Alocución sobre el cumplimiento de su propuesta social

Colombianas y colombianos:

Primero que todo quiero compartir con ustedes la satisfacción por el buen comportamiento que ha tenido la economía en los meses de abril y mayo, lo que nos permite prever un buen crecimiento de la misma en el segundo trimestre.

El crecimiento de la demanda de energía, que es un gran indicador del crecimiento de la producción industrial, en abril, fue el más alto de los últimos 45 meses. Las licencias de construcción crecieron en abril cerca del 23% y continuaron creciendo de manera similar en el mes de mayo. Las exportaciones volvieron a crecer en abril y siguen con tendencia positiva. Los comerciantes, por su parte, reportaron mayores ventas en mayo de este año que en el mismo mes del año pasado. Las ventas de carros, particularmente, llegaron en mayo a niveles que no se veían hace mucho tiempo.

En suma: todo indica que la reactivación económica se consolida y que la economía colombiana, a pesar de la acción de los violentos contra el país, continuará creciendo y estable.

Esta noche sigo rindiéndoles cuentas sobre el cumplimiento de las diez propuestas para el cambio que les hice antes de ser Presidente de la República.

Mi quinta propuesta fue: “Vamos a ofrecer igualdad de oportunidades para lograr un Estado más humano”, y en ella me refería a temas primordiales como la salud, el apoyo a las mujeres, a la niñez, a la juventud y a los indígenas, entre otros grupos sociales de nuestra Empresa Colombia.

En el tema de la salud, que es de la mayor importancia, nos fijamos como meta aumentar su cobertura, para incluir a la mayor cantidad de colombianos.

Veamos todo lo que hicimos en este aspecto:

Mientras en 1998 había 20 millones 400 mil colombianos cubiertos por el sistema de salud, hoy tenemos 24 millones 400 mil. Es decir: ¡4 millones de colombianos que no tenían protección en salud antes de mi Gobierno, hoy sí la tienen! Para hacernos una idea, ¡es algo así como si la población entera de Antioquia entrara a disfrutar de servicios de salud!

Dentro de la nueva población beneficiada hemos dado prioridad a los más pobres y necesitados, para que hagan parte del régimen subsidiado y reciban el servicio de salud gratuitamente.

Miren estas cifras: De 8.5 millones de personas de bajos recursos que estaban cobijados por el régimen subsidiado en 1998 hemos pasado a 11.1 millones en el 2001 y alcanzaremos los 11.8 millones de afiliados este año. ¡3 millones 300 mil personas más que en 1998!

Es decir: ¡pasamos de una cobertura del 55% sobre la población más pobre, que teníamos en 1998, a una cobertura del 72% este año! Para lograrlo, invertimos en el mantenimiento y la ampliación de la cobertura del régimen subsidiado de salud ¡más de 5 billones de pesos!

Le dimos la mano a los hospitales públicos, muchos de los cuales han pasado por graves dificultades financieras. Durante mi Gobierno, les entregamos más de 850 mil millones de pesos destinados a su mejoramiento.

Además, extendimos el programa de vacunación a la mayor cantidad de colombianos, sobre todo niños, con una inversión total de 240 mil millones de pesos, gracias a la cual hemos logrado coberturas del 90% contra la tuberculosis, del 82% contra el polio, del 79% en la triple viral y del 78% contra la hepatitis B.

Con el apoyo entusiasta, el trabajo sin pausa y el compromiso de Nohra, impulsamos también, tal como me comprometí, nuevas políticas para proteger a las niñas y niños de Colombia.

Prometí poner en marcha un gran programa de nutrición escolar, ¡y lo cumplí! Con la buena gestión del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, hoy hay más de 2 millones 300 mil niños que reciben desayuno, refrigerio reforzado o almuerzo en sus colegios. ¡2 millones 300 mil estudiantes que pueden aprender más y mejor, gracias a una buena alimentación!

También con la iniciativa de Nohra hemos entregado más de 40 ludotecas, que son espacios de recreación y aprendizaje para los niños, en todos los departamentos del país; mediante ley, se institucionalizó el “Día del Niño” todos los meses de abril, y se construyó, a través de “Haz Paz”, una política de Estado contra la violencia intrafamiliar y el maltrato infantil.

