TRABAJAR PARA LOS MIPYMES ES TRABAJAR PARA SACAR ADELANTE LA EMPRESA COLOMBIA2017-12-18T11:47:24+00:00

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Palabras del presidente de la República, Andrés Pastrana Arango, en el acto de sanción de la ley para el fomento de las micro, pequeñas y medianas empresas.

Hoy, con satisfacción, vengo a mostrarle al país que estamos cumpliendo con los compromisos adquiridos desde mi campaña y que ratifican, una vez más, el interés y la importancia que mi Gobierno le da al sector de las micra, pequeñas y medianas empresas.

Ese compromiso e interés por el sector más democrático de la producción, lo sellé con la presencia de la mayoría de ustedes, a los pocos días de haberme posesionado, el 11 de septiembre de 1998, en el Congreso Nacional de Acopi. Recuerdo que en esa oportunidad me comprometí a gobernar para buscar un desarrollo y un fortalecimiento de este importante sector empresarial, y propiciar el impulso de una nueva ley que otorgara a las Pymes unas condiciones más equitativas de participación en el desarrollo del país, anunciando también su inserción en el Plan Nacional de Desarrollo, para darle un papel preponderante dentro de la estrategia económica de mi gobierno.

Por eso, ahora, en esta sencilla ceremonia, no he venido a hacer promesas. Hoy he venido a entregar resultados y a compartir la satisfacción de noticias positivas para ustedes y para la reactivación de la economía nacional.

En su conjunto, las Mipymes representan el 96 por ciento de las empresas existentes en el país, contribuyen con el 63 por ciento del empleo, e125 por ciento del PIB, el 25 por ciento de las exportaciones manufactureras y con el 50 por ciento de los salarios que se remuneran en la Nación. Trabajar para ellas, como lo hemos venido haciendo en mi Gobierno, es trabajar por sacar adelante la Empresa Colombia en la cual estamos empeñados.

Con base en este gran aporte que le hacen a la economía del país, mi Gobierno está convencido de que la búsqueda de una mayor equidad social, así como de la democratización del capital y de la propiedad empresarial, pasa necesariamente por diseñar y materializar unos escenarios más sensibles y de mayor apoyo para los propietarios de las empresas medianas, pequeñas y microempresas.

De lo que se trata es de responder, precisamente, al desafío de la ampliación de la base de propietarios como el mecanismo clave para la generación de empleo, la multiplicación de las oportunidades y la construcción de una sociedad más equitativa y con mayores oportunidades para todos.

Lo que estamos alcanzando con esta nueva Leyes el objetivo de una economía que valora el sentido social del esfuerzo productivo y la enorme responsabilidad del capital en la cimentación de la construcción de una sociedad justa y pacífica.

Por eso, desde el mismo inicio de mi Gobierno, hemos buscado instrumentos muy concretos de apoyo para el sector y fue esta convicción la que nos llevó a sacar adelante la Ley de Intervención Económica gracias a la cual muchas Pymes están encontrando una verdadera tabla de salvación, después de la grave crisis económica que afectó nuestro país en los últimos años y que con las medidas adoptadas comenzamos a dejar atrás.

Por ejemplo, a través de la Ley de Intervención Económica se ha logrado acoger, hasta la fecha, 139 empresas de las cuales el 37 por ciento, es decir, 52 empresas son Pymes. Lo que significa que en los seis meses de vigencia de esta Ley, más de 24.000 empleos que estaban en peligro de perderse, hoy se pueden mantener gracias a la posibilidad de la reestructuración.

Otro mecanismo importante que está dando buenos resultados y llevando a las empresas de menor tamaño a conquistar los mercados externos es Expopyme.

Hoy esta iniciativa cuenta con la vinculación de 742 empresas que trabajan en planes de exportación y que sin duda les permitirá conquistar con éxito los mercados externos. Es que el futuro ciertamente es de las Pyrne, pero no de aquellas que acusan obsolescencia tecnológica y baja productividad, sino de los centenares de compañías que empiezan a engrosar nuestra oferta exportable para insertarse de una vez por todas en los flujos de mercados internacionales.

