NUEVO ESPACIO PARA LA INVERSIÓN Y EL COMERCIO 2017-12-18T11:48:37+00:00

Project Description

Discurso del presidente Andrés Pastrana Arango, en el Consejo Chino de Promoción Empresarial

Es para mí un gran honor dirigirme hoya ustedes. La presencia de todos los empresarios que nos acompañan esta tarde no solo es una muestra muy clara de la buena labor que cumple el Consejo Chino para la Promoción Empresarial, sino que además nos permite constatar el interés que existe en este país de fortalecer los vínculos comerciales que nos unen.

La economía china es un gigante que ha sabido mantener un crecimiento muy sólido y rápido en este década, lo cual se ha reflejado principalmente en la transformación de la calidad de vida de sus habitantes.

No solo han sabido capotear la adversidad y superar las difíciles circunstancias que ha impuesto la crisis asiática, sino que además se han convertido en los líderes de la recuperación económica de la región. La economía sigue marchando con vigor y las perspectivas hacia el futuro son más que alentadoras.

He venido a este país para invitarlos a buscar nuevos espacios para la inversión y el comercio que vayan más allá del tímido intercambio que hasta ahora hemos sostenido pues debemos aprovechar las ventajas que cada país tiene.

Mi gobierno tiene el firme propósito de fortalecer y multiplicar nuestras relaciones económicas. Por eso quiero hoy contarles las acciones que está liderando mi gobierno para convertir a Colombia en la puerta de entrada de China a América, y para que los más de 1300 millones de consumidores chinos se beneficien de los productos colombianos.

Como todos ustedes bien lo saben estoy comprometido con la construcción de la Colombia próspera que todos anhelamos: un país con una economía que crezca con solidez y en forma sostenida, basada en un sector productivo fuerte, dinámico y capaz de competir en los mercados internacionales; un país con una economía moderna y flexible que sea capaz de generar empleo estable y bien remunerado para sus ciudadanos; un país con un sector productivo que genere riqueza y mejor calidad de vida para todos; un país con un sector público transparente y eficiente, libre de corrupción y dedicado a apoyar a sus gobernados; un país integrado al resto del mundo, con una infraestructura moderna y una mano de obra competitiva; un país seguro, con unas instituciones sólidas y una normatividad estable; en fin, un país en que la prosperidad económica respalde la democracia y ahuyente para siempre los fantasmas de la violencia y el desempleo.

Colombia se está convirtiendo en un país con una economía orientada hacia las exportaciones. Desde que asumí el mandato que me entregaron los colombianos, lo hice con la convicción de que era de la mayor urgencia orientar la política económica hacia la estabilidad, la competitividad y la generación de empleo.

Diseñamos una estrategia encaminada a poner la casa en orden y así sentar las bases de la reactivación y la modernización productiva.

Por eso lo primero que hicimos, aun antes de comenzar formalmente a gobernar, fue anunciar un programa de ajuste final estricto pero realista. Recortamos y reorientamos el gasto improductivo, para ajustar la economía y disminuir el déficit fiscal, que entonces ya bordeaba el 5,5 por ciento del PIB.

Esta primera ofensiva de política económica, que también incluyó medidas de ajuste cambiario y de apoyo al sistema financiero, generó resultados muy rápidamente. La credibilidad y la seriedad de nuestra política generó tranquilidad cambiaria, evitó nuevos sobresaltos y abrió el espacio para que bajaran las tasas de interés.

Hoy nos ven nuevamente como un país cuya economía se maneja con seriedad, en el que la política económica está en buenas manos y en el que las medidas que se han tomado van en la dirección correcta.

Las firmas internacionales calificadoras de riesgo mantuvieron la calificación de riesgo al país, se redujeron los spreads de la deuda colombiana y, tal como lo muestra el comportamiento del dólar en los últimos meses, la crisis brasileña no tuvo el impacto ni generó expectativas de devaluación que sí generó en otros países vecinos.

Muestra clara de esta confianza fue también la colocación el pasado 15 de abril de bonos en el mercado norteamericano por 500 millones de dólares a una tasa inferior al 10 por ciento. Estos bonos tu- vieron una demanda 5 veces superior a la cantidad ofrecida y fueron comprados por más de 200 inversionistas institucionales de Europa y Estados Unidos, ratificando la confianza internacional en los mercados de crédito de alta calidad como el nuestro.

Hemos recuperado la confianza internacional y es precisamente la efectividad de estas medidas la que nos ha dado el espacio necesario para poner en marcha la segunda ofensiva de la política económica: reactivación y generación de empleo.

