Doctor
JUAN MANUEL SANTOS CALDERON
Presidente de la República
Ciudad
Señor Presidente

Tan pronto las Farc entregaron al general rehén, el señor Presidente de la República correspondió el gesto con una propuesta de amnistía para los delitos relativos al narcotráfico del grupo rebelde. El tema de las drogas ilícitas -que el gobierno daba por resuelto en La Habana- despertó esta vez, por razón de la extemporánea iniciativa presidencial, la indignación nacional.

Ya sea como pago del rescate de un general o claudicación de principios ante la guerrilla para lograr su firma a cualquier costo, el acto presidencial constituye una vergüenza. El amparo del narcotráfico bajo la sombrilla del pretexto político es la genuflexión del estado colombiano ante el poder del crimen organizado.

La excluyente y sectaria política de diálogo del señor presidente y sus amigos – en contravía de la gran mayoría del país- es cada día más débil ante los enemigos del estado. Sumada a las concesiones territoriales de las zonas de reserva y políticas de las circunscripciones para las Farc, la amnistía al narcotráfico acerca cada día más al país a la firma de un acuerdo peligrosamente desfavorable para nuestra democracia.

El espacio para un real diálogo nacional en torno a la paz se estrecha, pero nunca es tarde para comprender que sin él no hay paz duradera posible.

Ruego respetuosamente, por lo tanto, al señor Presidente, considerar la posibilidad de oír a los colombianos más allá de su círculo personal para rectificar oportunamente el curso del proceso de entrega y del nuevo mandato que comienza mal.

Sin otro particular, me suscribo del señor Presidente.

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Lugar y Fecha

Bogotá, Colombia
9 de diciembre del 2014