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  • CON EL INICIO DE LA CADENA AVÍCOLA-PORCÍCOLA SE SIEMBRA SEMILLA DE PROGRESO EN CÓRDOBA

    LANZAMIENTO DEL PROGRAMA DE OFERTA AGROPECUARIA “PROAGRO” Y DE LA CADENA AVÍCOLA –PORCÍCOLA-

    Para mí es muy grato hacer hoy en Córdoba, tierra de labriegos y campesinos con esperanza, la presentación oficial de uno de los más importantes esfuerzos conjuntos del gobierno y del sector privado para reactivar la producción agropecuaria: el Programa de Oferta Agropecuaria –PROAGRO-.

    El objetivo esencial de este programa responde a las inmensas expectativas por la recuperación económica y social del país, con fundamento en el sector agropecuario, que por tradición posee ventajas que debemos convertir en pilar del desarrollo nacional. ¡Con PROAGRO vamos a sembrar el campo! A través de él, y con audacia, vamos a aumentar la producción de ciertas cadenas productivas que tienen grandes e interesantes posibilidades de conquistar y recuperar nuevos mercados, internos o externos, y que además tienen un significativo impacto en la generación de riqueza y en el mejoramiento de las condiciones de vida de nuestros campesinos. ¡Se la estamos metiendo toda al campo!

    De PROAGRO son socios agricultores, industriales, proveedores de insumos y de servicios que convergen en un propósito común: hacer cada día más próspera y competitiva su actividad económica. ¡Y así, nos abrimos al mundo, pues las cadenas son nuestro pasaporte para penetrar nuevos mercados!

    PROAGRO es un matrimonio entre el sector público y el sector privado, y , al igual que lo hacen las buenas parejas, de común acuerdo definen su futuro y trazan las metas de aumento de la producción y acciones estratégicas. Al final se ven los resultados: desde los productores de insumos hasta los procesadores y comercializadores logran expandir la producción y hacerla competitiva. ¡Sí podemos hacerlo!. Así fue cómo volvimos a sembrar algodón en Colombia. En diciembre gobierno y productores de la cadena algodón-confecciones sacamos adelante un acuerdo para rescatar de la quiebra este sector, uno de los más promisorios de nuestra agricultura. ¡Que lo digan los miles de campesinos de la Costa que hoy han retomado a través de la siembra de algodón un negocio que no tiene pierde! Algodoneros y textileros recibirán un impulso de 240 mil pesos por tonelada en la cosecha de este año. Y el año entrante, si se acogen a los compromisos de la cadena, tendrán comprada la cosecha desde el momento mismo de la siembra. ¡Nos atrevimos a dar un precio de sustentación porque tenemos plena confianza en el éxito de la cadena del algodón! De esta manera, aspiramos recuperar 171.000 hectáreas para la producción de la fibra y volveremos a atender la totalidad de la demanda nacional y a exportar, a la vez que fortalecemos la agroindustria para que recupere el mercado nacional y crezca en el internacional, especialmente mediante la exportación de confecciones.

    Y tenemos entre manos otras ocho cadenas con las que vamos a especializar a Colombia. Para conseguirlo es necesario que miremos a las regiones, principalmente a aquellas que gozan de mayores ventajas. PROAGRO le pertenece a las regiones, donde los actores de cada cadena, de principio a fin, trabajan para fortalecer todos los eslabones del circuito productivo y para lograr la especialización de la región.

    PROAGRO es también un ambicioso esfuerzo de modernización y tecnificación de nuestro sector agropecuario. Vamos a renovar el parque de maquinaria y equipos para obtener una agricultura de precisión, amigable con el medio ambiente y a la altura de las más competitivas del mundo.

    De la misma manera, nuestros esfuerzos en esta política integral están dirigidos a la reducción de costos de producción. A través del PROAGRO y con el esfuerzo económico del sector privado y del gobierno, buscamos que la investigación y la transferencia de tecnología reduzcan la brecha que hoy nos separa de los países más desarrollados, al tiempo que promovemos la utilización de semillas certificadas, el manejo integrado de plagas y enfermedades, y en general, la utilización de tecnologías de punta, que permitan al campo colombiano competir con éxito en Colombia y en el mundo.

