EL PANORAMA DE LA LUCHA ANTINARCÓTICOS ES POSITIVO2017-12-18T11:48:39+00:00

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Palabras del presidente Andrés Pastrana Arango, con ocasión de la activación del Batallón No. 1
contra el narcotráfico. 

Hemos venido con gran entusiasmo hasta este campo de paradas para ver convertido en realidad, un símbolo que representa la lucha de Colombia contra el problema mundial de las drogas y que recobra la importancia de las operaciones militares para el combate al tráfico de estupefacientes, este es el nuevo Batallón No. 1 Contra el Narcotráfico.

Me ha correspondido también el honor de activar el Batallón de Fuerzas Especiales No. 4, que se encargará de apoyar el combate contra los grupos al margen de la ley. Ambas serán unidades con diferentes especialidades pero que serán baluarte de confianza para enfrentar la acción delictiva del narcotráfico y de la subversión en el territorio nacional.

Con estos nuevos contingentes se revalida la estrategia de la seguridad nacional: la modernización y la reestructuración operativa que se realizan al interior de las fuerzas militares y de manera particular en el Ejército Nacional, concreta hoy resultados positivos, como constancia del evidente empeño y liderazgo del señor Ministro de la Defensa Nacional y del señor General Comandante de las Fuerzas Militares, quienes se han esmerado por fortalecer, las áreas en donde se señalaban limitaciones de las acciones militares.

Nuestro encuentro en este escenario confirma que el esfuerzo que hemos hecho no ha sino en vano. Hoy el panorama de la lucha antinarcóticos es totalmente positivo para los colombianos, y to- talmente desalentador y persuasivo para quienes escogieron por equivocación el camino del tráfico de las drogas ilícitas.

El costo social, económico y cultural que hemos pagado a causa de ese flagelo, ha sido excesivamente alto, pero al mismo tiempo nos ha servido como estímulo para combatir sin tregua todo el proceso que involucra el tráfico de drogas: desde la erradicación de cultivos hasta la eliminación de redes de producción y distribución, al mismo tiempo que hemos hecho un sensible esfuerzo por prevenir su consumo.

Nuestra tarea es grande y por eso hemos sorteado con decisión dificultades como la geografía, el clima y las condiciones del terreno que imponen un excesivo esfuerzo a las autoridades encargadas de contrarrestar esta amenaza delictiva.

La indiscriminada violencia y la capacidad de daño de las organizaciones que defienden los intereses criminales de los traficantes de drogas, hacen que nuestro país necesite de más aliados y de nuevos cuerpos especializados para llevar a cabo esta inaplazable lucha.

Colombia siempre ha estado al frente de esta batalla. Hoy nuestra carta de presentación en este tema, son las cifras: desde que se inició este gobierno se han decomisado 49 toneladas de base de coca, 132 toneladas de hoja de coca lista para procesar, 55 toneladas de marihuana prensada. Se han incautado 2.616 toneladas de precursores químicos sólidos y más de un millón y medio de galones de precursores líquidos. En los últimos meses se han destruido 164 laboratorios en los que se procesaba cocaína y heroína.

Sehan retenido y decomisado centenares de armas, aeronaves, vehículos y embarcaciones, utilizados en esta actividad ilícita e in- utilizado media centena de pistas clandestinas.

Estas operaciones han arrojado la captura de más de 2.148 personas involucradas en este delito.

Hasta el momento se han fumigado más de 55.000 hectáreas de coca y amapola. Esta labor que realiza la Policía Nacional contará a partir de hoy con otro frente conformado por este nuevo Batallón contra el Narcotráfico.

El Batallón No. 1 hace parte de la estrategia antinarcóticos de Colombia y es una muestra de la determinación con que nuestras fuer- zas militares están combatiendo todas las formas de violencia.

Así, ponemos en marcha una herramienta clave dentro de la estrate- gia coordinada del Estado, en la lucha contra ese flagelo.

El Ejército Nacional dispone a partir de la fecha, de un contingente del que hacen parte sus hombres mejor preparados y entrenados.

Así como el problema mundial de las drogas ha demostrado ser un asunto que interfiere con los intereses de todos los miembros de nuestra nación, de la misma manera, la comunidad internacional debe comprender que el problema de las drogas no es un asunto sólo de países productores o consumidores.

