VIAS Y TRANSPORTE, FACTOR CLAVE PARA EL DESARROLLO DE LA COMPETITIVIDAD2017-12-18T11:48:16+00:00

Project Description

Discurso del presidente Andrés Pastrana Arango, en el acto de protocolización de la firma del contrato de la malla vial para los departamentos del Valle del Cauca y Cauca y de la firma del acta de iniciación de la concesión de la red férrea del pacífico.

Nada más grato para el Presidente de la República que poder reunirse con sus conciudadanos y presentarles con hechos concretos respuestas a sus anhelos y esperanzas. Es por ello que la cita que hoy nos convoca con los vallecaucanos tiene un inmenso significado: El trabajo humano construyendo y no destruyendo; la mano del hombre en la búsqueda de nuevos caminos de paz; el esfuerzo de todos por unas mejores condiciones de vida.

Nos comprometimos a proyectar a Colombia hacia una nueva sen- da de desarrollo en el siglo XXI y la construcción de mejores vías es un instrumento indispensable en la tarea a realizar. Siempre he creído que uno de los factores claves para mejorar nuestra competitividad internacional está en el mejoramiento de la red vial trancal y en la recuperación del sistema férreo.

Vías y transporte significan movimiento de la economía; libre tránsito, en su verdadero y amplio sentido. De poco nos sirve abrirnos al mundo si no tenemos la capacidad de entrelazar el país y garantizar que nuestras productos lleguen a puerto, y desde allí hacia el resto del mundo. Las exportaciones son un importante motor de nuestra economía y son básicas en nuestro programa para la generación de empleo.

En la medida que contemos con mejores servicios de transporte, disminuiremos los costos de nuestros exportadores y aumentaremos la competitividad de nuestros productos en el exterior. A la vez, lograremos que los productores de nuestros campos se constituyan en verdaderos empresarios que cada vez generen más empleo y mejoren sus condiciones de vida.

Ustedes saben que uno de los propósitos esenciales que me he trazado para estos años es asegurar un empleo digno y bien remunerado para los colombianos. Proyectos como este son en su esencia creadores de empleo, no sólo por la generación directa de trabajo que tiene la construcción de grandes obras, sino también por su efecto multiplica dar en la economía del país.

Vengo liderando junto con mi equipo de gobierno las transformaciones que el país requiere. Las obras que hoy presentamos al Valle del Cauca y al país entero, reflejan así ese compromiso ineludible con el progreso que tengo como actual mandatario de los colombianos.

Gran parte de nuestras obras de infraestructura en materia de transporte, tienen como fundamento la participación activa del sector privado, tanto en su concepción como en su ejecución y financiamiento. Esa participación es importante para que los proyectos se dirijan directamente a la satisfacción de las necesidades del propio sector productivo y para asegurar la vinculación de nuestro dinámico empresariado en proyectos de interés social, garantizando la eficiencia de los proyectos, y liberando un importante monto de recursos del presupuesto nacional para destinarlos a programas de inversión social.

Con ese espíritu desarrollaremos la malla vial del Valle del Cauca y del Cauca, que comprende la construcción, el mantenimiento y la operación de 338 kilómetros de vías nacionales de estos dos departamentos.

El proyecto abarca una importante red de carreteras, principalmente en la zona de influencia de las ciudades de Cali, Palmira, Buga y Popayán, así como de los centros industriales de Yumbo, Palmaseca, Jamundí y el área de influencia de las nuevas industrias beneficiadas por la Ley Páez.

Con el contrato que hoy firmamos se realizarán labores de rehabilitación y mejoramiento de 287 kilómetros de carretera, construcción de 191 kilómetros nuevos y se hará mantenimiento de un total de 516 kilómetros. Llevaremos a cabo numerosas obras de infraestructura, como por ejemplo 23 puentes vehiculares, 45 puentes peatonales, 28 intersecciones a nivel y 23 intersecciones a desnivel. Adicionalmente, se construirán 5 puentes sobre el Río Cauca: dos en el Paso del Comercio, uno en Puerto Isaac y dos en el Paso de la Torre. Con estas obras estamos convirtiendo en realidad un viejo clamor de esta productiva región del país.

Esta troncal permitirá reducir los costos de operación de vehículos, disminuir la congestión vial, mejorar el aspecto ambiental y modernizar la red de carreteras de estos dos departamentos, en beneficio también de las regiones vecinas.

