SEGUIR TRABAJANDO DURO Y SIN DESCANSO POR LA RECUPERACIÓN DE COLOMBIA2017-12-18T11:48:14+00:00

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Palabras del presidente de la República, Andrés Pastrana Arango con ocasión de su intervención televisada.

Colombianos:

Quiero iniciar este diálogo con ustedes hablando del vil asesinato de Jaime Garzón.

Tuve la oportunidad de conocerlo desde la época de mi campaña a la Alcaldía en 1987, cuando Jaime apenas terminaba su carrera universitaria. En aquella época fue un activo colaborador y desde entonces nos hacia reír con sus apuntes y su ingenio.

Posteriormente, durante mi período como Alcalde, me acompañó como alcalde menor de Sumapaz, en donde se ganó el cariño de los habitantes de la zona; en mi memoria aún están frescas sus palabras cuando me hablaba de lo que podría ser allí un laboratorio de paz. En mi última campaña también conté con su apoyo: Heriberto de la Calle fue otro de los colombianos que respaldó el cambio.

Hoy quiero rendirle un sentido homenaje a la memoria de Jaime Garzón, el amigo entrañable y el crítico implacable. Su asesinato enluta nuestra condición de colombianos. No puedo concebir en qué oscuras mentes criminales se preparó y ejecutó el homicidio de quien fuera una permanente fuente de crítica sana y humor demoledor.

Interpreto y comparto el sentimiento de los colombianos que sin distinción, demostraron su pesar en la inmensa concentración la Plaza de Bolívar, el sábado pasado. Todas las manifestaciones de repudio a la muerte de Jaime deben constituir nuestra mejor señal de unión en torno al rechazo de toda Colombia a la violencia. Los colombianos debemos continuar demostrando pacíficamente nuestra indignación ante la muerte, ante el secuestro o ante cualquier manifestación de los violentos. Quiero convocarlos para que entre todos, derrotemos la violencia, venga de donde venga.

He dado instrucciones a todos los organismos de investigación para que sin descanso, adelanten las pesquisas hasta sus últimas consecuencias. No se trata de una frase de cajón ni de otra investigación exhaustiva de las que no llegan a nada. La orden del Presidente es clara: vamos a llegar hasta donde sea necesario.
El humor, la solidaridad, la presencia y la identidad de Garzón con lo que somos, vivirán por siempre en el recuerdo de los colombianos que no entendemos cómo un país asesina a sus mejores hombres.

Con el nombramiento de los nuevos miembros del gabinete se inicia también la segunda etapa del gobierno. Esta será una fase en la que reforzaremos nuestros esfuerzos en la batalla por la reactivación del empleo, en la lucha contra la corrupción, en la recuperación de nuestros valores y en la búsqueda del bienestar y la justicia social para los colombianos.

Los problemas de Colombia son muchos y son muy difíciles, pero entre todos y con la ayuda de todos los estamos resolviendo.

En el proceso de conformación del nuevo gabinete, varias de las fuerzas políticas manifestaron reiteradamente su deseo de no participar de manera directa en el gobierno para mantenerse en la oposición o en libertad para disentir frente a las políticas del gobierno.

Desde luego esta es una actitud respetable y la oposición siempre contará con las garantías que debe tener en un sistema democrático como el nuestro.

Pero esta determinación de ninguna manera se opone a la búsqueda de consensos nacionales que permita, de manera conjunta, darle solución a nuestros más graves problemas. Espero de la oposición, aportes e ideas en beneficio de toda Colombia.

Mi intención como gobernante ha sido y seguirá siendo trabajar en la creación de consensos acerca de temas como la paz, la economía, la política internacional y la problemática social de nuestro país.

He sido amigo de convocar a las diferentes fuerzas políticas entorno de los propósitos y propuestas de cambio por las que más de seis y medio millones de colombianos votaron en las elecciones pasadas.

Así lo hemos hecho de tiempo atrás. Trabajamos conjuntamente con los principales movimientos y partidos que no participan en el gobierno para unir voluntades y encontrar soluciones.

Hoy quiero reiterar la voluntad del gobierno de continuar trabajando con las diferentes fuerzas políticas y sociales, especialmente en temas como la recuperación del empleo, la búsqueda de la paz y la lucha contra la violencia. Siempre hemos estado dispuestos a oír, debatir y aceptar las ideas y propuestas que en beneficio de nuestros compatriotas sean presentadas.

La política de buena vecindad es para Colombia, una política de Estado que ha permitido obtener cuando se cuenta con la cooperación de los países vecinos y a través de la acción concertada resultados cada vez más eficientes. Es con la cooperación respetuosa entre los estados y no con intromisiones indebidas como se preserva la amistad entre las naciones.

Como Presidente de Colombia no puedo aceptar que se siga propagando con infundadas razones la injusta apreciación de que somos una amenaza para nuestros vecinos. Cuestionamientos que vayan más allá de la preocupación respetuosa, contradicen el espíritu de la buena vecindad. Jamás aceptaré como Presidente de Colombia presiones indebidas ni intervenciones foráneas, ni acciones que menoscaben la dignidad de un pueblo que ha tenido que sufrir y realizar enormes sacrificios por problemas que son en su origen de responsabilidad compartida de la comunidad internacional.

Compatriotas:

No desconozco las dificultades que atravesamos. Sé que muchos de ustedes padecen problemas que nunca habían soportado. Hemos tenido que manejar situaciones que este país no conocía pero las hemos encarado con seriedad y responsabilidad.

Por eso sé que hay momentos en que parece que no fuéramos a salir adelante, pero recuerden que de las nubes más negras caen las gotas de lluvia más cristalinas y claras. Ya empezamos a ver los primeros pasos de la recuperación económica. Ya sentimos que a nuestros compatriotas les empieza a surgir el optimismo. Pero hay que seguir trabajando duro y sin descanso.

Para sacar adelante al país cuento con la solidaridad de mis compatriotas y la ayuda del paciente Dios de los colombianos que nunca nos ha abandonado.

Que Dios me bendiga. Que Dios los bendiga.

Lugar y Fecha

Bogotá, Colombia
18 de agosto de 1999