LOGROS EN EL EXTERIOR: DEMOSTRACIÓN PALPABLE DE LA CONFIANZA EN EL FUTURO DE COLOMBIA2017-12-18T11:48:40+00:00

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Alocución del Presidente Andrés Pastrana a propósito del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

Sé que en estos días cargados de muchas noticias buenas para nuestro país, los colombianos desean conocer un poco más sobre las características de los acuerdos que hemos logrado, especialmente con el Banco Mundial, con el Banco Interamericano de Desarrollo y con el Fondo Monetario.

De la decisión que tomé, al iniciar mi mandato de poner en orden la casa, ajustando los gastos y aumentando los ingresos del Estado y del convencimiento de adelantar una diplomacia presidencial activa han derivado los resultados señalados. Estos son, pues, el producto de un año de trabajo y de gobierno. Tenemos el respaldo de la comunidad internacional para adelantar nuestra batalla por la justicia social.

Desde luego hubiera sido más fácil tomar medidas que garantiza- ban una popularidad pasajera. Pero me negué a hacerla. Preferí enfrentar tiempos difíciles con carácter y decisión asumiendo las dificultades que traería.

No cabe ninguna duda de que los éxitos alcanzados durante la visita a los Estados Unidos son una demostración palpable de la confianza que existe sobre el futuro de Colombia. Creo que esta misma con- fianza es la que debemos tener los colombianos en nosotros mismos.

Además de la ayuda que estamos consiguiendo con los Estados Uni- dos y otros países amigos dentro de nuestro conjunto de estrategias llamado Plan Colombia, la financiación externa por cerca de 7.000 millones de dólares que obtuvimos en el día de ayer permitirá con- solidar nuestro anhelo de sentar las bases para el crecimiento sólido y duradero que genere empleo y bienestar para todos los colombianos.

Sé que ustedes se preguntan para qué nos sirven a los colombianos los recursos que obtuvimos. Antes que nada, déjenme decirles que gran parte de esos recursos están destinados para fortalecer nuestra economía y prevenir nuevas crisis. Así va a ser posible mantener las tasas de interés bajas tan necesarias para la generación de empleo.
La plata que conseguimos con el Fondo Monetario es un crédito que se utilizará sólo en caso de necesidad. No son recursos que se reciben y se gastan. Son dineros que sirven, por ejemplo, de la misma manera que se tiene un cupo en el fondo de empleados. O la plata que está en la alcancía. Está ahí. Pero si no hay que gastarla, mejor.

Si seguimos siendo cuidadosos en el gasto público, si no gastamos más de lo que tenemos, no va a haber necesidad de usar esos créditos y, por lo tanto, no habrá que pagarlos. Mantener esa política, que tantos beneficios nos ha dado, es una orden que he impartido a los altos funcionarios de mi gobierno.

De los recursos que hemos conseguido con el BID, el Banco Mundial, la Corporación Andina de Fomento y el Fondo Latinoamericano de Reservas utilizaremos unos 750 millones de dólares para lo que he llamado el Fondo de Emergencia Social. Estos son recursos para proteger a la población más pobre.

Estamos reforzando con ello nuestros planes para capacitación a los desempleados, salud y nutrición para todos, educación para los niños, atención a la tercera edad, a los minusválido s, a las madres cabeza de familia y los desplazados por el conflicto.

Esta red de protección desarrollará los programas contenidos en mi Agenda de Justicia Social destinada a garantizar el bienestar que se merecen mis compatriotas.

Los recursos conseguidos le darán, así mismo, un sólido piso financiero a nuestro Plan de Desarrollo “Cambioo para Construir la Paz”. Para obtener esta ayuda es que sirven los viajes presidenciales.

Sé que los tiempos siguen siendo difíciles para muchos. Oigo los llamados de mis compatriotas que aún no encuentran salida a sus afanes. Veo las caras angustiadas que se preguntan cuándo se aca- barán las carreras para sobrevivir.

Pues bien esta última semana hemos avanzado mucho en la dirección correcta.

El cambio de rumbo que imprimimos a nuestra economía empieza a dar resultados. Ya se empieza a sentir la mejoría de algunos sectores que, estoy seguro, se va a repartir en toda la sociedad.

Nos enfrentamos a grandes desafíos y los estamos venciendo. Para ello he contado con la comprensión de mis compatriotas, los países amigos y la ayuda del buen Dios de los colombianos que nunca nos ha olvidado.

Que El los bendiga. Que El me bendiga. Buenas noches.

Lugar y Fecha

Bogotá, Colombia
28 de septiembre de 1999