“Un gran acuerdo nacional por la justicia es más importante que firmar la paz”: Andrés Pastrana

POR:
JORGE CANTILLO BARRIOS

El expresidente cree que “necesitamos un gran acuerdo nacional por la justicia”.

El expresidente Andrés Pastrana Arango habló con EL HERALDO sobre la crisis de la justicia en el país, el proceso de paz en La Habana y su nuevo rol dentro de la Comisión Asesora para la Paz. Sobre este último tema dijo que el senador Álvaro Uribe Vélez debe hacer parte de esta delegación.

En su visita a Barranquilla Pastrana participó este martes como conferencista invitado en la Cátedra Europa, evento organizado por la Universidad del Norte.

P. ¿Qué mensaje le puede enviar al expresidente Uribe que está renuente a integrarse a la Comisión?

R. Yo creo que el presidente tiene que hacerle una invitación formal al expresidente Uribe, así como lo hizo conmigo. Lógicamente en política los líderes tenemos que tomar macrodecisiones, esta es una macrodecisión política que hay que tomar y yo del presidente Uribe entraría y fijaría las posiciones al interior como lo hemos fijado. Creo que lo importante es poder desde el interior fijar nuestra posición y buscar entre todos la mejor paz.

P. ¿Por qué decidió aceptar integrar la Comisión Asesora para la Paz, usted que ha sido un opositor al proceso de La Habana?

R. No es que haya sido el principal opositor, pero tengo reservas en ciertos temas. Primero las reservas especiales campesinas con autonomía. Segundo, el tema del narcotráfico: ¿las Farc nos entregarán rutas, dinero, jefes de la droga y laboratorios? Tercero: ¿por qué piden circunscripciones especiales? Cuarto, las Farc deben entregar las armas, no hablar de dejación. En ese sentido he venido insistiéndole al presidente a que convoque a las distintas fuerzas, y después de recibir su invitación formal no podía ser ajeno yo a tratar de aportar a esa paz.

P. ¿Está de acuerdo con la decisión del presidente de suspender por 30 días los bombardeos?

R. No considero que el Gobierno haya hecho un bien entregándole el arma más importante a la guerrilla que son los bombardeos. Creo que esa es una ventaja que no hay por qué entregársela a las Farc, la guerra en Colombia se ha ganado desde el aire.

P. ¿Qué modelo de justicia transicional debe implementarse para lograr la paz sin impunidad?

R. Ese es el gran problema, el modelo de justicia, y es que ya la justicia la pone el mundo y por eso creamos una Corte Penal Internacional. Ahí creo que debemos ponernos todos imaginativos y tratar de aportar, pero por ejemplo estoy totalmente en desacuerdo con la propuesta de César Gaviria.

P. ¿Cuáles son las principales diferencias entre los procesos del Caguán y La Habana?

R. Son distintos, especialmente en dos temas fundamentales. Uno, que las Farc ya aceptó estar vinculada al negocio de la droga, eso cambia totalmente el escenario porque pasa de ser un movimiento subversivo a uno narcoterrorista. Y dos, que el mundo cambió, y cambió porque estamos con la Corte Penal Internacional, entonces ya la impunidad, ya las ammistías, y las leyes de punto final dejan de existir. Ahí es donde está el corazón de la negociación, porque las Farc dicen que no van a pagar ni un solo día de cárcel y eso ya no puede ser. El gran error de las Farc es que aún no han entendido esto, algo que ya sabían porque en mi Gobierno se firmó el Tratado de Roma y fue algo que personalmente le expliqué a Marulanda y Tirofijo, que pueda que los colombianos los perdonáramos, pero ya la comunidad internacional tiene una serie de mecanismos que no van a permitir la total impunidad.

P. Usted que ha sido el presidente que más tiempo sostuvo un proceso de paz con las Farc, desde su experiencia, ¿cuáles son los principales aportes que le puede brindar al actual proceso?

R. Sin el proceso de paz de Pastrana no hubiera habido proceso de paz de Santos. Sin el Caguán no hubiera habido política de Seguridad Democrática y por consecuencia no hubiera habido Gobierno de Santos. En mi Gobierno hicimos dos cosas fundamentales, la primera fue derrotar políticamente a la guerrilla. Cuando terminaron en la lista de terroristas de Europa y los Estados Unidos ahí cambió exactamente su posición. El segundo gran acierto fue el fortalecimiento de nuestras Fuerzas Militares con el Plan Colombia, que le permitió al Gobierno Uribe implementar la política de Seguridad Democrática, y gracias al debilitamiento militar de las Farc, producto del Gobierno Uribe, es que la guerrilla llega nuevamente a la mesa en el Gobierno Santos.

P. ¿Por qué está en desacuerdo con la propuesta de César Gaviria de justicia transicional para todos los actores del conflicto?

