EL DEPORTE FORTALECE EL ESPÍRITU DE PAZ2017-12-18T11:47:32+00:00

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Palabras del presidente de la República, Andrés Pastrana Arango, con ocasión de la noche de gala del deporte colombiano

Esta noche el deporte colombiano se ha puesto sus mejores galas y por un momento nuestros deportistas han cambiado su uniforme y sus medallas, para recibir este homenaje que reconoce los éxitos y las victorias que nos deja el siglo XX.

Hoy, tras un año de esfuerzo, sacrificio y sana competencia en las distintas disciplinas deportivas, festejamos también el triunfo del optimismo, de la fe en el futuro y de la perseverancia, cualidades todas éstas de nuestros deportistas y el mejor ejemplo que Colombia necesita.

Esa fuerza personal que poseen nuestros campeones es la gasolina dél motor del éxito. Nadie nunca ha podido ganar, sin confiar primero en sí mismo, sin el apoyo incondicional de su familia, de sus amigos y del país que se identifica con los colores de la bandera -que con orgullo saben llevar por el mundo- y con el escudo inconfundible de sus uniformes.

Cada vez que alguno de nuestros deportistas consigue un campeonato, supera una marca, vence al rival que por años lo ha retado, o simplemente logra clasificar a una prueba, está demostrándonos la validez del ¡sí se puede!

Es al interior de cada uno de nosotros donde está la clave que decide nuestra superación. Estos son los momentos que colman el deporte y que son ejemplo para nuestras sociedades.

Recuerdo que hace poco escuché que alguien dijo: uno es más auténtico, cuanto más se parece a lo que ha soñado de sí mismo. Y esa verdad se comprueba a través del deporte. Al podio de los ganadores únicamente llegan quienes se atreven a imaginar que pueden pararse ahí, que pueden conseguir una medalla o vencerse a sí mismos a punta de constancia y dedicación.

Y creo que esa autenticidad es también un desafío al pesimismo, a la mediocridad y a la desconfianza que tanto daño pueden hacernos, si lo permitimos.

Yo me he atrevido a imaginar una Colombia en paz, que avanza por el camino del progreso, en la que todos tenemos un empleo, en la que nuestros niños se educan, en la que al más pobre se le ofrecen mejores oportunidades para salir adelante. Sé que al final, tras haber recorrido un largo camino, los colombianos subiremos a ese podio, al que sólo suben las sociedades justas, equitativas y encaminadas hacia el progreso.

Queremos que nuestro país cuente con más y mejores deportistas y para eso adelantamos acciones concretas que le permitan a nuestros jóvenes optar por la sana disciplina que ofrece el deporte.

En mi gobierno los compromisos son hechos cumplidos. Por eso al finalizar este año, se hizo una adición presupuestal por valor de 6.700 millones de pesos al deporte colombiano.

De otra parte, presentamos al Congreso el Proyecto de Reforma al artículo 52 de nuestra Constitución, que ya fue aprobada en primera vuelta, para que en la próxima legislatura, se convierta al deporte en un gasto público social, que le permita obtener recursos propios para el desarrollo de sus programas.

Con miras a la celebración de los XVI Juegos Deportivos Nacionales que se llevarán a cabo el próximo año en Nariño y Boyacá, hemos entregado 4.000 millones de pesos, para la construcción y adecuación de las sedes que servirán de escenario a este importante encuentro.

Dentro del Plan Nacional de Recreación, a comienzos de este mes se realizó en Cartagena el Encuentro de la Tercera Edad, con la participación de delegaciones de más de 600 municipios del país. Este evento se replicará el próximo año en los encuentros de la juventud y de los discapacitados, en los que se busca fomentar el liderazgo y el buen uso del tiempo libre entre los colombianos.

Ustedes, los mejores en el deporte, nos han demostrado que la exce- lencia es el mejor camino: Todos recordamos la época que marcó Cochise Rodríguez quien en compañía de Alvaro Pachón, Miguel Samacá, el Ñato Suárez y Pedro J. Sánchez iniciaron una historia de éxitos nacionales e internacionales en este deporte que hoy consideramos nacional.

