FUERZA DE DESPLIEGUE RÁPIDO, SÍMBOLO DE LA MODERNIZACIÓN DE LAS FUERZAS ARMADAS2017-12-18T11:47:31+00:00

Project Description

Palabras del presidente de la República, Andrés Pastrana Arango, con ocasión del 175 aniversario de la Infantería del Ejército y de la Activación de la Fuerza de Despliegue Rápido

Este es un día de especial significado para las Fuerzas Militares de Colombia, en el que celebramos con orgullo y entusiasmo el 175 aniversario de la Infantería del Ejército, y conmemoramos la trascendental victoria de la Batalla de Ayacucho, operación insigne de nuestra historia militar.

Precisamente, en esta fecha de tanto valor histórico para nuestro Ejército activamos la nueva Fuerza de Despliegue Rápido, símbolo de la modernización de nuestras Fuerzas Armadas y su pasaporte de entrada a siglo XXI.

Quiero comenzar este sentido homenaje al Infante del Ejército, re- cordando su periplo en la gesta que condujo nuestro Libertador Simón Bolívar. Con su fusil al hombro y con un corazón vibrante, estos hombres se llenaron de gloria primero en Carabobo para libertar a Venezuela; luego en la patriótica Batalla de Boyacá -que trajo la luz de la libertad a esta tierra-; más tarde en Bomboná y Pichincha para emancipar al Ecuador y finalmente para definir la independencia del Perú, en la célebre Batalla de Ayacucho donde la legión libertadora salió victoriosa a pesar de ser inferior en mitad al enemigo, y de carecer de medios materiales.

Hoy hace ciento setenta y cinco años, la División bajo el mando del antioqueño José María Córdova derrotó a los españoles en las faldas del Cóndor-Cunca, sellando así la libertad de América y registrando en nuestras tradiciones esta fecha, como el día de la gloriosa Arma del Ejército Nacional.

Debió transcurrir casi un siglo hasta cuando en 1907 la reforma del Presidente Reyes permitió acabar con los ejércitos partidistas, crear un Ejército alejado de las contiendas políticas y fundar centros académicos como la Escuela Militar de Cadetes y la Escuela Superior de Guerra que profesionalizaron esta Institución.

Recordemos, en esta oportunidad, el célebre episodio de la Guerra de Corea en el que las tropas del Batallón Colombia Internacional Número Uno, repelieron al ejército enemigo, en la primera línea de batalla hasta con palos y piedras al quedarse sin munición. Ese es el espíritu de gloria de nuestros infantes del Ejército que persiste hasta nuestros días, y que sirve de ejemplo para todos los colombianos.

Actualmente, el Batallón Colombia Internacional Número Tres, permanece cumpliendo una importante misión como parte de la Fuerza multinacional en la península del Sinaí, demostrando así que el nuestro, es un ejército preparado para la guerra y también para la paz.

Sin embargo, el mayor sacrificio de nuestra infantería ha tenido como escenario nuestro propio territorio. Por ello quiero hacer en este evento solemne, un especial reconocimiento a todos los soldados de Colombia, que con abnegación y vocación trabajan sin descanso para que sus compatriotas vivan en un país tranquilo y seguro.

Su tradición de servicio al país le ha ganado al infante del Ejército un puesto de privilegio en la historia, pues siempre que los colombia- nos pensamos en los soldados que vigilan la tranquilidad de nuestros campos, pueblos y ciudades, evocamos la figura de su uniforme camuflado.

En el soldado colombiano se conjugan la preparación física y mental para combatir en defensa de la patria: la abnegación y el sacrificio para recorrer nuestra geografía y su disposición atenta y amable para tenderle la mano al campesino, para protegerlo -a él y a su familia-, y para recordarnos que son los miembros de las Fuerzas Militares, la más evidente presencia del Estado colombiano en las regiones apartadas de nuestro país.

A los valientes caídos en combate, y a las familias que entregaron a sus mejores hijos a la patria defendiendo el orden constitucional, rendimos hoy un especial tributo.

En la celebración de este aniversario de la Infantería del Ejército, nuestras Fuerzas Armadas se fortalecen militarmente con la creación de la Fuerza de Despliegue Rápido. Esta unidad moderna de lucha antisubversiva cuenta con tres Brigadas Móviles y una Brigada de Fuerzas Especiales. Está dotada de helicópteros Black Hawk y Rusos y del apoyo permanente de la Fuerza Aérea con aviones de ala fija, aviones Bronco, los A-37 Y el avión Fantasma.

Su tarea será transportar un considerable número de soldados en forma muy rápida a cualquier lugar del territorio nacional, donde se presente una acción de la insurgencia en contra del pueblo colombiano o de sus fuerzas del orden. La misión es actuar sobre objetivos estratégicos dentro del territorio colombiano y por espacio de tiempo limitado, con todo el impacto que representan este tipo de acciones.

