NUESTRA PRIORIDAD ES GARANTIZAR LA SALUD DE LOS COLOMBIANOS MENOS FAVORECIDOS2017-12-18T11:48:14+00:00

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Palabras del presidente de la República, Andrés Pastrana Arango, durante su visita al departamento de Santander

Quizás en sus oídos todavía estén frescas las palabras que pronuncié el pasado 20 de julio. Seguramente recuerdan que ese día dije una verdad que todos conocemos y es que «no fui elegido para aplicar paños de agua tibia a un paciente de cuidados intensivos».

Los especialistas de la salud lo saben y el país así lo entendió: ante un enfermo grave lo único que vale, es el esfuerzo por detener el avance de la enfermedad. De nada sirve limitarse a atender los síntomas. Por eso mi gobierno ha empeñado su palabra y su prestigio a corto plazo, para garantizar el futuro de nuestro país sobre una economía sana, seria y disciplinada.

Sobre una sociedad equitativa que ofrezca oportunidades para to- dos. Sobre las bases inigualables de la justicia social, que sólo se alcanza, cuando garantizamos a todos el acceso equitativo a los sistemas de educación y de salud.

Con satisfacción les puedo decir que hemos demostrado resultados concretos, en cada uno de los sectores, que juntos, son los pilares de la nueva Colombia que estamos construyendo.

Hoy he venido a esta tierra de próceres para contarles lo que estamos haciendo para recuperar la salud, del sector salud en Santander. ¡Porque, es hora de que retribuyamos a este departamento, lo mucho que hace por Colombia!

En primer lugar, quiero contarles que la población perteneciente al régimen subsidiado, actualmente es de 491.000 santandereanos, es decir, una cobertura del 81 por ciento en el departamento.

Esto significa que por cada uno de estos afiliados se transfirieron 128.500 pesos anuales para su atención médica integral, que en total representa una inversión en salud para los más pobres de este departamento, de 60.700 millones de pesos.

Mi gobierno ha hecho un gran esfuerzo para que tanto esos recursos, como el funcionamiento del Sisben, sean óptimos y lleguen real- mente a los santandereanos que más lo necesitan.

Nuestro mayor esfuerzo ha girado en torno al depuramiento de las bases del Sisben, porque nuestra prioridad es garantizar la salud de los colombianos menos favorecidos.

Quiero contarles que en las investigaciones a alcaldes que cursan en los estrados judiciales, el 80 por ciento se deben a malos contratos con las administradoras del régimen de salud, a aseguradoras o, a desvíos en los recursos de destinación específica para la salud. Esta situación nos pone alerta a todos. Ya quienes han osado tomar los dineros de la salud de los colombianos, les recuerdo que la plata de la salud, no se toca.

Que esos recursos los estamos cuidando con el mismo interés que se vela a un enfermo. Porque no podemos desperdiciar ni desviar un solo peso en la atención a los colombianos que más los necesitan.

Estamos utilizando la vigilancia y el control para erradicar la corrupción y en ese propósito estamos fortaleciendo el sistema de garantía en calidad. Estamos tomando medidas que garanticen el flujo oportuno de los recursos a salud, que eliminen la intermediación para que los dineros lleguen verdaderamente a ustedes: los responsables de garantizarles la salud a los santandereanos.

Todas estas medidas de reordenamiento, las estamos haciendo para producir un cambio estructural que garantice hacia el futuro la salud, de la salud.

El Gobierno Nacional es consciente de la necesidad de optimizar los recursos del sector. Por eso le hemos autorizado al ministerio 30 millones de dólares del crédito del BID y la utilización de 87 mil 500 millones de pesos de los excedentes de la cuenta de Eventos Catastróficos y Accidentes de Tránsito, ECAT,para inyectárselos a los hospitales de la red pública en su proceso de reestructuración. Con estos dineros esperamos reactivar la economía del sector salud.

En este departamento hemos invertido en total 14.212 millones de pesos, buscando optimizar hasta el último centavo.

