• Banner textos

  • EL CAMBIO ES INAPLAZABLE

    Discurso del presidente Andrés Pastrana Arango,en el acto de lanzamiento del libro “Un porvenir para Colombia” de Francisco Posada de la Peña.

    Santafé de Bogotá, 10 de diciembre de 1998.

      Cuando el vicepresidente de la República Gustavo Bell, me informó que la familia Posada Carbó estaba organizando este acto de lanzamiento de los discursos, escritos y documentos de trabajo que Pacho –como cariñosa- mente todos llamábamos a Francisco Posada de la Peña- elaboró durante su candidatura a la Presidencia de la República en 1997, y que querían que los acompañara en el mismo, no dudé un instante en aceptar.   Vengo aquí como Jefe de Estado, como hombre público, como ciudadano, y como amigo a rendirle un tributo a Francisco Posada de la Peña, un colombiano ejemplar digno de los más altos reconocimientos que una sociedad pueda otorgarle a uno de sus miembros. Considero que es parte de mis deberes oficiales como Presidente asistir a este acto, en virtud del cual se le entregan a los colombianos el pensamiento lúcido y profundo de uno de los hijos de la Patria más queridos y admirados en los tiempos recientes.

    Pacho Posada fue en vida, efectivamente, uno de los dirigentes más brillantes que tuvo la Nación. Son contadas las personas que pueden mostrar una trayectoria pública tan completa, y tan exitosa a la vez, como la que hasta último momento ostentó Pacho. Su aspiración presidencial era la culminación lógica y natural de quien siempre consideró un deber ineludible poner al servicio del país su capacidad de trabajo, su experiencia, y sus conocimientos.   Para los filósofos de la antigua Grecia y de Roma no existía mayor prueba de las virtudes de un hombre, y más noble amor que aquel que se profesaba por la Patria, porque ésta encierra en sí la familia y los amigos, el círculo más cercano de nuestras vidas. Por la Patria, decía Cicerón, qué hombre de bien dudará exponer su vida si con esto le puede ser de provecho? Pacho siempre amó la Patria como el que más. Desde sus primeros cargos públicos, hasta su aspiración presidencial, jamás dudó en que se debía a los demás, y que sólo en función de la Patria que lo vio nacer su periplo vivencial cobraba sentido.

    La publicación póstuma de los últimos trabajos de Pacho es por ello ape- nas la continuación obvia de su compromiso profundo y sincero con Colombia. En sus escritos vemos esa preocupación por darle al país un rumbo diferente al que traía, un afán por despertarle la conciencia a los colombianos de que era un imperativo ético cambiarle el destino a la Nación si queríamos que ella sobreviviera al nuevo milenio. En ello, como en mu- chos otros aspectos políticos e ideológicos, coincidíamos Pacho y yo: el cambio era inaplazable. Un Porvenir para Colombia es el testimonio de un colombiano ejemplar que se resistía a ver disolver al país. Escritos durante el segundo semestre de 1997 sus mensajes continúan siendo válidos y lo serán hasta cuando no le devolvamos a Colombia un rumbo cierto hacia el futuro, hasta cuando no hagamos de ella una Nación digna, próspera y pacífica. Para mí es ciertamente un formidable reto, al cual le estoy entregando todas mis ener- gías, volver realidad esos anhelos yesos legítimos deseos que inspiraron hasta sus últimos días a Pacho. Los colombianos pueden estar seguros que no desfalleceremos en esa tarea, por la memoria de nuestros antepasados que también lo dieron todo por la Patria.

    Son muchos y variados los motivos de agradecimiento que tanto el país, como yo particularmente, tenemos y tendremos para siempre con don Francisco Posada de la Peña. Sus sabios, desinteresados, y acertados consejos formaban parte de un patrimonio colectivo al cual apelábamos todos aquellos que veíamos en él un paradigma de hombre de Estado y ciudadano. Ahora, si bien no lo tendremos personalmente, su legado aquí impreso nos servirá para consultarlo cuando lo necesitemos. Que sea este libro también una fuente de inspiración para quienes se inician en la política, ahí podrán apreciar como se conciben los problemas públicos, como se concibe una política de Estado.   En nombre del pueblo de Colombia quiero rendirle un tributo de admira- ción a Francisco Posada de la Peña por toda su vida, su pensamiento, y su obra. Gustavo y yo sabemos el compromiso que tenemos con él y no lo defraudaremos. Gracias a Judy, a Claudia, a Francisco y a Eduardo por esta amable invitación, y gracias por ser la feliz continuación de Pacho, padre y esposo sin par.


    Lugar y fecha

    Bogotá, Colombia
    10 de diciembre de 1998

    Destacados

    publicaciones recientes

    Relacionados

    Deja un comentario

    Copyright2021 Biblioteca Presidencial Andrés Pastrana | All Rights Reserved