Palabras del Director del Departamento administrativo de la Presidencia de la República, Dr. Gabriel Mesa Zuleta, con ocasión del lanzamiento del código de ética de la Presidencia de la República.

Los valores son la esencia positiva de la actividad humana. Cada vez que obramos o dejamos de obrar; en cada palabra que decimos o cada acto que ejecutamos; en nuestro comportamiento frente a la entidad en la que trabajamos, frente al país y frente a nuestros semejantes, siempre están de por medio los valores.

Cumplirlos debe ser una norma de conciencia más que una obligación. Su alentadora realidad debe estar inscrita en nuestros corazones con letras imborrables, para que siempre, en todo momento y circunstancia, busquemos realizar sus postulados que nos invitan a ser cada vez mejores seres humanos.

En desarrollo de este objetivo, con la asesoría permanente y la dirección del Programa Presidencial de Lucha contra la Corrupción y la coordinación de la Oficina de Control Interno de la Presidencia, hemos realizado un trabajo conjunto, en el que participaron funcionarios de todas las áreas, para definir cuáles son los valores que más debemos promover para realizar un trabajo que aspire a la excelencia y para tener un entorno laboral, entre nosotros y frente a los demás, de cordialidad y calor humano. Esos valores están plasmados en el “Código de Ética” que hoy presentamos con gran satisfacción.

Fueron muchas reuniones efectuadas en el Salón Virgilio Barco del Archivo General de la Nación, con el concurso dinámico del personal de la Presidencia, gracias a las cuales se logró el consenso sobre los 13 valores que hoy exaltamos y que hacen parte fundamental del Código de Ética de nuestra entidad.

Son valores que consideramos deben ser puestos en práctica por todos los servidores públicos para cumplir con nuestra misión con alegría, eficiencia y transparencia.

No fue fácil ponernos de acuerdo sobre los valores esenciales ni encontrar la definición ideal para cada uno. Como siempre ocurre, cada quien tenía su propia definición o su propio punto de vista. Pero justamente eso fue lo más enriquecedor del ejercicio, pues es a través del respeto a las ideas ajenas, a través de la aceptación del pensamiento del otro y del acuerdo entre diferentes como se logra el mejor producto colectivo.

A partir de hoy las palabras compromiso, lealtad, honestidad, respeto, tolerancia, voluntad de servicio, humildad, sentido de pertenencia, justicia, responsabilidad, solidaridad, transparencia y serenidad serán mucho más que palabras. Estarán en la mente y en los corazones de todos nosotros como el símbolo de lo que somos y lo que queremos ser en la Presidencia de la República.

Los invito a pensar en estos valores, a aplicarlos y a divulgarlos con su ejemplo, porque son la senda sobre la cual podemos lograr las mejores metas personales y para nuestro país.

Los felicito a todos por este logro ¡que nos pertenece a todos por igual!

Muchas gracias

Lugar y Fecha

Bogotá, Colombia
5 de junio de 2002