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  • CON EL RESPALDO DE LOS HECHOS, ESTAMOS INVIRTIENDO EN EL CAQUETÁ

    “Hay hombres que luchan un día y son buenos; hay otros que luchan unos años y son mejores; pero hay los que luchan toda la vida: ¡Esos son los imprescindibles!”

    Con estas palabras tomadas de Bertolt Brecht quiero rendir un homenaje, el más sincero homenaje de Colombia, a la memoria de dos hombres cuyo asesinato aún nos estremece, como si el eco de los disparos cobardes todavía resonara en estas calles: Guillermo León Agudelo y Alfredo Abad López.

    Ellos practicaron, con dedicación y profesionalismo, una de las carreras más nobles del mundo, que, en Colombia, por obra de unos pocos desadaptados, se ha convertido en una de las más riesgosas: el periodismo.

    Los que temen a la verdad, los que no creen en los valores de la democracia, los que buscan la oscuridad para completar sus planes siniestros, son los que atentan en nuestro país contra la luz del periodismo. Pero nunca van a poder acallarnos, porque en las columnas de los diarios, en las emisoras, en los noticieros, siempre habrá nuevos colombianos dispuestos a denunciar, con la voz firme de la honestidad, a los corruptos y a los violentos.

    Las balas de los asesinos serán las semillas de miles de periodistas que se alzarán con la voz de los caídos. Por eso, como Presidente, como colega, pero sobre todo como colombiano, extiendo al periodismo del país, a Florencia, a la tierra del Caquetá y muy especialmente a sus familias, que hoy sufren el dolor de una ausencia injusta, mi más cálido abrazo de condolencia.

    Estamos trabajando y seguiremos trabajando por la paz y contra la violencia, ¡y no van a poder callarnos! ¡Nunca callarán al periodismo de Colombia!

    Apreciados amigos:

    Hace más de un año vine a Florencia y presencié las imágenes desoladoras de los estragos producidos por las interminables lluvias que ocasionaron el represamiento y la posterior avalancha de la quebrada la Perdíz y del Rio Hacha. La ciudad se vio devastada por la furia de las aguas y el lodo que cubrió barrios enteros de los sectores más vulnerables, afectando alrededor de 2.600 familias, destruyendo 520 viviendas y averiando  otras 800.

    Desde ese entonces mi gobierno se puso en la tarea de brindar soluciones a estos colombianos que se quedaron sin techo. Al día siguiente de la tragedia otorgamos 70 millones de pesos para atender las necesidades inmediatas y coordinamos la entrega de la ayuda enviada por otros organismos como la Unicef y la Dian, los cuales donaron albergues temporales y víveres para las personas más afectadas por las inundaciones.

    Si bien logramos obrar con prontitud para aliviar los estragos de las lluvias, nuestro compromiso con Florencia debía ser mayor. Por eso vengo hoy de nuevo a Florencia a presenciar y a verificar personalmente los adelantos de nuestros compromisos.

    Primero que todo, estoy muy satisfecho de ver los avances del proyecto “Ciudadela Habitacional Siglo XXI”, el cual comenzará a entregar soluciones de vivienda a partir del año entrante.

    Para cumplir nuestras metas, hemos asignado este año 400 subsidios por un valor total de 2.000 millones de pesos. Estas viviendas darán techo a las familias más necesitadas, que con paciencia han esperado la acción de sus gobernantes.   Adicionalmente, el Fondo Nacional de Regalías aprobó 325 millones de pesos para la construcción de redes de colectores, conexiones domiciliarias y emisario final del sistema de alcantarillado para la Ciudadela Habitacional que hoy visitamos.

    En términos de construcción de vivienda,  hemos entregado al departamento del Caquetá en los dos últimos años 1.090 subsidios de vivienda por un total de 6.000 millones de pesos, beneficiando también a los habitantes de los municipios de Belén, Curillo, El Paujil, Puerto Rico, San Vicente y Valparaíso.

    ¡Lo que queremos y lo que estamos logrando, apreciados amigos, es que cada vez haya más caqueteños con su casa propia!

    Por otra parte, la Red de Solidaridad Social viene desarrollando con éxito su Plan Integral de Atención al Indígena. En este sentido, la Red ha invertido, desde 1998, 1.368 millones de pesos para brindar asistencia a diferentes comunidades indígenas en materia de alimentación, salud, recreación y actividades productivas. Quiero resaltar que el esfuerzo de los gobiernos locales ha sido de vital importancia para el desarrollo de estos programas.

    También somos conscientes de la necesidad de dotar de mejores telecomunicaciones al departamento. Para ello, en desarrollo del Programa Compartel de la Agenda de Conectividad que estamos implementando por toda Colombia, se instalarán en el Caquetá, durante los próximos cuatro meses, 108 puntos de teléfonos públicos comunitarios en diferentes localidades que actualmente no cuentan con el servicio.

    Por otra parte, en materia de telefonía domiciliaria se atenderán 14 localidades del departamento, instalando aproximadamente 1.110 líneas. Y en cuanto a internet, instalaremos centros de accesos comunitario en las 16 cabeceras municipales del departamento, los cuales operarán a tarifas sociales de 1.500 pesos la hora.

    Para cumplir con este cometido de conectividad, la inversión prevista en el Caquetá por el Gobierno Nacional se estima en 12.700 millones de pesos, beneficiando a 143.000 personas, quienes podrán finalmente tener fácil acceso a un sistema de telecomunicaciones para estar en contacto con Colombia y el mundo.

