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  • POLÍTICA INTEGRAL PARA LA TRANSFORMACIÓN DE PUTUMAYO

    Me siento muy feliz, de verdad muy feliz, de estar hoy en el querido Departamento del Putumayo, un Departamento que merece un futuro de prosperidad y de tranquilidad como todas las regiones de Colombia, y por el cual estamos trabajando con verdadera decisión.

    Estamos haciendo mucho por el Putumayo, en todos los frentes, y si he venido hoy en esta jornada de dos días de trabajo es para supervisar personal y directamente el estado de las obras y programas que venimos adelantando.

    Venimos a trabajar y a impulsar el trabajo por este Departamento. Y así como lo hago hoy, regresaré en un tiempo máximo de 6 meses para comprobar los avances, y para recorrer todavía más municipios.

    Me niego rotundamente a considerar al Putumayo como una zona del país contaminada por la violencia y el narcotráfico, sin futuro.

    El Putumayo por el que estamos trabajando, el Putumayo que estamos construyendo entre todos, debe ser un nuevo Putumayo tranquilo y sin coca.

    El hecho de que Colombia luche, como lo viene haciendo, para enfrentar el problema mundial de las drogas; el hecho de que se enfrente con coraje a este problema, no significa que vayamos a tener un Putumayo postrado y derruido por la violencia.

    ¡Todo lo contrario! El Putumayo que surgirá de nuestro trabajo común será un departamento modelo de construcción social y de óptima utilización de sus recursos.

    El Putumayo que estamos promoviendo es un departamento donde los ciudadanos puedan prosperar de una manera sencilla y legal, y puedan vivir con tranquilidad y seguridad. Porque una sociedad sin paz, sin seguridad y con hambre es una sociedad sin futuro.

    Y lo que nos convoca aquí ¡es el futuro del Putumayo!

    Para alcanzar estos objetivos he dispuesto la aplicación de una política integral, sin antecedentes en la historia de este departamento, para que comencemos a recorrer el camino que nos lleve, en un tiempo corto, a que el Putumayo deje de ser un sinónimo de aislamiento y soledad en Colombia.

    Para avanzar con firmeza en este sendero que nos hemos trazado, estamos trabajando en dos frentes: Por una parte, la construcción de una gran cantidad de obras de infraestructura de beneficio para la población y, por otro lado, garantizando la posibilidad de un ingreso legal a aquellos campesinos e indígenas que hoy viven del cultivo de la coca.

    En cuanto a las obras de infraestructura hemos dispuesto recursos por más de 50.000 millones de pesos para realizarlas. Es así como ya se están ejecutando y van a comenzar a ejecutarse por todo el departamento obras de acueducto y alcantarillado, escuelas, proyectos de electrificación, mejoría de aeropuertos, vías de comunicación, dotación y reparaciones de hospitales y centros de salud, y facilitación de teléfonos y centros de internet comunitarios.

    Precisamente un objetivo primordial de esta visita es constatar que todo lo que debe estar en ejecución se esté adelantando efectivamente en beneficio de todos los habitantes del Putumayo, de forma que podamos garantizar que en 6 meses, cuando regrese, lo que hoy se comienza a ejecutar será una realidad palpable y promisoria.

    A estos recursos se suma la pavimentación de importantes vías tales como la carretera Mocoa-Pitalito, una obra que ya se encuentra en ejecución desde hace un mes y donde se pavimentarán 60 kilómetros de extensión, con una inversión de 70.000 millones de pesos, la mayor parte de los cuales provienen de un  crédito de la Corporación Andina de Fomento.

    Decir Mocoa-Pitalito es lo mismo que decir Mocoa-Colombia, porque esta carretera eliminará para siempre la soledad del Putumayo, comunicándola con los centros de consumo de todo el país.

    Y para seguir luchando contra esta soledad, esperamos que al final del año estén ya en proceso de contratación la carretera Mocoa-San Francisco, que conectará al Putumayo con Nariño y especialmente con el puerto de Tumaco, convirtiéndose en su salida al Océano Pacífico, y la carretera Mocoa- Puente Internacional San Miguel, que conectará Putumayo y, a través de él, al centro y el oriente de Colombia con la vecina República del Ecuador.

    Pero no sólo hablamos de vías principales, sino de todas aquellas que beneficien a las pequeñas poblaciones. Por eso para Villa Garzón también es una buena noticia que en un mes y medio más o menos deberá estar finalizado el puente metálico sobre el río Guineo, en el cual se invirtieron más de 400 millones de pesos.

