SOLIDARIDAD Y TRABAJO COORDINADO PARA SUPERAR LA EMERGENCIA2017-12-18T11:48:15+00:00

Project Description

Alocución televisada del Presidente Andrés Pastrana Arango, desde la ciudad de Armenia

Colombianos:

Desde el momento mismo del desastre he estado presente en los municipios de la zona cafetera. Aquí he sentido el dolor y la soledad que muchos de nuestros compatriotas están padeciendo.

Ayer tomamos la decisión de militarizar la zona para garantizar el orden e impedir la acción de ladrones y vándalos.

Me duele que en estos momentos hagan su aparición unos pocos que tratan de implantar la violencia, el desorden y la confusión. No voy a tolerar que delincuentes venidos de otras zonas, impongan el caos en esta región de gente honesta y trabajadora que siempre ha sido zona de paz.

Con tristeza esta tragedia nos ha hecho recordar las experiencias de Popayán y de Armero. Pues bien, en esta ocasión los efectos devastadores son superiores.

La magnitud de esta tragedia supera todos los cálculos que se hicieron en una primera evaluación.

Hasta el momento se estima que son 35.000 las familias gravemente afectadas, de acuerdo con cifras de la Cruz Roja. Sólo en Armenia y La Tebaida hay más de 25.000 hogares damnificados. Esto significa más de 150.000 víctimas del terremoto.

Se está adelantando el censo para establecer las dimensiones y los costos de la reconstrucción. Es necesario que las acciones del gobierno lleguen primero a los más afectados. La colaboración de los damnificados es indispensable para que la ayuda humanitaria llegue con mayor rapidez.

El problema ha ido creciendo a medida que se conocen los efectos del terremoto en zonas rurales de Risaralda, Quindío y en menor proporción el Valle y el Tolima. Por eso tengo que convocar de nuevo la solidaridad de nuestros compatriotas y de los países amigos para mantener un esfuerzo continuado de reconstrucción y alivio para los damnificados.

Los servicios de salud han venido atendiendo oportunamente a los heridos, muchos de los cuales fueron trasladados a otras ciudades del país.

En materia de alimentos se necesitan 150 toneladas diarias, lo cual implica la utilización del puente aéreo y terrestre. Hasta el momento hemos transportado más de 290 toneladas de ayuda humanitaria que ya han sido distribuidas entre los damnificados. A partir de hoy estamos distribuyendo mercados diarios que le aseguren a cada damnificado desayuno, almuerzo y comida. A partir de las próximas 48 horas la Organización Mundial para la Alimentación, FAO, se vinculará con un programa masivo de alimentos.

Con la coordinación del ICBF,las parroquias y las juntas de acción comunal estamos poniendo en marcha un programa para la Preparación de Alimentos, y la instalación de Cocinas Comunitarias. Con este programa vamos a dar solución al problema alimentario, atendiendo los requerimientos de nutrición. A su vez este programa servirá como una alternativa para la generación de empleo para quienes todo lo perdieron.

Liderados por Nohra, las grandes cadenas de supermercados han preparado raciones diarias de comida empacadas en bolsas y listas para el consumo, que hemos denominado «alimentos solidarios». Todos los ciudadanos que quieran colaborar con los damnificados pueden comprarlas. Estas serán distribuidas a partir de hoy con la colaboración del ejército y la policía.

Todos los funcionarios del gobierno trabajan en equipo con las gobernaciones y con las alcaldías, en una labor conjunta en la zona de desastre, más de 400 miembros de la Cruz Roja, de la Red de Soli- daridad y cientos de voluntarios de la Defensa Civil. A ellos se han unido más de 1.000 agentes de la Policía, quienes garantizan el orden y la tranquilidad en la zona.

El Sistema Nacional de Salud con más de 500 médicos y paramédicos, trabaja para mitigar los sufrimientos de los necesitados y prevenir las posibles epidemias.

Todos trabajamos sin descanso. Han venido a ayudarnos en la búsqueda y el rescate de víctimas, expertos provenientes de México, Japón, Estados Unidos, Alemania, Francia, Chile, España y Rusia.

