LANZAMIENTO DEL PROGRAMA DE MASIFICACIÓN DEL USO DEL GAS NATURAL VEHICULAR2017-12-18T11:47:36+00:00

Project Description

Palabras del Presidente Pastrana durante el lanzamiento del programa de masificación del uso del gas natural vehicular

¡Hoy damos un paso más en la avenida del futuro! Cumplimos con nuestro compromiso con Colombia, con su medio ambiente y con su economía.

Hoy presentamos el programa de masificación del uso del gas natural vehicular en Santa Fe de Bogotá, con el cual avanzamos con firmeza en la lucha por preservar un ambiente más puro y en el propósito de generar alternativas para mejorar las condiciones de vida y el empleo de los colombianos.

Este programa será implementado inicialmente en la capital por la empresa Gas Natural ESP, del importante y dinámico grupo español Gas Natural. Esta compañía, líder en la distribución de gas en la Península Ibérica, Argentina, Brasil y México, ingresó a Colombia hace poco más de 2 años y desde entonces ha sido un ejemplo constante de eficiencia y servicio. Por eso me congratulo por su selección y le auguro los mayores éxitos en este novedoso programa, que incrementará aún más los lazos siempre crecientes entre España y Colombia.

No por nada España es actualmente el segundo país inversionista en nuestro país. Y hoy lo ratifica con su participación en este proyecto de alto contenido ambiental.

Hace unos días el Banco Mundial exaltó a Colombia como un ejemplo de efectividad en el control de la contaminación provocada por las industrias. Con este nuevo programa estamos contribuyendo a reducir las peligrosas emisiones de dióxido de carbono, que envenenan el aire y agravan el llamado Efecto Invernadero, que está calentando la temperatura del planeta.

Con el gas natural, estamos ofreciendo una alternativa más ecológica que la gasolina, por ser el gas –precisamente- la menos contaminante de las energías de origen fósil.

Como anticipó mi padre, el presidente Misael Pastrana Borrero, hace una década, “en el mercado de los combustibles ha surgido el ingrediente nuevo de la protección de la naturaleza en peligro”.

Como él mismo afirmó: “Sin solución ambiental, el desarrollo no pasa de ser un espejismo temporal con un costo enorme para las futuras generaciones y la viabilidad misma del planeta”.

Así lo entendemos y por eso estamos comprometidos con este proyecto que contribuirá a limpiar el aire que todos respiramos. ¡Para cumplir con Colombia y con los colombianos del mañana!

Pero las ventajas del gas no son sólo ambientales. En términos de la oferta energética contamos con reservas probadas por 20 años, con una alta probabilidad de incrementarse, gracias a las exploraciones que se están realizando en la Costa Atlántica y a los acuerdos de interconexión con Venezuela.

Adicionalmente, el gas natural no está sujeto a los vaivenes de los precios internacionales ni a las volatilidades propias de las tasas de cambio. Es más: la masificación de su uso en vehículos reducirá las importaciones de gasolina en niveles significativos. Para dar un ejemplo, si se convierten 100.000 vehículos a gas en los próximos 10 años, estaríamos hablando de un ahorro acumulado en divisas de 1.430 millones de dólares, que incidirá favorablemente en nuestra balanza comercial.

Para el sector del transporte, en particular, el uso del gas implicará un cambio tecnológico importante, así como menores costos. Para el transportador, los ahorros generados por la utilización de un combustible más barato, como es el gas natural vehicular, serán del orden del 40% en la capital del país, lo que implicaría una reducción en los costos de operación en un promedio del 16%. De esta forma, con el inicio de este programa estamos avanzando en el ofrecimiento a los transportadores de alternativas económicas y viables, que aumenten su rentabilidad.

Para incentivar la conversión de los automotores a este sistema limpio y económico, estamos analizando las posibilidades para financiar los equipos de conversión a gas, mediante líneas de crédito de segundo piso.

Además, estamos trabajando en un programa de reposición que le permita a los transportadores sustituir sus equipos bajo un esquema de créditos blandos, también a través de la banca de segundo piso.

La reposición del parque público automotor que ha sobrepasado los 20 años de vida útil abre también una puerta a la masificación del gas natural vehicular. Los incentivos tributarios que existen por el uso de tecnologías limpias harán más competitivos a los vehículos dedicados a gas frente a aquellos que utilizan otros combustibles, tales como el diesel. Además, los ahorros generados por emplear gas permitirán esquemas de financiación viables, tanto para el transportador como para el sistema financiero.

Por otra parte, para la implementación de este sistema se requieren nuevas estaciones de servicio, así como talleres de conversión de los automóviles, actividades que contribuirán a la generación de empleo.

En Santa Fe de Bogotá está previsto el montaje inicial de 8 estaciones de servicio y de 7 talleres de conversión, que en conjunto emplearán permanentemente a más de 210 personas y temporalmente a más de 70, en esta primera fase. Y en la medida en que las ventajas del gas natural vayan ganando más usuarios a este sistema, estoy seguro de que la correlativa generación de empleo también se incrementará.

