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  • PLAN COLOMBIA, PLAN CONTRA EL NARCOTRÁFICO PERO, SOBRE TODO, PLAN SOCIAL PARA NUESTRO PAÍS

    COLOMBIANOS:

    El viernes pasado, el Congreso de los Estados Unidos en pleno, y como resultado de la gestión del gobierno colombiano para promover la tesis de la responsabilidad compartida frente al problema mundial de las drogas, aprobó una partida de más de 900 millones de dólares para entregarle a Colombia, con el fin de apoyarnos en varios frentes de trabajo orientados fundamentalmente a la lucha antidrogas y a crear las condiciones necesarias para estimular en nuestro país, dentro de un marco de justicia y equidad social, el desarrollo, la paz y la convivencia.

    ¡Esta es una noticia sin precedentes, pues se trata, sin lugar a dudas, de la mayor asistencia económica que haya recibido Colombia en toda su historia!

    Este primer aporte de dinero que llegará al Plan Colombia marca un punto muy alto en la tarea de reconstrucción de la imagen de nuestro país en el exterior, y es una muestra excepcional de la confianza y el apoyo con que hoy contamos en el mundo.

    Este dinero será el primer paso en firme para la erradicación definitiva de la droga y el comienzo de la batalla final contra el narcotráfico en nuestro país; dinamizará la economía, contribuirá al fortalecimiento del Estado y sus instituciones democráticas, y nos traerá empleo, progreso y un nuevo desarrollo con justicia social.

    Estos más de 900 millones de dólares son equivalentes a cerca de 2 billones de pesos colombianos, oígase bien, ¡dos millones de millones de pesos que no tendremos que pagar!, que llegarán a nuestro país en los próximos días y que destinaremos, entre otras cosas, a lo siguiente:

    Una parte se asignará a la compra de 60 helicópteros que reforzarán los equipos de nuestras Fuerzas Militares y de Policía, permitiéndoles una mayor eficacia en la lucha contra el narcotráfico, mayor rapidez de movimientos y respuesta en caso de ataques y, sin duda, un mejor cubrimiento y protección desde el aire en todas las zonas de siembra.

    La Policía Nacional recibirá, además de 14 de los helicópteros ya mencionados, 150.000 millones de pesos para su fortalecimiento, que no es otra cosa que más dinero destinado a acabar para siempre el cruel negocio del narcotráfico en nuestro país.

    Para operaciones antinarcóticos y para la formación de un ejército especializado, tecnificado y altamente entrenado en la lucha contra este grave problema de las drogas y su erradicación definitiva, emplearemos  más de 500.000 millones de pesos y dispondremos para ello de los mejores hombres de nuestras fuerzas armadas, capacitados y probados en el tema de los derechos humanos.

    Pero lo más importante es esto: Todos estos programas de lucha contra el cáncer del narcotráfico se complementarán con programas sociales de gran alcance, para proteger y darle oportunidades a la población afectada por este fenómeno, desde los campesinos cultivadores hasta la población desplazada por la violencia, y con programas para la protección de los derechos humanos y el fortalecimiento de la justicia.

    En total serán cerca de 500.000 millones de pesos que destinaremos a estos programas, lo cual constituye, hasta ahora, la más grande asistencia social que haya recibido Colombia en toda su historia. Nuestro país será otro –no les quepa duda- después del Plan Colombia: más justo y más humano.

    Es así como destinaremos 150.000 millones de pesos a programas especiales de sustitución de cultivos y nuevos desarrollos, en las regiones de más alta siembra de plantas de coca y amapola, para beneficiar y generar nuevas oportunidades de trabajo lícito a los campesinos que voluntariamente se acojan a los programas de erradicación, y 80.000 millones de pesos irán a ayudar a los desplazados por la violencia en las diferentes regiones del país, a quienes trataremos de devolver poco a poco a sus tierras, en mejores condiciones de las que dejaron cuando salieron y sin los peligros que los obligaron a abandonarlas .

    Y finalmente, de este primer dinero que llega al Plan Colombia, destinaremos 260.000 millones de pesos para el fortalecimiento de la justicia y para el desarrollo de programas especiales de defensa y protección de derechos humanos en las regiones más afectadas por la siembra, la producción y el tráfico de drogas.

    Colombianos:

    Nuestro país ha sido un desafortunado protagonista mundial del negocio de la droga. Miles, tal vez millones de personas en el mundo entero se han visto gravemente lesionadas: familias destrozadas por el consumo y la adicción de alguno de sus miembros. Cuántos inocentes muertos, cuántos niños abandonados por tener a sus padres en las cárceles, cuánta corrupción sembrada y cuánto dinero desperdiciado en gustos extravagantes y la compra de conciencias que, en medio de la ambición o el miedo, caen en la tentación del soborno y se dejan comprar o pagan con su vida.

    Este proyecto de reconstrucción social y de lucha frontal contra el narcotráfico, que desde los inicios de mi gobierno he liderado ante la comunidad internacional, es el primer paso que entre todos daremos en la lucha contra la erradicación de este mal que afecta al mundo entero.

    Mañana, en Madrid, se reunirán los 15 países de la Unión Europea, Suiza, Noruega, Japón, Canadá, algunos países hermanos de América Latina y las principales entidades financieras internacionales, que también han escuchado y valorado nuestros argumentos y nuestra lucha. De ellos esperamos, con confianza, una asistencia por un monto similar a la norteamericana, que irá dirigida en su totalidad a programas sociales, de desarrollo alternativo, de fortalecimiento de la justicia, de ayuda a los desplazados y de derechos humanos.

    El Plan Colombia es un plan contra el narcotráfico pero también es, fundamentalmente, un plan social para nuestro país, y no podemos dejarnos engañar al respecto.

    En total, el Plan contempla más de 2.000 millones de dólares para programas de sustitución de cultivos, con apoyo social; de atención a los desplazados, y de derechos humanos. Y además incluye un Fondo de Emergencia Social por más de 900 millones de dólares que se destinará a tres programas esenciales: “Manos a la Obra”, para realizar obras de interés social para las comunidades, generando al tiempo más de 250.000 empleos; “Subsidios a las familias más pobres”, que entregará recursos a cerca de 90.000 familias por año, siempre y cuando cuiden de la salud y la educación de sus hijos, y “Capacitación a los Jóvenes Desempleados”, con el que esperamos capacitar y generar oportunidades de trabajo a cerca de 100.000 jóvenes de bajos recursos.

    ¡Si esto no es un Plan social, no sé qué puede serlo!

    Queridos compatriotas:

    El mundo nos apoya, como jamás había ocurrido en toda nuestra historia. Los recursos empiezan a llegar y serán gastados con transparencia, ante los ojos de todos, con la participación de organizaciones comunitarias y no gubernamentales, como lo estamos haciendo en el Eje Cafetero, donde los resultados se ven y nadie roba un peso a sus hermanos necesitados.

    Este es un momento histórico de nuestra vida como nación, que marcará un giro fundamental para dejar de ser un país señalado por el narcotráfico y convertirnos en un país próspero, con desarrollo y con mayor justicia social.

    Hagámonos eco de esta buena noticia, y empecemos desde ahora a construir ese mejor futuro para todos.

    Que Dios los bendiga. Y que Dios me bendiga.

    Buenas noches.


    Lugar y fecha

    Bogotá, Colombia
    6 de junio del 2000

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