Igualmente, se ha trabajado buscando un mayor desarrollo tecnológico, como lo demuestran las cifras de Colciencias y el magnífico progreso de los 37 centros de desarrollo tecnológico, 4 centros regionales de productividad y 4 incubadoras de empresas de base tecnológica que hemos fortalecido para ustedes.

Aunque estos mecanismos marcan la diferencia entre un sector olvidado y desprotegido y uno en proceso de recuperación y crecimiento, no podíamos ser ajenos a que la mayor dificultad de las micro, pequeñas y medianas empresas es el acceso al crédito. Por esta razón, nos dimos a la tarea de diseñar líneas de crédito especiales para las Pymes y motivar a los intermediarios financieros para que sirvieran de puente eficaz entre las empresas y los recursos del IFIy Bancoldex, creando el instrumento novedoso de las líneas de riesgo compartido. A todo este escenario se sumó también la capitalización del IFIen 300 mil millones y la del Fondo Nacional de Garantías en 100 mil millones que son instrumentos especialmente diseñados para apoyar a las micro, pequeñas y medianas empresas.
Como podemos apreciar hoy, estimados empresarios y amigos, las acciones adelantadas ya presentan resultados positivos y apuntan decididamente a darle una mayor inserción de la Pyme como pilar del desarrollo económico del país.

Sin embargo, para que sean realmente efectivas las medidas que se han adoptado, éstas deben tener una continuidad en eltiempo. Nuestro propósito es dejar toda una política de Estado para el desarrollo futuro de las Mipymes.

Gracias a la nueva Ley que sancionamos hoy y a la estructuración de la Política Industrial, estamos asegurando unos mecanismos muy concretos que garantizarán que, por lo menos en los próximos diez años, los gobiernos que me sucedan adoptarán estrategias y políticas orientadas al sector, las cuales deberán estar necesariamente apoyadas en los planes de desarrollo, en el Conpes, en el Consejo Superior de Comercio Exterior y en la gestión que deben hacer organizaciones de apoyo al sector empresarial como el IFI, Bancoldex, Proexport, Fondo Nacional de Garantías, SENA,Colciencias y elpro- pio Ministerio de Desarrollo.

El gran propósito de la Leyes convertir a la Mipyme en un actor de primera categoría en la economía nacional. No nos basta con saber que más del millón de unidades productivas en el país están enmarcadas en este sector, queremos que se fortalezcan y se aprovechen las oportunidades que brindan con el fin de que en el futuro inmediato puedan generar más empleo productivo. Para ello la Ley estimula mecanismos de concertación en el orden local y regional, elimina la tramitomanía, democratiza el crédito, amplía las opciones frente a las compras del Estado, promueve la competencia combatiendo las prácticas restrictivas contra los pequeños negocios y crea el Fomipyme como la palanca maestra para el fomento de instrumentos no financieros de apoyo. A la vez esta Ley marca el punto de convergencia entre los sistemas de educación formal y de formación profesional con el aparato productivo nacional.

Pero además, quiero destacar de manera muy especial que con este nuevo marco legal, se crean estímulos y se establecen criterios e instrumentos concretos para incentivar, por primera vez en Colombia, la creación de nuevas empresas Pymes. En estas condiciones el impacto en el empleo se verá desde varios frentes: se garantizarán los empleos actuales, se crearán nuevas plazas en las empresas que ya están constituidas y se abrirán espacios para que nuevos emprendedores puedan consolidar su idea de tener una empresa propia.

Permítanme ahora brevemente destacar y corroborar algunos aspectos relacionados con la bondad y la importancia que tiene la Ley para el desarrollo del sector y del país.

