Palabras del Presidente Pastrana, con ocasión del lanzamiento oficial de Bayer Cropscience.

Me siento muy feliz al poder acompañarlos esta noche en un evento trascendental para Bayer y para la inversión extranjera en nuestro país, sobre todo porque Bayer siempre ha acompañado el progreso de Colombia. Por eso, a pesar de estar recién llegado de un acto en Valledupar, he venido directamente para manifestarle a Bayer, a sus directivos y personal, mi más sincera y efusiva felicitación por el acto que hoy los reúne en torno a la buena noticia del lanzamiento oficial de Bayer CropScience.

La constitución de esta “Nueva Bayer”, que ha surgido después de la adquisición de Aventis CropScience y de su fusión con la unidad de Protección de Cultivos, es no sólo una excelente noticia para Bayer y sus accionistas, sino también para toda Colombia, que recibe nuevamente el impulso que genera la fe de los inversionistas extranjeros, y particularmente los que vienen de la apreciada República Federal de Alemania, en nuestro país.

La presencia alemana en Colombia, a través de personajes tan influyentes en nuestra historia como Nicolás de Federmann, Alexander von Humboldt, Geo von Lengerke y Leoppold Kopp, entre otros, ha estado ligada a todos los sectores económicos de nuestro país: la banca, la agricultura, el comercio, la industria, las obras públicas, la aviación, el transporte naval, la formación militar y deportiva, la ciencia -incluyendo el importante sector farmacéutico-, la educación y la cultura e, inclusive, al manejo empresarial y tecnológico del medio ambiente.

Vale decir que la herencia del gran científico Alexander von Humboldt, quien le apostó con generosidad al futuro de Colombia, ha seguido vigente hasta nuestros días, y hoy comprobamos que su legado de cooperación y amistad se renueva en el siglo XXI.

Ahora el Grupo Bayer nos da otra prueba de confianza en el país. No sólo el grupo mantiene su sede para toda la Región Andina en Colombia, sino que ahora la nueva Bayer CropScience también tendrá su sede en nuestra nación, no sólo para la zona andina sino incluso para Chile.

¿Y por qué Bayer, una compañía que ha sido reconocida mundialmente por su seriedad, ha escogido a Colombia, facturando desde aquí cerca de 300 millones de dólares y generando más de mil empleos directos?

Porque Bayer cree en el talento colombiano, porque Bayer conoce y ha sentido las ventajas de la estabilidad y la seriedad del manejo de nuestra economía, porque Bayer entiende el inmenso potencial que significa Colombia como centro de mercado para América.

Mi Gobierno, en estos cuatro años, se comprometió con recuperar y dar estabilidad a la economía colombiana. Lo hicimos con responsabilidad, con medidas de ajuste fiscal muchas veces impopulares pero necesarias, y los resultados están a la vista: una inflación de un dígito, unas tasas de interés bajas, un déficit fiscal reducido a más de la mitad y una tasa de cambio libre que incentiva las exportaciones.

El premio a esa responsabilidad lo encontramos, más que en los estudios de los analistas, en los mercados internacionales, que son los verdaderos jueces de las economías, los que deciden donde poner sus recursos y donde no hacerlo.

Bayer hoy, como muchos otros inversionistas, nos está dando un nuevo voto de confianza que agradecemos y valoramos.

Les deseo, queridos amigos, el mayor de los éxitos en su nueva empresa, para bien suyo y progreso de nuestro país.

Gracias, muchas gracias, por su compromiso y su respaldo a Colombia.

Lugar y Fecha

Bogotá, Colombia
1 de agosto de 2002