ESFUERZO, SACRIFICIO Y CONCERTACIÓN PARA SALVAR A PAZ DEL RÍO2017-12-18T11:47:21+00:00

Project Description

Palabras del presidente de la República, Andrés Pastrana Arango, con ocasión del acuerdo que permite acoger a la empresa Acerías Paz del Río a la Ley 550.

«Si la causa es buena, pongámonos todos de acuerdo», decía con sencillez pero con una enorme carga de sabiduría el filósofo Rousseau. Esa sencilla consigna, es la esencia del proceso que permitió revivir a Acerías Paz del Río y es prueba de que la concertación sí paga.

Los desacuerdos, las intransigencias y las imposiciones no son más que obstáculos que hunden las aspiraciones de progreso y justicia social que nos hemos impuesto los colombianos. La ausencia de diálogo ahoga el futuro de Colombia.

Hoy con orgullo, podemos contarle al país que en Boyacá pudimos salvar a un náufrago. El Gobierno Nacional, la empresa, el sindicato y la comunidad le hemos tendido la mano para poner a Paz del Río nuevamente en pie. Lo conseguimos a punta de esfuerzo, de grandes sacrificios pero por sobre todo, de un ejemplarizante proceso de concertación. Y el resultado no puede ser mejor: todos ganamos!

La empresa ha atravesado un largo y tortuoso camino que por fin hoy nos permite avizorar un rayo de luz, gracias a que los protagonistas involucrados en ella comprendimos la urgencia de darle una oportunidad histórica, dado su carácter vital en el mantenimiento de la actividad siderúrgica para Boyacá, para el empleo y para la supervivencia digna de la gente de esta región. Más de 2.438 empleos directos de familias boyacenses se han salvado, y cerca de 400.000 boyacenses de las provincias de Sugamuxi, Tundama y Valderrama que dependen de Acerías, están con su corazón aquí presentes, con nosotros, como testigos de abono de un proceso de comunión de propósitos que Boyacá tiene para mostrar como ejemplo para el resto de compatriotas. ¡Eso es lo que yo llamo Empresa Colombia!

Quiero comenzar señalando que la situación en que se encontraba hace un año esta empresa era más que crítica: su disponibilidad de caja no garantizaba un horizonte de operación más allá de 60 días, al tiempo que estaban prácticamente cerradas sus posibilidades de acceso a recursos de liquidez para atender su aprovisionamiento de materia prima o el pago a sus trabajadores pensionados.

Los primeros esfuerzos del Gobierno Nacional se orientaron entonces a facilitar el acceso a financiamiento a través del Instituto de Fomento Industrial, IFI, dentro de los cuales se logró un cupo de crédito de 10.000 millones de pesos para el descuento de facturas, de manera que la empresa pudiera atender sus compromisos más urgentes y se evitara así su parálisis operativa.

Pero dada la gravedad de la situación, estos esfuerzos requerían una acción más contundente. No se trataba sólo de lanzar un salvavidas a un ahogado, teníamos que arrastrarlo hacia tierra firme.

Por esta razón el Gobierno Nacional decidió integrar una Comisión de Alto Nivel, cuyo propósito era crear un espacio amplio de concertación en el que participaran los ciudadanos interesados directamente en el destino de Paz del Río, otorgándoles la responsabilidad de decidir su destino.

Después de una profunda y detallada evaluación de los diversos escenarios posibles, la Comisión concluyó que Acerías Paz del Río tenía alternativas viables para preservar su actividad productiva y que la salida de la empresa se debía buscar a través del mecanismo definido por la Ley 550 de Reactivación Económica.

Esta importante Ley, impulsada por el Gobierno Nacional, busca ofrecer alternativas a empresas en dificultades que generan valiosos puestos de trabajo.

Hoy, casi seis meses después de haber sancionado esta ley, veo con gran satisfacción que ha producido excelentes frutos. Hasta la fecha se han acogido más de 120 empresas, incluidos 4 departamentos, cuyos activos alcanzan los 2.5 billones de pesos, salvando más de 25 mil empleos. Estas empresas abarcan 12 sectores económicos y están ubicadas en 18 ciudades del país. Quiero también resaltar que el 58 por ciento de ellas son pequeñas y medianas industrias, que hoy hacen patria bajo una única razón social: Empresa Colombia.

