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  • BACHILLERES QUE CONSTITUYEN LA PROMESA DE UN PAIS EN PAZ

    CEREMONIA DE PREMIACIÓN DE BACHILLERES POR COLOMBIA MARIO GALÁN GÓMEZ

    Cuando unos periodistas norteamericanos le preguntaron al anciano Toshiwo Doko, entonces presidente de la Federación Nacional de Industrias Japonesas, por el secreto del éxito industrial y tecnológico del Japón, éste respondió con las siguientes palabras simples y sabias:

    “Nosotros no tenemos ningún recurso natural, ningún poderío militar. Sólo tenemos un recurso: la capacidad de invención de nuestros cerebros. Ésta ilimitada. Hay que desarrollarla. Hay que educar, adiestrar, equipar. Esta potencia cerebral llegará a ser, por la fuerza de las cosas, en un futuro próximo, el bien común más preciado y más creador de la humanidad entera”.

    Ustedes y yo sabemos que en Colombia tenemos un recurso humano excepcional, con una capacidad de invención, de ingenio y de creación que es reconocida en todo el mundo. Nuestro compromiso, como dirigentes, es fomentar y estimular este talento de nuestra gente, y sobre todo de nuestros jóvenes, que constituye, sin lugar a dudas, la más importante riqueza del país.

    Como parte de esta misión, y como mandatario de los colombianos, siento hoy una especial alegría al acompañar el acto que reconoce y estimula a los mejores bachilleres de 1999 en cada uno de los departamentos del país.

    El logro que hoy premiamos fue construido, literalmente, día a día, durante años. Los jóvenes a quienes rendimos homenajes no se inscribieron en un concurso que repartía premios entre ganadores con suerte, ni compraron una lotería. Sencillamente, cumplieron con dedicación con sus deberes académicos de niños y adolescentes, y a ese cumplimiento le pusieron un poco más de amor, un poco más de esfuerzo, un poco más de compromiso.

    Y su estudio constante, durante esos días que fueron formando meses y años, les permitió obtener altos puntajes en las pruebas nacionales del estado, que los acreditan, a cada uno de ellos, como los mejores bachilleres de sus respectivos departamentos.

    ¡Qué buena noticia para ellos, y qué gran motivo de orgullo para sus padres y para Colombia! ¡Y qué bueno saber que, gracias a la Empresa Colombiana de Petróleos, 35 jóvenes de las mejores cualidades tienen garantizada la culminación de sus estudios superiores, para que dentro de cinco o seis años comiencen a aportar a su país el fruto de su inteligencia y de su trabajo!

    Es muy grato también en este día y en este escenario inigualable oficializar la decisión de que en adelante este programa bandera de Ecopetrol sea conocido como “Bachilleres por Colombia Mario Galán Gómez”.

    Éste es un reconocimiento que el país estaba en mora de realizar a un gran colombiano. Y no existe un espacio más oportuno para rendir un homenaje al doctor Galán Gómez que éste, nacido en el seno mismo de una empresa que fue durante tantos años su casa y concebido para facilitar que los jóvenes se conviertan en profesionales promisorios para Colombia.

    Estoy seguro de que al doctor Galán Gómez le alegraría enormemente recibir esta buena noticia, porque en sus décadas de vida pública, él dividió su actividad entre el ejercicio de cargos de representación popular, la gestión del control de las entidades públicas, la gestión de empresa y la educación.

    Como  diputado a la asamblea de Santander, el departamento que lo vio nacer, o como senador de la República, Mario Galán cristalizó su vocación de dar voz y participación a través suyo a quienes lo eligieron. Y en su vida pública marcó el camino y el ejemplo que habría de seguir su hijo, Luis Carlos Galán Sarmiento.

    Como hombre probo, el doctor Mario Galán Gómez vigiló desde la contraloría de su departamento y la vicecontraloría del país el manejo de los dineros públicos. Como hombre de empresa, dirigió los destinos de Ecopetrol durante once años y, como un colombiano comprometido con la educación, no sólo fue Secretario de Educación de Santander sino que fue también uno de los fundadores de la prestigiosa Universidad Industrial de Santander.

    ¿Qué mejor homenaje podemos hacer a su memoria que darle su nombre a un programa destinado a garantizar que los mejores bachilleres colombianos puedan realizar sus estudios universitarios?

    A cada uno de ustedes jóvenes, que están aquí hoy, no por el azar o por influencias, sino como resultado de su propio esfuerzo y de su dedicación al estudio, corresponde ahora la responsabilidad de recibir este reconocimiento y encontrarle el mejor provecho. Colombia necesita que, en momentos como los que se están atravesando, sus jóvenes asuman un compromiso a fondo con la construcción del país que queremos habitar nosotros, nuestros hijos y las generaciones futuras.

