantes y con amplia participación de la sociedad.

La respuesta a nuestra actitud de diálogo fue en primer término el secuestro del avión Fokker, posteriormente de los feligreses de la iglesia de La María y, más tarde, a varios pescadores de la ciudad de Barranquilla, sin que conozcamos hasta el momento un hecho generoso de paz de su parte.

Frente a estos secuestros colectivos dispuse las medidas para que se pudieran llevar a cabo todas las gestiones humanitarias con miras a la entrega de nuestros compatriotas secuestrados, en coordinación con los familiares de las víctimas. Aceptó la conformación de una comisión humanitaria para este efecto. Por razones humanitarias no objetó la presencia del señor Schmitt Bahuer dentro de la misma, cuya inclusión fue solicitada por el Eln como requisito imprescindible para producir las liberaciones.

Desafortunadamente hoy el Eln nos engañó a todos los colombianos y a la comunidad internacional. Los secuestros que ellos denominaron inicialmente como políticos se han convertido en vulgares secuestros extorsivos, un acto que dista mucho de una voluntad de paz. Por lo tanto, nadie puede servir de facilitador de su acción criminal. Ante la nueva realidad he dispuesto las siguientes medidas:

En primer término, he solicitado al delegado del gobierno en la Comisión Humanitaria, doctor Juan Gabriel Uribe, la suspensión de las conversaciones y su regreso inmediato a Bogotá. Conforme a la ley ningún funcionario público puede facilitar o colaborar en el pago de rescates en un secuestro extorsivo.

Así mismo, he suspendido la resolución gubernamental que otorgó el reconocimiento político a ese movimiento insurgente hasta tanto no demuestren su verdadera voluntad de paz.

Hago un llamado a los medios de comunicación e invoco su reconocida responsabilidad para que frente a estos hechos no se vea atropellada la dignidad humana.

El país entero ha sido testigo atónito de las múltiples contradicciones del Eln. A pesar de la actitud transparente y clara de los representantes del Gobierno Nacional, el clamor de todos los colombianos y el rechazo de la comunidad internacional, esa agrupación ha incumplido de forma sistemática su palabra y las normas más ele- mentales del derecho de gentes.

Colombia entera repudia el secuestro y el terrorismo como mecanismos de presión con cualquier finalidad, especialmente cuando con él se ataca en forma directa y personal a la población indefensa.

Quiero decirle al Eln que Colombia no se amedrenta ante estos hechos. Una vez más reitero que el Comando central del Eln es el responsable de la vida de todos los secuestrados.

Hoy más que nunca los ciudadanos de bien debemos estar unidos en torno al propósito de paz. Me solidarizo de todo corazón con las familias de las personas retenidas de manera criminal por el Eln y me uno con todos los colombianos en una sola voz a las manifestaciones de rechazo por estos delitos.

El Gobierno Nacional reitera su firme posición de no aceptar condición alguna para la liberación de estos rehenes y reclama enfáticamente al Eln que proceda a liberarlos. Solo ese comportamiento permitirá reabrir los caminos del diálogo, como ha venido siendo y es el interés de mi administración.

Lugar y Fecha

Bogotá, Colombia
18 de junio de 1999