    La población del Putumayo, sus líderes comunales y sus autoridades tienen el deber de ejercer una cumplida veeduría, para que todas las obras que estamos adelantando o que vamos a adelantar se realicen con total eficiencia y transparencia.

    El segundo gran frente que estamos trabajando en el Putumayo es el de los pactos sociales de erradicación voluntaria de cultivos ilícitos.

    El 15 de agosto del año pasado dispuse la constitución de estos pactos como una opción fundamental dentro de lo que es la nueva iniciativa contra el narcotráfico, porque siempre he estado convencido de la urgencia de responder con herramientas sociales y no represivas al problema social que hay detrás de la coca.

    Si en los últimos ocho años han crecido los cultivos ilícitos en nuestro país, esto significa que debemos agregar a la estrategia de fumigación un mayor fortalecimiento en la labor de interdicción que corta los múltiples circuitos del narcotráfico y un impulso decidido a los programas de erradicación voluntaria de cultivos ilícitos. La interdicción y la erradicación voluntaria a través de Pactos Sociales que garanticen una nueva fuente de ingresos a los campesinos e indígenas ¡cumplirán papeles protagónicos en nuestra estrategia contra el narcotráfico!

    Hasta el momento hemos firmado 21 pactos, que han beneficiado a más de 20.000 familias y que representan cerca de 16.000 hectáreas que dejarán de estar destinadas a sembrar la coca y pasarán a producir productos lícitos de beneficio para el Putumayo y todos los colombianos.

    La meta es firmar cuando menos 31 Pactos Sociales que abarquen un número superior a las 26.000 familias y una cantidad de hectáreas erradicadas voluntariamente superior a las 25.000.

    Lo que buscamos con estos pactos es promover un desarrollo regional integral que genere verdaderas alternativas de ingreso en el mediano y largo plazo. Para ello, al tiempo que campesinos e indígenas erradican manualmente sus cultivos de coca, el Gobierno se ha comprometido a garantizar su seguridad alimentaria, a capacitarlos y a financiar sus nuevos proyectos productivos.

    Sin embargo -y esto lo debemos tener claro- una cosa son los campesinos y los indígenas, y otra los narcotraficantes que promueven grandes cultivos o nuevos cultivos de coca, generando un grave daño ambiental. Para combatir estos delincuentes estamos concentrando la acción contundente de los organismos de seguridad.

    Así, con una política de erradicación de la coca que involucre un compromiso social con la población del Putumayo y también una acción contundente contra los narcotraficantes, vamos a derrotar este flagelo y a limpiar de una vez y para siempre la imagen del Putumayo, para que se conozca al fin como un departamento de progreso, de paz, de oportunidades y de grandes riquezas naturales.

    ¡El Putumayo cumplirá su palabra y Colombia le cumplirá al Putumayo! Este Departamento tiene el reto de demostrar que sí puede librarse del estigma de la droga y será el mundo entero, no sólo Colombia, el que le reconozca y le agradezca su coraje.

    Con lo que estamos haciendo hoy en el Putumayo estamos comenzando a erradicar el odio, que es el funesto aporte de los violentos, y lo estamos cambiando por esperanza y acción social.

    En Putumayo estamos comenzando a aplicar un inmenso programa social que transformará su cara ante el mundo. Tenemos que hacerlo bien, para luego expandir esta experiencia a otras zonas del país.

    Este es el primer paso para lograr lo que todos queremos: ¡Un Putumayo tranquilo y sin coca! ¡Una Colombia tranquila y sin coca!

    Apreciados amigos de Villa Garzón y del Putumayo:

    Como ustedes saben, estamos dando a todo el país una excelente noticia. Y he querido entregarla personalmente a las gentes de Villa Garzón.

    La buena noticia es que las “Herramientas para la Paz” ya están en marcha, ya están funcionando, y que están a disposición de municipios como Villa Garzón, para ayudar a aliviar las necesidades de los más necesitados.

    Con estas Herramientas estamos trabajando para generar empleos, para recuperar la economía, para hacer que el campo crezca cada día más, para ayudar a los colombianos afectados por la violencia y para fortalecer la paz.

    Tenemos muchos programas, todos muy importantes, que su alcalde ya conoce y que él y la misma comunidad tienen que aprovechar.

    Algunos de ellos son “Familias en Acción”, “Jóvenes en Acción”, “Empleo en Acción” y “Vías para la Paz”. ¡A estos 4 programas de alto impacto social vamos a dedicar nada menos que 1.8 billones de pesos!

