OFICIALES NAVALES FORMADOS EN LA LEALTAD, LA FORTALEZA Y EL CUMPLIMIENTO DEL DEBER2017-12-18T11:47:19+00:00

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Palabras del presidente de la República, Andrés Pastrana Arango, en la ceremonia de graduación y ascensos de la Armada Nacional.

Hoy, cuando asistimos a este evento tan significativo para la Armada Nacional, quiero que recordemos unos breves pero ilustres apartes de nuestro Himno Nacional que describen, estrofa tras estrofa, la gesta libertadora y consagran el privilegio y la riqueza de los mares y de los ríos de Colombia:

El inicio de la campaña de Bolívar se marca por un hecho doloroso para los americanos: «Del Orinoco el cauce se llena de despojos …» Más adelante el relato del penoso sitio que padeció esta Ciudad Heroica, nos cuenta que: «A orillas del Caribe hambriento un pueblo lucha …» Luego, el paso de la tropa libertadora hacia las hermanas naciones del sur se produce cuando: «Bolívar cruza el Ande que riegan dos océanos …»

Vale la pena que reconozcamos el valor de los episodios que antecedieron la epopeya de nuestra historia y que permitieron que el Presidente Rafael Núñez inmortalizara en los versos más hermosos de nuestra Nación, los recursos estratégicos que hoy salvaguardan los marinos colombianos.

Con este homenaje damos inicio a la doble celebración en la que se gradúa una nueva generación de oficiales navales, infantes de marina y mercantes, al tiempo que asciende un grupo de Oficiales de Insignia de la Armada Nacional.

Al saludarlos, quiero poner de manifiesto que ustedes y las promociones que los han precedido, han hecho posible que los buques que con orgullo ondean el Pabellón Nacional, estén comandados por oficiales que son modelo de lealtad y amor a la patria.

Ustedes, jóvenes marinos, se han formado en el ejemplo de heroísmo de quienes ofrendaron su vida durante la Independencia, defendiendo nuestra soberanía y nacionalidad bajo el mando del Almirante José Prudencio Padilla.

Saben también que egresan de un plantel de excelencia académica y gloriosa tradición. En él se han preparado consagrando su inteligencia a la adquisición de conocimientos técnicos y estratégicos y a observar con honor la disciplina de la carrera armada. En esta Escuela Naval que lleva el nombre del más valiente marino de Colombia, se han formado en la lealtad, la fortaleza y el cumplimiento del deber.

Hoy se han ganado ustedes la espada de histórico significado que simboliza su compromiso con la Nación, con la Armada Nacional y con el ejercicio de las ciencias navales.

La Marina de Colombia desempeña una misión fundamental en la preservación de la soberanía nacional y los derechos que de ella emanan sobre nuestros mares y ríos.

En esta Fuerza, que cumple tareas de preservación de nuestros recursos naturales y de protección del medio ambiente, encuentran los jóvenes colombianos opciones de desarrollo profesional y personal.

A través de la educación y de la formación naval, se incorporan cada año cientos de hombres y mujeres a una institución de excepcional nobleza, historia y patriotismo. En virtud de esos requerimientos se han producido las recientes reformas curriculares que permiten que hoy en día la Marina ofrezca una oportuna variedad de opciones académicas.

Durante el último año se creó la facultad de ciencias navales y se logró la aprobación por parte del Icfes, de dos nuevas orientaciones: profesional en ciencias navales y profesional en ciencias náuticas, carreras ambas que optimizan la preparación de los miembros de la Armada Nacional, asegurando la calidad del recurso humano que defiende los intereses nacionales en nuestras aguas.

De otra parte, este año por primera vez la Institución va a incorporar un grupo de 30 jóvenes de diferentes profesiones, quienes, después de un ciclo de formación naval militar, se graduarán como oficiales de línea de la Infantería de Marina. Así se fortalece la Infantería de Marina, la cual muestra excelentes resultados en el combate contra todas las manifestaciones de violencia.

Los avances en los campos técnico y científico que ha alcanzado el alma máter de la Armada, particularmente en las áreas de robótica, control automático y oceanografía, le han merecido el reconocimiento académico nacional e internacional y permitido el desarrollo de nuevas tecnologías aplicadas al campo de la defensa y la seguridad nacional.

El permanente intercambio académico, la ejecución de convenios de investigación con reconocidas universidades nacionales y la realización de numerosos cursos de posgrado del más alto nivel, en los cuales participan oficiales navales y profesionales colombianos, contribuyen notablemente al desarrollo de nuestro país.

De esta forma, la Armada de Colombia nos demuestra que está preparada para defender en todo momento la soberanía y la integridad nacional.