Gracias al esfuerzo del Congreso de la República y del Seguro Social se lograron superar difíciles obstáculos como la duda sobre la posibilidad de incluir empresas en procesos concordatarios a la Ley 550, y el pago de la deuda prestacional.

Hoy he querido venir a Boyacá a darle la buena noticia al país de que Acerías Paz del Río ha logrado un acuerdo que le permite beneficiarse de los mecanismos de la Ley de Intervención Económica.

¡Qué bueno es compartir con todos ustedes este gran logro, símbolo de concertación! Este ejercicio de discusión y entendimiento es el mejor ejemplo que podemos ofrecer a todos los trabajadores de Colombia. Éste es un ejemplo de la Empresa Colombia, donde unidos, el país sale adelante.

Paz del Río lleva el nombre de la paz y del futuro que merecemos los colombianos. Creo que es un claro indicio del camino que debemos transitar para conseguir un porvenir de progreso y de oportunidades.

Sin embargo a partir de este día, tenemos que tener presente que, no obstante los grandes esfuerzos que ha hecho mi gobierno para mantener a flote a la empresa, la supervivencia a largo plazo de la misma no puede asegurarla solamente el Gobierno Nacional. La supervivencia de Paz del Río sólo puede garantizarla su viabilidad económica y financiera, y se logra con la excelencia de sus procesos de gestión y su nivel de competitividad en el mercado.

Esta empresa no sobrevivirá si los costos son mayores que los ingresos por ventas y esa es su realidad actual. El proceso no será fácil: se trata de rehacer a Paz del Río y ese rediseño no puede heredar las taras que dieron al traste con la antigua empresa. Hoy contamos con un espacio de tiempo y de concertación que es sumamente valioso para levantar a esta industria que tanto progreso ha irradiado a Boyacá y a Colombia. Sé, al ver las caras de todos ustedes, que nuestro compromiso y nuestra fe en Paz del Río viable son tan fuertes como el acero mismo.

Tenemos que sacarle el mayor provecho al Acuerdo que hemos logrado.Es un gran reto para todos los boyacenses, que tienen el compromiso de hacer de ésta una empresa competitiva y moderna. Por ello, también va a ser necesario ser muy rigurosos en el manejo de las inversiones y en las negociaciones salariales que se efectúen, evitando los errores del pasado o las inversiones no rentables, que finalmente resultan en pérdidas. Es imprescindible establecer una nueva visión acorde con la realidad del mercado y sus posibilidades tecnológicas. Y es también necesario que la industria en Boyacá diversifique sus actividades y encuentre en otros productos, nuevos caminos de progreso.

Estoy convencido de que entre todos garantizaremos que Boyacá continúe cumpliendo con el papel que la historia le ha reservado, señalando los senderos del futuro y de la reactivación económica.

Hoy desde esta tierra boyacense rica y fértil, quiero reiterar una vez más el compromiso que tiene mi gobierno de asegurar vías propicias para el diálogo franco y abierto, involucrando a todos los sectores interesados.

Hemos demostrado que la concertación es el mecanismo apropiado para conciliar diferencias y garantizar que el interés general prime sobre el particular y que las vías de hecho nunca son el medio para fundamentar procesos exitosos de negociación.

Aquí en Boyacá hemos visto una y otra vez que cuando se usa el diálogo, los problemas encuentran solución. Prueba de esto son los diferentes acercamientos que desde el año pasado se realizan entre representantes del Gobierno Nacional, la gobernación, las alcaldías y las organizaciones de la sociedad civil con el objetivo de evaluar la problemática de Boyacá y abordar acciones conjuntas para enfrentarla.

El primer acuerdo fue elaborar un documento Conpes donde se establecieran las bases para el desarrollo de Boyacá y las acciones y compromisos del Gobierno Nacional y departamental en el corto, mediano y largo plazo.

Este objetivo se materializó el pasado mes de febrero con la aprobación del documento Conpes en el cual se abordan la problemática del departamento y las alternativas de solución en sus aspectos económicos, sociales, ambientales, institucionales y financieros. Este documento fue el resultado de una dinámica de trabajo entre las entidades nacionales, departamentales y municipales, al igual que entre los representantes de los gremios, las organizaciones cívicas y los sindicatos. De este proceso, quiero destacar que, más que un objetivo en sí mismo, el documento Conpes se ha convertido en un medio y una oportunidad para establecer acuerdos entre el Gobierno Nacional y departamental sobre los asuntos prioritarios para el desarrollo de Boyacá.