    ¡Queremos un Caquetá comunicado y moderno, y para eso estamos trabajando!

    Pero comunicación, amigos caqueteños, ustedes lo saben mejor que nadie, también son vías, también son las carreteras que ustedes necesitan con tanta urgencia. Y por eso estoy aquí hoy para traerles las buenas noticias que ustedes estaban esperando desde hace tanto tiempo.

    ¡Vamos a construir la carretera Altamira-Florencia-Suaza! Tenemos asegurados ya 26.527 millones para el próximo año y buscaremos los recursos para la continuidad de la obra en el 2002. ¡Vamos a cumplir –no les quepa duda- con esta justa demanda de los caqueteños!

    Pero las noticias no paran ahí. También quiero decirles que vamos a meterle el hombro al tramo Villa Garzón-San José-Florencia de la carretera Mocoa-Pitalito, y que asignaremos el próximo año 25.450 millones de pesos para este proyecto.

    Estas dos carreteras forman parte del programa “Vías para la Paz”, que es una de las herramientas de nuestra “Caja de Herramientas para la Paz”. Como se ve, no son sólo símbolos: Con carreteras como éstas estamos frenando a los violentos, estamos generando progreso y estamos creando empleo en la región.

    Pero hay más: Destinaremos 6.000 millones de pesos para el mantenimiento y mejoras de la carretera Neiva-San Vicente del Caguán, y 1.500 millones para la carretera Florencia-Río Caguán.

    ¡Nuestro compromiso con el Caquetá es total! Ustedes lo están comprobando y lo van a vivir aún más con la realización de estas obras fundamentales.

    Queridos amigos de Florencia y del Caquetá:

    Hace 86 años, cuando mi abuelo, Misael Pastrana Pastrana, fue uno de los primeros cinco concejales de Florencia, él decía que esta tierra estaba destinada a ser “un centro de cultura y trabajo” e hizo un llamado a sus habitantes para “laborar por su engrandecimiento y prosperidad”. Hoy, cuando tengo el privilegio y la enorme responsabilidad de orientar, como Presidente, el destino de 40 millones de compatriotas, comparto el pensamiento de mi abuelo con cierta  preocupación, pues ha pasado un largo tiempo y, a pesar de los avances y de la gestión de los gobiernos, los problemas del Caquetá siguen siendo muchos y significan un reto para sus futuros gobernantes.

    No obstante, hoy, con gran satisfacción, puedo afirmar con el respaldo de los hechos que estamos invirtiendo en el Caquetá. Puedo decirles que este año que termina hemos invertido 104.000 millones de pesos en este departamento, y que, conjuntamente con el esfuerzo de los gobiernos departamentales y locales, hemos trabajado en equipo para sacar adelante proyectos indispensables para su desarrollo.

    En estos momentos, cuando la situación fiscal del país es tan compleja y requiere de grandes sacrificios, tanto de la nación como de las administraciones locales, es crucial que los escasos recursos sean invertidos en proyectos imprescindibles para el desarrollo de las comunidades locales, brindando así soluciones a sus necesidades mas sentidas.

    Trabajando juntos estamos logrando más y mejores oportunidades de progreso para el Caquetá y sus habitantes

    Pero nuestro compromiso con esta bella tierra, de paisajes diversos llenos de verdor y caprichosa geografía, no se detiene ahí. Con la llegada de nuestra Empresa Colombia al Caquetá, estamos buscando que la comunidad se siente a pensar en sus propias necesidades. ¡Ojo!: No las de los corruptos, sino las de la gente.

    Aquí en Florencia, por ejemplo, ya la comunidad ha priorizado la construcción de las redes de distribución del acueducto de los barrios Ventilador y La Florida por un valor total de 400 millones de pesos que se ejecutarán bajo el estricto control de los mismos beneficiados, quienes tienen el deber de garantizar un proceso transparente y eficiente.

    ¡La Empresa Colombia es de la gente del Caquetá y trabaja con y para la gente del Caquetá!

    Apreciados amigos:

    Es bueno poder contarles, también, que hoy mismo estaremos inaugurando el puente Fray Doroteo de Pupiales sobre la Quebrada la Perdiz, con el cual se le brinda un homenaje al fundador de esta ciudad denominada por él como Florencia, para recordar la belleza y variedad de flores que adornan esta hermosa región del país.

    No podemos olvidar que fue un día de navidad, un 25 diciembre hace 98 años, cuando ese humilde nariñense servidor de Dios bautizó esta ciudad, congregando alrededor de ese bello nombre que es Florencia a los pobladores que en aquel entonces comenzaban a trabajar por el Caquetá.

    ¡Con este puente, Florencia sigue avanzando sobre las aguas del progreso!

    En memoria del padre Fray Doroteo; en memoria emocionada de mi abuelo, que trabajó por esta tierra; en memoria de Guillermo León Agudelo, de Alfredo Abad López, y de tantos otros que hoy no están, pero que siempre quisieron esta “tierra de promisión”, seguiremos trabajando y luchando por la querida Caquetá.

    Porque Caquetá se merece todo, hoy estamos aquí de nuevo para decirles ¡presente! y para acompañarlos en las malas y en las buenas.

    Muchas gracias


    Lugar y fecha

    Florencia, Caquetá

    20 de diciembre del 2000

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