“La hora de contar mi verdad”

El expresidente Andrés Pastrana lanzará un libro que levantará ampolla. Cuenta detalles inéditos de lo sucedido con el Proceso 8.000 y en los diálogos de paz del Caguán.

Elespectador

El expresidente Andrés Pastrana cuenta episodios personales de la historia de Colombia. / David Campuzano

Episodios de la historia de Colombia como la época del terrorismo, el Proceso 8.000 y los diálogos del Caguán han tenido como uno de sus protagonistas al expresidente Andrés Pastrana, quien ha sido objeto de constantes críticas. Afirma que lo que se ha dicho hasta ahora es sólo parte de la verdad y que llegó el momento de contar su versión.

Por eso editó el libro Memorias olvidadas, en el cual relata hechos no conocidos acerca de su carrera pública. Pastrana prefirió no referirse a los temas que mueven el panorama político en la actualidad y en entrevista con El Espectador aseguró que es necesario, como ejercicio de memoria histórica, contar lo que él conoce de episodios históricos de los que fue protagonista.

¿Por qué decidió editar su libro?

He sido protagonista de la historia política de Colombia y viendo eso en perspectiva recordé que el primer secuestro político que se dio en el país fue precisamente el mío, cuando los extraditables y el cartel de Medellín decidieron usar el secuestro como arma política, y me toca a mí. Segundo, el tema de los narcocasetes, eso cambió la historia política del país, un hecho que se dio cuatro días antes de las elecciones de 1994. Tercero, el proceso de paz es un proceso histórico en el país, el Caguán fue el que permitió que hoy el Gobierno esté negociando con las Farc. Desde hace 20 años la gente cuenta su historia, hoy voy a contar la mía.

¿Por qué considera que es momento de contar su versión?

Es una decisión personal, hay gente que escribe su historia tempranamente. Otros al final de sus días. Considero que el momento es este. Mi familia y amigos me recomendaban que contara la verdad, llegó el momento. Por ejemplo, cuando a mí me secuestraron me dieron un diario, ahí entendí que eso iba a ser para largo, ahí está mi vivencia personal, está todo. Nadie sabe quién me entregó los narcocasetes, eso está en el libro.

Son historias que ya se han contado, ¿no las podrían calificar como un refrito?

Cuando se quieren tapar las cosas, dicen que se trata de un refrito. De esta historia debe conocerse la otra parte, he esperado 20 años para contarla y eso es lo que estoy haciendo.

¿Pareciera que el libro estuviera hecho para responder las críticas?

No lo hice con esa intención, en el libro cuento las anécdotas. Muchos han dicho su verdad y para mí llegó el momento de contar mi verdad.

Esa historia empieza con su secuestro en 1988…

Un tema muy complicado, fue el primer secuestro político del país. Se buscaba hacer presión contra el gobierno para que tumbara la extradición. Mi papá era jefe de oposición y yo era el candidato con mayor posibilidad de ganar las elecciones a la Alcaldía de Bogotá, todos esos factores agravaban mi situación. Popeye, el jefe de sicarios de Pablo Escobar, me dice que es un milagro que esté vivo. Yo escribí mi secuestro, cuando salí le pedí a mi papá que escribiera lo que él vivió, hablé con mi secuestrador, y por ejemplo luego de mi liberación me enteré de que hay una persona pública que pedía que yo fuera asesinado. Eso está en el libro.

Usted fue alcalde de Bogotá cuando el país estaba incendiado. ¿Cómo fue su historia?

Vea lo que me tocó a mí, en agosto de 1989 mataron a Luis Carlos Galán, hubo 130 atentados y mataron a tres candidatos presidenciales. Mínimo había una llamada diaria en la que decían que me iban a matar.

¿Por qué continuó en la vida pública?

Cuando me preguntan por qué los colombianos hemos salido adelante. La respuesta es que pese a como estaban las cosas acá nos quedamos y en esta batalla seguimos adelante. Me quedé haciendo política porque era un compromiso con el país.

Una denuncia suya generó el escándalo del Proceso 8.000…

A cuatro días de elecciones nos enteramos de que el narcotráfico iba a llegar a la Presidencia. Hay gente que estuvo ahí que viene contando todos estos años su historia y es la hora de contar la nuestra. El narcotráfico se compró la presidencia de Colombia. El Proceso 8.000 fue un genocidio, matan al chofer de Horacio Serpa, matan al chofer de Santiago Medina, matan a Álvaro Gómez, el fiscal Gustavo de Greiff era el papá de la persona que recogía dinero para la campaña de Samper, hoy ese fiscal no tiene visa. El narcotráfico hábilmente dejó de matar y compró la Presidencia.

Las principales críticas contra usted son por el proceso de paz. ¿Cuál es su versión?

Ellos nos incumplieron desde el primer día, no fui ingenuo. Le dije a Manuel Marulanda que iba a tener un Ejército para la guerra y otro para la paz. Mientras negociamos yo estaba fortaleciendo el Ejército para la guerra. En 1998 no había Ejército y le dejo a Uribe el más fortalecido de la historia y afortunadamente él continuó con políticas como el Plan Colombia.

¿Considera que es injusto Uribe cuando critica su gobierno?

No es justo que el presidente Uribe critique mi gobierno, porque gracias a mí recibió un Ejército fortalecido, él logró lo que logró gracias a Pastrana. Las cosas buenas hay que continuarlas, yo inicié el Plan Colombia y todos lo han continuado.

¿Cuál es la lección personal que le dio el Caguán?

Aprendimos que negociar en medio del conflicto es muy difícil y lo que cerró el espacio político al final fue el conflicto. Yo le decía a Tirofijo que cada vez que hacía un atentado me cerraba una puerta. Eso fue lo que llevó a que no se avanzara más.

Las memorias de Andrés Pastrana

El próximo jueves el expresidente Andrés Pastrana presentará su libro Memorias olvidadas, en el que relata su versión sobre los acontecimientos históricos del país de los que fue protagonista y que asegura es el momento de contarla. Se trata de lo que el expresidente Pastrana ha denominado “episodios personales de la historia de Colombia relatados al periodista Gonzalo Guillén”, quien le ayudó a editar el libro. Pastrana asegura que las consecuencias de la publicación todavía no se pueden determinar, pero que hay protagonistas de la política colombiana que hoy se mantienen vigentes con viejas o nuevas máscaras.

Fuente: http://www.elespectador.com/noticias/politica/hora-de-contar-mi-verdad-articulo-460169

Lugar y Fecha

24 de noviembre del 2013