I ENCUENTRO INTERNACIONAL DE BECAS LÍDER 2007 DE LA FUNDACIÓN CAROLINA DE ESPAÑA2017-12-18T11:52:31+00:00

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¡Con cuánta alegría vuelvo hoy a reencontrarme con tantas caras conocidas con quienes compartí estimulantes experiencias durante las tres ediciones en que acompañé, como Director, el programa de Becas Líder desde Madrid, así como en la última edición, cuando asistí como conferencista invitado!

Hoy se cumple un sueño que tuve por mucho tiempo, el cual se hace realidad gracias a la formidable iniciativa de Su Alteza Real, el Príncipe de Asturias, y al empuje de siempre de mis buenos amigos, doña Rosa Conde, directora de la Fundación Carolina, y don Íñigo Sáenz de Miera, Director del programa de Becas Líder.

Ese sueño era el de tener a los Becarios Líder en mi país, Colombia, compartiendo sus experiencias, opiniones e impresiones; desbordando talento y curiosidad, con la riqueza infinita que significa el encuentro de 21 nacionalidades iberoamericanas conglomeradas en torno a una misma tradición cultural y a las lenguas española y portuguesa.

¡Qué mejor marco podíamos tener para este primer encuentro internacional de Becarios Líder que la mágica e histórica ciudad de Cartagena de Indias!

Estar en Cartagena es abrazar en una sola mirada la increíble paradoja de los tiempos, el encuentro entre dos mundos que se conocieron hace más de cinco siglos y que, desde entonces, no han dejado de interactuar el uno con el otro.

Estar en Cartagena, la Ciudad Heroica, es sentir la historia desde sus murallas legendarias y recordar en el Castillo de San Felipe a ese puñado de españoles y de criollos que,  comandados por Blas de Lezo, resistieron como leones, en 1741, el ataque feroz del almirante inglés Edward Vernon.

Cartagena fue la puerta de entrada de Europa a Suramérica,  y es, por eso, el mejor símbolo de lo que han significado las Becas Líder de la Fundación Carolina en estos seis años de existencia: La unión de los más talentosos profesionales de 21 países iberoamericanos que intercambian opiniones, que conocen sobre la realidad de los otros, y que se empapan de la cultura, la historia y la actualidad de España y Portugal, a través del contacto con sus mismos protagonistas.

No somos naciones aisladas en el concierto internacional ni recién nacidas en la historia. Venimos de una trama común que nos hace similares y que nos permite comunicarnos y trabajar entre nosotros.

Lo que hemos buscado con el programa de Becas Líder es, básicamente, potenciar esta ventaja a través de la interrelación de los jóvenes talentos de nuestras naciones.

Ya son 300 los becarios de España, Portugal y 19 países de Latinoamérica que han vivido la experiencia gratificante de las Becas Líder en la península ibérica. Muchos de ellos están hoy acá, ratificando su compromiso con el futuro de sus países y de Iberoamérica como un todo.

Ya son 300 los que han profundizado el conocimiento de la realidad española y europea guiados por la palabra y los consejos de sus mismos protagonistas.

¡Cuántos intelectuales, cuántos líderes políticos, empresarios exitosos y académicos han aportado su saber y su experiencia a los jóvenes becarios!

En este encuentro internacional, por ejemplo, nos acompaña nada menos que José Saramago, un escritor que nunca ha dejado de reflexionar ni de invitarnos a hacerlo en cada una de sus obras, con palabras como éstas, que tomo de su discurso en Porto Alegre, Brasil, hace poco más de cinco años:

“Entre tantas otras discusiones necesarias o indispensables, urge, antes de que se nos haga demasiado tarde, promover un debate mundial sobre la democracia y las causas de su decadencia, sobre la intervención de los ciudadanos en la vida política y social, sobre las relaciones entre los Estados y el poder económico y financiero mundial, sobre aquello que afirma y aquello que niega la democracia, sobre el derecho a la felicidad y a una existencia digna, sobre las miserias y esperanzas de la humanidad o, hablando con menos retórica, de los simples seres humanos que la componen, uno a uno y todos juntos”.

Como él, muchos otros líderes e intelectuales de Iberoamérica darán sus luces a este I Encuentro Internacional de Becarios Líder, entre quienes quisiera destacar a mi buen amigo, el ex presidente de España, Felipe González.

El presidente González, que lideró los destinos de España por catorce años y la insertó en la modernidad, profundizando su democracia y haciéndola parte de la Comunidad Europea, ha sido, para Colombia, un amigo constante, que siempre ha estado dispuesto a apoyarnos, con la mayor generosidad, en todos los esfuerzos de paz que hemos realizado.

También quisiera resaltar y agradecer, muy especialmente, la asistencia a este Primer Encuentro Internacional de Becarios del ex presidente del Brasil, destacado intelectual y buen amigo, Fernando Henrique Cardoso, y del ex vicepresidente de Nicaragua, y consagrado escritor, Sergio Ramírez.

Con la presencia de invitados de la talla de José Saramago, de Felipe González, de Fernando Henrique Cardoso y de Sergio Ramírez, y, por supuesto, del presidente Álvaro Uribe y el ex presidente Belisario Betancur, entre otros ilustres participantes, estamos dando particular realce al lanzamiento del producto más importante del programa de Becas Líder: La creación de una potente red de jóvenes iberoamericanos, de ambos lados del Atlántico, comprometidos con el desarrollo de sus sociedades y con el futuro de Iberoamérica.