Para recuperar rápidamente el empleo y reactivar la economía, hemos orientado nuestros esfuerzos en cinco áreas prioritarias.

El sector de la construcción de vivienda popular, la construcción de acueductos y alcantarillados en los municipios que hoy presentan deficiencias, el desarrollo de nuestra infraestructura de transporte, la reactivación de la agricultura y la reconstrucción de la zona cafetera afectada por el terremoto del pasado mes de enero son las principales áreas de trabajo.

Sabemos hacia dónde nos dirigimos, sabemos cuál es el camino correcto y estamos transitándolo cada vez con mayor vigor y optimismo. Y sabemos también que todo este esfuerzo que mi gobierno está adelantando en materia económica requiere la participación activa de los inversionistas extranjeros y nuestros socios comerciales.

Colombia siempre ha estado en la mira de los inversionistas internacionales. Nuestra reconocida estabilidad económica, unida a la gran riqueza natural y humana y a nuestra ubicación estratégica, han hecho de nuestro país un destino ideal de la inversión en América Latina.

Adicionalmente, la seriedad y la tenacidad de los trabajadores y de la clase empresarial colombiana son la mejor garantía de la rentabilidad y el éxito de los proyectos de inversión.

Somos conscientes de nuestras fortalezas y ventajas, y sabemos que estas pueden potenciarse para multiplicar las experiencias exitosas en nuestro país. Casos como el de la compañía Gran Dragón en tele-comunicaciones o el de Jincheng en la fabricación de motocicletas son el mejor ejemplo de que a los empresarios chinos les va bien en Colombia. Esta última empresa ha ampliado su mercado interno y piensa comenzar a exportar desde nuestro país a los países del Grupo Andino y el Caribe.

Sin embargo estamos mejorando todavía más las condiciones para atraer a los inversionistas de todas las latitudes a nuestro país y para que quienes ya han depositado su confianza en Colombia aumenten sus inversiones todavía más. Queremos que sus capitales nos ayuden a incrementar la oferta exportable colombiana, aprovechando la experiencia, la tecnología y el conocimiento que tienen las empresas extranjeras.

Esto requiere actuar en varios frentes. En especial hemos tomado todas las medidas necesarias para reducir los costos de producción mediante la adecuada capacitación de la mano de obra y para mejorar la competitividad y construir o adecuar nuestra infraestructura de transporte.

Nuestra política de transporte se ha trazado como objetivo funda- mental el unir los centros productivos en el interior con los puertos marítimos y terrestres, para así reducir los costos de transporte y facilitar el comercio exterior. Son varios los proyectos de construcción y concesión de vías que estamos desarrollando en todo el país pero son especialmente importantes en el caso de la Costa Pacífica pues es nuestra puerta de entrada y salida a Asia y la mejor manera de hacerla es a través de nuestro proyecto de acceso integral al Pacífico.

Este proyecto se compone de la rehabilitación de la red férrea del Pacífico que ya entregamos en concesión en diciembre pasado, de la carretera Buga-Buenaventura y del túnel de La Línea, los cuales se encuentran en la fase de diseño definitivo. Con estas obras no solo multiplicaremos nuestras relaciones comerciales, sino que Colombia se convertirá de una vez por todas en la verdadera puerta de entrada de Asia a América.

Considero de gran interés para ustedes las posibilidades de trabajar en materia de infraestructura ya que la experiencia y el conocimiento de las empresas chinas en esta materia es amplia y resultaría muy valiosa para estos proyectos.

Sabemos de la importancia que tiene la estabilidad para los inversionistas y para nuestros socios comerciales, y por eso estamos actuando en dos frentes. Por una parte hemos fijado unas reglas de juego claras en materia económica. Vamos a continuar manteniendo una política fiscal sana que nos permita tener un entorno macroeconómico estable, con una tasa de cambio competitiva y en el que las tasas de interés y la inflación se mantengan bajas como hasta ahora.

También requerimos estabilidad legal. Vamos a celebrar convenios que garanticen a los inversionistas la estabilidad normativa y tributaria que dé certidumbre y simplifique las relaciones con el Estado. Queremos introducir en la legislación unos contratos de estabilidad tributaria que aclaren y mantengan las reglas del juego para los inversionista s extranjeros a lo largo de todo el contrato.

Igualmente, queremos aliviar la tributación a la inversión extranjera reduciendo el impuesto a las remesas y el tiempo en que las utilidades deben permanecer en el país para acceder a los descuentos tributarios previstos por la ley.

Precisamente en este viaje a la China firmaremos un acta de intención para la eliminación de la doble tributación para evitar que el tratamiento tributario colombiano afecte la llegada de capitales extranjeros al país.