En relación con los beneficiarios, podemos afirmar que se afectará en forma positiva al gran universo de las microempresas, la artesanía productiva, las pequeñas y medianas empresas y a los emprendedores que desean crear su propio negocio. Pero, además, va a facilitar el trabajo de una gran cantidad de instituciones de apoyo al sector que existen en el país y que realizan una labor no lucrativa, como son los gremios, las fundaciones y las ONG que dan respaldo a los empresarios a través de capacitación, desarrollo tecnológico y gestión empresarial. Pero también, y esto es muy importante, se está dando un apoyo muy decidido a todo el conjunto de entidades que trabajan con el microcrédito y que a través de esta Ley verán resuelto el problema relacionado con la tasa de usura que estaba limitando el accionar de este sistema alternativo de crédito.

Así mismo, se brinda un decidido apoyo en el campo tecnológico, pues, es indiscutible que para que las Mipymes puedan ser más competitivas deben acometer desarrollos tecnológicos. Por esta razón, la nueva ley crea el Fondo Colombiano de Modernización y Desarrollo Tecnológico de las Micra, Pequeñas y Medianas Empresas, Fomipyme, el cual contará con recursos que serán de $20.000 millones de pesos anuales por 10 años provenientes del Presupuesto Nacional, los cuales estarán dirigidos a la financiación de proyectos, programas y actividades para el desarrollo tecnológico de las Mipymes y la aplicación de instrumentos no financieros dirigidos a su fomento y promoción.

De la misma manera, se crea el Fondo de Inversiones de Capital de Riesgo de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas Rurales, Emprender. Los recursos de este fondo estarán orientados al apoyo a los micro, pequeños y medianos productores, asentados en áreas de economía campesina, estimulando la creación y fortalecimiento de Mipymes rurales, mediante el aporte de capital social y el financiamiento de la preinversión en asocio con los productores y las entidades territoriales y fomentando la articulación de cadenas productivas agraindustriales.

En cuanto al tema del acceso a los mercados financieros, se establecen condiciones especiales y en coordinación con la Junta Directiva del Banco de la República se podrá determinar temporalmente la cuantía o proporción mínima de los recursos del sistema financiero que, en la forma de préstamos o inversiones, deberán destinar los establecimientos de crédito al sector de las Mipymes.

El Gobierno Nacional puede, igualmente, establecer líneas de crédito para la capitalización empresarial, sin perjuicio de las que existen actualmente. y, para las empresas generadora s de empleo el Fondo Nacional de Garantías podrá otorgar condiciones especiales de garantía hasta por un 80 por ciento del crédito requerido. Asimismo buscamos estimular la creación de fondos de capital de riesgo y vincular más al mercado de capitales como alternativas de financiación del sector.

Quisiera referirme, por su trascendencia, nuevamente a un tema que considero fundamental dentro de este marco regulatorio y es el relacionado con la creación de nuevas empresas. Uno de los principales problemas del país y a los cuales mi Gobierno le presta especial atención, es el del desempleo.

En la actualidad hay en el país 1.400.000 personas buscando empleo, de las cuales más de 700.000 son jóvenes menores de 30 años. Vemos con preocupación como de las universidades salen jóvenes profesionales que no encuentran todas las oportunidades para acceder al empleo.

Colombia requiere de manera urgente implementar esta política de apoyo al espíritu empresarial y a la creación de empresas, para ampliar la base de propietarios como eje de la democracia económica, recuperar sus niveles de crecimiento económico, generar empleo y ofrecer prosperidad a sus habitantes.

La clave del éxito de todos los países de alto crecimiento económico y bajo desempleo es la fortaleza del tejido empresarial producto del fomento al espíritu empresarial, entendiéndose por éste la disposición y capacidad de las personas y las empresas para crear nuevos negocios o expandir los existentes. Este gobierno está decidido a dejar una generación empresarial mucho más preparada con conocimientos de las nuevas tendencias de negocios electrónicos, mucho más versátiles en el manejo de marketing, con una mentalidad más propicia hacia la exportación y dispuestos a construir empresas con un fuerte componente tecnológico y de informática.