    Nuestras metas para los próximos tres años son ambiciosas: Con la cadena Avícola-Porcícola que estamos lanzando aquí en Cereté, buscamos ofrecer proteína animal a precios favorables para la población colombiana, y para que esto sea posible, estamos empeñados en reemplazar las importaciones de maíz y soya por cultivos que podemos obtener en la Costa Atlántica, el Valle, el Tolima, el Huila, los Santanderes y los Llanos Orientales. ¡Nuestros cerdos y gallinas tienen que volver a comer maíz y sorgo colombiano!. También tenemos que sembrar más yuca, pero esta vez yuca industrial, abriendo una nueva alternativa a los productores del campo. Para ello, hemos establecido unas metas a las que me referiré más adelante.

    Con  la cadena Hortifrutícula aprovecharemos nuestro clima tropical, aumentando el cultivo de frutas y hortalizas en 24.000 hectáreas, cuya producción en buena parte se destinará a atender la demanda internacional. En materia de plantaciones forestales, queremos aprovechar nuestras inmensas ventajas comparativas y por ello, mediante certificado de incentivo forestal e incentivos tributarios, nos proponemos lograr 70.000 nuevas hectáreas en los próximos tres años y en 15 años contar con una base forestal de 1 millón y medio de hectáreas.

    Con la cadena de Cacao – Chocolate queremos incrementar el cultivo en 14.000 hectáreas lo que permitirá abastecer plenamente el mercado nacional e ingresar al mercado mundial nuevamente. En materia de producción de aceites y grasas, una de las cadenas más promisorias, -pues creció a pesar de las condiciones adversas de años anteriores-, necesitamos consolidarnos como exportadores. Para ello, expandiremos el área cultivada de palma africana en 57.500 hectáreas en tres años, y apoyaremos el desarrollo de tecnología de punta en la agroindustria y la oleoquímica.

    Con la cadena de Camarón de Cultivo, aumentaremos en 2.980 las hectáreas cultivadas, tanto en la costa Atlántica como Pacífica.

    Con la cadena de los Lácteos tenemos la gran oportunidad de penetrar mercados en países importadores con los cuales tenemos preferencias arancelarias y de incrementar el consumo interno hasta llegar a niveles comparables con los de los países desarrollados. El acuerdo de formación de precios internos y las acciones encaminadas a mejorar la productividad nos permitirán incrementar nuestra producción en cifras cercanas a 1.5 millones de litros diarios al cabo de tres años. ¡Ya se vio por qué mi gobierno se atrevió a frenar las importaciones de leche! ¡Hoy en cambio nuestra meta es exportar 20.000 toneladas de leche en polvo anuales!

    En la cadena de la Papa, cultivo del más profundo arraigo campesino, vamos a reducir los costos de producción por medio del uso de semillas mejoradas, la racionalización de agroquímicos, la investigación y la asistencia técnica. La meta es aumentar la producción en 250 mil  toneladas, con lo que aseguramos el abastecimiento interno y nos consolidaremos como exportadores por medio del procesamiento industrial y con productos de mayor valor agregado.

    Con el logro de estas metas, en el término de tres años, además de aumentar el consumo de proteínas entre los colombianos a precios competitivos, exportaremos 600.000 toneladas de bienes agropecuarios al año, generaremos más de 310.000 nuevos empleos y aumentaremos el área cultivada en más de 630.000 hectáreas.

    Para lograr estas ambiciosas metas, establecimos un generoso Incentivo a la Capitalización Rural para los cultivos permanentes y vamos a asignar recursos significativos para subsidios similares a la maquinaria, los equipos y los implementos que requieren las cadenas productivas cobijadas por el programa. Este apoyo lo que busca es una agricultura eficiente, capaz de frenar las importaciones, pero sobre todo capaz de exportar.

    En ese mismo sentido, hace algunos días expedí un decreto de profundo impacto que reglamenta el registro de plaguicidas genéricos en Colombia, con el cual se crean mejores condiciones de competencia en el mercado de los agroquímicos, que hacen accesibles estos productos a nuestros agricultores a precios más competitivos.