R. Estoy totalmente en desacuerdo porque esa sería una ley de punto final. Yo pregunto, al empresario que financió masacres y al narcotráfico ¿por qué lo vamos a perdonar?, ¿la farcpolítica y la parapolítica por qué las perdonaríamos?, ¿por qué al señor Pablo Escobar, a quienes se vincularon al narcotráfico y financiaron campañas políticas los vamos a perdonar? Yo se lo he dicho al expresidente Gaviria y lo reitero aquí: expresidente estamos en un proceso de paz con las Farc y si vamos a buscar alternativas es con las Farc, tenemos que concentrarnos en eso, pero no vamos ahora a llegar al perdón y olvido del país frente a todo lo que sucedió en los últimos 25 años. Estoy absolutamente en desacuerdo con esa propuesta de ley de punto final de Gaviria.

P. ¿En dónde radican sus principales diferencias con Ernesto Samper?

R. En una muy sencilla, el narcotráfico se compró la presidencia de Colombia. Creo que no hay página más vergonzosa de la historia del país. Yo creo que nunca podré aceptar esto, por eso le dije después que ganara la presidencia en 1994: “Le reconozco el triunfo numérico, pero le desconozco el triunfo moral”.

P. ¿Cómo ve el desarrollo de la comisión de militares activos y qué tan importante puede ser para las negociaciones?

R. Lo que conocemos en el país es que están trabajando en el cese al fuego bilateral, o ya existe el cese al fuego bilateral, porque si hay cese de bombardeos, que es la mayor ventaja que tiene la fuerza pública sobre las Farc, estamos hablando de un cese bilateral. En segundo lugar, el presidente ha dicho que el futuro de las Fuerzas Armadas no es tema de negociación en la mesa, lo cual me parece válido, y posiblemente ese es el efecto que esté pensado el presidente, porque en este momento los generales Mora y Naranjo están participando en la mesa como plenipotenciarios, pero los temas que tienen que ver directamente con ellos no están en discusión.

P. ¿Considera como un punto positivo la comisión de militares activos?

R. Yo no la hubiera hecho. Durante el proceso en el Cagúan el mismo General Mora manifestó que era una indignidad sentar a militares activos con miembros de la guerilla, y por eso durante ese proceso se trabajaba en el desarrollo de documentos conjuntos con propuestas de las Fuerzas Militares desde la oficina del Alto Comisionado para la Paz. En todo caso la comisión está acordando el cese al fuego bilateral, no el futuro de las Fuerzas Armadas. ¿Por qué es necesario que militares activos viajen a La Habana para eso? Yo no lo sé, el presidente Santos tendrá sus razones.

P. ¿Es conveniente un cese bilateral antes de firmar un acuerdo final de paz?

R. Depende. ¿Dónde lo vamos a verificar? ¿Dónde se van a concentrar? ¿Cómo podemos verdaderamente validar ese proceso? No como lo que está pasando ahora mismo con los bombardeos, que le va a permitir a la guerrilla seguir exportando la droga, los laboratorios siguen, van a seguir sacando la droga por Venezuela y no tienen ese enemigo principal que es el aire, que fue lo que cambió la guerra en Colombia. Yo creo que esta ventaja no tenemos por qué entregarla, y si vamos a tener un cese al fuego bilateral, debemos implementar mecanismos efectivos para verificar su cumplimiento.

P. En Colombia estamos viviendo una crisis institucional por cuenta de los escándalos en las altas cortes. ¿Qué mensaje le puede dar a los colombianos que ya no saben en qué creer?

R. Tal vez esto que sucedió en la Corte Constitucional es peor que la toma del Palacio de Justicia. El gran acuerdo nacional que debe buscar el presidente hoy es sobre la justicia, porque si no hay justicia no habrá proceso de paz. Esa convocatoria de todos los partidos, movimientos, empresarios y altas cortes debe culminar en una verdadera reforma a la justicia, aquí hay que llegar al fondo porque tocamos fondo, esto que estamos viendo es lo peor que nos puede pasar en el país, una justicia corrupta o politizada en la que ya los colombianos no creen. Ese gran acuerdo nacional por la justicia es el legado más importante que puede dejar el presidente Santos, más que la paz, porque sin justicia no puede haber paz.

P. ¿Está usted de acuerdo entonces con la petición de renuncia al magistrado Jorge Pretelt?

R. El mejor bien que le puede hacer el magistrado al país, a la Corte Constitucional y a la justicia es retirarse. Posiblemente ya sea tarde: si todo el país le ha pedido que se retire y no lo ha hecho el que va a quedar mal es él. Yo personalmente creo que el magistrado Pretelt debería retirarse de la Corte y asumir su debido proceso sin su investidura de magistrado.

El HERALDO

 

Fecha

18 de marzo del 2015