Durante esta semana y la siguiente, se desarrollarán en la ciudad de Tunja varias mesas de trabajo con el fin de evaluar los avances en el cumplimiento de los compromisos establecidos en este documento.Esta dinámica generada entre las instituciones involucradas no sería posible sin la voluntad y compromiso de las partes. Valga esta oportunidad para reconocer el liderazgo del gobernador del departamento, quien ha permitido promover un diálogo abierto y sincero, en el cual se reconocen las dificultades y limitaciones para lograr los objetivos del desarrollo de Boyacá y concertar las acciones y decisiones sobre los asuntos prioritarios.

Queremos replicar la experiencia que viven los boyacenses a lo largo y ancho de nuestro territorio. Necesitamos fortalecer las relaciones de cooperación, de solidaridad y las alianzas estratégicas entre los sectores público y privado para lograr que todas las regiones de Colombia sean competitivas.

Precisamente, la competitividad es el fundamento de nuestra política agraria. Aquí en Boyacá, tierra de campesinos, quiero reafirmar el compromiso de mi gobierno con la reactivación del campo. Vamos a sacar de la postración al sector agropecuario.

Contamos con gente trabajadora y honesta, como los boyacenses, para producir riqueza en los campos colombianos. Vamos a revertir la tendencia importadora de alimentos y materias primas de la década pasada.

Dentro del Programa Nacional de Reactivación Agropecuaria, PRAN, se espera que la Gobernación de Boyacá aporte 4 mil millones de pesos, lo cual garantiza una inversión de 8 mil millones por parte del Gobierno Nacional para beneficio de los campesinos boyacenses. Con estos recursos 2.160 pequeños productores podrán refinanciar sus deudas para volver a ser sujetos de crédito. A eso llamo yo Empresa Colombia!

Asimismo, se están rompiendo las trabas que tienen los campesinos para acceder al crédito. Se ha fortalecido y ampliado la cobertura del Fondo Agropecuario de Garantías para que sirva de fiador de los productores rurales ante las instituciones financieras.

Durante los primeros 5 meses de este año, hemos otorgado créditos en Boyacá por cerca de 20 mil millones de pesos, beneficiando así a más 3.200 productores rurales. Esto significa que frente a igual periodo de 1999, el crédito rural otorgado por el Banco Agrario en el departamento creció cerca del 230 por ciento. iMás Empresa Colombia!

Los productores boyacenses también hacen parte del Programa de Oferta Agropecuaria, Proagro, cuyo propósito es incrementar la producción y mejorar la competitividad, mediante el estímulo a una
serie de cadenas productivas agropecuarias que permitan sustituir importaciones de alimentos y materias primas y que cuenten con posibilidades de conquistar nuevos mercados externos. Boyacá participa en las cadenas productivas de la papa, de la leche, del cacao y de la yuca, entre otras. Recientemente el Banco Agrario lanzó el Plan de Crédito Papagil, al cual se han vinculado 1.100 productores de papa del altiplano cundiboyacense.

El gobierno es consciente del potencial de Boyacá para desarrollar las actividades agrícolas y ganaderas, pero los pequeños productores deben empezar a actuar con criterio distinto al tradicional, caracterizado por un marcado individualismo. Es urgente que se organicen en cooperativas u otro tipo de asociaciones para adelanta proyectos productivos que aseguren una adecuada rentabilidad. Mi gobierno ofrece la asistencia del Sena, de Corpoica y del Banco Agrario, entidades que trabajan en este propósito, de la mano de la SAC y
de la Anuc, y sus gremios asociados.

En materia de vivienda rural, y cumpliendo con mi compromiso con los campesinos boyacenses. mi gobierno destinará 5.000 millones en subsidios para vivienda rural de interés social. En diciembre de 1999, se firmaron convenios que están en ejecución por valor de 940 millones. Hoy firmamos 7 convenios por 1.800 millones de pesos, beneficiando a 770 familias campesinas, y la partida de los 5.000 millones se completará durante el resto del año. ¡Campesinos sin vivienda son también socios de la Empresa Colombia!

Adicionalmente, a través del Inurbe, hemos asignado 550 subsidios de vivienda para las familias boyacenses por un valor cercano a los 3.300 millones de pesos en 17 de los municipios más pobres del departamento. il.a gente de a pie es accionista de la Empresa Colombia!