    Estamos trabajando, además, en el diseño de un paquete de incentivos tributarios que promuevan la inversión en el agro. Igualmente, estamos facilitando el acceso de los productores y de las alianzas estratégicas a capital de trabajo, sobre todo a recursos de mediano y largo plazo, mediante mecanismos de financiamiento tales como el Fondo de Capital de Inversión, que atraerá nuevos capitales al reducir el riesgo.

    También estamos construyendo un entorno de comercio exterior favorable para el desarrollo de las cadenas productivas. Buscamos la consolidación de una política agropecuaria común andina que permita la expresión de las ventajas comparativas y competitivas de nuestra actividad agropecuaria al interior del mercado de la Región. Precisamente mañana me reuniré en Santa Marta con el Presidente Hugo Chavez, a quien pediré que miremos cómo nuestros dos países pueden impulsar temas tan urgentes como la armonización arancelaria andina, la eliminación de distorsiones del comercio y el fortalecimiento productivo de nuestras relaciones. Y este es sólo un ejemplo de la forma en la que podemos utilizar la política de comercio exterior como un bastión para el éxito de PROAGRO.

    Hoy prendemos los motores de otra de nuestras cadenas productivas. Con gran satisfacción he venido hasta este centro de desarrollo tecnológico de CORPOICA, para servir de testigo en la firma del Acuerdo que da vida a la más grande cadena de nuestro programa: la cadena Avícola-Porcícola, que busca expandir la producción tecnificada de los cultivos de maíz, yuca y soya.

    La elección de este Centro de Investigación para presentar el PROAGRO y para lanzar el programa de la cadena avícola, no es una simple coincidencia: corresponde a mi interés por reconocer su labor de investigación en la zona más promisoria para la producción de maíz tecnificado, y el esfuerzo de los agricultores y sus agremiaciones por modernizar sus cultivos, hasta el punto de que hoy tienen costos de producción por tonelada de maíz cercanos a los de los países mas competitivos.

    ¡No podemos seguir importando toneladas de maíz y soya para sostener una cadena que tiene un gran futuro! Nosotros podemos cultivarlos a un precio competitivo si aplicamos una tecnología más avanzada y adecuada a cada región.

    Las metas propuestas por los productores de esta cadena permitirán que al finalizar mi gobierno, hayamos sustituido la importación de más de 1’300.000 toneladas de las materias primas por producción nacional, sin que ello vaya en contra de la competitividad de la agroindustria. Para ello, estamos expandiendo la producción tecnificada de los cultivos de maíz, yuca y soya de forma que en el año 2002 contemos con 290.000 nuevas hectáreas.

    Uno de los aspectos más importantes del Acuerdo, es que durante los próximos tres años generará más de 56 mil nuevos empleos y permitirá economizar divisas por cerca de 200 millones de dólares anuales.

    Para incrementar los niveles de productividad e incentivar la modernización de los cultivos de la cadena, se ha previsto la inversión de una suma cercana a los 30.000 millones de pesos anuales. En relación con la comercialización de las cosechas de maíz y soya, el sector privado realizará las alianzas estratégicas necesarias para la producción por contrato y la compra anticipada de las cosechas, lo cual permitirá garantizar su comercialización desde el momento mismo de la siembra.

    Adicionalmente, los industriales constituirán comercializadoras que se encargarán de comprar las cosechas en las zonas de producción a unos precios muy relacionados con los costos de importación y por tanto con los precios internacionales.

    El desarrollo de los nuevos cultivos requiere del apoyo del gobierno en relación con la infraestructura de adecuación y almacenamiento. En este sentido, hemos dispuesto que Almagrario recupere y ponga al servicio de la cadena productiva  las instalaciones del antiguo IDEMA ubicadas en las zonas productivas como Córdoba y los Llanos Orientales.

    En cuanto al uso de semillas mejoradas, de alto rendimiento, la cadena busca realizar alianzas estratégicas que lo incentiven y permitan reducir el costo para el agricultor, disminuyendo el costo de distribución a los productores. De igual manera, se busca incentivar la actividad de los semillistas privados, labor en la que el ICA cumplirá un papel importante.