Adicionalmente, hay que tener en cuenta las posibilidades de ensamblar vehículos dedicados a gas en el país, lo cual implicaría la creación de nuevos trabajos en la industria automotriz.

Con la puesta en marcha de este proyecto nos estamos colocando en la vanguardia, junto con otros países que han apostado por este avance de la tecnología con sentido ecológico y económico.

Pero la masificación del gas natural vehicular no es una experiencia nueva, ni en el mundo ni en Colombia. Argentina cuenta a la fecha con más de 400.000 vehículos convertidos a gas e Italia tiene 290.000. En Colombia, Promigás ha convertido 4.000 vehículos de pasajeros en Barranquilla.

El objetivo es que este proyecto de masificación del gas natural vehicular sea pronto una realidad en todo nuestro país y no sólo en algunas regiones y ciudades.

Para lograrlo, el concurso de la empresa privada será fundamental, en todas las etapas del proceso: desde la exploración y explotación del hidrocarburo hasta la venta del mismo al público, la comercialización de los equipos de conversión, la operación de los talleres de conversión y el mantenimiento y la venta de los vehículos dedicados a gas.

Precisamente, para estimular las inversiones privadas en este programa de masificación, evitando la incertidumbre sobre las fluctuaciones en los precios, nos hemos comprometido a mantener la estabilidad de precios de venta del gas comprimido para vehículos en el 60% del precio de la gasolina en Barrancabermeja sin sobretasa.

Mi gobierno entiende que hay que generar opciones económicas y ambientales frente a la gasolina, y así lo estamos haciendo. Es con programas como el del gas natural vehicular con los que se puede dar un paso en firme hacia el desarrollo sostenible, y no regresando al sistema de subsidios al precio de la gasolina, lo cual generaría un retroceso grave en materia social.

En efecto: La política de liberación de precios de la gasolina –que es controvertida por algunos sectores- ha tenido resultados positivos para las finanzas públicas y para la población en general.

Mientras la anterior política de subsidios beneficiaba principalmente a los estratos más altos de la sociedad, -que son en mayor proporción poseedores de vehículos-, con la eliminación de subsidios y la consiguiente liberación de precios se están generando importantes recursos, cuyo destino principal es la inversión social que llegue a los colombianos más necesitados.

Quiero ser claro: La liberación de precios de la gasolina es una medida eminentemente social. Por el contrario, subsidiar el precio de la gasolina equivale a cambiar el destino social y ecológico de los recursos del Estado.

Es más: con la liberación de precios de la gasolina se consiguió también un objetivo, cuyo logro no ha sido valorado en toda su dimensión. Y es que se rompieron las fuerzas inerciales y expectativas inflacionarias que se creaban con el antiguo esquema de decretar los aumentos de precios al comienzo de cada año.

Al romperse la relación entre inflación y precio de la gasolina, el gobierno dejó de fijar la inflación por decreto, y, gracias a ello, los incrementos del precio de la gasolina se han trasladado en su justa proporción a la canasta familiar.

No olvidemos que la inflación es el impuesto más regresivo de todos, el que afecta en mayor medida a los más pobres. Por eso quiero destacar que el logro irrefutable de que hoy la inflación se encuentre anclada por debajo del 10% representa una sustancial mejoría en la capacidad adquisitiva de los colombianos.

La disminución de la inflación que se alcanzará este año, respecto a la meta originalmente planteada, implicará un ahorro para todos los colombianos del orden de 400.000 millones de pesos.

¡Esta es una realidad inobjetable, que en parte se debe a los efectos sociales y económicos de la nueva política de liberación de precios de la gasolina!

Con el nuevo programa de gas natural vehicular generamos opciones válidas para los transportadores y usuarios de automotores y promovemos un ambiente más sano, sin quitar recursos a quienes más lo necesitan.

Quiero, por último, felicitar muy especialmente a Santa Fe de Bogotá por implementar este proyecto a gran escala, así como reconocer la activa participación de la administración del alcalde Enrique Peñalosa en esta nueva realidad que mejorará el aire y la economía de los capitalinos.

Sea la oportunidad para invitar a las demás autoridades locales del país para que promuevan el uso del gas natural vehicular, como una forma de trasladar sus beneficios a sus conciudadanos. Se podría pensar en el diseño de rutas exclusivas –rutas verdes- para automotores que utilicen este combustible o en la creación de incentivos tributarios locales para estimular su utilización.

Las ventajas son claras: El programa de gas natural vehicular ayuda a preservar el medio ambiente, tiene efectos positivos para nuestra balanza comercial, mejora el rendimiento operacional de los transportadores, es un ahorro para los usuarios de automotores, atrae nuevas inversiones y genera nuevos empleos.

Al iniciar estas palabras dije que hoy estábamos dando un paso más en la avenida del futuro. Pues bien: ¡Hoy ese paso lo estamos dando en un vehículo propulsado por gas natural!

¡Y estoy seguro de que nos llevará muy lejos!

Muchas gracias.

Lugar y Fecha

Bogotá, Colombia
24 de noviembre de 1999