Las drogas ilícitas son una amenaza global que está destruyendo generaciones completas de jóvenes que podrían ser grandes profesionales, de niños que son el pilar de nuestras sociedades, de amas de casa que son la columna vertebral de la familia, de artistas brillantes que podrían ser los autores de grandes composiciones, de hombres y mujeres que dejan escurrir entre sus manos, un promisorio por- venir porque están enfermos por el consumo.

Los gobiernos de Colombia y de Estados Unidos han entendido la necesidad de aliarse en torno a la lucha contra este flagelo y dentro de los muchos programas que configuran esta alianza, plantearon el apoyo a esta nueva unidad del Ejército colombiano. Su ayuda y asesoría se traduce en diferentes aspectos que van desde el entrena- miento, equipamiento, inteligencia, apoyo, hasta diversas formas de soporte a las operaciones del batallón, que vinculan a los Estados Unidos de manera concreta a la lucha contra el problema de producción y tráfico de estupefacientes.

La inversión que los dos gobiernos han hecho en esta unidad, se refleja en beneficios que no tienen precio, pues con las acciones de esta nuevo contingente, estaremos salvando las vidas de seres hu- manos en todo el mundo.

El Batallón Contra el Narcotráfico actuará en estrecha coordinación con las unidades de la Armada y de la Fuerza Aérea que se encuen- tran cumpliendo misiones antinarcóticos, y de la misma manera, trabajará de la mano con la Policía Nacional.

Será un grupo de operaciones conjuntas que cuenta con personal excelentemente preparado, entrenado y equipado. Su movilidad le permitirá proyectar su presencia en zonas muy amplias y reaccionar ágilmente a las condiciones que impone el delito.

Para la conformación de estos nuevos Batallones, el Ejército seleccionó a sobresalientes oficiales, suboficiales y soldados, cuya valio- sa trayectoria profesional en diferentes unidades de combate, señalan una inequívoca entrega de servicio, honradez y lealtad.

Con su activación, estamos fortaleciendo y ampliando la cobertura operacional, que nos permitirá atender con mayor eficiencia, las diferentes situaciones de orden público en el territorio nacional.

Estoy convencido que sus miembros, conscientes de este gran reto, empeñarán todas sus capacidades y aptitudes para alcanzar la excelencia.

Son mil valientes hombres entrenados en áreas básicas como la preparación técnica, el acondicionamiento físico y psicológico y la instrucción táctica.

Especial preparación recibieron estos hombres sobre derechos humanos, manejo de las relaciones con las autoridades locales, aplicación de normas de procedimiento penal, manejo de allanamientos, capturas e incautaciones.

La nueva fuerza antinarcóticos contará con una moderna flotilla de 18 helicópteros aportada por el gobierno de los Estados Unidos.

¡Esta preparación nos garantiza que el Batallón Antinarcóticos opere por agua, tierra y aire! Con esta unidad llegarán a su fin los en- claves delictivos que pretendían ponerse fuera del alcance de las autoridades.

Estoy convencido de que en la medida en que las condiciones del país lo exijan, este Batallón se convertirá en modelo de entrenamiento y operaciones para el resto de nuestro Ejército, porque el compromiso que hemos asumido en esta lucha contra el problema mundial de las drogas, es contundente y busca resultados concretos.

De otra parte, no podemos dejar de lado el problema social que está detrás de este flagelo. El Gobierno Nacional ha sido cuidadoso en el estudio de los diversos factores que afectan o inciden en la producción de cultivos ilícitos.

Por eso hemos considerado la necesidad de acompañar la erradicación de cultivos con un Programa Social de Desarrollo Alternativo, que asegure la solución de las profundas dificultades sociales y económicas que padecen nuestros indígenas y campesinos involucrados infortunadamente, en la producción de cultivos ilícitos.

El Programa de Desarrollo Alternativo que contrapone el progreso y el desarrollo social a los perversos intereses del tráfico de drogas, está llevando a cabo la conservación y recuperación de áreas frágiles de importancia ambiental, la creación de la infraestructura para el desarrollo rural y el apoyo a los pueblos indígenas. Estamos pro- moviendo las condiciones para propiciar la generación de empleo y la construcción de una paz firme y duradera.