También hemos tomado una serie de medidas que nos permitirán mantener la tranquilidad ciudadana.

Se ha dispuesto un control estricto del porte de armas, quien sin justificación porte instrumentos para atentar contra los bienes y la propiedad podrá ser arrestado hasta por 18 meses; se ha restringido el tránsito vehicular hacia la zona para evitar el ingreso de curiosos y vándalos. Para descongestionar las calles y facilitar el libre movimiento de los organismos de socorro se restringió el tránsito de vehículos particulares en la ciudad de Armenia.

No permitiré bajo ningún pretexto, actividades de especulación ni acaparamiento. Quienes cometan tales ilícitos serán severamente castigados.

Para restablecer el suministro de alimentos y bienes de consumo en tiendas y supermercados el gobierno nacional ha contratado una póliza de seguros con la Previsora, para proteger a los tenderos y comerciantes de cualquier acto malintencionado de terceros y por sustracción con violencia. Los transportadores públicos también tendrán un póliza que los ampara de los eventuales daños que sufran sus vehículos.

Las autoridades locales en coordinación con el gobierno nacional han decretado toque de queda indefinido a partir de las 6 de la tarde. Se decretó la ley seca permanente y se ha restringido la movilización de la entrada y salida de bienes de hogar.

Entre todos vamos a ofrecerles calor de hogar a los damnificados. Acudimos a la solidaridad de los familiares y amigos de las víctimas que habiten fuera de la zona de desastre para que los acojan mientras superamos la emergencia. Para esto hemos previsto facilidades de transporte aéreo y terrestre y daremos prioridad a los niños, las mujeres y los ancianos.

El Ministro de Transporte y el director de Invías, junto con firmas especializadas en el ramo iniciaron ya la labor de remoción de escombros. Esta será ardua y dispendiosa pero trabajaremos en ella sin descanso.

Para coordinar todas estas acciones que les he mencionado, he designado en el día de hoy, al doctor Luis Carlos Villegas, Presidente de la Andi y oriundo de esta región, como Coordinador Ejecutivo de la Presidencia para la Emergencia y Reconstrucción de la zona cafetera quien trabajará sin salario ni domingos. Bajo su supervisión estará la ejecución de todas las actividades necesarias para superar la emergencia. Él contará con todas las facultades que se requieran para el cumplimiento de nuestra meta.

Quiero ser claro. No voy a permitir que ningún funcionario entorpezca la ejecución del Plan de Emergencia.

En el área del desastre no hemos parado ni un instante nuestro trabajo.

La gravedad del desastre me ha llevado a convocar al Consejo de Ministros para el día de mañana a efectos de que declare el estado de emergencia económica y social, con el objeto de canalizar nuevos recursos y disponer, con sentido solidario, de todas las medidas que requiere esta grave emergencia. Con la ayuda de todos, superaremos la emergencia.

Pero hemos encontrado que las necesidades de la población han ido más rápido que las acciones que se han emprendido para atenderlas. Por eso estoy aquí, porque no descansaré hasta ver que nuestro Plan de Emergencia esté funcionando eficientemente.

No deja de sorprenderme la solidaridad de los colombianos. Las donaciones continúan y Colombia entera se ha volcado a hacer un aporte. El Gobierno, las Fuerzas Militares, el sector privado, la policía, la Cruz Roja, la Defensa civil, la iglesia, los medios de comunicación y todos los colombianos han estado presentes cuando el país lo ha requerido. Largas noches han pasado en la recolección de donaciones, sangre, recursos, empacando mercancías, haciendo un puente aéreo, atendiendo heridos y dando consuelo a los sobrevivientes. No podemos bajar la guardia ni olvidar a nuestros amigos de la zona cafetera.

Les repito a todos ellos que no están solos, el manejo que le demos a esta tragedia debe ser una demostración de cambio.

Tenemos que demostrarle al mundo y a nuestros conciudadanos que somos capaces de asumir con civismo, con carácter esta tragedia.

Que Dios los bendiga, que Dios me bendiga.

Lugar y Fecha

Armenia, Colombia

28 de enero de 1999