Estoy seguro de que los proyectos que varios de los becarios expondrán en las mesas redondas de este encuentro darán fe de la manera en que los integrantes de esta red están ya realizando aportes sociales, políticos, empresariales o culturales, que transformarán positivamente la vida de sus comunidades.

¡Ese es el efecto multiplicador que buscamos en las Becas Líder!

La Fundación Carolina y el Grupo Santander, junto con la Fundación Rafael del Pino y la Fundación Calouste Gulbenkian, bien pueden sentirse orgullosos por haber sido promotores de esta iniciativa y de esta red que hoy vemos consolidarse en Cartagena.

Apreciados amigos becarios:

En Madrid, el año pasado, envié un mensaje a los becarios de la quinta edición de Becas Líder, que hoy quisiera enfatizar de nuevo:

Tenemos que construir una verdadera revolución: ¡la revolución del espíritu!

Ser joven es ser deliberante. Ser joven es cuestionar lo establecido para buscar siempre mejores horizontes. Ser joven hoy es un llamado a trascender lo individual, el simple camino trillado de buscar fortuna y bienestar, para buscar los más altos ideales y la más grande justicia.

¡Ustedes pueden, y deben, ser factores de cambio! Tenemos que partir de esa dura verdad que nos revela la historia: El peor error del ser humano es caer en la violencia y en la intolerancia. Por eso no hemos avanzado como humanidad lo que deberíamos. Por eso, a pesar de los adelantos científicos, en muchos sentidos seguimos viviendo en la Edad Media.

La tolerancia es el camino y debería ser el emblema de la nueva juventud del planeta. ¡Tolerancia en todos los sentidos y en todos los campos! Apertura hacia el diferente para construir desde la diversidad y no destruir desde la exclusión.

Los jóvenes del tercer milenio tienen una gran responsabilidad sobre sus hombros, como la tuvimos todos aquellos que venimos trabajando desde hace décadas por nuestros países, por la paz y el desarrollo. El mundo que vivimos tiene todavía un largo camino por recorrer para resolver sus problemas, pero también cuenta con su talento y entusiasmo para avanzar en la dirección correcta.

Construir desde la diversidad debe ser la consigna de una nueva juventud. No presten jamás sus oídos ni sus manos ni su apoyo a las consignas del odio o la división. Rechacen el sinsentido de la violencia y busquen el sentido de la razón. Construyan caminos que unan y no cercas que separen. Edifiquen sobre solidaridad y no sobre exclusiones. Prefieran la responsabilidad al facilismo. Háganse cargo de su futuro desde el presente.

¡A eso los invito, estimados becarios! Para que nunca más podamos decir que el mundo está mal porque otros hacen las cosas mal. El mundo estará bien o mal dependiendo de lo que cada uno de nosotros haga al respecto.

Su misión es hacer de sus países: de España, Portugal y cada una de las naciones iberoamericanas aquí representadas; de cada una de sus ciudades; de sus propias familias, polos de tolerancia y de respeto hacia la vida humana y hacia la diversidad que la enriquece.

Así como en los últimos años nos encontramos en España, hoy les hablo desde Latinoamérica, un continente vital que transita, a menudo entre violencias y polarizaciones, el difícil camino hacia la prosperidad y la justicia social.

Según información reciente de las Naciones Unidas, América Latina avanza satisfactoriamente en algunos de los Objetivos de Desarrollo de las Naciones Unidas para el Milenio, pero está reprobando en la meta central, que es la reducción de la pobreza.

El porcentaje de población que vive con menos de un dólar por día en la región bajó de 10.3 a 8.7 por ciento entre 1990 y 2004, un avance que resulta a todas luces insuficiente.

En cuando a la distribución del ingreso, las noticias no son mejores, pues la participación de la quinta parte más pobre de la población en el consumo nacional cayó del 2.8 al 2.7%.

Ahí tenemos todos, y tienen ustedes, jóvenes iberoamericanos, un reto fundamental. No es posible construir una sociedad próspera cuando el 20 por ciento de la población apenas si participa del 2.7% de la riqueza. ¡Queda todavía mucho por hacer!

El bienestar de nuestros pueblos y, sobre todo, de los más desfavorecidos; el respeto absoluto a los derechos humanos; la protección de la vida sobre todas las cosas; la pulcritud en el manejo de los asuntos públicos; el trabajo continuo por la paz, deben ser principios que alumbren nuestro camino cuando las ambigüedades morales parecen prosperar en el ambiente.

Los valores son la esencia positiva de la actividad humana. Su alentadora realidad debe estar inscrita en nuestros corazones con letras imborrables, para que siempre, en toda circunstancia, nos lleven a ser mejores seres humanos.

Queridos amigos:

Con la alegría del reencuentro de los Becarios Líder comienza a tomar forma una red iberoamericana de solidaridad y de talento que está llamada a transformar la realidad de nuestros pueblos.

¡Desde Cartagena, patrimonio de la humanidad, lanzamos esta red de futuro con la esperanza de obtener los mejores frutos!

Quisiera terminar recordando un texto del inmenso poeta colombiano Porfirio Barba Jacob, cuya vida transcurrió entre su Colombia natal, México, Perú y las naciones centroamericanas, el cual resume muy bien el espíritu de este Primer Encuentro Internacional de Becas Líder:

“Nuestro ideal hispanoamericano es el de una comunión con el destino continental para el esfuerzo hondo y puro de la vida; el de una dilatación augusta del espíritu; el de un ritmo humano nuevo; el de un nuevo coro de la más profunda tonalidad que haya resonado en la historia”.

Muchas gracias

Lugar y Fecha

Cartagena, Colombia
11 de julio del 2007