Tenemos mucha fe en el trabajo honesto de los habitantes del campo colombiano. Por eso hemos emprendido una política social seria que le ofrece alternativas concretas de desarrollo mediante procesos regionales y locales de construcción de proyectos sociales y económicos legales, en beneficio de toda la comunidad.

Con las inversiones que realizaremos, se beneficiarán en el mediano plazo, 7.500 familias de forma directa, mediante el impulso de proyectos de carácter productivo, que sean la base del trabajo honesto y de empresas y proyectos que traigan beneficios a nuestros campesinos.

Si en esas tierras corrió la sangre, hoy en ellas estamos sembrando la esperanza y de ellas brotará el empleo, la equidad y la justicia social.

La sustitución es una realidad en marcha. Nos hemos volcado hacia las necesidades de las familias más apremiadas, poniendo nuestros recursos humanos, científicos y financieros al servicio de las cosechas que generan progreso.

Quienes movidos por la necesidad optaron por el cultivo de la coca o la amapola, hoy tienen otra posibilidad de sustento para sus familias. Hoy vemos que los colombianos que viven en esas regiones tienen la opción de una vida digna en condiciones de legalidad. Ese es el camino que les ha ofrecido el cambio.

Teniente Coronel Heinz Pablo Sanabria Parra: A usted corresponde la difícil tarea de diseñar una estrategia permanente para desmantelar laboratorios, controlar el transporte de insumos y evitar la expan- sión de cultivos ilícitos.

A sus hombres los exhorto para que mantengan siempre el espíritu patriótico que los llevó a hacer parte de este Batallón.

A todos los integrantes de los nacientes batallones, les expreso mi complacencia por el honor que representa en su vida personal y profesional, pertenecer a la élite de los mejores combatientes colom- bianos. Los invito para que con inquebrantable voluntad, realicen todos los esfuerzos que imponga la situación, llevando sus unidades al cabal cumplimiento de la misión, dentro de los más estrictos parámetros de lealtad, honradez y pulcritud.

Hoy imponemos la Medalla de Servicios Distinguidos en Orden Publico y la Medalla al Valor, por su valiente servicio a quienes sobresalieron por su valiente servicio prestado recientemente en las poblaciones de Puerto Rico y Puerto Lleras.

Estos reconocimientos entrañan las virtudes militares de los más distinguidos hombres de armas, que como ustedes, lo han dispuesto todo al servicio de la patria. Con heroísmo, valor y arrojo, demostrarán en las acciones de combate su entrega íntima a la noble causa que la Constitución les ha señalado.

En esta fecha también celebramos el primer aniversario de la Brigada de Aviación del Ejército Nacional, como herramienta al servicio de la misión de esta fuerza, respondiendo con creces a las expectativas para la cual fue creada. El estratégico apoyo brindado a las tropas de superficie muestra claramente la responsabilidad y la dignidad con la que han afrontado este reto profesional. Aprovecho la ocasión para presentarles en nombre de todos los colombianos el saludo y el reconocimiento agradecido a los miembros de la Brigada por su elogiable tarea.

Quiero expresar mi particular saludo de felicitación a los señores generales, oficiales de insignia, oficiales, suboficiales y civiles, que han sido honrados con la medalla «Alas Doradas», de la Aviación del Ejército. El carácter diligente y decisivo para el desarrollo de esta herramienta y la incondicional entrega al servicio de ella, avalan el sincero reconocimiento a esta fuerza.

Hoy hemos confirmado con hechos que estamos sentando las bases de un nuevo país, empresa que demanda de todos los colombianos, un respaldo absoluto para el Ejército Nacional.

Los positivos resultados obtenidos en los últimos meses, las nuevas oportunidades que hemos abierto para nuestros campesinos, el optimismo con el que trabajamos por el país, se fortalecen con el compromiso integral de esta institución militar, que cumple con la mi- sión de afianzar los cimientos de nuestra nueva Colombia. La labor que realizarán los nuevos batallones, acortará el camino que tenemos que recorrer en la construcción de una sociedad más justa, equitativa y con mejores oportunidades para todos los colombianos.

Lugar y Fecha

Base Militar de Tolemaida
14 de septiembre de 1999