Para lograrlo hemos invertido 2.774 millones de pesos en equipos médicos para más de 34 municipios.

Por otro lado, entregamos estas doce ambulancias dotadas por valor de 940 millones de pesos para que, oportunamente, transporten a los habitantes de doce municipios de Santander.

Adicionalmente invertimos recursos para la atención de la población desplazada por 8.953 millones de pesos.

Aprovecho la oportunidad para invitar a todo el equipo humano que operará estos nuevos equipos para que los atesore y cuide con la conciencia de quienes queremos construir un país saludable.

Como todos ustedes lo saben vengo hoy al hospital Ramón González Valencia, inaugurado hace 25 años por mi padre, el presidente Misael Pastrana, a entregar recursos para la salud de los santandereanos.

En contratos de atención entregamos contratos por 700 millones de pesos para adicionarlos a programas de salud, 275 millones de pesos para patologías cubiertas por el IVA social en la población más vulnerable, menor de 18 años.

Adicionalmente entregamos 350 millones de pesos para atender los casos de trauma mayor y 400 millones de pesos para la población desplazada.

Este hospital, el más importante del nororiente colombiano, recibe la suma de 1.400 millones de pesos representados en 20 equipos altamente sofisticados. Esta tecnología de punta busca poner al González Valencia al nivel de los mejores hospitales. El más importante, el tomógrafo helicoidal de última generación.

Lo reitero: hacemos entrega de estos equipos con el compromiso de su cuidado y mantenimiento.

En total, estas ayudas para el hospital alcanzan los 3.645 millones de pesos.

Hoy también se ha firmado un contrato para cambiar la caldera por valor de 250 millones de pesos, cuyo costo total es de 350 millones de pesos y nos hemos comprometido a través del Ministerio a aportar recursos para la readecuación del piso 9 y para la ampliación del servicio de oncología.

El Gobierno Nacional ha dispuesto la suma de 15.000 millones de pesos avalados a 15 años para garantizarle a este hospital el saneamiento de sus recursos.

Hemos puesto todo nuestro empeño porque creemos en el futuro de esta región. En esta tierra que ha hecho suyo el grito de su paisano comunero que por Colombia juró ir siempre adelante, que hizo un llamado a la unión y que vio con optimismo hacia el futuro.

Aquí en Santander el nombre de José Antonio Galán corre todavía de boca en boca y adquiere, en labios de nosotros, el significado de la esperanza de cambio, de paz, de reconciliación. Es un anuncio de optimismo para quienes trabajamos por la construcción de un nuevo país, con justicia social y prosperidad para todos.

Quiero desde Bucaramanga reiterar que mi gobierno siempre ha estado dispuesto a oír las alternativas que, dentro de las posibilidades, permitan la pronta liberación de los secuestrados del avión de Avianca, de la iglesia de la María y del Torno, en Barranquilla.

En esta vía he recibido varias comunicaciones, en especial de los fa- miliares y de un grupo de ciudadanos interesados en la paz de Colombia, en las cuales se plantean alternativas similares tendientes a lograr la liberación sin condiciones de los secuestrados y a la reactivación del diálogo político con el Eln.

Sin abandonar lo avanzado, mi gobierno está en plena disposición de evaluar los mecanismos planteados a partir de la base de que lo justo es la liberación inmediata y sin condiciones, pues la garantía de iniciar el proceso político con el Eln es la palabra del Presidente. Colombia sabe que el Presidente cumple con su palabra.

Es para mí un gran honor como presidente de todos los colombianos recibir la Orden al Mérito que lleva el nombre del «personero de los desheredados». El departamento me ha honrado con la más grande demostración de solidaridad que pueda recibir colombiano de estas gentes valiosas y trabajadoras que conocen del valor y del patriotismo.

Agradezco este notable gesto y los animo a seguir trabajando de la mano de todos los colombianos, siguiendo la premisa que les infundió Galán hace más de 200 años: con la seguridad de que vamos a salir adelante!

Lugar y Fecha

Bucaramanga, Colombia
2 de agosto de 1999