Andrés Pastrana: “Es vergonzoso que no haya países que levanten su voz por lo que está pasando en Venezuela”

POR:
ANA NÚÑEZ

Los medios adversos de su país dicen que Andrés Pastrana nunca tuvo tanto respaldo político como hasta ahora, que abandera junto con otros exmandatarios latinoamericanos una campaña de apoyo político y mediático a la oposición venezolana. El ex- presidente Pastrana, que estuvo esta semana en nuestro país, responde que eso es falso, que él fue el candidato a la presidencia colombiana que obtuvo la más alta votación en la historia de ese país. “Como dice un amigo, el aceite flota”, afirma.

Años antes de ser Presidente, usted ejerció el periodismo, ¿tuvo una mirada distinta hacia la prensa durante su mandato por ello?

Claro, porque tiene uno el otro lado de la moneda. Pero a veces pasa también que los colegas se vuelven más duros con uno.

¿Eso pasó con usted?

No, no. La verdad es que yo siempre he sido un hombre al que le gusta recibir la crítica, que es lo más importante. Uno no puede encerrarse en sí mismo, que es lo que a veces nos pasa a los presidentes, que nos van cerrando, nos van cercando esos celos palaciegos que uno comienza a ver alrededor de la propia presidencia. Yo creo que eso es un poco la lucha que tenemos los presidentes siempre, que es cómo romper ese cerco.

Ahora que me habla de críticas, leí que usted es uno de los expresidentes de Colombia que acabó con un rechazo muy elevado. Tenía una aprobación de veintialgo…

Treinta…

…Y que era de las más bajas entre los presidentes salientes. ¿Por qué cree que pasó eso?

Porque me la jugué por la paz, hasta el último momento. Yo sacrifiqué hasta mi prestigio político en la búsqueda de la paz, cuando todo el mundo hablaba de romper… Posiblemente hubo un momento en que tenían razón en decir por qué no rompí, pero yo dije “démosle una oportunidad más a la paz”. Y claro, las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) me venían cerrando los espacios políticos y, bueno, al final se cerró el proceso desafortunadamente. Esto es a veces curioso. A mí me llama la atención, incluso he tenido confrontación con colegas periodistas que me dicen “es que usted fracasó en el proceso de paz”. Y es como si lo dijeran…

¿Regodeándose?

Sí, “este señor fracasó y miren lo que pasó”. Qué tristeza pensar así porque cuántas muertes nos hubiéramos evitado, cuántos secuestros. Pero no importa, yo digo que por el tema de la paz… el prestigio político al final uno se juega eso. Pero el país comienza a reconocer porque, así como pude terminar con un bajo índice de popularidad, hoy el país reconoce que gracias a Andrés Pastrana fortalecimos las fuerzas militares como nunca, que fue lo que le permitió a Álvaro Uribe la política de Seguridad Democrática. Sin Pastrana no hay Uribe y sin Uribe no hay Santos.

¿Cómo así?

Le explico, sin Plan Colombia, no hay Política de Seguridad Democrática, y sin Política de Seguridad Democrática era muy difícil…

¿…Era muy difícil que se llegue a este punto de negociaciones con las FARC que podrían alcanzar buen puerto?

Exacto. Eso lo dice Santos, eso lo dice Clinton, eso lo dicen los que han estado cerca. Tú tienes que ver la Colombia que a mí me toca recibir: el presidente de Colombia (Samper) sin visa en los Estados Unidos, éramos unos parias del mundo. Los cárteles de la droga se habían comprado la presidencia de Colombia, en la cabeza de Ernesto Samper. En los últimos siete meses de su gobierno habían secuestrado más de mil soldados y policías, un ejército absolutamente desmoralizado, las FARC crecían ante el mundo y vamos a hablar del tema económico….

Pero hace décadas que el problema más álgido en Colombia es el de las FARC, ¿no?

Es que esa era una parte de mi gobierno. Una parte del problema era la paz, pero el resto era salvar la economía del país. Y eso hoy se reconoce…

Pero también se insiste en que el proceso en el Caguán fue un fracaso.

No fue un fracaso. Si hoy algo reconoce la gente, es que durante más de 50 años, en Colombia había una estrategia: a las FARC sólo se le puede derrotar militarmente. Pero yo la cambié. Dije: vamos a derrotarla políticamente. Y las derrotamos políticamente. Terminaron en la lista de terroristas de Estados Unidos, Europa y Canadá, cuando eran los Robin Hood… Si usted lee el último correo de Manuel Marulanda (Tirofijo), él dice: “Pastrana nos derrotó internacionalmente”.