Sin lugar a dudas, será una obra nacional de primer orden, diseñada con las más altas especificaciones técnicas en materia de construcción, señalización y seguridad vial. Este proyecto de concesión incluirá una serie de servicios complementarios en beneficio de los usuarios, como teléfonos de emergencia, servicios de grúa, ambulancia, taller, vigilancia permanente de la Policía de Carreteras y por primera vez una oficina de atención a la comunidad.

Uno de los aspectos más importantes de esta malla vial será la generación de empleo. El Departamento del Valle del Cauca ha venido atravesando por una difícil situación de desempleo que ha afectado seriamente la calidad de vida de sus gentes. Durante la etapa de construcción se crearán alrededor de 5.000 empleos directos y cerca de 20.000 indirectos; y durante la etapa de operación se asegurará ocupación permanente directa a 600 personas. Estamos así dando res- puesta a este gran problema que aqueja a los habitantes de esta región del país.

Para la realización de este proyecto se invertirán $500.000 millones de pesos, durante los primeros 3 años y medio en las etapas de diseño y construcción, lo cual representa un enorme esfuerzo del Gobierno dada la actual situación fiscal.

La inversión inicial estará complementada, en materia de dotación de infraestructura vial para el Valle del Cauca, con otros importantes proyectos en curso, entre los cuales vale la pena destacar la construcción del trayecto El Pailón-Triana de la carretera Buga-Buenaventura con una extensión de 10,5 kilómetros y un costo aproximado de $40.000 millones de pesos; la construcción del puente alterno al Piñal en Buenaventura, por un valor de $1.640 millones y que está próximo a terminarse.

La zona de Buenaventura se verá igualmente beneficiada con la construcción de la vía alterna al puerto de la ciudad, en donde el Ministerio de Transporte ha destinado ya $15.500 millones de pesos y tiene apropiados para los siguientes tres años $30.500 millones más. Todo ello sin tener en cuenta el enorme interés que tiene el Gobierno Nacional de adelantar el proceso de construcción del Túnel de la Línea, cuyo costo aproximado supera los US$400 millones de dólares.

Quiero aprovechar esta oportunidad para resaltar la participación de la ingeniería colombiana en este proyecto, que ha competido exitosamente con firmas de renombre internacional. Me enorgullece presentarle al País una obra que será ejecutada por colombianos, para colombianos.

No podemos perder de vista otras formas de transporte, en especial teniendo en cuenta las condiciones geográficas de nuestro país. El modo vehicular no puede ser la única alternativa de tránsito y por ello estamos dando impulso al desarrollo y promoción del transporte multimodal.

De allí que nos hayamos preocupado por reactivar en Colombia el tren. Con qué esfuerzo nuestros antepasados enterraron las traviesas, incrustaron los rieles y pusieron en marcha las máquinas de vapor que conocieron nuestros abuelos. Con el transcurso de los años fueron abandonados, quedándonos simplemente el recuerdo nostálgico de lo que alguna vez fue el principal medio de comunicación entre el interior y la costa del país.

Queremos que el tren vuelva a ser orgullo de la Nación. Queremos ver otra vez los sacos de café de nuestro eje cafetero en sus vagones, queremos ver transportados por esta vía el azúcar vallecaucano y nuestros principales productos industriales y agrícolas.

Lo que otrora comunicó poblaciones y ciudades, mañana unirá los puertos con los centros de acopio y los polos industriales, convirtiendo al tren en parte esencial de toda la operación de transporte de carga. Es una concesión eminentemente de carga de grandes volúmenes y para grandes trayectos, con un potencial de movilización estimado en un millón doscientas mil toneladas de carga al año.

Vine a cumplirle al Valle del Cauca. Con mi equipo de Gobierno y en esta oportunidad con el Ministerio de Transporte estoy liderando un cambio para el progreso económico y social de todos los colombianos. En el día de hoy empieza a ser realidad este sueño, con la firma del acta de iniciación de la concesión para la rehabilitación, mantenimiento y operación de la red férrea del Pacífico.

A partir de la fecha se le hace entrega al concesionario de la línea que va desde Palmira hasta Buenaventura y que hace parte de un proyecto total que comprende 499 kilómetros, que se extiende hasta la Felisa en el departamento de Caldas, incluyendo un ramal que va desde Zarzal hasta La Tebaida. En este último municipio, tan agobiado por las fuerzas de la naturaleza, se construirá un puerto seco de transferencia de carga para la salida de nuestro café al puerto de Buenaventura, reduciendo ostensiblemente sus costos de transporte, aumentando sus condiciones de seguridad y haciéndolo más competitivo a nivel internacional.

