LA LUCHA CONTRA EL CONTRABANDO SE VE REFLEJADA EN EL MEJOR DESEMPEÑO DE LA ECONOMÍA2017-12-18T11:47:25+00:00

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Palabras del presidente de la República, Andrés Pastrana Arango, con ocasión del compromiso adquirido entre el Gobierno Nacional y ocho Empresas Internacionales para la lucha contra el contrabando

Si la totalidad del contrabando que entró al país el año pasado hubiera sido sustituido por producción nacional, hubiéramos generado 383 mil nuevos empleos. Óigase bien, 383 mil empleos.

Es decir, empleo para el 30 por ciento de los desempleado s de las 7 ciudades más grandes del país.

La evidencia no puede ser más contundente: el contrabando es el principal enemigo del empleo. Por eso le hemos declarado la guerra, y por eso me he propuesto una meta muy clara: al terminar mi gobierno, la totalidad de las multinacionales que fabrican productos que se introducen de contrabando a Colombia deberán haberse com- prometido a no venderle a los contrabandistas.

El contrabando de electrodomésticos

Con el compromiso que hoy hemos hecho ante el país, no sólo hemos ganado una importante batalla en esta lucha, sino que además, hemos sumado a nuestra causa ocho invaluables aliados.

Sony, Samsung, Panasonic, LG,Aiwa, JVC, Philips y Daewoo han tomado la decisión de colaborar decididamente con la lucha que adelanta nuestro gobierno contra el contrabando.

A partir de hoy, estas empresas prestarán el servicio de garantía únicamente a aquellos bienes que hayan sido adquiridos en el comercio legal. En otras palabras, esto significa que en adelante, la garantía cubrirá solamente a los productos que hayan sido importados legalmente al país por ellos mismos, en cumplimiento de las disposiciones legales vigentes sobre la materia.

Este compromiso representa un avance muy importante en la lucha que emprendimos para legalizar la totalidad del comercio de electrodomésticos. Tan sólo hace dos años, era muy difícil vender un electrodoméstico en el comercio formal, porque era prácticamente imposible competir con los bajos precios del contrabando. Sin em- bargo, hoy las cosas han cambiado radicalmente: el contrabando de electrodomésticos cayó casi a la mitad el año pasado, mientras que el mercado formal ha crecido en un 90 por ciento y ha llegado a representar casi el 40 por ciento del total.

Estos alentadores resultados han sido posibles, gracias a las campañas de publicidad emprendidas por mi gobierno y que se han con- centrado en enseñarle a los colombianos que, por un lado, el contra- bando nos está acabando el camello, y, por el otro, en dejarle claro a los comerciantes ilegales, que esta actividad les puede salir muy cara. De hecho, hoy por hoy yo creo que no existe ningún colombiano que no mire con respeto a los temibles dóberman de la doctora Fanny!

La estrategia global

Ahora bien, los electrodomésticos representan sólo uno de los frentes de lucha contra el contrabando. Hemos suscrito convenios con empresas multinacionales en otros frentes, entre los cuales merece mención especial el suscrito con las compañías tabacaleras Philip Morris y British American Tobacco.

En las cartas de intención que suscribieron, se comprometieron a combatir el contrabando de cigarrillos en Colombia a través de actividades de capacitación y asistencia técnica, promoción a la compra de productos legalmente importados y divulgación oportuna de información acerca de las importaciones.

Además, y esto es muy importante, se comprometieron también a no venderle a distribuidores de los países vecinos, que se sabe, son los principales puertos de origen del contrabando.

¿Han sido útiles estos acuerdos? Creo que las cifras no mienten:

El mercado ilegal de cigarrillos ha caído en casi un 30 por ciento al pasar de 10.928 millones de cigarrillos en 1997 a 4.103 millones el año pasado.

Pero éste no ha sido sólo un triunfo de las multinacionales: he encontrado otros tres grandes aliados en esta lucha. En primer lugar, la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, que en cabeza de su directora, ha ejecutado con muchísima eficiencia los componentes de la política de lucha contra el contrabando.

En segundo lugar la Policía Fiscal y Aduanera, que no ha bajado la guardia un solo instante en su función de control a la venta de mercan- cías en los lugares conocidos popularmente como «Sanandresitos».

