Hace exactamente una semana, en mi alocución de los jueves a los colombianos, anuncié una serie de medidas para enfrentar el terrorismo que viene siendo practicado por las FARC y otros grupos armados al margen de la ley.

Una de esas medidas, que fue, además, muy bien recibida por el país, fue la de graduar a la mayor brevedad a 300 nuevos detectives para que sirvan como apoyo a la Fuerza Pública en las tareas de protección e inteligencia en los municipios de mayor riesgo.

¡Qué bueno poder mostrar hoy a Colombia la aplicación inmediata de esta medida, al graduar, tal como lo anunciamos, a 300 detectives del Departamento Administrativo de Seguridad para fortalecer sus labores operativas en la lucha contra las diferentes modalidades delictivas, trabajando por la seguridad y la preservación del orden público en todo el territorio nacional!

Se trata de una promoción extraordinaria que viene a incrementar casi en un 10% el personal de detectives del DAS. Son 300 hombres y mujeres colombianos, de excelentes calidades personales y profesionales, que van a cumplir, con compromiso, dedicación y patriotismo, labores de seguridad, inteligencia y policía judicial para coadyuvar en la lucha frontal que estamos librando contra el enemigo más cruel y más cobarde de todos: el terrorismo.

A todos ustedes, los nuevos detectives que salen a cumplir con una misión heroica en la lucha contra el delito, los felicito de corazón, así como a sus familias que, con razón, hoy pueden sentirse orgullosas de sus logros, los cuales esperamos se multipliquen por el bien de Colombia.

Un especial reconocimiento quiero hacer a Nazli Esmeralda Salinas, quien recibe el Escudo al Mejor Alumno de esta promoción especial, una promoción que, sin duda, está llamada a grandes realizaciones.

En efecto, su primera misión, la de apoyo en los municipios que presentan mayores riesgos según la evaluación realizada caso por caso, tiene una importancia fundamental. Ustedes respaldarán a la Fuerza Pública y a los alcaldes y funcionarios municipales en un propósito que nos fue legado desde los tiempos de los libertadores: la defensa de nuestra libertad y de nuestra democracia.

Cuando los terroristas amenazan a Colombia y a todos y cada uno de los colombianos, somos todos, ¡todos sin excepción!, quienes tenemos que unirnos para manifestarnos abiertamente contra los violentos y rodear a nuestras autoridades e instituciones legítimas. La labor del DAS y de este nuevo contingente de detectives será primordial en el logro de este propósito nacional.

Como lo dije también hace una semana: ¡No le vamos a regalar nuestro país a los delincuentes! ¡No vamos a darles el gusto de salir corriendo a la primera señal! Todo lo contrario: Vamos a hacerles frente, como corresponde, ¡como nación!

¡Qué bueno ver y sentir al pueblo colombiano levantándose y manifestándose contra la intimidación de los violentos! ¡Qué bueno presenciar actos como los de los pueblos del Cauca, donde la gente está saliendo a respaldar a los alcaldes y concejales que ellos mismos eligieron y a decirle a los terroristas: NO PASARÁN!

Ayer mismo varios Ministros presidieron un Consejo de Seguridad en Yopal, Casanare, donde los alcaldes de este departamento manifestaron su firme decisión de continuar en sus cargos, como ya lo hicieron los de Arauca, como también lo han hecho el Alcalde y todo el gobierno municipal de Pitalito, en el Huila, con un lema patriótico: “¡No renunciamos al mandato popular otorgado por el pueblo que nos eligió!”.

¡Cómo contrasta esta conducta responsable y digna frente a la de otros funcionarios que entregan su renuncia ante la primer llamada o el primer fax, estando inclusive en municipios mucho más protegidos y cercanos a las grandes ciudades, cuando no en las mismas!

Nos están atacando, y esta guerra contra el terrorismo sólo la ganaremos con coraje y con unión. ¡No hay otra manera!

Por eso hoy quisiera resaltar, muy especialmente, la labor del DAS en la compleja y continua lucha contra el terrorismo. Los violentos han logrado poner algunas bombas y petardos, pero la población debe saber que la gran mayoría de los atentados que se planean se frustran antes de realizarse gracias a la abnegada y valiente labor de las Fuerzas Militares, de la Policía Nacional y del Departamento Administrativo de Seguridad.

Miremos estas cifras, que son más dicientes que cualquier otra explicación: No más en el primer semestre de este año el DAS, gracias a sus labores de inteligencia, decomisó 13.5 toneladas de material explosivo, casi 5 kilómetros de detonadores eléctricos, más de 42 mil cartuchos, 224 granadas, 52 armas de fuego, y capturó a 97 terroristas. Además sus hombres desactivaron, a riesgo de su vida, 18 artefactos explosivos.

Tan sólo con la incautación de explosivos realizada en los allanamientos realizados en Bogotá y Cundinamarca se evitó la fabricación de cerca de 7 mil bombas con las cuales los terroristas pretendían atentar contra centros comerciales, cajeros automáticos y entidades departamentales con el fin de sabotear las elecciones, un fin que no pudieron cumplir.