Son bien conocidas las razones por las cuales muchos colombianos creativos e innovadores se ven en la necesidad de sacrificar sus idea- les de independencia y deciden emplearse. Por esta razón, el Gobierno Nacional ha fundamentado una política orientada a estimular el espíritu empresarial con el fin de que los emprendedores puedan crear sus propias empresas y así se fortalezca nuestro tejido empresarial.

Es así como quisimos dejar plasmados en la Ley de Fomento a la Mipyme, estímulos muy concretos para la creación de empresas. En el aspecto tributario, por ejemplo, se faculta a los municipios, distritos y departamentos, para que creen exclusiones, exoneraciones y tarifas inferiores a las ordinarias que estimulen la creación y subsistencia de Mipymes y en los parafiscales se conceden exenciones significativas del 75 por ciento el primer año, 50 por ciento el segundo y 25 por ciento el tercero para las empresas que se creen a partir de este momento.

De esta manera, damos respuesta a las inquietudes insistentes de los emprendedores relacionadas con la necesidad de flexibilizar los costos de la nómina que afectan especialmente a las empresas nuevas.

De igual forma, se crean instrumentos de financiación para acompañar a los nuevos empresarios. Por primera vez en el país el IFI y el Fondo Nacional de Garantías tendrán productos diseñados especialmente para jóvenes profesionales, técnicos y tecnólogos que deseen establecer su propia empresa, con montos y condiciones especiales.

Por todo lo que he tratado de reseñar, mi Gobierno al entregar esta Ley a los colombianos, expresa su gratitud a los Senadores y Representantes por su excelente trabajo legislativo, a los miles de colombianos, trabajadores, consultores y empresarios que participaron en las audiencias públicas y a los equipos técnicos del Ministerio de Desarrollo, acertadamente dirigidos por el Ministro de la Cartera, quienes hicieron posible transformar en realidad las aspiraciones que estuvieron postergadas por décadas.

Finalmente, amigos empresarios, quiero aprovechar este foro tan amplio y representativo para reiterar les mi convencimiento en tor-no a las mejores condiciones que vive el país. Hemos recuperado el rumbo ascendente de la economía.
En el primer trimestre el PIE creció 2.23 por ciento, estimamos en 3.8 por ciento el crecimiento del segundo y esperamos que al terminar el presente año, Colombia vuelva a registrar aumentos de la producción superiores al 3 por ciento. Los sectores industriales que hasta el año pasado mostraban tendencias negativas, hoy vuelven a repuntar. La industria creció en este primer trimestre 7.3 por ciento, tenemos a la fecha 23 de los 28 subsectores industriales con crecimiento positivo, cuando por esos mismos días el año pasado, 25 de ellos crecían negativamente. Asimismo el comercio creció al 5.4 por ciento y el transporte 7 por ciento. Estos buenos resultados deben devolvernos la confianza en el país y hacer renacer el optimismo.

Estimados empresarios: Como hemos visto en esta mañana, el gobierno está cumpliendo. La promulgación de esta nueva Ley de Mipymes, la consolidación de la Política Industrial, la Ley de Intervención Económica, el ajuste macroeconómico, la reducción de las tasas de interés y la estabilidad de la tasa de cambio son hechos concretos que ratifican el trabajo comprometido del gobierno con el sector empresarial.

Pero así como el gobierno está cumpliendo, ustedes, señores empre- sarios, deben reafirmar su compromiso con el país. Los invito a creer aún más en Colombia y en sus posibilidades de éxito. Como lo han confirmado muchos de ustedes hoy aquí, entre todos podemos construir esa nueva Empresa Colombia con la que todos soñamos y anhelamos.

Lugar y Fecha

Bogotá, Colombia
10 de julio de 2000