La bancada parlamentaria del Partido Conservador Colombiana deja constancia ante el Congreso de la República y ante el país todo de su respaldo incondicional a la persona y legado de los ex presidentes Belisario Betancur Cuartas y Andrés Pastrana Arango, ilustres copartidarios que realizaron, cada uno en su tiempo y circunstancias, una importante obra de gobierno que merece el reconocimiento y gratitud de la nación.

Belisario Betancur y Andrés Pastrana, como Jefes de Estado, adelantaron, con el respaldo mayoritario del pueblo colombiano, los dos esfuerzos más grandes jamás llevados a cabo para alcanzar la paz con las guerrillas de las FARC y el ELN.

Si esto no fue posible, no fue por su causa sino por culpa de la intemperancia de los grupos armados ilegales, que desperdiciaron estas oportunidades de lograr la paz y prefirieron el camino del terrorismo y el narcotráfico.

Programas sociales como los de Vivienda sin Cuota Inicial y la Universidad a Distancia, en el gobierno Betancur, o el componente social del Plan Colombia, conformado por programas como Familias en Acción, Jóvenes en Acción, Empleo en Acción y Manos a la Obra, en el gobierno Pastrana, dejaron una huella de progreso y justicia social en el país.

Con alegría constatamos que el presidente Uribe haya dado continuidad y convertido en políticas de Estado iniciativas de la importancia de Familias en Acción y Jóvenes en Acción.

Como representantes de un partido que ha sido siempre adalid de la paz, pero también del orden y la autoridad, nuestros ex Presidentes lucharon con denuedo para mantener el orden público.

Andrés Pastrana inició y puso en marcha el fortalecimiento de la Fuerza Pública que hoy permite los positivos avances de que disfrutamos todos los colombianos.

En su periodo se incrementó el pie de fuerza combatiente en un 60% y el número de soldados profesionales en un 150%. Se cuadruplicó el número de helicópteros artillados y se dotó a la Fuerza Pública de cerca de 100 helicópteros para transporte de tropas. Se creó la Fuerza de Despliegue Rápido -Fudra-, la Brigada Fluvial y la Brigada Antinarcóticos; se dio nueva vida a la Infantería de Marina, y comenzaron los batallones de alta montaña.

Es cierto que se hizo una apuesta inmensa por la paz, como lo pedía entonces el pueblo colombiano. Pero ese esfuerzo por la paz no significó el compromiso de la soberanía nacional ni la entrega incondicional de un territorio.

Por el contrario, gracias a la recuperación de las relaciones internacionales que se logró bajó su administración, se propinó la más fuerte derrota política a las FARC, dejándolas aisladas internacionalmente y declaradas como terroristas por la Unión Europea.

Además, se puso en marcha la recuperación de la economía; se bajó la inflación a cifras de un solo dígito; se logró disminuir las tasas de interés en más de 30 puntos, con lo que se reactivó el crédito y se estimuló la inversión; se evitó una crisis sistémica en el sector financiero; se salvó la vivienda a cientos de miles de colombianos, y se crearon los instrumentos legales que posibilitaron la recuperación de las finanzas territoriales y de muchas empresas en peligro.

Adicionalmente, se diseñó el Plan Colombia, que garantizó la cooperación efectiva contra el narcotráfico de la administración Clinton en los Estados Unidos, y que hoy es continuado por los gobiernos del presidente Uribe y el presidente Bush con igual entusiasmo.

Como conservadores, expresamos nuestro orgullo por la labor de gobierno de nuestros ex Presidentes, rechazamos las afrentas a su dignidad, y les manifestamos, con firmeza y convicción, nuestro total respaldo y admiración.

Lugar y Fecha

Bogotá, Colombia
2 de octubre de 2007