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  • MENSAJE POR MOTIVO DEL XI CONGRESO COLOMBIANO DE PUBLICIDAD

    Una revolución tiene lugar en la actualidad. No tiene que ver con el derrocamiento de un sistema político o con la desintegración de un país. Hace parte de una invención,  comenzó en silencio y ahora está conquistando todos los rincones del mundo.

    Un científico en el Amazonas acaba de terminar un experimento y envía un mensaje relacionado con los resultados de la investigación; dentro de unos minutos sus colegas alrededor del mundo conocerán el experimento y discutirán el proyecto, al instante.  En Bogotá, un ciudadano paga todos sus servicios públicos ingresando al sistema bancario en red y alguien más realiza  una denuncia por el hurto de su automóvil, a través de un ordenador.

    ¿Qué tienen en común todos estos ejemplos?…que están sucediendo en Colombia gracias  a la Internet,  el más revolucionario invento, que  en la actualidad está desdibujando el paradigma de la precisión, los costos, el tiempo y el espacio de nuestras comunicaciones.

    Para todos es claro que desde la revolución industrial en el siglo XIX, no se presentaba una transformación tan impresionante en las relaciones humanas como la que ocurre en el nuevo milenio con la difusión del conocimiento y el manejo de la información.

    Somos los protagonistas de una de las más grandes revoluciones que se hayan producido en el sistema de las comunicaciones. En el interactuar de nuestras empresas, de nuestros centros de educación y de nuestra cultura, los sueños de Julio Verne, Arthur Miller, Albert Einstein y Mc. Luhan se están haciendo realidad.

    A través de una enciclopedia virtual, de una página Web o de una teleconferencia, cada vez más colombianos viajan  en el  tiempo y  recorren distancias a la velocidad de la luz.

    Desde esta perspectiva, visitar la Capilla Sixtina, sin estar en Roma; hablar con una estrella de cine, adentrarse en los inventos de Leonardo Da Vinci o realizar la venta de una compañía, será cada vez más fácil.

    En sólo cinco años, la revolución digital ha resultado ser el fenómeno de más rápida expansión en la historia de las comunicaciones. Los adelantos que la han hecho posible no sólo han contribuido a que se produzcan cambios en el terreno de la información, sino que también han propiciado un desarrollo en la economía, el cual se ha visto reflejado en los mercados financieros, en las innovadoras formas de comercio y las nuevas posibilidades para los consumidores.

    Ante este panorama real, tenemos un consumidor virtual que, sin distinción de raza, credo o educación, busca en la información personalizada una forma de interactuar con los servicios, bienes y productos que más respondan a sus expectativas.

    Gracias a las opciones que presenta la red, los consumidores se han convertido, a su vez, en creadores de su propia sensibilidad y han sentido la necesidad de reconstruir las informaciones proporcionadas por otros.

    Ante el advenimiento de este novedoso panorama de las comunicaciones nuestra percepción de la realidad está cambiando, por ende, la percepción de los mercados y de los productos que hacen parte de ellos. Nuestro deber consiste en potenciar las habilidades de la creación bajo la forma de los nuevos medios.

    En este contexto y para estar al día, el  Estado Colombiano está trabajando fuertemente en la implementación de la Agenda de Conectividad.

    Sacar el pasaporte, pagar los impuestos, poner un denuncio, tener la posibilidad de discutir sobre temas de interés público con los personajes de la vida nacional, serán algunos de los procesos que el Estado desarrolle con efectividad y eficiencia, mediante el diseño de este proyecto.

    Aludiendo a las palabras de Tomas Alba Edison, cuando decía que la creatividad consistía en 1% de inspiración y  en un 99% de transpiración, podemos ratificar nuestro interés y el esfuerzo por encontrar y potenciar toda la capacidad de la infraestructura informática y de telecomunicaciones,  para que el conocimiento deje de ser un privilegio y se convierta en un derecho.

    Estamos facilitando la infraestructura para que todos los medios informativos tenga una de las mayores coberturas en la historia del marketing en Colombia.

    Nuestra creatividad consiste en la habilidad de manejar las ventajas que ofrece la tecnología de la información, como un nuevo escenario de competitividad, donde la empresa privada, las entidades del Estado, el comercio, la educación y toda la Nación colombiana, puedan tener  igualdad de oportunidades y encontrar mecanismos de participación y control social.

    Sabemos que mucha gente tiene miedo de escuchar, porque lo que escucha los hará cambiar. Por ello hago un llamado para que el desconocimiento del nuevo modelo de negocios, las dudas sobre las garantías de seguridad, la privacidad de las transacciones, la confidencialidad de la información corporativa y los derechos de autor,  sean  preocupaciones y retos, para todas las empresas aquí presentes.

    Somos conscientes de que el acceso a una comunicación inmediata y menos costosa, influirá en el desarrollo económico e industrial del país. Tenemos la gran empresa de convertir a Colombia, al final del 2.004,  en el país  líder de América Latina en cuanto a desarrollo y utilización del  comercio electrónico.

    Amigos empresarios,

    La publicación en medios electrónicos es un hecho irreversible que cada vez más nos acerca a la utopía renacentista de “la ciudad del sol” de Campanella, donde la urbe en espiral es un espacio de encuentro, para que  cada quien aprenda virtualmente lo que desee, en el orden que lo crea conveniente y durante el tiempo que decida dedicar, más allá de cualquier restricción.

    Esta es una valiosa oportunidad para que la publicidad pueda  materializar los mundos de su creación en el hiberespacio.

     “Los ideales de un país se pueden deducir de sus anuncios”, afirmaba un conocido anunciante al principio de nuestro siglo. En este sentido, a través de sus mensajes, Colombia tendrá la posibilidad de creer en la paz, en la biodiversidad que nos rodea, en los miles y miles de rostros anónimos de la alegría y la esperanza, que tanto necesitamos y que podemos construir, en los productos que ustedes  proyectan.

    “Cuando se proclamó que la biblioteca abarcaba todos los libros, la primera impresión fue de extravagante felicidad, todos los hombres se sintieron señores de un tesoro intacto y secreto”, decía en sus “Ficciones” Jorge Luis Borges, anticipándose a las dimensiones de esta red de redes.

    Ahora nos corresponde a nosotros descubrir las potencialidades de esta gran biblioteca virtual, para que la  publicidad  pueda ayudar a tomar decisiones inteligentes, agregar valores a los productos, a la relación con los mercados y al país.

    Cuenten con el Gobierno Nacional, para hacer de Colombia una vitrina de oportunidades. Desde los programas y las acciones emprendidas por mi Gobierno, estamos preparando el advenimiento de una nueva generación empresarial, con muchos más conocimientos de las nuevas tendencias de negocios electrónicos, y dispuestos a construir empresas con un fuerte componente tecnológico que nos permitan trazar en Colombia, la red virtual y real del progreso.

    Por eso, desde este evocador marco histórico de Cartagena de Indias, donde ustedes tendrán la oportunidad de deliberar acerca de uno de los paradigmas más trascendentales del milenio, tendremos la oportunidad de cambiar el enfoque del lente hacia el futuro.  Después de mucho tiempo, estamos viendo por primera vez lo que hay ante nosotros; así como una vez  Galileo se detuvo ante los movimientos pendulares de la naturaleza y Copérnico delante de las estrellas.

    Con certeza, hoy, desde la reflexión y el análisis, alimentaremos la idea de que un descubrimiento aporta algo más que mayor conocimiento: desplaza toda la red del conocimiento.

    Muchas Gracias.


    Lugar y fecha

    Cartagena, Colombia
    11 de octubre del 2000

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