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  • CON EL FUNCIONAMIENTO DE LA SALA DE MONITOREO NOS BENEFICIAMOS TODOS LOS USUARIOS EN GENERAL Y LA ECONOMÍA DEL PAÍS

    Inauguración de la Sala de Monitoreo de la Red Vial Nacional.

    Yo recuerdo, y seguramente la mayoría de ustedes también, cuando en la década del sesenta, del setenta e incluso en la del ochenta, viajábamos todos tranquilos por las carreteras de Colombia, en los carros familiares, sin mayores temores que el de una pinchada o el mareo de alguno de los niños. ¡Qué delicia esos viajes a la costa desde el interior! ¡Qué bonitos esos paseos al Valle y a la zona cafetera donde el único desafío era para el motor, que tenía que esforzarse para subir La Línea! ¡ Qué ricas las arepas del Alto de Ventanas, entre Medellín y la costa, o el cabrito que probábamos en la cima del Cañón del Chicamocha! ¡Cuántas aventuras, cuántos paisajes que- daron grabados en nuestras pupilas y nuestra memoria! Sobre todo ese olor a viaje, a tierra caliente, a pastizales aromáticos, esas luciérnagas intermitentes en la noche, esa mano infantil que siempre asoma de la ventana para recibir el viento de la libertad.

    ¡Esa es la Colombia que queremos recuperar para nosotros y para nuestros niños!

    Por eso hoy siento una gran satisfacción al compartir con ustedes la inauguración oficial de la primera sala de monitoreo de la red nacional vial, que hace parte del Programa de Seguridad en las Carreteras Nacionales, liderado por el Ministerio del Transporte en cooperación con el Ministerio de Defensa y la Policía Nacional.

    Este proyecto, primero en el país, es de gran importancia para los colombianos porque no hay un problema que en la actualidad nos ataña más que el de la seguridad e integridad física de cada uno de los habitantes del país. De aquí su gran importancia, pues lo que intenta es dar solución concreta a los problemas específicos ocasionados por la accidentalidad en las vías y, sobre todo, al delicado problema de la acción de individuos y grupos al margen de la ley en las carreteras de nuestra patria.

    En mi gobierno hemos propendido al mejoramiento del estado de la red vial nacional. Con las obras de infraestructura física se han mejorado las condiciones de movilidad de la carga Y pasajeros, reducido los tiempos de viaje y acortado las distancias entre los centros de producción y los puertos, contribuyendo así al desarrollo y la integración de las regiones. Pero no solo necesitamos vías, sino también que éstas sean utilizables con tranquilidad por los colombianos.

    En los últimos tres años se ha reducido en cerca del 35 por ciento el número de muertos y en cerca del 14 por ciento el de heridos por accidentalidad en las carreteras nacionales. Sin embargo, las cifras todavía no alcanzan a ser las óptimas. Estamos trabajando para reducir este aspecto a través de programas educativos de prevención y control, del mejoramiento y rehabilitación del sistema de señalización de la red vial nacional y de la conservación y mantenimiento de la misma.

    Desde hace algunos años, infortunadamente, los colombianos nos hemos visto sometidos a una dura problemática al circular por las carreteras del país. La piratería terrestre, las acciones de los grupos subversivos como las mal llamadas “pescas milagrosas”, el taponamiento de vías, la quema de vehículos y la voladura de puentes son fenómenos que atemorizan a la población y disminuyen, sin duda, su calidad de vida y sus opciones de movilización.

    Lo anterior tiene serios efectos, no sólo sobre la seguridad e integridad de las personas, sino también sobre la economía del país. Si las vías no marchan bien, el país se detiene. Por eso hoy queremos anunciarles a los colombianos la buena noticia de que el Programa de Seguridad en las Carreteras Nacionales está ya andando, con un especial énfasis en dar solución a estos problemas. Este programa comprende acciones en programas preventivos, correctivo s en la infraestructura, la implementación de la plataforma logística de equipos automotores, comunicaciones, sistema de información y monitoreo satelital; todo esto como apoyo a las autoridades que ejercen el control de seguridad en las vías.

    De esta manera, a través del monitoreo del tránsito de vehículos por las carreteras nacionales y la implementación de acciones de reacción e intervención de la fuerza policiva y militar, vamos a dar un fuerte apoyo al retorno de la seguridad a las carreteras.

    La sala de monitoreo de la red vial nacional que hoy estamos inau- gurando da respuesta a esta urgencia. Hemos dotado a la sala con las más avanzadas tecnologías, de forma que el Estado y sus orga- nismos de seguridad tendrán la posibilidad de controlar mejor la accidentalidad y la siniestralidad en las vías.

    Desde esta sala podremos realizar el seguimiento sistemático de los delitos en los ejes viales del país, el análisis de tendencias, la identificación de zonas críticas y patrones delictivos, el análisis periódico de problemas específicos, además de investigaciones especiales y sobre el comportamiento de los diferentes actores criminales organizados, que nos permitan prevenir sus actuaciones.

    A este programa de Seguridad en las Carreteras la Nación aporta la suma de 8.417 millones de pesos. Pero también aportamos a él todos los colombianos, pues dentro del porcentaje del incremento para la tarifa de peajes establecida el primero de enero de este año se destina a este programa el valor de 100 pesos por cada vehículo que pase por las estaciones, lo cual genera unos ingresos estimados en 9.000 millones de pesos. i9.000 millones de pesos que van a garantizar la seguridad en las carreteras del país!

    Queridos amigos:

    Como dijo el novelista español Ramón José Sender, “la conciencia del peligro es ya la mitad de la seguridad y de la salvación”. Mi gobierno es consciente de la difícil situación que aflige a nuestro país en cuanto a la inseguridad a la que estamos abocados los colombianos cuan- do hacemos uso de las carreteras. Hemos diagnosticado el problema y estamos tomando las medidas necesarias para solucionarlo.

    En mi administración tenemos un firme compromiso con la seguridad de nuestra gente. Estamos luchando por un país donde los colombianos y extranjeros puedan visitar a sus familias y amigos sin temor y puedan hacer turismo por nuestro extenso y hermoso territorio cuando lo deseen, y donde los niños puedan conocer de pri- mera mano los diferentes paisajes que ofrece nuestro país. Pero debemos comprender que éste es un esfuerzo común que involucra no sólo al Gobierno sino a toda la comunidad. Necesitamos de su apoyo solidario. Tenemos la convicción de que unidos haremos de Colombia un lugar seguro donde el miedo quedará desterrado.

    Con el funcionamiento de la sala de monitoreo, los beneficiados seremos todos: los usuarios en general y la economía del país. Con proyectos como éste, Colombia se está convirtiendo en un entorno más seguro y confiable para sus ciudadanos.

    Para que volvamos a viajar; para que los automóviles, los buses y los camiones vuelvan a circular en calma por nuestras arterias; para que vuelvan los memorables paseos de vacaciones por Colombia, seguiremos avanzando en nuestro propósito por lograr que todos nuestros caminos sean caminos seguros. ¡Que todos nuestros caminos nos conduzcan a la paz!


    Lugar y fecha

    Bogotá, Colombia
    26 de junio del 2001

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