ENTRAMOS EN PROCESO DE CRECIMIENTO Y RECUPERACIÓN ECONÓMICA2017-12-18T11:47:27+00:00

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Alocución del presidente de la República, Andrés Pastrana Arango, sobre el primer semestre económico

Colombianos:

En el día de mañana en esta bella Cartagena, vaya clausurar la asamblea nacional de industriales ANDI y quiero compartir hoy con ustedes, que son los accionistas de esta Empresa Colombia, los resultados y el balance económico de mis dos primeros años de gobierno.

Les he dicho que antes de entrar en la etapa de recuperación definitiva en la que ya estamos, teníamos que organizar primero la casa y hoy tenemos una realidad que, sin lugar a dudas, muestra que no nos equivocamos.

Yo entiendo que la gente califica el resultado económico de mi gestión sólo bajo la óptica del desempleo; sin duda la dificultad del tema y la forma como se manejan y entienden estas noticias ha ayudado a que parezca que estamos rajados. Pero no es así.

Les aseguro que soy yo el que como ninguno, con más urgencia y muchas ganas, trabajo para que esta cifra de desempleo, que recibimos al llegar al gobierno en casi el 17 por ciento y creciendo en las siete principales ciudades y que hoy está en el 20 por ciento y que se ha estabilizado, comience a cambiar y definitivamente a bajar.

El empleo es el producto final de un proceso. Y si el proceso, que es la operación de la economía, no funciona bien, simplemente no podremos producir empleo. Así de sencillo. Afortunadamente la mayoría de las partes de ese proceso vuelve a funcionar adecuadamente:

En el caso de la inflación pasamos de un promedio del 20 a menos del 10 por ciento que no es otra cosa que mayor valor para su dinero. No se les olvide que la inflación es el peor impuesto para los pobres y para aquellos con menores recursos para su subsistencia. Por primera vez en décadas bajamos la inflación a niveles de un dígito: dicho en otras palabras, los productos que usted compra no suben al ritmo que lo hacían.

El comportamiento favorable de los precios ayuda también a muchos colombianos con sus cuotas de vivienda. Los créditos de vivienda suben ahora de acuerdo con la inflación, por lo que su crecimiento se ha moderado muchísimo con respecto al pasado e incluso, en meses como julio, ha bajado, lo cual nunca había sucedido.

Y lo mejor de todo: los salarios aumentaron por encima de la inflación, lo que no es otra cosa que más dinero y mayor poder de compra para todos ustedes, rompiendo esa barrera en que todos los aumentos de salario que recibían los empleados del país se los comía la inflación.

Aquellos que se empeñan en tratar de mostrar que no nos está yendo bien, dicen que lo que pasa es que no hay demanda, que es como decir que uno se alivió de la gripa porque el sol salió, pero que si hubiera seguido lloviendo seguro no se hubiera aliviado. Y si el sol salió fue gracias a nosotros.

En el campo de los intereses las cifras son aún mejores; pasamos de unas tasas superiores al 50 por ciento a unas del 23, lo que significa que por cada 100 pesos que ustedes prestaban para cubrir sus necesidades, antes tenían que pagar más de 50 pesos, hoy tienen que pagar tan sólo 23.

Gracias a estas tasas, además de que aliviamos las deudas que ahogaban a muchos de ustedes, salvamos a muchas industrias y nego- cios grandes, medianos y pequeños.

Pero lo más importante de las tasas de interés es su impacto sobre la inversión. Estas tasas bajas son el punto de partida que permite a muchos pensar y hacer nuevos proyectos y nuevos negocios que generen empleo para los colombianos, porque otra vez hoyes más rentable invertir que tener la plata a interés.

Es por eso que hoy, y ésta quizá es una de las cifras que debemos mirar con mayor atención, la inversión volvió a crecer en 10 por ciento después de más de seis años de caída continua. ¡y los proyec- tos que se hacen hoy son las empresas y el empleo de mañana!

Pocos han entendido la importancia de haber salvado el sector financiero que es la base de la economía; gracias a que el sector financiero existe, usted puede cambiar su cheque, comprar su mercado, pagar los servicios, en fin, llevar su vida cotidiana con tranquilidad y sin temor ni miedo de que su plata se pierda.

En el campo externo el dólar se mueve hoy con libertad, estable y sin sobresaltos y esta buena noticia no es más que total tranquilidad para que los productos colombianos recuperen el espacio que habían perdido en el mercado internacional, cuando los importados con un dólar débil se vendían más baratos que los productos nacionales.

Este dólar fuerte y muy competitivo, es una turbina que impulsa y lleva los productos colombianos a conquistar el mundo, gracias a su excelente calidad y a los precios ahora sí competitivos en un supermercado global y sin fronteras, como es el mundo de hoy.

Un dólar altamente competitivo que nos permite mostrar un crecimiento en las exportaciones de cerca del 24 por ciento en este semestre y unos pedidos para el segundo semestre que harán que esta cifra siga creciendo y trayendo nuevas divisas, desarrollo y más empleo al país.

Y les cuento un detalle trascendental: finalmente los empresarios le dan al negocio de las exportaciones la importancia que merece y han entendido que allí hay un mercado ilimitado de oportunidades y mucho dinero.

Por eso vamos a seguir impulsando y apoyando las exportaciones y fortaleciendo a los exportadores a través de la política de competitividad que es la única manera que tienen para crecer de manera estable y sostenida.

Quiero participarles también de los resultados de la última encuesta de los gremios productivos del país, que se presenta en la asamblea de la ANO!. Ésta no es una encuesta de opinión, es una encuesta de resultados reales.