Pero al final el proceso quedó en nada, usted incluso dijo que “las FARC se habían aprovechado” de su buena intención…

Ahhh, hombre, claro que se aprovecharon de las buenas intenciones, porque no firmaron la paz. Se aprovecharon de las buenas intenciones del país, no de Andrés Pastrana. Imagínate tú, en este momento al proceso de paz en La Habana lo respaldan tres países: Chile , Venezuela y Cuba, como acompañantes. Nosotros tuvimos 30. Treinta países que creyeron en ese proceso de paz y a los que las FARC les falló.

Apenas el 2014, tanto usted como el presidente Uribe criticaban el proceso de paz que está llevando adelante el presidente Santos…

…Seguimos siendo críticos y muy críticos.

Pero ahora es parte de la Comisión Asesora para la Paz, nombrada por el presidente Santos.

Me acaba de invitar el Presidente y he aceptado por una razón: Yo le he venido insistiendo desde hace muchos años “Presidente, la paz no es de Santos, la paz no es de Pastrana, la paz no es de Uribe. La paz es de todos los colombianos y necesitamos que convoque al país”. El proceso de paz del presidente Santos lleva cuatro años. Las últimas encuestas dan que el 60 por ciento del país no está de acuerdo con el proceso de paz. Es muy triste pensar que el problema de la violencia es el problema más grave que hemos tenido los colombianos en los últimos 60 años y estamos divididos. Acá tenemos que estar todos unidos. Yo he sido siempre un hombre de paz, sacrifiqué hasta mi prestigio político por la paz, así es que le pregunté qué podemos aportar por la paz. El Presidente, entonces, crea una Comisión Asesora en la que todos mantenemos nuestra independencia. Yo entré a formar parte de una comisión de paz, no a ser parte de un gobierno. En eso el Presidente nos ha dicho “mantengan su posición crítica”, y la vamos a mantener.

Pero usted ya es parte del proceso. El presidente Santos ha conseguido dar legitimidad a estas negociaciones con su participación y la de otros líderes políticos.

O nosotros le hemos dado la legitimidad al proceso con nuestra participación.

Dígame cómo ha sido, ¿él lo ha logrado o ustedes se lo han concedido?

A ver, eso es lo que yo digo, porque hay colegas periodistas que dicen “oiga presidente Pastrana, usted se está montando al bus de la paz porque va bien?”. Yo lo que digo es, ¿por qué no pensamos que el proceso va tan mal que por eso nos han llamado? Pero de eso no se trata.

Las negociaciones en La Habana parecen ir bien, ¿no?

No.

¿No se está consiguiendo avances importantes, como este acuerdo de desminado con las FARC?

¿Pero quién propuso ese acuerdo? Los críticos. Mi partido. Marta Lucía Ramírez, que estaba aquí. Le dijeron “Presidente, dos temas que son fundamentales pedirle a las FARC: desminado y no reclutamiento de los jóvenes”. Entonces, fíjate. El gobierno también puede oír, y los únicos dos aspectos en los que hemos avanzado, no son propuestas de ellos. Aquí no se trata de si Santos invitó a Pastrana o a al general Samudio o al cardenal. No. Dentro de nuestro espíritu, queremos aportar a conseguir la paz para Colombia.

Publicaciones de apenas hace unos meses, en Semana Económica, decían que usted y el expresidente Uribe estaban empeñados en desestabilizar a Juan Manuel Santos.

Pero Semana es muy cercana al Presidente. El sobrino del Presidente es el director de Semana, además el sobrino preferido.

Pero usted era muy crítico y de pronto aceptó ser parte de la comisión. Hubo un giro…

Como le digo, yo he sido muy crítico al gobierno en muchas posiciones, por ejemplo con el tema de Venezuela. Como tú sabes, Juan Manuel fue mi ministro de Hacienda, pero yo soy muy crítico de la posición de Santos y en campaña dije que “Santos es Samper”, porque Santos promovió a Samper para Unasur, un Presidente que no tiene credenciales diplomáticas. Pero, una cosa que me olvidé mencionar esta mañana, en Colombia y creo que en toda la región, uno de los grandes retos de la democracia es que se está perdiendo la tolerancia inclusive entre partidos políticos. Hoy, cuando en el Perú o en Colombia un expresidente o un líder político opina distinto al gobierno, “ese es un apátrida, ese nunca está de acuerdo”. Entonces, se está acabando la política, porque la política es eso, la política al final es discrepar…

Es debatir.

Es debatir. Y cuando uno va a Europa, el ser jefe de la oposición es un título. Aquí te quieren liquidar, te quieren matar porque… “Ah, no. Pastrana opinó que no le gustaba la posición del presidente Santos con Venezuela, entonces es un apátrida”. Eso no es así, esa es la democracia, presentar tesis, propuestas, apoyar lo que está bien y criticar lo que está mal. Yo siempre he dicho, que si le va bien a los presidentes de nuestros países, nos va a ir bien a todos.