Quiero resaltar la importancia del énfasis que esta Fuerza ha dado a los diferentes programas de formación y capacitación en el conocimiento y aplicación de los Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario, con el fin de hacer de los hombres y mujeres el mar, unos defensores de la justicia y unos gestores de la paz.

Y es que la Armada Nacional es una institución de paz y para la paz.En ella reconocemos el valor, la gallardía, el apego a la legalidad y el respeto de las Fuerzas Armadas a los derechos de todos los colombianos.

Los oficiales de nuestra Marina cumplen cotidianamente sus labores con un profundo sentido patriótico. De ahí su contribución al fortalecimiento de nuestro Estado de Derecho, cooperando con las demás Fuerzas en la lucha contra el narcotráfico.

Sobre este punto, quiero destacar los excelentes resultados alcanzados por la Armada Nacional el mes anterior: en dos operativos realizados aquí en Cartagena y en el puerto de Buenaventura fueron decomisadas 6 y media toneladas de cocaína, cantidad que hace de éste uno de los esfuerzos más importantes que se hayan realizado durante el año.

¡Así, con hechos concretos y resultados contundentes, es como nuestra Armada combate el problema mundial de las drogas!

Por otra parte, con el decomiso de más de mil toneladas de mercancía de contrabando en la alta Guajira, por un valor que supera los 20.000 millones de pesos, esta Institución les ha asestado un duro golpe a quienes les quitan el empleo a los colombianos. La tela decomisada en ese operativo mide más de 123 kilómetros, que equivalen a la distancia que hay de aquí a Barranquilla. ilisos son kilómetros y kilómetros de contrabando que se convierten en desempleo! Con este operativo la Armada Nacional demuestra que ha hecho un frente común con la DIAN para cerrarle definitivamente la puerta al contrabando que ingresa al territorio nacional.

Estos positivos resultados en la lucha contra los traficantes de drogas ilícitas y los contrabandistas, reafirman la necesidad de mejorar el apoyo al patrullaje marítimo. Por esto, durante el próximo mes de julio se recibirán dos buques patrulleros recientemente donados por el gobierno estadounidense que permitirán a nuestros guardacostas mejorar su labor en nuestros litorales.

Señores Contraalmirantes Carlos Humberto Pineda, Ricardo José Pulido y José Luis Cuenca, y Brigadier General de Infantería de Marina Rodrigo Alfonso Quiñónez:

El día de hoy reafirman ustedes su pertenencia a una institución heroica en un país de grandes instituciones, pues han cumplido con éxito el camino de sacrificio y trabajo que lleva hasta los altos grados de la Armada Nacional. En ustedes recae a partir de ahora un nuevo honor y también nuevas responsabilidades. La patria que los formó espera confiada los frutos de su obra, reflejados en su acertado liderazgo y en su noble actuación.

Los nuevos oficiales miran hoy hacia ustedes como el modelo de vida y profesionalismo que quieren seguir. Por ello, tienen que ser dignos de ejemplo: buenos y sabios con sus hombres, valientes y humanitarios con los adversarios, justos y transparentes con Colombia.

Jóvenes Oficiales, marinos de Colombia:

El amor a la patria, el invariable apego al derecho y al honor militar, el rigor en el conocimiento, la destreza en las aptitudes y la firme vocación de servicio, son los valores que se les han inculcado en esta Escuela que se prepara para celebrar 65 años de eficiencia y ejemplo al país.

La Nación confía en que cada uno de ustedes sabrá honrar la tradición de este plantel y que sabrá cumplir leal y eficazmente con sus tareas y responsabilidades. En el cumplimiento de esa misión, ustedes darán prueba de la firmeza de su formación y enriquecerán la tradición de honor y servicio a la patria de la Escuela Naval de
Cadetes.

Los felicito por haber culminado su preparación para servir a Colombia desde sus mares, ríos y litorales. Expreso un reconocimiento muy especial a los nuevos oficiales que han sido condecorados y que han merecido premios académicos.

Les deseo sinceramente que tengan muchos éxitos profesionales y navales.

Sus familias estarán orgullosas de ustedes y Colombia se los reconocerá siempre. Permítanme concluir con las mismas palabras que pronunciara mi padre, el Presidente Misael Pastrana, una soleada tarde, hace treinta años, al graduar una promoción de cadetes aquí en la Escuela Almirante Padilla: «Yo sé que, al recibir estas espadas, ustedes se han comprometido con un juramento, un juramento que tiene que ver con el pasado de gloria y honor de Colombia: un juramento que también tiene que ver con el presente de la República, pero sobre todo, un juramento que los compromete a defender sus instituciones, a defender nuestra paz, a defender la justicia, a defender el honor del país y su soberanía, un juramento que los compromete con el destino de Colombia».

Lugar y Fecha

Cartagena, Colombia
2 de junio de 2000