Les prometí trabajar por una situación de mayor equidad para las mujeres de Colombia. Con el Programa de Apoyo a las Mujeres Microempresarias y la Ley de Apoyo a la Mujer Rural creamos nuevos instrumentos para favorecer a las mujeres que quieren adelantar proyectos productivos a través de microempresas, dándoles posibilidad para acceder fácilmente a préstamos.

Es importante resaltar en este punto que el 60% de las familias urbanas y el 40% de las familias rurales beneficiadas con subsidios para vivienda de interés social están encabezadas por mujeres. Asimismo, en programas de capacitación, como “Jóvenes en Acción”, el 63% de los jóvenes inscritos han sido mujeres. Además, debo resaltar que cerca del 40% de las personas que ocupan cargos directivos en las entidades del Estado también son mujeres.

Me comprometí a apoyar programas para la juventud colombiana. Por eso, a través del Programa Presidencial “Colombia Joven”, promovimos la elección de consejeros municipales de juventud , apoyamos y fortalecimos 70 casas de juventud y, por medio de las ferias nacionales de trabajo juvenil “Expocamello”, generamos nuevas oportunidades de desarrollo para cientos de empresas juveniles.

Trabajamos por la población indígena del país, ¡y le cumplimos! Durante mi periodo se constituyeron 106 resguardos indígenas y ampliamos otros 22 en beneficio de más de 14 mil familias, con un área superior a las 555 mil hectáreas de tierra.

A los resguardos les giramos, durante el cuatrienio, 240 mil millones de pesos por concepto de transferencias. Además, reglamentamos la figura de las Entidades Promotoras de Salud conformadas por cabildos o autoridades tradicionales indígenas, y hoy vemos ya 9 EPS indígenas funcionando.

También las comunidades negras del Pacífico colombiano han sido particularmente beneficiadas con la titulación de tierras por el Incora, como lo comenté en una anterior alocución, y hoy son orgullosos propietarios de sus predios.

En lo que toca al drama del desplazamiento, durante estos cuatro años hemos invertido más de 216 mil millones de pesos en atención a la población desplazada, sin contar la importante ayuda internacional. Por supuesto, nos queda mucho por hacer para devolver una vida digna a tantos colombianos víctimas de la violencia terrorista.

Tampoco olvidamos a las personas discapacitadas de Colombia. Entre otros aspectos, establecimos, en la ley que reglamentó los juegos de suerte y azar, que el 4% de los recursos provenientes de los mismos se destine a vincular al régimen subsidiado de salud a los discapacitados.

Avanzamos en sistemas como la telefonía social y la compra de equipos para hacer accesible la televisión a personas sordas, así como en la dotación de equipos a bibliotecas públicas para dar información a los invidentes.

Igualmente, Nohra promovió por todo el país los programas Colombia Camina, Colombia Oye y Colombia Ve con los cuales se dotó a miles de colombianos pobres de sillas de ruedas, muletas, audífonos y equipos especiales para personas ciegas.

Trabajé también para comunicar a los colombianos; para que no haya un solo campesino o indígena que tenga que caminar por horas para llegar a un teléfono o que no pueda acceder a la Internet. Con este objetivo, el Ministerio de Comunicaciones desarrolló, dentro de la Agenda de Conectividad, el programa Compartel. Hoy podemos decir que cumplimos con el ciento por ciento del objetivo planteado y que instalamos 6.745 puntos de telefonía en todo el país, así como 875 centros de acceso comunitario a Internet en igual número de municipios de menos de 10 mil habitantes.

En materia de acueducto y alcantarillado invertimos 2.3 billones de pesos para mejorar la gestión de las empresas prestadoras de servicios, y para mejorar la calidad y cobertura de los mismos. Apoyamos con recursos económicos para el logro de este objetivo a 213 municipios del país. Con esto, hemos beneficiado a cerca de 5 millones cuatrocientos mil colombianos en el Putumayo, el Magdalena Medio y el Pacífico colombiano, además de las zonas más necesitadas de ciudades como Cartagena, Barranquilla, Riohacha, Maicao, Buenaventura, Montería, Pereira y San Andrés, entre otras.

