INVERSIONISTAS APUESTAN POR COLOMBIA2017-12-18T11:48:27+00:00

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Alocución televisada del presidente Andrés Pastrana Arango

Colombianas y colombianos:

Ayer se celebró el Día Internacional de la Mujer. El día en que, con especial entusiasmo, ponemos de manifiesto nuestra gratitud hacia las mujeres. Sabemos que todos los días deben ser días de la mujer, pero hemos escogido esta fecha en que reconocemos la insustituible labor que cumplen nuestras madres, nuestras esposas, nuestras hijas, nuestras hermanas, nuestras compañeras de trabajo, nuestras profesionales y nuestras amigas.

A todas ellas, pero también a aquellos que las acompañan, quiero contarles buenas noticias. Empecemos por el sistema UPAC. Me comprometí a cambiarlo y lo estamos haciendo.

La filosofía del sistema, sana en sus orígenes, fue modificada en repetidas oportunidades. Por ello se transformó en un círculo infernal que terminó castigando a aquellos que compraron su vivienda, y su deuda creció tanto que el pago de la cuota se volvió una carga insostenible.

Por eso, junto con el Banco de la República, hemos tomado una serie de medidas que aliviarán a los usuarios del UPAC. Estas permitirán que las cuotas promedio de los agobiados deudores de vivienda, que están al día, tengan una disminución a partir del mes de abril. Estudiamos, de otra parte, soluciones para quienes tienen otro tipo de problemas con su crédito.

Para poner ejemplos: hay muchas modalidades de deuda, pero si usted es un deudor promedio de vivienda, con las nuevas medidas podrá obtener una disminución de la cuota que estará por encima del 20% Y podrá llegar hasta el 35% de acuerdo con el sistema escogido.

Lo que nos interesa es que cada colombiano pueda tener su casa propia y buscar que su sistema de financiación sea mucho más justo para que más colombianos puedan tener vivienda. Entiendo lo que significa para cada jefe de familia tener un techo asegurado para sus hijos. Estamos, así, trabajando sin descanso en el campo social y para crear más empleos y mejores oportunidades.

La Superintendencia Bancaria y Fogafin divulgarán amplia y gratuitamente en los próximos días los sencillos procedimientos que se utilizarán para que los deudores de UPAC puedan hacer uso de estos alivios.

En este último caso, las ayudas no serán para fomentar la cultura del no pago, sino precisamente para ayudar a los deudores para que no pierdan sus ahorros y sus sueños representados en sus casas o apartamentos.

También quiero hablar con ustedes sobre cómo van las cosas en la economía y el empleo. Más aún, quiero contarles sobre las buenas noticias que coinciden con nuestro propósito de sacar al país adelante.

Lo primero que hay que decir en este tema económico es que estamos trabajando duro y vemos con optimismo el futuro.

No son, sin embargo, tiempos fáciles los que vivimos. La caída dramática de muchas economías en el último año y la crisis financiera internacional han complicado mucho las cosas, no sólo para Colombia, sino para todos los países en vías de desarrollo.

El comercio mundial ha bajado; los precios de los productos básicos, de los que tanto dependemos, están en sus menores niveles des- de la segunda guerra mundial. Así sucede, por ejemplo, con el petróleo, con el carbón, con el níquel y con tantos otros.

Pero trabajamos con entusiasmo para sacar adelante las cosas, y sobre todo, para superar el desempleo que este Gobierno encontró en uno de los niveles más altos de las últimas décadas, superior al 15%.

El mundo entero percibe los esfuerzos y la seriedad con que estamos manejando la difícil coyuntura económica. En la semana que acaba de pasar, por ejemplo, Colombia colocó exitosamente en Nueva York 500 millones de dólares en bonos.

Los inversionistas internacionales que compraron esos bonos creen en nosotros y le apuestan a Colombia al colocar sus ahorros en nuestro país. Estos recursos servirán para fortalecer nuestras políticas de empleo y desarrollo.

He dicho que la reactivación de la economía y del empleo requiere, ante todo, que bajen las tasas de interés que alcanzaban niveles de usura. Cuando éstas se reducen a niveles aceptables, la economía se afianza y se genera más empleo, que es lo que muchos necesitan con urgencia.

En la cruzada contra las altas tasas de interés ya podemos dar un parte satisfactorio. Pero la batalla todavía no ha terminado.

En agosto de 1998, la tasa de interés más común, la de Depósitos a Término Fijo, estaba en niveles cercanos al 38%; hoy está cerca del 27%. Es decir, óigase bien, ha bajado cerca de 11 puntos. Y en las próximas semanas debe seguir bajando.

Además, el comportamiento de la inflación así lo permite. La inflación de mes de febrero de 1.999 fue de 1,7 mientras en febrero del 98 tuvimos un alza en el costo de la vida de 3,28. La cifra de este mes es una de las menores de los últimos años y mantiene la tendencia a bajar.