    Es posible que entre ustedes se encuentre alguno que llegue a ser, como lo fue el doctor Mario Galán Gómez, el responsable de orientar el rumbo de la que desde sus inicios se ha consolidado como la primera empresa de este país, Ecopetrol, una importante industria que le ha representado a la economía nacional los más importantes dividendos, y de la que conviene repasar un poco lo que representa para la economía nacional.

    Este año, las exportaciones de petróleo superarán los cuatro mil millones de dólares, es decir, cerca del 33% del total de las exportaciones colombianas. No se queda atrás el aporte de Ecopetrol a las finanzas públicas, el cual superará los 3.5 billones de pesos durante el año 2000. Esto es equivalente a 10 puntos de recaudo del IVA. Así, el petróleo permite al Estado contar con una fuente de primer orden de recursos fiscales y al Gobierno disponer de recursos sanos de financiamiento que no presionan las tasas de interés y que le permiten cumplir con las metas de inversión social.

    Este es un panorama prometedor a corto plazo, pero no fui elegido para pensar a corto plazo. Mi compromiso es con el futuro.  Y no hay ninguna duda acerca de la caída de las reservas petroleras que podría  llevar al país en unos seis años a  pasar de exportador a importador de crudos. Por eso a mediados del año anterior hicimos un “revolcón” en la política petrolera en la búsqueda de atraer inversión privada que reactive la actividad exploratoria en el país.  Básicamente modificamos tres aspectos en los contratos de asociación:  flexibilizamos el monto de las regalías pasando de un porcentaje inmodificable de 20%  a uno variable que oscila entre 5 y 25% de acuerdo con la rentabilidad del pozo; cambiamos el sistema de amortización de activos intangibles permitiendo que pueda hacerse en menor tiempo y ahorrar el pago de impuestos en un futuro y, en tercer lugar, establecimos la repartición de la producción entre Ecopetrol y el asociado mediante la aplicación del factor de distribución, o Factor R, con tasas diferenciales según el volúmen producido en los campos. Para complementar estas medidas se establecieron términos ágiles que permitan, cumpliendo con todas las exigencias, otorgar licencias ambientales en menos tiempo.

    Y las noticias no pueden ser mejores. En los últimos quince años no se había movido tanto el interés por la actividad exploratoria en nuestro país, 80%  de cuyo territorio con posibilidades hidrocarburíferas, permanece inexplorado.  Este año ya se han firmado 16 contratos de asociación para la búsqueda de nuevas reservas y al finalizar el año se habrán concretado unos 25. También desentrabamos los dos prospectos más importantes con que hoy cuenta el país: El del piedemonte llanero y el de Samoré. Sabemos que las probabilidades de encontrar petróleo nunca son altas, si acaso del 20%. Pero también sabemos que hay que buscar petróleo para encontrarlo, y que si en cualquiera de estos dos prospectos hay petróleo, el país contará en el futuro con ingresos anuales adicionales del orden de 800 millones de dólares anuales. Empezamos así a dar un vuelco para revertir la tendencia declinante de nuestras reservas  de petróleo de la última década.

    Y en esta parte quiero resaltar que las difíciles circunstancias de orden público del país no han sido  impedimento para que compañías con capitales canadienses, estadounidenses, franceses, venezolanos y brasileros, se hayan vinculado al negocio. Estas se encuentran entre las últimas que han firmado contratos con Ecopetrol y tenemos la satisfacción de que también capitales colombianos se han vinculado al riesgo de explorar en Colombia.  Estas vinculaciones son una muestra de fe en el país y en su futuro.

    Para conducir a Ecopetrol en la senda de logro que necesita el país, he cumplido la promesa hecha durante mi campaña.  En la conducción de la Empresa se encuentra un equipo de personas conformado por los mejores perfiles técnicos elegidos entre su propia gente y los que se encontraban en el mercado, fuera de la empresa, sirviendo a Colombia en otros escenarios.  Han sido elegidos por firmas especializadas, pensando en que ellos deben tener la visión para llevar a la Empresa Colombiana de Petróleos a los niveles de suficiencia y competitividad que exige el entorno, la autonomía necesaria para que las decisiones sean tomadas bajo este norte y el liderazgo que se requiere para trabajar en la empresa que sigue siendo la primera del país.

    Me alegra que la oportunidad de hacer este repaso del significado y compromiso de Ecopetrol con Colombia, se haya dado en este escenario en el cual 33 jóvenes colombianos reciben la noticia de que su preparación profesional está garantizada, y que el programa que lo permite lleva el nombre de Mario Galán Gómez, un hombre cuya vida fue testimonio de compromiso con el país.

    Muchas gracias.


    Lugar y fecha

    Bogotá, Colombia

    2 de agosto del 2000

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