También estamos impulsando el proyecto de reforma constitucional en materia de expropiación por vía administrativa consagrada en el artículo 58, para brindar mayores garantías a la propiedad de los inversionistas.

Con el fin de mejorar las relaciones entre el Estado y los ciudadanos e inversionistas mi gobierno adelanta en la actualidad un audaz proceso de reestructuración del Estado, el cual tiene como principal objetivo hacer más transparentes y ágiles las actuaciones de la administración en beneficio de los particulares.

Mediante el diseño de un Estado moderno que concentre sus esfuerzos en funciones de regulación en el que se cuide de no ahogar a los empresarios en un mar de trámites innecesarios vamos a lograr una verdadera alianza para el desarrollo y el empleo. No ahorraré ningún esfuerzo para que estas reformas institucionales acerquen al sector público y al sector privado. Es el Estado quien está al servicio de sus asociados y no estos al servicio de aquel.

También estamos trabajando en materia de paz y seguridad. Como ustedes bien lo saben, mi gobierno ha iniciado un proceso de paz con la insurgencia para darle definitivamente una salida política al conflicto armado que por tanto tiempo y tan inútilmente ha desperdiciado la vida de miles de colombianos.
He liderado personalmente este proceso para asegurarme de que avance con la mayor seriedad y rapidez posibles.

La semana pasada, después de varios meses de conversaciones, lo- gramos ponernos de acuerdo en la agenda de temas y pudimos así formalmente darle inicio al proceso de negociación. Voy a seguir trabajando con el mismo empeño y dedicación con que lo he hecho hasta ahora, con el único objetivo de que al final de mi gobierno la paz con la guerrilla sea una realidad.

Vamos por el camino correcto. No vamos a cerrar la economía ni a desbordar el gasto público. Nuestro compromiso es con la generación de empleo, con la globalización, con el comercio mundial, con el futuro.

Las oportunidades de lograr importantes avances en nuestras relaciones comerciales y de inversión son muchas. Campos como el desarrollo de la infraestructura, las telecomunicaciones, el sector automotriz, el desarrollo de software y el ensamblaje de computadoras pueden llegar a ser altamente atractivas para los inversionista s chinos.

Asimismo, en el área comercial son muchas las posibilidades que tienen nuestros productos y con seguridad las posibilidades mutuas de avanzar en este campo son grandes.

Esta es una labor que no va a depender solo del gobierno. Necesitamos del tesón y del espíritu emprendedor de empresarios como ustedes, que han demostrado que las dificultades deben asumirse como retos y que los retos se convierten en oportunidades.

Todos sabemos que el Pacífico se ha venido convirtiendo en uno de los ejes más significativos de las posibilidades de desarrollo, que es creciente el dinamismo económico y que ganan en significado las operaciones de exportación y de importación y hay quienes dicen que la prosperidad y el dinamismo de la economía se encuentran en la cuenca del Pacífico.

Con ustedes se hará realidad esa verdad que ha venido naciendo de que si bien el Atlántico fue el mar exclusivo del desarrollo en el siglo XX, el Pacífico será para los países en desarrollo el mar del siglo XXI, desde el cual extenderemos las manos para encontrar la mano amigable de quienes desde aquí salgan a nuestro encuentro.

Colombia quiere ser la puerta de ustedes a América. Queremos invitarlos a que aprovechen las ventajas geográficas que ofrece nuestro país; las ventajas que ofrece una política económica seria como la que adelanta mi administración; las ventajas de la modernización de nuestra infraestructura; las ventajas de unas reglas de juego claras y estables; las ventajas del acceso privilegiado que nos dan nuestros acuerdos comerciales a más de 600 millones de consumidores en Estados Unidos, Europa y América Latina; las ventajas de un gobierno que quiere ser su socio en la conquista de los mercados internacionales; en fin, las ventajas que da un país lleno de ventajas.
Quiero invitarlos a que aprovechemos estas oportunidades, este reto y que, con el liderazgo de mi gobierno, Colombia se convierta en el primer destino de la inversión china a Latinoamérica y en un multiplicador de nuestro comercio. Ustedes, como lo han hecho en el pasado, pueden convertirse una vez más en ejemplo de iniciativa, pujanza y optimismo para todos los colombianos.

No lo duden, es muy buen negocio. Inviertan en Colombia.

Lugar y Fecha

Beijing, China
14 de mayo de 1999

Fatal error: Allowed memory size of 134217728 bytes exhausted (tried to allocate 20480 bytes) in /home/a44659151/public_html/apav2/wp-includes/wp-db.php on line 1889