Pero aún no estamos satisfechos en esta materia: creemos que se debe ir todavía más lejos.

Esperamos que, tanto el Banco de la República como el sistema financiero, sigan colaborando en las semanas venideras en esta tarea social destinada a reactivar la economía y el empleo.

Quiero, ahora, hablarles sobre la misión de la Diplomacia por la Economía que adelantaré la semana entrante en España, Marruecos y la Santa Sede.

El acelerado proceso de transformación que viven las relaciones internacionales obliga a una presencia presidencial activa y permanente. Colombia no puede quedarse atrás en la tarea de insertarse en la órbita de las naciones que participan, dialogan y estrechan rela- ciones de amistad y cooperación mediante el procedimiento de las visitas de Jefes de Estado.

La Colombia que yo sueño, y que me comprometí con ustedes a construir, es una nación más próspera e internacional. Respetada por sus aliados y sus socios comerciales, con mejores mercados para sus productos y con el lugar que nos corresponde en el escenario mundial. Esta es, también, una forma de cambiar, de transformar nuestra economía.

Vamos a impulsar con vigor la Diplomacia por la Economía. Con ella pretendemos que los demás países conozcan nuestras propuestas para conseguir el desarrollo y la justicia social que hagan posibles el empleo y el bienestar. Hay que insistir en que los problemas internos no pueden cerrarnos al mundo. En la medida en que algunas de las soluciones están en el exterior, debemos promover nuestra visión allá afuera.

Por eso me he dado a la tarea de visitar países amigos, atendiendo la invitación hecha a Colombia por parte de sus Jefes de Estado, para explicar nuestras posibilidades económicas, nuestra política de paz y nuestras circunstancias sociales. Pero también para buscar mercados para nuestros productos, recursos para financiar nuestro desarrollo y compromiso para nuestras propuestas de bienestar y justicia social.

Ahora quiero contarles en breve detalle las actividades que realizaremos en este viaje.

El próximo viernes viajaré a España en donde, acompañados por una importante delegación de empresarios e industriales, consolidaremos los lazos comerciales y de inversión con este socio estratégico para nuestro desarrollo. Cada vez serán más las actividades empresariales con la Madre Patria. Con ellas generaremos empleo y pro- greso para todos.

La semilla sembrada por el presidente José María Aznar en su visita a Colombia empieza a dejar frutos. El interés de su gobierno y de los empresarios españoles demuestra el potencial que existe para mu- chos productos colombianos en Europa. La inversión española en Colombia se constituyó en la más grande durante el año de 1998.

Hemos, igualmente, aceptado la invitación del Rey de Marruecos. Este país demostró, en forma generosa, su solidaridad en la reciente tragedia de Armenia, haciendo una significativa donación para los damnificados.

Finalmente, el sábado 20 de marzo, Su Santidad el Papa Juan Pablo II me recibirá en audiencia privada. El interés del Papa por el reciente desastre de la región del Eje Cafetero y su preocupación por el proceso de paz hacen de esta audiencia una ocasión excepcional para Colombia y los colombianos.

Con estas acciones nuestra Diplomacia por la Economía y por la Paz seguirá dando resultados positivos para nuestro país. Con ella pro- moveremos el empleo, garantizaremos el desarrollo y construiremos la justicia social.

Para finalizar: quiero rechazar el asesinato de los tres investigadores que se dedicaban a trabajar de manera conjunta con las comunidades indígenas del Arauca.

No aceptamos este tipo de actos. Esperamos un completo esclarecimiento, contundente y preciso. Colombia y el mundo quieren ver señales reales de paz. El comunicado emitido con ese propósito por el Alto Comisionado para la Paz se explica por sí solo.

Estamos comprometidos con un proceso de paz con justicia social, que lleve a Colombia a recuperar la tranquilidad perdida. Como lo he dicho muchas veces, la solución política del conflicto es el camino que nos debe llevar a la paz.

Las inmensas transformaciones que nos hemos propuesto siguen adelante. Nada ni nadie podrá detenerlas, porque las colombianas y los colombianos quieren cambiar. Pero cambiar de verdad, tal como lo estamos haciendo. Sin ahorrar esfuerzos. Sin entrar en vagas discusiones partidistas. Sin apegarse a un pasado cargado de corrup- ción y desgreño.

Estamos empezando a ver resultados. Estamos empezando a salir adelante. Nos falta todavía un buen trecho. Pero lo vamos a recorrer de la mano del buen Dios de los colombianos que nos ayuda por igual a mujeres y a hombres.

Con su ayuda vamos a alcanzar la meta de la convivencia pacífica, de la justicia social y de la igualdad. Porque estoy convencido de que vamos a salir adelante.

Para ello le pido a Dios que los bendiga. Y le pido a Dios que me bendiga.

Lugar y Fecha

Bogotá, Colombia
9 de marzo de 1999