PALABRAS A LOS COLOMBIANOS DEL SEÑOR PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, ANDRÉS PASTRANA2017-12-18T11:46:47+00:00

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Palabras a los colombianos del señor Presidente de la República, Andrés Pastrana

Compatriotas:

Hoy quiero hablarles, más que como Presidente, como un padre de familia. Hoy Colombia está triste y de luto, porque han muerto seis niños en medio de las balas y cuatro más están heridos. ¡Han muerto seis inocentes más en esta guerra cruel y sin sentido! Yo mismo, Nohra, mis hijos, sentimos el dolor de los padres, parientes, profesores y amigos de los niños, y los acompañamos con todo nuestro corazón.

Ellos tendrían que estar jugando y aprendiendo, junto con sus compañeritos de escuela en la Vereda La Pica de Pueblo Rico. Pero ya no estarán, y su ausencia es una ausencia que nos duele a todos.

¡Qué triste que en Colombia sean los padres los que entierran a sus hijos y no los hijos los que entierren a sus padres!

Como Presidente, hoy les aseguro a los padres y madres que sufren por la pérdida o las heridas de sus hijos, que el Estado colombiano hará todo lo posible para mitigar este dolor inmenso que están sintiendo. Ustedes no están solos. Los acompañaremos y los apoyaremos con todos los instrumentos a nuestro alcance.

Y quiero decirles también que yo mismo me encargaré de que se hagan las investigaciones que sean necesarias hasta que se esclarezca de forma absoluta la responsabilidad que exista en la ocurrencia de estos terribles hechos y se sancione a los responsables. No vamos a apresurarnos ni a hacer juicios a priori. Con presteza, pero con certeza, llegaremos a las conclusiones que correspondan a la verdad y tomaremos las decisiones que demande la justicia.

No tengo palabras, más que mi dolor de colombiano, y mi firme voluntad de gobernante. Seguiré luchando por la paz a toda costa, para que hechos como éstos no vuelvan a suceder. Y seguiremos combatiendo a quienes persistan en sembrar violencia.

Con el alma dolorida, con el sentimiento de un padre cualquiera de familia, y con la representación de 40 millones de colombianos ansiosos de paz, hoy les digo a todos aquellos que persisten en la lucha armada que hagamos un alto en el camino y que pensemos en lo que la sangre de estos niños y de tantos otros caídos en el conflicto significa sobre nuestro destino.

Han muerto unos niños colombianos y su muerte hoy nos lacera el alma. Pero no podemos permitir que su sacrificio sea inútil. No podemos dejar que pase un día más en que siga desfalleciendo bajo las balas, los cilindros y las bombas el tierno e inocente futuro de Colombia. Es urgente que realicemos ya, a la máxima brevedad, los acuerdos humanitarios que nos permitan sacar a la población civil del conflicto, sobre todo a los niños, y construir en paz una nueva Colombia. Sobre la memoria de estos pequeños tenemos que firmar cuanto antes un Cese al Fuego y a las Hostilidades que respete la vida y la libertad de todos los colombianos.

Oremos hoy por esos pequeños niños y por sus familias, y que Dios ilumine y cambie los corazones de quienes insisten en el camino de la muerte, en un país que está destinado a la vida.

Hoy más que nunca: ¡Que Dios los bendiga! ¡Y que Dios me bendiga!

Lugar y Fecha

Bogotá, Colombia
15 de agosto del 2000