HASTA AHORA LOS MAYORES AVANCES EN TODA LA HISTORIA DEL CONFLICTO2017-12-18T11:47:35+00:00

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Palabras del presidente de la República, Andrés Pastrana Arango, en el anuncio de los nuevos negociadores y del nuevo Alto Comisionado para la Paz

Iniciamos una nueva etapa en el Proceso de Paz. Por eso, hoy quiero comunicar al país las nuevas determinaciones que he tomado en lo relacionado con este Proceso.

He designado a Monseñor Alberto Giraldo y a los doctores Alfonso López Caballero y Luis Guillermo Giralda como nuevos negociadores del gobierno nacional.

Asimismo, quiero informar la determinación que desde el pasado 14 de marzo tomó el doctor Víctor G. Ricardo de renunciar a su cargo. Recibo la determinación con pesar pero con comprensión.

Desde un principio he sabido que para cumplir con el empeño de buscar la paz para mi patria debo rodearme del mejor equipo y trabajar con los hombres más capaces y más decididos a transitar el difícil y a veces incomprendido camino del diálogo. Hoy, después de más de un año y medio de arduo trabajo por la paz me reafirmo y congratulo por haberlo designado a usted, doctor Víctor G., pues ha sido la persona indicada para asumir ese gran reto de la paz.

Usted ha sabido combinar como ninguno la audacia y la imaginación necesarias para echar a caminar este Proceso con la prudencia y la paciencia necesarias para alcanzar los enormes avances logrados hasta el momento.

Tengo la seguridad que los difíciles momentos y los enormes sacrificios personales y de su familia, se verán recompensados con los avances de este Proceso que en un futuro le permitirán a todos nuestros compatriotas vivir en un país en paz.

Nadie ni los más críticos, pueden desconocer su compromiso patriótico y desinteresado con el que usted asumió la coordinación del Proceso de Paz. Asimismo, todos reconocemos los enormes avances que se han dado en este Proceso, los mayores en toda la historia de este conflicto.

Construir la confianza entre las Partes, acordar una agenda común, avanzar en los mecanismos de participación de los ciudadanos, iniciar las negociaciones y acordar la metodología para adelantarlas en tan solo un año y medio, son las muestras más claras de un trabajo exitoso que Colombia entera le agradece.

En reemplazo del doctor Víctor G. Ricardo he designado al doctor Camilo Alberto Gómez, quien se venía desempeñando como mi secretario privado y como negociador del gobierno.

Se inicia una nueva etapa en el camino de la paz de Colombia. Ya empezamos las negociaciones con las Farc-Ep y avanzamos en los diálogos con el Eln.

Sé que muchos colombianos miran con impaciencia las dificultades que han surgido en el camino de la paz. Todos debemos trabajar para que la violencia y el secuestro se erradiquen de una vez por todas en nuestro territorio, sin dilaciones.

Yo como Presidente lo quiero más que nadie. Pero también sabemos que un conflicto como el colombiano no se resuelve en unos pocos meses.

Hoy he visto una noticia que ni el pueblo colombiano ni yo como su Presidente logramos entender y la cual no podemos tolerar. Nadie comprende como mientras el gobierno nacional muestra permanentemente su voluntad de paz, con hechos claros y concretos, las Farc-Ep sigan generando hechos que conducen a la violencia y a la violación flagrante del derecho internacional humanitario.

Flaco servicio a la paz le hacen las Farc-Ep intimidando a los colombianos con amenazas de secuestro. Nadie entiende como pueden firmar un documento en el que se comprometen a buscar un cese al fuego y de hostilidades, pero a la vez deciden continuar con los secuestros. Esto es algo que ni yo como Presidente ni mi gobierno ni los colombianos ni la comunidad internacional pueden admitir.

Sabemos que cada día de avances en la paz será un día menos de conflicto. Hoy quiero reafirmar el compromiso de mi gobierno en continuar sin desmayo y con el pulso firme en la búsqueda de la paz que beneficie a todos nuestros compatriotas.

Tengo fe en la semilla que hemos sembrado quienes trabajamos incansablemente por la paz y sé que esa cosecha le dará los frutos que toda Colombia espera recoger.

Lugar y Fecha

Bogotá, Colombia
26 de abril del 2000