Pero es más: a todo lo anterior se suma la exitosa operación del día de ayer en San Juan de Río Seco, Cundinamarca, cuando el DAS, con el apoyo del Ejército Nacional, decomisó media tonelada de explosivos, 7 kilómetros de cordón detonante y una tonelada de metralla.

¡Cuántas muertes, cuánto dolor, cuánto sufrimiento ha evitado el DAS con su acción oportuna contra el terrorismo! ¡Cuánto hemos ganado los colombianos al poder realizar nuestras elecciones de Congreso y presidenciales en paz, desafiando al terrorismo y fortaleciendo nuestra democracia!

Hoy, en nombre de una nación agradecida, quiero expresarles a sus integrantes, y a su Director, el coronel Germán Gustavo Jaramillo Piedrahita, nuestro total reconocimiento. Cada bomba desactivada, cada kilo de dinamita incautado, cada delincuente capturado, es un motivo más de tranquilidad para los colombianos, es un niño que asiste sin temor a la escuela, una familia que recorre con alegría un centro comercial, un ciudadano que trabaja y contribuye al progreso del país.

Apreciados amigos:

Hoy, al acercarse el fin de mi Gobierno, puedo decir con satisfacción que apoyé y fortalecí el DAS de una forma definitiva, convencido como estoy de la gran trascendencia de su labor.

Durante mi cuatrienio realizamos una inversión en esta institución de 66 mil 500 millones de pesos, la mayor parte de la cual se destinó a su desarrollo tecnológico. Es así como adquirimos, con una inversión de 17 mil millones de pesos, el Sistema Automatizado de Identificación Dactilar -AFIS-, que tuve oportunidad de inaugurar en octubre del año pasado, un sistema que pone al DAS a la vanguardia de los más prestigiosos organismos investigativos y de inteligencia a nivel mundial.

También se adelantó, con una inversión de 9 mil 600 millones de pesos, el proyecto denominado Sistema Integrado de Información -SIFDAS- que permitió la modernización y eficiencia de la información que procesa el DAS en sus labores de inteligencia, control migratorio, Interpol, documentos robados, manejo de consignas y antecedentes judiciales.

Además, dotamos al DAS de equipos criminalísticos y equipos especializados para labores de inteligencia técnica por 14 mil millones de pesos, incluyendo el sistema IBIS para análisis de pruebas balísticas.

Finalmente, se hizo un importante esfuerzo en el campo de la infraestructura física, resaltando la construcción de la nueva sede del DAS en Ibagué, que estaré inaugurando este mismo mes, y el mejoramiento de otras varias en todo el país; se hizo una completa reposición del parque automotor de la entidad, y se adquirieron armas de largo y corto alcance, así como chalecos antibalas.

Con todos estos elementos, con todo este apoyo del Gobierno Nacional y con la reputada eficiencia de su personal, el DAS nos sorprende día tras día con excelentes noticias en la lucha contra el delito:

A comienzos de este año, por ejemplo, con la operación “Cable Roto”, en colaboración con la Fiscalía y el Servicio de Aduanas de Estados Unidos, logró la captura de 37 personas en Colombia, Puerto Rico y Estados Unidos pertenecientes a una importante red de lavado de activos responsable del lavado de más de 100 millones de dólares, así como el bloqueo de sus cuentas y el decomiso de casi media tonelada de cocaína. En abril, con la operación “Broker II”, fueron 18 los delincuentes dedicados al lavado de activos que se capturaron en las principales ciudades del país.

También en la lucha contra el narcotráfico se han hecho múltiples operaciones de ocupación de muebles e inmuebles destinados a la extinción de dominio, y, no más el viernes pasado, se capturó en Barranquilla, con un operativo con la DEA, a 13 personas señaladas de hacer parte de una importante red de narcotraficantes.

Asimismo, hay logros contra la falsificación de dinero, resaltando una operación de febrero de este año en la que incautaron 5 millones de dólares falsos.

Hay que destacar, igualmente, lo hecho en el campo de los grupos armados al margen de la ley, como el desmantelamiento de grupos de milicias urbanas; en las últimas dos noches, por ejemplo, se capturó a 11 miembros de las milicias urbanas de las FARC en Bogotá, gracias a una labor continua que implica un promedio de 80 allanamientos diarios. A esto se suman importantes golpes, como la captura del integrante de las FARC que lideró el negocio de compra de 60 mil fusiles AKM para este grupo, y, en mayo, el duro golpe propinado a este grupo al encontrar una enorme caleta en el Valle del Cauca con más de 300 kilos de pentonita, más de 34 mil cartuchos y 157 granadas.

Estos son sólo algunos ejemplos de un compromiso diario que no cesa y que cada día se incrementa y se consolida..

Apreciados amigos del DAS:

He hecho un recuento del respaldo de mi Gobierno hacia el DAS y del compromiso correlativo del DAS hacia Colombia. Hoy, al graduar esta nueva promoción de detectives, renovamos, con entusiasmo, este respaldo y este compromiso, para decirle al país, con optimismo, que el DAS está firme, que el DAS está atento y trabajando más que nunca para enfrentar el terrorismo y garantizar la seguridad de toda la población.

Muchas gracias.

Lugar y Fecha

Bogotá, Colombia
4 de julio de 2002