Asimismo, destinamos inmensos esfuerzos a llevar energía eléctrica a las zonas del país que no están interconectadas, como la región Pacífica, la Amazonia y la Orinoquia, garantizando recursos por más de 300 mil millones de pesos entre el año pasado y el 2007. Hoy ya se ven los resultados en todo el Putumayo y en Bahía Solano, en Chocó. También se tiene lista la interconexión entre Puerto López y Puerto Gaitán, en el Meta, y en pocos meses se podrá entregar la que llevará energía a San José del Guaviare. Además se está trabajando en llevar soluciones energéticas a Mitú, Puerto Carreño, Leticia y Guapi, entre otras poblaciones.

No puedo terminar este apretado, pero satisfactorio, recuento de trabajo social del Gobierno, sin referirme a algunos programas que forman parte del componente social del Plan Colombia.

Ya hablamos la semana pasada de “Vías para la Paz”. Déjenme contarles hoy cómo vamos en “Familias en Acción” y “Empleo en Acción”.

Con “Familias en Acción”, como ustedes saben, estamos entregando subsidios directos para alimentación y educación a las familias de estrato 1 de los municipios con menos de 100 mil habitantes en todo el país.

La meta, en el curso de los próximos dos años, es llegar a beneficiar a 330 mil familias y más de un millón de niños. Hoy, con inmensa alegría, puedo decirles que antes de terminar mi Gobierno estarán llegando cumplidamente los subsidios que les prometí ¡a 236 mil familias en 631 municipios de Colombia!

Con “Empleo en Acción”, entre tanto, hemos apoyado hasta ahora más de 3 mil 800 proyectos comunitarios, como la instalación de redes de acueducto y alcantarillado, la construcción de canchas deportivas, andenes, escaleras, vías peatonales o parques, entre muchos otros. Gracias a este programa, ¡hasta ahora hemos creado 180 mil empleos temporales por todo el país!

¡Así he cumplido y seguiré cumpliendo sin descanso hasta el próximo 7 de agosto mi compromiso social con los colombianos más necesitados!

Sobre este compromiso que hice con ustedes hace cuatro años hoy les rindo cuentas. Ahora les corresponde juzgar si les he cumplido o les he fallado.

Colombianas y colombianos:

No puedo terminar sin compartir con ustedes una excelente noticia que ocurrió ayer, como lo es el hecho de que la Unión Europea decidió incluir a las FARC en su lista de organizaciones terroristas.

¿Esto qué significa? Que las cuentas o recursos que las FARC tengan en cualquiera de los 15 países miembros de la Unión Europea, esos dineros que provienen del narcotráfico, del robo, del secuestro y de la extorsión, serán congelados y no podrán ser usados para sus fines criminales. Tampoco podrán seguir andando libremente por Europa, ni manteniendo oficinas de prensa o de relaciones internacionales en esos países, como si fueran una organización legal. En síntesis, serán perseguidos, porque el mundo entero está unido contra el terrorismo y el crimen.

Esta decisión es el producto de la intensa labor que llevé a cabo personalmente en mis recientes visitas a España, Irlanda e Italia, donde me reuní con los líderes de Europa, a quienes expliqué la forma en que las FARC y, en general, los grupos armados al margen de la ley están atacando al pueblo colombiano.

Ahora ya son dos grupos: las FARC y las Autodefensas Unidas de Colombia, los que pertenecen a la lista de terroristas en la Unión Europea. Esperamos que pronto todos los demás que insisten en atacar la población civil colombiana, como el ELN, se encuentren en la misma situación, como ya ocurre en los Estados Unidos.

Debo aclarar que el hecho de que se incluyan estos grupos en listas de terroristas no cierra los caminos a eventuales futuros diálogos de paz. Son ellos, ¡solamente ellos!, quienes tienen que abandonar el terrorismo para que el mundo deje de llamarlos y tratarlos como terroristas. Entre tanto, la noticia de ayer es, sin ninguna duda, un triunfo para todos los colombianos de bien que sufren los dolorosos efectos de la violencia de las FARC.

Que Dios los bendiga. Y que Dios me bendiga.

Buenas noches

Lugar y Fecha

Bogotá, Colombia
13 de junio de 2002