    Uno de los propósitos más importantes del Acuerdo, se relaciona con la modernización de los equipos de labranza, siembra y recolección, para lo cual estamos implementando un programa de renovación, que consiste en diferir los aranceles de los que no tienen producción Andina, otorgar un Incentivo a la Capitalización Rural del 40% y desligarlo del crédito para facilitar el acceso de los usuarios y realizar alianzas que permitan negociar en bloque. Para ello, se ha previsto la inversión durante los próximos dos años de una suma cercana a los 46.000 millones de pesos.  Con este programa queremos dotar de equipos modernos a 200.000 hectáreas, a un costo para el agricultor inferior al 50% de su precio comercial.

    PROAGRO es el camino para sacar al campo colombiano del letargo en que lo sumió la crisis, devolverle su dinamismo, alcanzar mayor competitividad e incrementar la presencia de sus productos en los mercados nacional e internacional. Con el PROAGRO, contribuiremos a mejorar el nivel de vida de miles de compatriotas en las áreas rurales, a superar la desnutrición de muchos más, a conquistar espacios para nuestros productos en los mercados externos, a generar oportunidades de empleo y a crear un escenario propicio para la paz.

    Ahora que mi gobierno ha sembrado la semilla del progreso en Córdoba, primero con el algodón y hoy con el maíz y la soya, será misión de todos ustedes, amigos campesinos, recoger esa cosecha que jalonará la economía de la región.

    Entre todos haremos de éste un departamento pujante, no sólo competitivo en sus productos, sino dueño de una infraestructura que le permita salir adelante. Por eso, nuestros más grandes esfuerzos están dirigidos a ayudar a los cordobeses que ven nubladas las posibilidades de un techo y las oportunidades de empleo, salud y educación. De ahí que mi gobierno haya puesto todo su empeño para generar las condiciones que permitan despejar el oscuro panorama que enfrentan nuestros compatriotas de la rivera del río Sinú.

    En materia de salud, hoy más de 336 mil cordobeses se encuentran afiliados al régimen subsidiado por un valor que supera los 42 mil millones de pesos, de los cuales 21 mil millones provienen de asignaciones del FOSYGA. Así mismo, durante el año pasado el Gobierno Nacional destinó recursos para la salud en este departamento por un total de 3.203 millones de pesos, de los cuales vale mencionar, el aporte de 2 mil millones para la atención en salud de 20 municipios cordobeses; 300 millones que se destinaron para la atención de los campesinos desplazados por la violencia y, 600 millones para la población más vulnerable atendida por el hospital San Jerónimo de Montería. Adicionalmente, Córdoba recibió 12 consultorios de urgencias para igual número de instituciones, por valor de 4.250 millones de pesos y, en el marco de los Convenios de Desempeño, se le asignaron recursos a los hospitales de Montería y Cereté por un monto superior a los 16.300 millones. ¡Así, con hechos concretos estamos cumpliendo con la salud de los cordobeses!

    En materia de Educación este año se han apropiado recursos por valor total de 173 mil millones de pesos. Las metas más importantes para el departamento tienen que ver con la ampliación de la cobertura en 5.000 cupos; con la ejecución de obras de infraestructura por un costo que supera los 1.700 millones de pesos; con la realización de la segunda etapa del programa para la instalación de 21 aulas de informática y bilingüismo por valor de 2.000 millones y con el envío de los lineamientos curriculares a las secretarías de educación. ¡Nuestro compromiso con la educación de los niños cordobeses en la única garantía para aprovechar los frutos del progreso!

    De otra parte, para tender una mano oportuna a la ciudad de Montería que actualmente atraviesa una difícil situación de orden social, hemos previsto a través del Ministro de Hacienda un crédito de tesorería de rápido desembolso en las mejores y más favorables condiciones, por valor de hasta 2.000 millones de pesos. Estos recursos estarán exclusivamente orientados a la adquisición de las tierras para los cordobeses más afectados por la violencia. Quiero señalar que debido a las características particulares del problema que se quiere atender, es necesario que la ejecución de los recursos se efectúe con la mayor transparencia posible, para que no quede duda alguna sobre los procedimientos utilizados en su asignación.

    Por otra parte, el Gobierno Nacional ha previsto la agilización del desembolso de $3.000 millones de pesos correspondiente a la última etapa del crédito de saneamiento fiscal, que se efectuará en el transcurso de esta semana. También en los próximos días, el departamento recibirá el giro de 1.587 millones de pesos del FONPET para el pago de las mesadas atrasadas a los pensionados hasta octubre del año pasado.