La capacidad instalada de la industria está otra vez copada y sus promedios vuelven a ser los de los años 90 cuando la economía del país crecía de una manera sostenida y muy importante.

La producción creció este semestre en un 10 por ciento, cifras que no se veían desde hace muchos años y sus ventas crecieron un 8.2 por ciento.

La construcción paró su caída libre y ya presenta un leve repunte; nuevas licencias en trámite y metros en proceso de construcción, muestran la reactivación de un sector vital para el empleo y la economía y son un signo esperanzador y una luz al final del túnel en el que estaba metida.

Los pedidos de las industrias están tan altos como en las mejores épocas y los inventarios muy bajos, lo que demuestra que aprendimos a movernos en un mundo muy competido, con eficiencia y alta calidad. Y la mejor noticia es que tanto los comerciantes, como los industriales y constructores, han manifestado su optimismo y su fe frente al próximo futuro en el que esperan que las cosas sigan con esta tendencia a mejorar día a día.

Ese solo hecho, colombianos, ese cambio de actitud en la manera de ver las cosas constructiva y positivamente, es un gran avance en este proceso de recuperación definitivo en el que está hoy el país.

Tenemos una nueva economía mundial en la que los negocios de la red de Internet son fundamentales y Colombia es un gran protagonista. Hay en este momento en el país más de 300 iniciativas de nuevos negocios, con millones de dólares en inversión y muchos empleos detrás de ellos.

Colombia, en la red virtual de los negocios, es hoy una realidad que he venido impulsando y lo seguiré haciendo.

El contrabando, todos lo saben y reconocen, está bajo control como nunca antes en la historia reciente del país y los contrabandistas ya lo piensan dos veces antes de aventurarse a los decomisos que les hacemos y los castigos a los que los sometemos.

No sé si ustedes saben que parar el contrabando no es otra cosa que parar una parte muy importante de la cadena de lavado de dinero del narcotráfico y de esta forma abrirles las puertas a nuevos empleos legales.

También algunas multinacionales que en complicidad con la falta de controles y atención, se hacían los de la vista gorda y violaban la ley con el tema del contrabando, están hoy con nosotros, y han firmado ya estrictos acuerdos anticontrabando, están pagando sus impuestos y están ayudándonos a controlar el ingreso de productos ilegales al país. Estamos ahora generando empleo que el contrabando les robaba a los colombianos: por cada empleo que genera el contra- bando, cuatro compatriotas se quedan sin empleo.

Dicho en otras palabras: en mi gobierno, gracias a la decisión de convertir la DIAN en la entidad ejemplar y cuyo trabajo y resultados son reconocidos por todos los colombianos hoy, los contrabandistas las están viendo negras.

Detrás de estos resultados positivos, vendrá como consecuencia lo que todos esperamos y es la necesidad de crear nuevos empleos para responder a este crecimiento y recuperación que hoy mostramos como un hecho real.

Invito a los grupos alzados en armas a que entiendan que su aporte es vital y nos acompañen en este proceso de recuperación con gestos reales de paz.

El país necesita con urgencia crear un clima de paz y tranquilidad que permita a los empresarios, nacionales y extranjeros, volver a invertir su dinero en la creación de nuevas empresas, que no es otra cosa que la creación de nuevos puestos de trabajo.

A los inversionista s les es muy difícil, casi imposible, invertir su dinero en medio del secuestro, la extorsión, la voladura de torres de energía, los ataques demenciales y cobardes a pueblos indefensos y el asesinato de policías y soldados que mueren absurdamente día a día como héroes en la defensa de Colombia.

Los guerrilleros nos reclaman empleo para poder hablar de cese al fuego. Sin embargo, el proceso es al revés. La gente que quiere y puede invertir nos reclama cese al fuego para poder volver a creer, a invertir, a generar nuevas empresas, más empleos y más progreso para el país.

Si el Proceso de Paz avanza en paz, la recuperación económica y las inversiones tendrán un nuevo impulso y nadie ni nada nos podrá parar en esta nueva Colombia, nuestra Empresa Colombia.

Compatriotas: no puedo negar que tenemos muchos problemas por solucionar y que soy consciente de ellos; pero tampoco puedo permitir que miremos sólo lo malo y lo negativo.

Si no nos hubiéramos detenido a ordenar la casa, tal vez hoy estaríamos hablando de tasas de desempleo superiores al 30 por ciento, de intereses por encima del 60 o del 70 por ciento, inflaciones como se han visto en países vecinos del 1.000 o 2.000 por ciento, bancas quebradas, economías dolarizadas. costos de la vivienda por las nubes, crisis y caos total.

Nos falta mucho por hacer, como las reformas económicas urgentes que llevamos al Congreso de la República y que esperamos nos aprueben y apoyen.

Tenemos que acelerar el saneamiento de las finanzas públicas y hacer los ajustes inmediatos que nos permitan de nuevo respirar con tranquilidad.

Falta una parte importante del camino que recorrer. Vuelvo a pedirles hoy paciencia y confianza. Tengan la certeza de que lo que hacemos es por el bien y la buena salud económica de todos.

Tenemos que comprometernos a que hay que hacer una gran cruzada por el empleo y la inversión. Éste es un problema de todos y sólo entre todos podremos salir adelante.

Volvamos a ser generosos y solidarios; saquemos nuestra creatividad, nuestras ideas, trabajemos con ganas para ganarle este partido al desempleo, que es el último paso en la escalera de la recuperación económica total. Tenemos que hacerla. Vamos a hacerla.

Que Dios los bendiga. Y que Dios me bendiga.

Lugar y Fecha

Cartagena, Colombia
10 de agosto del 2000