Atrás quedaron las dificultades en la movilización de las tropas de apoyo a las unidades que salvaguardan la seguridad de poblaciones, ciudades y puntos estratégicos de nuestro territorio.

Esta nueva unidad está preparada para actuar en las selvas o los llanos, en el páramo o en el desierto, en cualquier condición y en cualquier momento.

Con ella se está complementando nuestra estrategia militar operativa y se está optimizando su capacidad de reacción, lo que permitirá una mayor eficiencia en los resultados de las operaciones militares.

Ya en Puerto Inírida quedó demostrado el profesionalismo, la supe- rioridad y la contundencia de las fuerzas legítimas del Estado, más aún cuando obran en forma coordinada, en desarrollo de la estrategia de «Comando», que conjuga la inteligencia y la operación del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, en estrecha colaboración con la Policía Nacional.

Esta nueva Fuerza de Despliegue Rápido es una garantía de eficiencia y prontitud que fortalece la capacidad de reacción de nuestras Fuerzas Militares.

Señor brigadier general Carlos Fracíca Naranjo: a usted ha correspondido la difícil misión de comandar esta nueva Unidad, gran avance de nuestra estrategia militar. Estoy convencido de que por el bien de la patria, usted sabrá asumir los retos del porvenir con inteligencia y decisión.

A los valientes hombres que han sido escogidos para integrarla, les recuerdo que su misión pasará a la historia y que su tarea se verá recompensada por una Colombia en paz, tranquila, con empleo, con justicia social, con campos productivos y ciudades de progreso.

Ya lo he dicho antes: Nuestras Fuerzas Armadas son unas instituciones inteligentes y valientes que entienden y defienden los valores incuestionables de la democracia, que están conscientes del imperativo moral que significa el respeto de los Derechos Humanos, que colaboran con la comunidad y que son la presencia protectora y amiga del Estado para todos los colombianos.

Señor general Fernando Tapias Stahelin Comandante General de nuestras Fuerzas Militares: que sea esta la ocasión para felicitarlo por su eficiente labor en el cumplimiento del deber. Usted cada día nos demuestra con su acertado mando, una indiscutible eficiencia en las labores de orden público y en los enfrentamientos contra los enemigos de la paz.

Hoy le rendimos un especial tributo, general Tapias por ser precisamente usted, el más antiguo soldado de Infantería en servicio activo de nuestro país.

Quiero felicitar también a los oficiales, suboficiales, soldados, y civiles que laboran bajo la insignia de nuestra Infantería, en especial a quienes hoy llevan en su pecho la Medalla de Ayacucho que llevarán -como lo dice la oración- «henchidos de orgullo en el corazón».

Mayor José Daniel Silva, capitán Henry Mejía, cabo primero Aníbal Muñoz, cabo segundo Wilmer José Riascos, soldado voluntario Martín Adolfo Londoño: la Medalla del Valor que enaltece la virtud de los mejores guerreros, es un especial reconocimiento a los actos de arrojo que han permitido a nuestro Ejército Nacional el mantenimiento del Orden Público, gracias a su eficiente labor.

El pasado, el presente y el futuro de la Infantería del EJército están marcados por aquella victoria que describió lleno de orgullo el pro- pio Libertador, y que aquí estamos conmemorando: La Batalla de Ayacucho es la cumbre de la gloria americana … La disposición de ella ha sido perfecta, y su ejecución divina.

Maniobras hábiles y prontas desbarataron en una hora a los vencedores de catorce años, y a un enemigo perfectamente constituido y hábilmente mandado.

Ayacucho es la desesperación de nuestros enemigos. Ayacucho semejante a Waterloo, que decidió el destino de Europa, ha fijado la suerte de las naciones americanas. Las generaciones venideras esperan la victoria de Ayacucho para bendecirla, y contemplarla sentada en el trono de la libertad, dictando a los americanos el ejercicio de sus derechos, y el imperio sagrado de la naturaleza.

Entonces como hoy, los soldados colombianos han estado cerca de los más caros principios y valores de la patria y de la salvaguarda de los intereses nacionales en la búsqueda de un mejor futuro.

En estos tiempos difíciles es cuando más se requiere del concurso de los colombianos valientes, ustedes -los soldados de la Infantería del Ejército Nacional- son esos hombres.

Por eso quiero recordarles la histórica orden del General Córdova que ahora más que nunca deben cumplir con empeño, entusiasmo y sacrificio. Este grito sublime que es la voz de nuestras conciencias, es una exhortación que nos anima a mirar con optimismo un porvenir en paz: «División, armas a discreción, de frente, paso de vencedores».

Lugar y Fecha

Base Militar de Tolemaida

7 de diciembre de 1999