    En materia de vivienda de interés social, en los dos últimos años hemos asignado para Córdoba a través del Inurbe más de 2.400 subsidios por valor de 7.138 millones de pesos. Para este año hemos previsto la entrega de 677 subsidios por  4.400 millones de pesos, de los cuales ya hemos asignado el 20%.

    Desafortunadamente, Montería es una de las ciudades del país con mayor atraso en materia de prestación de servicios de acueducto y alcantarillado. Con el fin de asegurar una solución estructural a este problema el Gobierno Nacional comprometió para este año un aporte de 5.800 millones de pesos. Actualmente se encuentra gestionando recursos adicionales por 1.386 millones para el próximo año, con lo cual se asegura la ejecución de un ambicioso programa de inversiones superior a los 100.000 millones y la creación de 15.000 empleos. Esto será posible gracias al esfuerzo conjunto del Municipio, del Gobierno Nacional, de los usuarios y del sector privado, que suscribieron un contrato de concesión que inició operaciones desde enero. Por medio de él se busca en los próximos 20 años llegar a una cobertura del servicio de acueducto del 90% y de alcantarillado del 80%. Así mismo pretende la expansión y rehabilitación del actual sistema de acueducto y la inversión de capital privado por 16 millones de dólares aproximadamente, lo que permitirá la construcción de infraestructura y el mejoramiento del nivel de vida de los monterianos.

    En lo que concierne a la construcción y mantenimiento de las vías del departamento, mi gobierno ha previsto la realización de importantes proyectos que mejoran las comunicaciones y la productividad como es el caso de la vía Montería – Tierralta con un aporte de 5.246 millones de pesos. Actualmente se encuentran en ejecución otros proyectos como el mantenimiento y mejoramiento de la carretera Palmira- Medellín- Cereté de la Troncal de Occidente por un valor superior a los 3.706 millones de pesos, proyectos todos que requieren de una importante utilización de mano de obra. ¡Tengo la certeza de que aquí en Córdoba estas inversiones se convertirán en vías para la paz!

    En lo referente a la venta de Cerromatoso, en el transcurso de los próximos tres años el departamento de Córdoba recibirá cerca de 24.000 millones de pesos que se destinarán para proyectos de inversión.

    Hoy sin duda, hemos cambiado para siempre el rumbo de la región encaminándola hacia una senda de competitividad y bienestar. Pero sólo les hemos entregado las llaves de esa nave que conduce hacia el progreso. De ustedes – queridos amigos – depende cuan lejos pueda llegar Córdoba, y hasta dónde asumamos el reto exportador. ¡Sé que a punta de trabajo, empeño y creatividad, esta tierra fértil volverá a sembrarse!

    Quiero aprovechar esta visita a Turipaná para agradecer muy especialmente la cooperación del gobierno de Holanda en los proyectos de apoyo tecnológico y socioeconómico a pequeños y medianos productores de plátano, yuca y ñame en la costa norte por un valor cercano a los cuatro millones de dólares. ¡Este generoso aporte es la mejor seña de confianza en la región!

    El sueño de un agro moderno y competitivo está a nuestro alcance. ¡Con el trabajo de todos vamos a lograrlo! ¡Aquí en la tierra del “sombrero vueltíao”, hemos dado un importante paso que nos acerca a ese nuevo y próspero campo colombiano!

    No puedo dejar Cereté sin antes señalar, que en Códoba he encontrado todo el apoyo ciudadano para el Referendo . Los cordobeses me han demostrado que quieren la opción renovadora del cambio, que están dispuestos a decir Sí en la lucha contra la corrupción y Sí al cambio en las costumbre políticas. ¿Ustedes quieren estos cambios? ¿Están de acuerdo con esta gran reforma de las costumbres políticas del país? Yo sé que Sí. !Ustedes tienen las llaves! ¡No dejen que se las quiten!

    ¡Ese es el cambio que estamos proponiendo a los colombianos!

    Muchas gracias.


    Lugar y fecha

    Cordoba, Colombia
    3 de mayo del 2000

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