Hoy reconocemos también la larga trayectoria y el estilo que ha logrado imprimir nuestro querido Mike Forero, quien lleva muchas décadas llenándonos de emoción al narrarnos las victorias del deporte, en especial todos los sucesos que tienen que ver con el fútbol y el ciclismo.

En 1999 ese camino del éxito lo trazaron los triunfos en muchas áreas y escenarios. Inolvidable lo conseguido en los Juegos Panamericanos en patinaje, ciclismo, tiro y pesas que dieron a Colombia siete medallas de oro, lo que nos permitió ocupar el séptimo lugar en la clasificación final.

También este año, una colombiana logró llegar al número 42 del ranking de las más destacadas tenistas profesionales, mientras que un joven deportista alcanzó el segundo puesto en el torneo juvenil más importante del tenis mundial. En otras competencias internacionales conseguimos la medalla de oro en el campeonato mundial de patinaje, y otros importantes reconocimientos en bolos, pesas y lucha por equipos. En fútbol, conseguimos el subcampeonato de la Copa Libertadores y el título de la Copa de la Esperanza en Francia. En ciclismo supimos sobresalir en México, en Italia, y en el mundial femenino de pista. Y podría continuar con una lista bastante larga porque son muchos los éxitos que este año nos trajo el deporte.

Hoy nuestra meta son los Juegos Olímpicos de Sidney que se llevarán a cabo en el año 2000, donde llegará la delegación de Colombia tras una larga y constante preparación, que con gran acierto, viene conduciendo el doctor Andrés Botero presidente de nuestro Comité Olímpico. El trabajo inteligente y tenaz de dirigentes deportivos como el doctor Botero es la firme garantía de que nuestros deportistas harán el mejor papel y contarán con un apoyo efectivo.

Mi gobierno ha querido sumarse a este justo homenaje a los deportistas colombianos para felicitarlos y a la vez exhortarlos a continuar con esta tarea cargada de logros que engrandece el nombre de nuestra querida patria.

Agradecemos de corazón esa impecable labor que cumplen, dentro y fuera de Colombia. Este reconocimiento se hace por primera vez a través de la concertación de todas las entidades públicas y privadas comprometidas con el deporte nacional.

Esta noche, quiero hacer una mención especial al nombre de Juan Pablo Montoya, quien no nos acompaña precisamente porque está trabajando duro en las pistas, preparándose para el campeonato del próximo año.

Juan Pablo nos demostró que si nos trazamos grandes desafíos, podemos llegar muy lejos: ¡ qué provechoso sería para nuestra sociedad que aplicáramos en todos nuestros actos la actitud positiva y emprendedora que ha forjado a este campeón!

Yo estoy seguro de que este triunfo, al igual que las satisfacciones que nos han dado nuestros dirigentes deportivos, entrenadores, periodistas, veteranos y las nuevas figuras del deporte, se puede replicar en todas las áreas y en todas las tareas que nos propongamos. Esta es la semilla de la cual germinará luego una Colombia capaz de convivir en paz. Parafraseando a un poeta del siglo XVIII: «no seremos nunca segadores de frutos dorados y maduros, si no hemos sido sembradores que han regado con sacrificio los surcos».

Esa actitud que caracteriza a nuestros invitados a esta gala del deporte colombiano, es una lección de amor a la patria, de agradecimiento a sus familias, de lealtad hacia sus compañeros de equipo y a ellos mismos. Es una importante demostración que nos señala -como ya lo he dicho antes-, que para ser un buen colombiano solamente se necesita querer serlo.

Pero no olvidemos que nadie está a salvo de las derrotas. Que ellas nos enseñan que es mejor perder algunos intentos en la consecución de nuestros sueños, que ser derrotados por no haberlo intentado jamás.

Perdamos el miedo que nos implica el reto de construir una nueva Colombia, próspera y en paz, que lleve con orgullo la medalla del empleo y la justicia social. Al cruzar la línea que conduce a esa meta, pondremos pie en el país por el que hoy trabajamos con tanto empeño y dedicación.

¡Felicitaciones campeones porque ustedes llevan la delantera! ¡Aquí va Colombia siguiendo ese gran ejemplo!

Lugar y Fecha

Bogotá, Colombia

20 de diciembre de 1999