    Hablemos un poco de estos programas que harán historia en Colombia y muy especialmente en el Putumayo:

    Primero que todo: ¿Qué es “Familias en Acción”?

    “Familias en Acción” es una iniciativa de mi gobierno gracias a la cual vamos a entregar subsidios directos en dinero a las Familias que estén inscritas en el nivel 1 del Sisbén, es decir, a las familias más pobres de los pequeños municipios de Colombia.

    ¿Y cómo vamos a hacer esto? En primer lugar vamos a entregar un subsidio nutricional para los niños menores de 7 años, para complementar su alimentación durante la etapa más importante de su crecimiento.

    El subsidio será de 40.000 pesos mensuales por niño, y para ganarlo la madre debe garantizar que lo esté llevando a sus controles médicos de crecimiento, desarrollo y vacunación.

    ¿Y qué hay para los niños entre los 7 y los 18 años? A ellos les vamos a entregar un subsidio escolar de 12.000 pesos mensuales para los que estén estudiando entre 2º. y 5º. de primaria, y de 24.000 pesos mensuales para los que estén estudiando bachillerato, durante 10 meses al año.

    Para ganar este subsidio escolar, la madre debe probar únicamente que los niños están asistiendo cumplidamente a su colegio.

    Yo sé, amigos de Villa Garzón, que estos recursos adicionales que vamos a entregar a las familias más pobres, que quieran y cuiden a sus hijos y que procuren que tengan buena salud y vayan a la escuela, serán una ayuda fundamental para criar cada vez mejores colombianos.

    Éste es un programa especial que nunca se había aplicado en Colombia y lo estamos haciendo porque sabemos que ¡lo primero son nuestros niños!

    ¡Formar niños sanos y que asisten a la escuela es hacer paz y futuro!

    ¡Qué bueno poder decir hoy que los que queremos paz estamos construyendo un mejor mañana en Villa Garzón! ¡Un mejor mañana para los niños de Villa Garzón!

    Aquí no más se inscribieron para este programa 1.262 familias, de las cuales falta que 231 acrediten sus documentos o la certificación del Sisbén.

    A las que faltan por completar los requisitos, yo las invito a que se apresuren a conseguirlos, inscribiendo a sus hijos en el registro civil y obteniendo la certificación del Sisbén, para que pronto se hagan beneficiarias de este programa.

    Pero la buena noticia, la excelente noticia, es que 1.031 familias de Villa Garzón sí cumplieron con sus requisitos para acceder a “Familias en Acción” y que ya comenzarán a recibir los subsidios nutricionales y escolares para sus hijos.

    Son cerca de 94 millones de pesos mensuales que vamos a comenzar a girar a Villa Garzón para que lleguen directamente a los más necesitados de este municipio.

    Y esto que estamos haciendo hoy en Villa Garzón va a llegar también, con seguridad, a cerca de 500 municipios del país, con una inversión de 400 mil millones de pesos. Mañana mismo estaremos entregando 1.393 subsidios en Puerto Asís, así como también están comenzando a llegar los subsidios a Orito y Sibundoy.

    En total, vamos a llegar con este programa a un millón de niños y a 330.000 familias. Hoy lo digo en el verde Putumayo: ¡Estamos sembrando futuro por toda Colombia!

    Pero hablemos de más programas de las Herramientas para la Paz:

    Con el programa de Empleo en Acción vamos a apoyar, con una inversión de 400 mil millones de pesos, proyectos comunitarios, creando 300.000 empleos transitorios. Son proyectos que significarán, además, una mejor calidad de vida para las comunidades más pobres.

    Con el programa Jóvenes en Acción, con una inversión de 140.000 millones de pesos, daremos capacitación y, por lo tanto, oportunidades de empleo a 100.000 jóvenes colombianos de pocos recursos económicos.

    Y con el programa Vías para la Paz pavimentaremos más de 1.000 kilómetros de carreteras, con una inversión de más de 800 mil millones de pesos. Ya hablamos de algunas carreteras primordiales para el futuro del Putumayo. ¡Esas son carreteras de Vías para la Paz!

    Así, con proyectos concretos, con obras que se comienzan a ver, con apoyos directos, vamos a hacer del Putumayo un Departamento modelo del cambio en Colombia.

    Vamos a construir entre todos ¡un Putumayo tranquilo y sin coca!

    Muchas gracias.


    Lugar y fecha

    Villa Garzón, Putumayo
    17 de mayo del 2001

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