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  • INAUGURACIÓN DE LA RED DE JARDINES SOCIALES DEL DISTRITO CAPITAL DE SANTA FÉ DE BOGOTÁ

    Ojalá pocos niños corrieran el triste destino de Oliver Twist.  No queremos otros niños que, como éste entrañable personaje de Charles Dickens,  crezcan en medio de paredes mohosas  y que duerman en medio de ataúdes de olmo. No queremos, definitivamente, niños alimentados a fuerza de panes secos y de la leche agria  que es el maltrato y el desamor. La literatura, en este caso como en tantos otros, nos enseña a no olvidar a quienes han sido hijos de la desgracia.

    Como Presidente de la República no deseo que los niños descritos por Dickens en sus novelas recorran nuestras calles. Ya desde mi discurso de posesión yo señalaba la importancia de un Estado comprometido con la justicia social y, por eso mismo, furiosamente opuesto a la miseria y a la exclusión.

    Para tal fin he incluido, como parte esencial de los planes del gobierno, la atención y la protección a los menores de edad. Bien vale recordar, entonces, algunos de los  esfuerzos de la Presidencia de la República, en coordinación con entidades tan importantes como el Instituto Colombiano de Bienestar familiar o las Cajas de Compensación familiar, para lograr un país de verdaderos niños y no, bajo el agobio de la miseria y de la violencia, de ancianos de ocho o diez años.

    Como parte del Plan Nacional de Desarrollo figura, por ejemplo, el programa “Haz Paz”. Con el objetivo de prevenir la utilización de la violencia como medio para resolver los conflictos familiares, este proyecto en marcha prevendrá los terribles destrozos sociales que causa el maltrato infantil y, en el lamentable caso en que ya el mal haya sembrado su semilla, atenderá oportunamente a las víctimas.  Mediante campañas pedagógicas, detección y seguimiento de casos -en coordinación con la Fiscalía y la Policía Nacional- e investigación científica, se está colaborando así para que las manos, en la familia, sirvan para celebrar la paz de los abrazos y no para  desplegar la ira de los puños.

    De igual manera, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, con el “Programa de desayuno y almuerzos escolares”, demuestra el innegable interés del gobierno en la niñez.  A diferencia de Oliver Twist, quien, en el mejor de los casos, debía resignarse a una lánguida sopa de harina, nuestros muchachos recibirán desayunos y almuerzos balanceados durante su jornada escolar. Más de 1.700.000 en las mañanas y 700.000 en las tardes se están viendo beneficiados por esta iniciativa. De este modo ampliamos, de paso, el Plan Nacional de Alimentación y Nutrición, gracias al cual se les está  otorgando a 3 millones de niños un suplemento alimentario y se han entregado más de 1.000 toneladas de fríjol de soya como suplemento de alto poder nutritivo.

    Es bueno saber, por otra parte, que Colombia es un país considerado como pionero mundial en el campo de la vacunación de nuestros niños. Pese a las severas restricciones financieras, mi gobierno ha garantizado para este año los recursos necesarios para intensificar el Programa Ampliado de Inmunizaciones, con el objetivo de lograr a corto plazo una cobertura de por lo menos el 90% de toda la población infantil.

    También, a través del Despacho de la Primera Dama, se ha impulsado el programa de “Ludotecas”. Consciente de cómo el aprendizaje no es más que otra forma de jugar, Nohra ha contribuido a la implementación de 13 de estos centros, donde en medio de computadores, bibliotecas y teatrinos con títeres parlanchines, los niños desarrollan sus talentos. Bien ha señalado nuestro Nóbel, Gabriel García Márquez, cómo ellos portan un poder casi mágico de soñar que, gracias al peso de las rutinas escolares y, en ocasiones, de la incomprensión de los mismos padres , se suele perder. Con la colaboración de la empresa privada esperamos construir en el país por lo menos 35 de estos fértiles cultivos de imaginación.

    Asimismo, en ese decidido gesto de compromiso nacional y de apoyo internacional que es el “Plan Colombia”, se contempla la financiación de un programa de subsidios destinados a las familias más pobres.  Orientado principalmente a las mujeres jefes de hogar, el plan atacará problemas críticos como la deserción escolar, a través de la concesión de becas educativas, o la desnutrición materno infantil, por medio de ayudas para mejorar la calidad de la alimentación. Con mínimas condiciones para hacerse beneficiario, tales como la certificación de asistencia a las clases y la aprobación del año escolar o, para el segundo proyecto, el cumplimiento del esquema básico de vacunación y la asistencia a periódicos exámenes médicos, más de 90.000 hogares mejorarán sin duda su nivel de vida cada año.

    ¡Estas, definitivamente, no son políticas pobres para pobres sino acciones en grande para colombianos dignos de los mayores beneficios¡

    Queridos amigos:

    Para mí es muy satisfactorio acompañar hoy al Alcalde Mayor de Santa Fe de Bogotá, Doctor Enrique Peñalosa,  en la inauguración de la Red de Jardines Sociales del Distrito, la cual es otra de las obras destinadas al cuidado de los colombianos más vulnerables. Unos 200 jardines infantiles serán inaugurados en la ciudad con un costo de 50.000 millones de pesos y con el respaldo institucional de entidades de tanta tradición en el tema social como lo son Cafam, Colsubsidio, Comfenalco, Afidro y Compensar. Sin duda alguna, ésta es una muestra de cómo es posible mediante una organizada concertación -en este caso realizada entre las instituciones mencionadas y entidades estatales como la Alcaldía, la Consejería Presidencial para la Política Social y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar-  llegar a acuerdos no sólo bien estructurados sino, a la vez, garantes del bien común.

    De este modo, evitaremos que vuelvan a ocurrir sucesos tan lamentables como los acontecidos, hace sólo algunas semanas, en el barrio Eduardo Santos. No podemos permitir que los niños sean objetos de la violencia física o de esa otra violencia espiritual, pero no menos terrible, que es la discriminación. Por eso mi gobierno ha incluido la financiación de este programa, con el objeto de garantizar su permanencia y ampliación, en la actual reforma tributaria que cursa en el Congreso. Los legisladores, muy seguramente, comprenderán también que la protección de los niños, antes que cualquier carretera, que cualquier puerto, que cualquier arma, es una prioridad inapelable.

    El filósofo Platón alguna vez dijo que los hombres tenían hijos para poder sentirse inmortales. La única forma, decía él, de vencer la muerte y la caducidad de la vida humana, era alimentar el ciclo infinito de las generaciones. Si ya tomamos la decisión de perpetuarnos, si ya hemos decidido que el futuro sepa de nuestra existencia, debemos asumir la responsabilidad de tener una inmortalidad digna y mejor que nuestro presente.

    Dejar más Oliver Twist en el mundo no sería un buen legado para la eternidad.

    Muchas gracias


    Lugar y fecha

    Bogotá, Colombia
    4 de agosto del 2000

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