De otra parte, hoy en Sogamoso, 10 mujeres cabeza de familia del municipio de Paipa recibirán la resolución del Incora que les adjudica el predio Salitrico, de 60 hectáreas, cuyas tierras son de la mejor calidad. Ésta es la mejor oportunidad para rendirles un tributo a las mujeres boyacenses, que con su laboriosidad y empuje cimientan el progreso de la región.

Para aprovechar adecuadamente el Distrito de Riego Alto Chicarnocha, e impulsar la reconversión productiva y agroempresarial de 7.000 hectáreas con potencial hortifrutícola, el Ministerio de Agricultura suscribió un convenio por valor de 800 millones de pesos con la Corporación Colombia Internacional. Igualmente, se gestiona un convenio de cooperación técnica internacional con la FAO por valor de 356 mil dólares, que tiene como propósito la organización agro empresarial de los productores del distrito y el uso eficiente de los suelos y el recurso hídrico.

La inversión de largo plazo más rentable que podemos hacer los colombianos es la inversión en las zonas rurales.

Como pueden ver, queridos amigos boyacenses, hay una política integral de mi gobierno en marcha, para mejorar las condiciones de vida de los campesinos y para que el campo vuelva a ser negocio.

En ese sentido, y porque competitividad e infraestructura van de la mano, estamos haciendo también un gran esfuerzo para cumplir con el compromiso de poner al día las vías de Boyacá.

Dentro del Plan «Vías para la Paz», estamos invirtiendo en Boyacá más de 55.000 millones de pesos en proyectos que benefician a casi una docena de municipios, entre los cuales se cuenta el proyecto Belén-El Encina. La Corporación Andina de Fomento, entidad que financia los proyectos, realizará el primer desembolso en el próximo mes de octubre.

En proyectos de mejoramiento y mantenimiento de las vías del departamento se ejecutan recursos del año pasado por valor de 41.500 millones de pesos y, para este año, se han apropiado recursos por valor de 19.000 millones de pesos para realizar obras de alto impacto social y económico en la región. iJuntos vamos a recorrer las vías de la Empresa Colombia!

Justamente una de esas obras que traerá gran beneficio a los boyacenses es la vía Barbosa-Vélez-Landázuri-Cimitarra-Puerto Araújo, que tiene un costo de 15.000 millones de pesos, y que actualmente se encuentra en proceso licitatorio.

En materia de alcantarillado, hemos suscrito convenios con los municipios de Susacón y Arcabuco para la construcción y mejoramiento de sus redes de acueducto.

También para el área de la salud traigo buenas noticias para Boyacá. Vamos a destinar 6.700 millones de pesos para los hospitales de varios municipios del departamento, como Sogamoso, Duitama, Chiquinquirá, Tunja, Moniquirá.

La salud también es parte de la Empresa Colombia!

Con todos estos esfuerzos, con obras concretas y con inversiones es
como mi gobierno esta cumpliéndole a Boyacá!

Queridos amigos boyacenses:

Hace casi ocho meses, durante mi última visita a este departamento, les dije que podrían tener la certeza de que el Presidente de los colombianos estaba trabajando por la suerte de Paz del Río. Y tal vez era mucha la expectativa que generaba ese empeño que les anunciaba. Hoy han podido confirmar ustedes que con paciencia, con mucho trabajo, pero sobre todo hallando consensos, es como podemos alcanzar las grandes metas.

Sé que para los boyacenses no existe ambición más grande que la de un departamento encaminado hacia el progreso y la justicia social. y en esa inmensa tarea de sacar adelante a Paz del Río, a Boyacá y a Colombia, quiero recordar la sentencia sabia y premonitoria de Don Salvador Camacho Roldán, ilustre hijo de esta tierra:

«La nacionalidad verdadera exige ser sentida, amada y ensalzada sobre todos los intereses individuales; necesita lealtad, abnegación y ausencia de ambiciones mezquinas; pide la tradición de la historia, (…) la yuxtaposición de las industrias, la solidaridad de los intereses y el legítimo orgullo de las dificultades vencidas».

De cada uno de nosotros, de nuestra solidaridad y empeño depende que venzamos esas dificultades. Hoy hemos dejado a un lado una de ellas.

Lugar y Fecha

Boyacá, Colombia
22 de junio de 2000