El Gobierno invertirá en las obras de la red férrea del Pacífico US$30 millones por año; es decir, US$120 millones durante los 4 años de mi mandato. Generaremos 1.725 empleos directos y más de 5.175 indirectos que beneficiarán particularmente a los departamentos del Valle del Cauca, Risaralda y Quindío. Con esto estamos dando cumplimiento a uno de los objetivos fundamentales del Plan Nacional de Desarrollo «Cambio para Construir la Paz»: la generación de empleo. Por eso podemos decir que este es un día histórico para el desarrollo de la región.

Puedo decirles hoy que para el año 2002, la región Pacífica contará con una red férrea de condiciones óptimas de operación, velocidad aceptable, movimiento en sus estaciones y trabajo en sus talleres. Contaremos con un verdadero ferrocarril, como el que ha reclama- do el País durante tanto tiempo.

No quiero desaprovechar la oportunidad para hacer mención de otros proyectos de infraestructura prioritarios, con los cuales se incrementará aún más la reactivación económica de este departamento, mejorando su situación de empleo y su competitividad.

La recuperación del Canal de acceso de Buenaventura y el puerto exige trabajos de mantenimiento y dragado de los sedimentos que se acumulan durante el año. Esta operación tiene costos anuales del orden de $1.000 millones de pesos. Esperamos desarrollar durante 1999, un estudio de un esquema de concesión que permita atender el mantenimiento del Canal de acceso y luego acometer las obras necesarias de profundización.

Con el fin de beneficiar las instalaciones madereras, pesqueras y pequeños astilleros que se localizan sobre el Estero San Antonio en Buenaventura, se encuentran en ejecución proyectos por un valor de $5.800 millones, con los cuales el Ministerio de Transporte espera beneficiar a zonas deprimidas de la Costa Pacífica que derivan su sustento diario de la actividad pesquera esencialmente.

No puedo terminar estas palabras sin referirme a la terrible catástrofe ocurrida hace ya dos semanas.

Hemos atendido con todos nuestros esfuerzos la emergencia generada por el terremoto. Hemos distribuido más de un millón doscientas mil raciones de alimentos, hemos atendido eficientemente a los heridos y enfermos, los niños han recibido la atención del Instituto de Bienestar Familiar, se ha prestado atención sociológica a los damnificados y los refugios temporales para las víctimas ya están en pleno funcionamiento. También hemos puesto en marcha el sis- tema de cocinas comunitarias subsidiadas que pronto deberán ser autosostenibles.

Esto lo hemos logrado gracias a la gran solidaridad de nuestro pueblo, a la acción coordinada de las autoridades nacionales y locales y a la enorme colaboración de entidades privadas y en especial de la comunidad internacional.

Pero también debemos pensar en el futuro. Con las medidas de emergencia económica que ya hemos tomado y con las que tomaremos en los próximos días, estoy seguro que la zona afectada se reactivará económicamente y la reconstrucción de viviendas, escuelas, hospitales y en general de la infraestructura de servicios públicos y vías se realizará de manera eficiente y rápida. Con estos proyectos también lograremos generar una gran cantidad de empleos para los habitantes de la zona.

Pero quiero ser claro. La tristeza y la desdicha de nuestros compatriotas de la zona cafetera no pueden ser aprovechadas por nadie. Bajo ninguna circunstancia permitiré que las acciones en favor de los afectados se vean perjudicadas por quienes quieren meterle politiquería a la tragedia. Invito a todos los ciudadanos a que denuncien a quienes quieran aprovecharse de esta situación buscando un beneficio político propio.

Queridos amigos:

Mi Gobierno continúa trabajando sin descanso por lograr el cambio, cambio para la paz, cambio para la justicia social, cambio para generar empleo y desarrollo. Con mi liderazgo y la participación de todos los colombianos vamos a iniciar el tercer milenio con optimismo y esperanza, seguros de que con nuestro esfuerzo y dedicación lograremos el progreso de Colombia.

En mi discurso de posesión afirmé que sería largo el camino que conduce a la Colombia que anhelamos. Hoy les puedo decir que hemos empezado a acortar su distancia.

Lugar y Fecha

Palmira, Valle del Cauca
8 de febrero de 1999