PRESENTACIÓN LIBRO LUIS ARANGO – LOGROS Y FRUSTRACIONES DE UNA POLÍTICA AGROPECUARIA2017-12-18T11:56:48+00:00

Project Description

Alguna vez, hablando con quien fuera el Viceministro de Agricultura y Desarrollo Rural durante mi periodo presidencial, el doctor Luis Arango Nieto, coincidimos en que sería interesante presentar a los colombianos un informe diferente sobre la gestión cumplida durante mi administración. Un documento que, más allá del frío reporte sobre acciones y resultados, narrara los procesos, las dificultades, los triunfos y las desilusiones.

Él tenía en mente esa idea en relación con el área de su interés y de inmediato la bautizó “Logros y Frustraciones de una Política Agropecuaria”. Su deseo era recapitular, con precisión pero también con informalidad, la situación en que encontramos el sector agropecuario, la forma como se diseñaron y concertaron las políticas con el sector privado, los instrumentos seleccionados, los acuerdos y desacuerdos entre las diferentes instancias gubernamentales, el porqué de algunas decisiones, las expectativas generadas y cómo muchas de ellas pudieron cumplirse en tanto que otras tropezaron con realidades tan duras como muros de contención.

Junto con el recuento de estas historias, el objetivo que convinimos fue el de ofrecer un documento de utilidad hacia el futuro, del cual cada lector pudiera extraer sus propias conclusiones respecto a aquello en lo que acertamos y en lo que erramos, los avances en las políticas y lo que queda por desarrollar para la modernización de la actividad agrícola y el bienestar de los productores rurales.

Durante el cuatrienio 1998-2002 se concedió al campo un papel protagónico como eje del desarrollo social y económico del país. En medio de dificultades, como la estrecha situación fiscal y el conflicto interno, se lograron metas destacables, como lo fueron el aumento del área cultivada en más de 300 mil hectáreas, el incremento de la producción anual de alimentos en alrededor de 3.5  millones de toneladas, la creación de 355 mil empleos rurales y un aporte fundamental del agro a la reactivación de la economía. Un ejemplo patente de esto último se tuvo el año 2000 cuando el PIB agropecuario se incrementó en un 4.12%, la cifra más alta en más de una década, muy superior, además, al 2.8% de incremento del PIB nacional en el mismo periodo.

Apoyar la agricultura lícita es también una forma de combatir la nefasta economía de los cultivos ilícitos, y así lo entendimos. Recientes cifras divulgadas por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Crimen señalan el hecho sin precedentes de que entre el año 2000 y el 2002 los cultivos de coca en Colombia se redujeron en un 37 por ciento.

También fuimos conscientes de que el proceso de apoyar el campo es un esfuerzo continuo que no puede desmayar y que necesita, para prosperar, un seguimiento y una planeación y proyección de largo plazo. Con este objetivo dejamos preparada una carta de navegación para el sector agrario en el primer cuarto del siglo XXI -en la que fue fundamental el aporte y el entusiasmo de Luis Arango-, plasmada en un documento conocido como AgroVisión 2025.

Luis Arango Nieto -fiel a sus ideales y a su amor por el campo colombiano- puso manos a la obra en el propósito de dejar un recuento vivencial de esos cuatro años de logros, y también de frustraciones, y este libro es el resultado de su compromiso y de una experiencia personal en el área que no se puede desconocer. Durante más de 30 años de trabajo en el sector agropecuario institucional, público y privado, ha sido investigador, gerente de una empresa agropecuaria, consultor, directivo del Instituto Colombiano Agropecuario, dirigente gremial, asesor del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y Viceministro de la misma cartera, además de ser él mismo un productor agropecuario. Es este camino recorrido el que le permite llevar el hilo conductor entre lo que había ocurrido en anteriores administraciones, los cambios que se introdujeron y su razón de ser, y lo que se deja planteado para el futuro.

A esto se suma el hecho de haber permanecido en el Viceministerio a lo largo de todo el cuatrienio, lo que facilitó que la esencia de la visión, de las políticas, programas y proyectos tuviera continuidad, aún cuando se presentaran algunos ajustes motivados por el cambio de titular en la cartera ministerial.

Vale anotar en este punto que quizás una de las mejores decisiones que tomé en beneficio del campo colombiano fue garantizar la permanencia de los protagonistas en la dirección de las políticas agrarias. Sólo hubo dos ministros de Agricultura y Desarrollo Rural, los doctores Carlos Murgas Guerrero y Rodrigo Villalba Mosquera, quienes, con gran capacidad, liderazgo y empeño, interpretaron y pusieron en práctica los aspectos centrales que dejamos consignados en el Plan de Desarrollo “Cambio para Construir la Paz”.

Estoy seguro de que ese propósito que alguna vez nos fijamos con Luis Arango de dejar un testimonio claro, humano y verídico sobre los desafíos, los logros y dificultades del trabajo gubernamental -particularmente en el área agropecuaria- se cumple cabalmente en el documento que hoy queda a consideración de los colombianos.

Lugar y Fecha

Bogotá, Colombia
2003