LA PRESERVACIÓN DE NUESTROS RECURSOS NATURALES NOS MARCA EL CAMINO HACIA EL PROGRESO Y LA PAZ2017-12-18T11:47:30+00:00

Project Description

Palabras del presidente de la República, Andrés Pastrana Arango, con ocasión del lanzamiento del libro «Colombia patrimonio cultural y natural»

Yo estoy convencido de que la verdadera amistad se demuestra con hechos y no con palabras. Hoy, al tener entre mis manos este nuevo libro que presenta al mundo el «Patrimonio cultural y natural de Colombia», puedo dar fe de que nuestro país ha encontrado en el Grupo Gas Natural a un amigo incondicional y un a gran aliado en la promoción del desarrollo.

Ahora cuando estamos dando el paso hacia un nuevo milenio, qué bueno es cargar bajo el brazo esta recopilación de lo mejor de lo nuestro, que recoge a través de conmovedoras imágenes y de bien curados textos, el más preciado tesoro de una nación orgullosa de lo que produce su suelo, de las obras de sus artesanos, de la calidez de sus gentes y dueña de un porvenir que deberá corresponder a ese gran potencial.

Este libro habla por sí solo. Quien tenga la oportunidad de conocerlo, entenderá el significado de la consigna que dice: «nada de lo que podamos imaginar es increíble».

Si alguna vez alguien se atrevió a soñar con aves de mil colores, con kilómetros de aguas cristalinas, con una espesura verde casi infinita, bastará con que se detenga en el capítulo dedicado a dos de los más impresionantes Parques Naturales de Colombia: el Parque Nacional de los Katíos y el Parque Nacional de Amacayacú.

En esa primera parte del libro queda evidenciada la majestuosidad de los paisajes de nuestras selvas, la biodiversidad de nuestra tierra, la exuberancia de nuestra fauna. En fin, a través de sus textos y fotografías se comprueba la riqueza de un patrimonio natural que pertenece a los colombianos y que beneficia a toda la humanidad.

Una mirada a nuestra naturaleza es capaz de dejar boquiabierto a más de uno, el siguiente capítulo se dedica a mostrar la magia, la sabiduría y la espiritualidad de los pueblos precolombinos que habitaron nuestro territorio y que hoy hacen parte de la riqueza cultural de nuestra raza mestiza.

Una mirada capaz de apartar el velo que ponen siempre sobre nuestros ojos la costumbre y los hábitos, llena de sentido el pasado espléndido de las culturas que habitaron San Agustín, Tierradentro, y la Sierra Nevada de Santa Marta y pone de manifiesto la creatividad de los orfebres milenarios que fueron capaces de conformar la colección más grande del mundo, que hoy atesora el Museo del Oro.

Ese es el orgullo que encierra la tradición de nuestros indígenas Kogi, de los Payés, los Emberas, los Paez y los Guambianos entre muchos otros pueblos que aún conservan ese legado ancestral y enriquecen con sus tradiciones y conocimientos, el espíritu de la nacionalidad colombiana.

Muchas veces he tenido la oportunidad de recorrer mi país desde la Sierra Nevada hasta la Selva de la Amazonia , desde las costas de Chocó, hasta los Llanos Orientales y es por esto que me atrevo a asegurar que este nuevo libro es un interlocutor capaz de hablar por sí solo de Colombia: de presentar al mundo lo mejor de esta tierra, porque guarda entre sus páginas y con la misma minuciosidad el pistilo de una exótica flor y el esplendor de la plaza principal en un pueblo colonial.

No es una casualidad que esta obra que con tanta diligencia ha editado el Grupo Gas Natural, dedique un capítulo entero a ilustrar el legado hispánico en ciudades como Villa de Leyva, Cartagena de Indias, Mompox y Popayán. Cientos de techos, cúpulas, puertas, tallas de piedra, jardines y una infinidad de detalles más, que son orgullo y patrimonio arquitectónico y urbanístico de nuestros pueblos y ciudades.

De toda esta riqueza se compone nuestra esencia: de nuestros parques naturales, del pasado precolombino, de la tradición colonial, del paisaje, de su gente, de miles de colores, de animales y de plantas.

Pero también por eso, este libro nos compromete con el futuro: de cada uno de nosotros, de nuestro compromiso con la naturaleza, con el mundo y con los colombianos que aún no han nacido, depende que todo lo que está contenido en esta obra jamás desaparezca.

Con esa responsabilidad lo hemos asumido: mi gobierno, como ya lo he dicho antes, ha dado prioridad a la gestión ambiental, impulsándola como un eje fundamental para la construcción de la paz, logrando acuerdos participativos de las comunidades sobre el ordenamiento ambiental, y promoviendo proyectos de restauración de ecorregiones estratégicas que generen empleo.

En nombre de todos los colombianos agradezco al Grupo Gas Natural y a todas las personas que hicieron posible esta gran obra que enaltece el nombre de nuestro país.

Sé que entre todos sabremos corresponder a este esfuerzo: hoy estamos demostrando que Colombia es vida, que quiere la paz y que su camino hacia el progreso está marcado por la preservación de sus recursos.

Este homenaje que recibe nuestro país es sin duda, una valiosa demostración de la confianza y del optimismo que Gas Natural ha depositado en Colombia y que nos anima a trabajar por un presente y un futuro cargado de mejores oportunidades para todos.

Lugar y Fecha

Bogotá, Colombia
13 de diciembre de 1999