¿Cómo así un expresidente colombiano se convierte en uno de los principales opositores al régimen venezolano? El presidente Maduro lo ha acusado de golpista…

Dice que estoy financiado por el narcotráfico. Pobre… El presidente Maduro no ha tenido conocimiento de la historia de Colombia. No, no es que Andrés Pastrana, Sebastián Piñera o Felipe Calderón estemos en contra de Maduro, no. Lo que estamos es a favor de la democracia. Estamos a favor de la defensa de los derechos, estamos a favor de la libertad de expresión, de la independencia de los medios de comunicación, que es todo lo que se ha perdido en Venezuela. Esa es la función que nos corresponde. Yo soy parte del Club de Madrid, que somos como 90 ex jefes de Estado y de gobierno; igual de otro grupo que se llama Interacción, y nuestra misión es, precisamente, el fortalecimiento y defensa de la democracia.

Las opiniones sobre lo que pasa en Venezuela varían un poco. Usted dice que Latinoamérica ha abandonado a Venezuela, pero Unasur dice que la democracia es sólida.

Nooo, y que es “un ejemplo”, lo que es más vergonzoso todavía… (ríe) Que es un ejemplo de derechos humanos. En eso discrepamos y seguiremos discrepando con Unasur. Cómo pueden tener preso al alcalde de Caracas, elegido por voto popular. Violación a los estudiantes, violación a la libertad de expresión, violaciones a la independencia de comunicación… Es vergonzoso que no haya países que levanten su voz por la situación en Venezuela. Si firmamos la Carta Democrática, fue para defender todos esos principios que están siendo violados en este país. Lo que te estoy contando no lo leí en el Universal, no lo vi en NTN 24. No. Yo he estado ahí en enero.

Claro, pero Unasur, con la participación de su canciller, hizo este pronunciamiento la semana pasada.

Vergonzoso… No, ya dije: La página más vergonzosa de la diplomacia colombiana es la presencia de la canciller detrás del secretario de Unasur, diciendo que no hay violación de derechos humanos, que todo está perfecto en Venezuela. Quién puede dudar que Antonio Ledesma, Leopoldo López, Daniel Ceballos o los niños que están siendo torturados no son presos políticos. Hasta ellos mismos lo reconocen. El problema de Venezuela lo van a resolver los venezolanos. Nosotros lo que hacemos es defender la democracia.

¿Sí las cosas son así de claras, por qué los demás países no dicen nada?

Esa es la pregunta que nos hacemos los demócratas del mundo cuando vemos cómo y de qué forma se violan los derechos humanos en Venezuela y no pasa absolutamente nada. Yo me pregunto, ¿con quién de la oposición han hablado de la situación en Venezuela, si todos están presos, con excepción de María Corina? Acá tengo precisamente una carta de María Corina que no pudo venir porque tiene prohibido salir del país por haber hablado mal del régimen de Maduro. ¿Qué está pasando? Yo no entiendo de verdad, lo que está sucediendo en la región, que frente a una clarísima violación de la Carta Democrática que todos hemos firmado, nadie pida que se aplique. Esto convierte a los países en cómplices.

Presidente, ¿y su interés es puramente por la defensa de la democracia? ¿Qué lo acerca a esta causa?

La democracia, nada más. Qué me puede dar a mí Venezuela o qué le puedo dar yo a los venezolanos. Simplemente nuestro apoyo a ese respeto que debe existir. No más. Ese es el tema. Y eso es lo que hacemos permanentemente. Leopoldo López me ha dicho dos cosas, que muestre lo que está pasando y, lo segundo –y en eso la oposición ha sido radical– que cualquier transición en Venezuela tiene que ser dentro de la Constitución y la ley, nada por fuera.

Maduro dice que hablar de transición en Venezuela es hablar de un golpe de Estado.

Eso es lo que dice Maduro, pero si tú miras lo que está diciendo la oposición es “aplíquese la Constitución y la ley”. Si eso se hace, la revocatoria del mandato se demoraría un año, no es una cosa que se haría mañana. Lo otro es, como pide la oposición, que el Presidente renuncie porque se salió el país de las manos. Eso tampoco es nuevo. Cuando yo fui presidente de Colombia entre el 98 y el 2002, a mí me tocaron 3 o 4 presidentes en Argentina, 3 o 4 presidentes en Ecuador…

Acá en Perú también hubo una transición democrática por esos años.

¡En Perú! Pero todas fueron transiciones democráticas. Punto. De eso es de lo que se trata. Hoy estaba pensando en el foro que otra misión de expresidentes debería ir a Venezuela en compañía de la Cruz Roja y ver las condiciones de los presos políticos. Ojalá Venezuela encuentre la salida y regrese la democracia. Lo dijo hoy Mario Vargas Llosa: “A cuántas personas le dio asilo Venezuela durante las dictaduras y hoy nosotros le estamos dando la espalda”.

LA REPÚBLICA DE PERÚ

 

Lugar y Fecha

Perú
29 de marzo del 2015