DOS NACIONES QUE ESTRECHAN VÍNCULOS POLÍTICOS, CULTURALES Y ECONÓMICOS2017-12-18T11:48:10+00:00

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Palabras del presidente de la República, Andrés Pastrana Arango, con ocasión de los honores militares de bienvenida al presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Reyna

Señor Presidente:

En nombre del pueblo de Colombia, y en el mío propio, quiero darle a usted y a su distinguida comitiva, la más cordial bienvenida a Santa Fede Bogotá, y desearle una grata estadía durante el tiempo en que permanecerá con nosotros.

La visita del primer mandatario dominicano a Colombia reviste singular importancia, pues nos da la ocasión de estrechar los vínculos políticos, económicos y culturales que unen a las dos naciones. Nos complace enormemente recibirlo, porque su gestión como gobernante de la República Dominicana muestra el dinamismo y consagración de las nuevas generaciones, encargadas de conducir a nuestros países hacia el nuevo milenio, y porque usted y su pueblo, señor Presidente, representan también a la región caribeña, a la cual pertenecemos con orgullo.

El arribo de Colón a la isla de Quisqueya, o la Española, como él la llamó, marcó el comienzo de ese proceso único, fecundo y trágico en algunas de sus manifestaciones, que fue el descubrimiento del Nuevo Mundo. El historiador español del siglo XVI, Francisco López de Gómara, dedicó al Emperador Carlos V su «Historia General de las Indias» escribiendo lo siguiente: «Muy soberano Señor: la mayor cosa después de la creación del mundo, sacando la encarnación de quien lo creó, es el descubrimiento de las Indias». En efecto, el descubrimiento de América transformó la imagen geográfica del mundo y aportó las riquezas necesarias para el desarrollo de la economía occidental y el capitalismo moderno. El Nuevo Continente fue también el escenario para el despliegue de la vitalidad y la cultura occidentales, para la verdadera prolongación de Europa.

El proceso de colonización adquiere impulso con la fundación de Santo Domingo en 1496, ciudad que vendría a ser cuna de gran parte de los países del Nuevo Mundo. Corresponde a su nación el orgullo histórico de ser el lugar donde los europeos establecieron la primera ciudad, la primera universidad, la primera iglesia, la primera catedral y la primera corte real. Por ello, señor Presidente, su país simboliza ese momento decisivo de la historia universal, ese fructífero encuentro entre culturas y civilizaciones, esa nueva realidad que permitió concebir al mundo como es verdaderamente. También el crisol de razas que tuvo lugar en la República Dominicana permitió el desarrollo de una sociedad y una cultura original y vigorosa, que nos ha legado, entre otras, figuras cimeras de las letras y la crítica latinoamericana como la de don Pedro Henríquez Ureña.

Señor Presidente: queremos destacar su tarea como gobernante de la hermana República Dominicana, el acierto de sus decisiones y esfuerzos por avanzar en el proceso democrático, así como el manejo económico, expresado en el necesario mejoramiento de las variables macroeconómicas y en alentadores índices de crecimiento, y aumento de la inversión extranjera, recientemente reconocidos por la CEPAL.

Su voluntad de cambio se manifiesta igualmente en la reorientación de la inversión pública hacia el gasto social, en los programas de reforma y modernización del Estado y el fortalecimiento del sistema judicial. Su país debió soportar recientemente los efectos de devastadores fenómenos naturales. Sin embargo, las autoridades dominicanas, dando ejemplo de eficacia y superación ante la adversidad, logró restaurar con rapidez los servicios esenciales. Tenemos el convencimiento de que los anteriores logros y lineamientos reflejan la decisión del pueblo dominicano y de su gobierno de no apatarse del camino que nos señala la democracia, único horizonte en el que podemos concebir y alcanzar un futuro de paz y bienestar para nuestros pueblos.

Aplaudimos igualmente el espíritu renovador y los importantes logros de su política internacional, los cuales han conducido a su país a estrechar los vínculos con la América Central y a normalizar y profundizar los vínculos de la República Dominicana con todos los países caribeños, así como con la región latinoamericana y los organismos multilaterales. La realización en Santo Domingo de la reunión Cumbre de Presidentes Centroamericanos en 1997 Y de la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Asociación de Estados del Caribe en abril de este año donde tuvimos oportunidad de disfrutar de su proverbial hospitalidad caribeña, entre otras gestiones internacionales, así lo demuestran.

Señor Presidente:

Permítanos reiterar la gran significación que damos a su visita, de cuyos diálogos y acuerdos esperamos los mejores resultados. Usted representa, Presidente Fernández, la importante tradición de mandatarios intelectuales y humanistas de la República Dominicana y el nuevo rostro democrático y pujante del Caribe, con el cual nos identificamos.

¡Que sea amable y fructífera su estadía con nosotros!

Lugar y Fecha

Bogotá, Colombia
30 de agosto de 1999