Y en tercer lugar, el gobierno norteamericano, con quien hemos suscrito convenios de capacitación a los funcionarios que desempeñan labores aduaneras, y de cooperación en investigaciones especiales en materia aduanera y judicialización de casos de contrabando y lavado de activos.

En su conjunto, la suma de las medidas que hemos tomado y de la colaboración de nuestros aliados en la lucha contra el contrabando, se han visto reflejadas en el mejor desempeño de la economía. Acuérdense que las importaciones legales generan mayores impuestos para inversión social, evitan la competencia desleal y sobre todo, protegen el empleo de los colombianos.

¡No se les olvide que por cada empleo que le quitamos al contrabando, generamos empleo para cuatro colombianos!

Por eso, no me cabe duda que en la reactivación económica que empezamos a ver, la lucha contra el contrabando juega un papel fundamental. Así lo demuestran tanto el crecimiento económico de 2.3 por ciento durante el primer trimestre del año, como los datos preliminares para el segundo trimestre, que prometen ser todavía mejores.

Lo más satisfactorio sin embargo, es que estos resultados favorables, también han sido reconocidos por los industriales y comerciantes que son quienes viven día a día del problema. Las encuestas de opinión empresarial dejan ver que mientras hace dos años un 44 por ciento de los empresarios encuestados consideraba al contrabando como su principal problema, hoy sólo tiene esta opinión un 17 por ciento.

El buen desempeño económico junto con los resultados positivos en la lucha contra el contrabando, nos llenan de optimismo y motiva- ción para continuar trabajando sin descanso en esta ardua tarea.

El camino por delante

Si bien hemos logrado avances significativos en la lucha contra el contrabando, todavía tenemos un largo camino por recorrer y grandes obstáculos que vencer. Sabemos sobre todo, que por culpa de la competencia desleal impuesta por el contrabando, muchas empresas han tenido que cerrar sus puertas y despedir a buena parte sus trabajadores. Es el caso, por ejemplo, de los 18 distribuidores de licores legales que existían hace 6 años, de los cuales hoy quedan solamente seis como consecuencia del comercio ilegal y la competencia injusta.

Por eso, si queremos continuar cosechando éxitos, y si de verdad queremos algún día tener la posibilidad real de ganar la guerra, requerimos un mayor compromiso por parte de las empresas multinacionales que venden sus productos en Colombia. Quiero hacerles un llamado público para que suscriban cartas de intención similares a la firmada en el día de hoy.

En particular, quiero hacer un llamado especial a los productores de licores a que se unan a nuestros esfuerzos. Para que ustedes tengan una idea de la magnitud del reto que se nos impone, de cada cinco botellas de whisky que se consumen en Colombia, cuatro son de contrabando. Esta conducta tiene que cambiar.
Tenemos que propiciar reglas claras y objetivas para que nuestras empresas compitan de manera legal, leal y transparente.

El compromiso que hoy hemos adquirido, es un paso muy importante en esta dirección. Con él, se mejorará el desempeño de cientos de empresas y se protegerá el empleo de miles de colombianos.

Por ello, a todas las empresas multinacionales que todavía no se han preocupado por luchar contra el contrabando, quiero decirles lo si- guiente: el ejemplo que hoy han dado estas ocho empresas de electrodomésticos, es un ejemplo que deberían imitar. Recuerden que vender a los contrabandistas no sólo significa ser cómplices del narcotráfico, sino que además, genera un enorme riesgo para sus compañías, en la medida en que pueden verse involucradas en juicios y escándalos internacionales por lavado de activos.

Y a las empresas que hoy firmaron, quiero agradecerles su actitud valiente y decidida, e invitarlas a que den el paso siguiente que ya dieron General Electric y Whirlpool Corporation: adoptar como política no vender sus productos a distribuidores de aquellos países que introducen contrabando a nuestro país.

No se equivoquen, ivamos a.ganarle la guerra al contrabando!

No podemos bajar la guardia ahora que empezamos a tener buenos resultados. Todo lo contrario, necesito de la actitud vigilante de to- dos los colombianos. Sólo con su colaboración podremos derrotar al contrabando y evitar que nuestra empresa, Empresa Colombia, y sus trabajadores, que somos todos nosotros, veamos amenazado nuestro empleo.

Lugar y Fecha

Bogotá, Colombia
6 de julio del 2000